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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2017

Postextractivismos en Ecuador: indultar a la Naturaleza

Eduardo Gudynas
Rebelin


Bajo el gobierno de Rafael Correa recrudecieron los extractivismos, no slo insistiendo en la explotacin petrolera sino que tambin se busc sumar la minera, y se mantuvieron otros muy conocidos como las plantaciones bananeras. Todo ello desencaden fuertes resistencias ciudadanas, con muchas personas enfrentadas a procesos judiciales, algunos encarcelados, y una Naturaleza atrapada. En cambio, el gobierno de Lenin Moreno se presenta con otra actitud, y de la mano de dilogo ha otorgado indultos a lderes sociales que estaban en prisin por enfrentar a los extractivismos. Siguiendo ese espritu, es el momento de pensar en los llamados postextractivismos, donde para romper con ese tipo de desarrollo un primer paso debe ser indultar a la Naturaleza.

Esta es una tarea urgente porque Ecuador es uno de los tres pases sudamericanos que se pueden catalogar como hiper-extractivistas. Estas son las economas donde las materias primas (o sea, la venta de la Naturaleza) trepan al nivel del 90% del total de las exportaciones, y que adems estn concentradas en un producto (en este caso, los hidrocarburos). Las otras dos naciones hiper-extractivistas en el continente son Ecuador, Bolivia y Venezuela.

En este artculo se comparten algunas ideas sobre postextractivismos, que estn lejos de agotar la cuestin pero sirven como aportes a un necesario debate. Son reflexiones que incluyen aportes que provienen de discusiones similares en pases vecinos y que a la vez abordan algunas de particularidades de Ecuador.

Extractivismos en el medio del mundo

Precisando los conceptos, recordemos que los extractivismos son apropiaciones de enormes volmenes de recursos naturales (como ocurre con las petroleras o mineras convencionales) o por medio de muy alta intensidad (como sucede con la minera de oro aluvial que utiliza mercurio), y que son destinados sobre todo a la exportacin hacia los mercados globales, como materias primas o commodities (1). Queda en claro que esta apropiacin de recursos naturales no est enfocada en satisfacer necesidades de los ecuatorianos, sino que sirve a las demandas del consumo de otros continentes y sus otras sociedades.

En Ecuador hay todo tipo de extractivismos, como los basados en hidrocaburos o bananos, pero tambin minera, camaroneras, etc. Todos ellos desencadenan distintos impactos ambientales, como la contaminacin por los derrames petroleros amaznicos, los relaves mineros o la destruccin de manglares por las camaroneras. Se invade la selva y se pierde su biodiversidad, se desplaza a comunidades y se destruyen sus formas tradicionales de vida. Estos y otros son parte de los llamados impactos locales, que ocurren alrededor de los enclaves extractivos.

En paralelo se despliegan los llamados efectos derrame. En ellos las polticas pblicas son modificadas para apoyar o promover algn emprendimiento extractivo, pero sus consecuencias se derraman en todos los dems sectores productivos y en todo el territorio nacional. Los derrames ms conocidos son las rebajas en los controles ambientales para hacer viable algn emprendimiento, con lo cual se debilitan las exigencias ambientales pero en todo el pas y en todos los sectores. O sea que esos cambios se derraman a otros sectores y al resto de la geografa nacional. Otros derrames importantes son la desterritorializacin por la imposicin de concesiones mineras o petroleras, o el debilitamiento de las salvaguardas de los derechos.

Como los extractivismos involucran apropiaciones de enormes volmenes de recursos y que afectan amplias zonas del pas, despiertan mltiples resistencias ciudadanas. Muchas de ellas terminan en conflictos donde las comunidades locales enfrentan a petroleras o mineras, lo que lleva a que el Estado o las empresas respondan con ms violencia. All anidan efectos derrame que hacen tolerable lo intolerable, como las violaciones de derechos, desde aquellos como los que aseguran el acceso a la informacin o la participacin, a los que deberan brindar salvaguardas para la integridad y libertad de las personas. Se observa que los extractivismos se imponen debilitando o incumpliendo los derechos de las personas y la Naturaleza.

Los extractivismos dominan las exportaciones ecuatorianas. En tiempos recientes las materias primas representan aproximadamente el 90% del valor monetario de las ventas al exterior; durante varios aos han estado concentradas en los hidrocarburos, y le siguen pltanos, camarones y pescado. En la medida que las ventas de petrleo han bajado desde 2013, su proporcin se redujo y aument la presencia de otros (como camarones), mientras que el banano se mantiene ms o menos constante.

Esto representa una economa muy simplificada. Es as que Ecuador ocupa un lugar muy bajo en el ranking de complejidad econmica (puesto 96 en 141 pases). Comparado con los dems pases sudamericanos est en la penltima ubicacin, apenas por encima de Bolivia (sitio 116) (2).

Las aproximaciones ms utilizadas siguen una mirada convencional basada en indicadores monetarios. Pero una mirada ms rigurosa considera cuntas toneladas de recursos se exportan, lo que es un mejor indicador de la prdida de patrimonio. Ecuador exportaba ms de 10 millones toneladas al ao hacia 1990, aumentando sustancialmente desde 2004, hasta estar un poco por debajo de 30 millones toneladas en 2012. O sea que ha tenido lugar una prdida constante del patrimonio ecolgico del pas, especialmente en hidrocarburos, un recurso que no es renovable (3).

Adems, el balance comercial fsico (las toneladas de recursos exportadas contra las importadas) deja todava ms en evidencia las graves implicancias de los extractivismos. En efecto, hay un dficit desde 1990, o sea que el pas exporta muchos ms recursos que los que importa. En 2012, el dficit neto super los 12 millones toneladas. En general, por cada tonelada de bienes importados, Ecuador debe exportar dos toneladas de sus recursos naturales. Esta misma condicin ocurre en los dems pases latinoamericanos, ya que los dficits netos en las balanzas comerciales fsicas no han dejado de crecer desde 1990.

Esta aguda dependencia en vender el patrimonio natural se repite desde la poca de la colonia hasta el momento actual. Sin duda han ocurrido cambios en la canasta exportadora, ya que en el pasado de Ecuador tena como producto estrella por ejemplo al cacao, y hoy lo es el petrleo, mientras otros permanecen como el banano. De un modo u otro, el pas siempre descansa sobre los extractivismos, lo que a su vez implica que se repiten bajo diferentes ideologas polticas, desde conservadores a progresistas, desde militares a la Revolucin Ciudadana. Las diferencias entre los gobiernos se basan en distintas formas de llevar a la prctica los extractivismos, pero cualquiera de ellos ha sido incapaz de promover alternativas.

La necesidad de los postextractivismos

Todo esto explica que se deben pensar y explorar alternativas a esta condicin extractivista. No es posible seguir bajo los impactos de esas estrategias, ni resignarse a continuar siendo proveedores de materias primas. La Naturaleza ya no tolera ms impactos, las comunidades locales estn cansadas de toda esa problemtica, generan conflictividad social, y brindan muchos flancos a la corrupcin. An aquellos que carecen de una sensibilidad social y ambiental, deberan entender que en ellas no hay un futuro econmico ya que buena parte se basa en recursos finitos como el petrleo o los minerales.

Bajo estas circunstancias surge el campo de los llamados postextractivismos: son exploraciones de alternativas para dejar de depender de esa apropiacin masiva o intensa de los recursos naturales y de la insercin internacional subordinada que imponente. Son posturas con la particularidad de comprometerse con mandatos irrenunciables como la erradicacin de la pobreza, la calidad de vida de las personas y la conservacin de la naturaleza. Pero no se restringen a esas amplias metas, sino que a la vez presentan medidas que sean concretas, efectivas y replicables, tales como instrumentos econmicos o reformas polticas (4). Los postextractivsmos necesitan de esas precisiones porque debe convencer a muchos que sinceramente creen que no hay alternativas a ser mineros, petroleros o bananeros.

Los postextractivismos deben ser entendidos como un conjunto de transiciones con sucesivas medidas que permiten reducir los sectores extractivos mientras que fortalecen alternativas en otros sectores y otras polticas. Esos pasos se pueden dividir en dos grandes etapas. La primera, en el corto plazo, son acciones urgentes para detener los impactos ms graves de los extractivismos, especialmente los que afectan directamente a la salud de las personas o estn destruyendo la biodiversidad. La segunda fase, ms amplia, es una sucesin de cambios que fortalecen otras opciones productivas y econmicas y refuerzan las transformaciones polticas que permiten concretarlas.

El extractivismo petrolero brinda un ejemplo de cmo encadenar esas dos fases en las transiciones postextractivistas en Ecuador. Las medidas urgentes buscan detener el avance de nuevas perforaciones en la Amazonia, ya que violan los derechos de la Naturaleza por la contaminacin y prdida de biodiversidad, y afectan a la calidad de vida y la salud de las comunidades locales, especialmente indgenas. Las excusas de afectaciones del uno por mil o slogans anlogos son un mito tecnolgico que en la realidad no se cumplen.

Enseguida se debe pasar a revisar la situacin de los pozos que estn en explotacin desde hace aos. Los que no pueden ser reformulados tecnolgicamente para evitar derrames y otros impactos, tambin deben ser clausurados. Aquellos que por ajustes y por su ubicacin no generen impactos podrn seguir en operacin. Pero en este punto aparecen los vnculos directos con las dems medidas postextractivistas.

En efecto, los pozos petroleros que sigan operativos deben servir en primer lugar a las necesidades del consumo nacional o de los pases vecinos, y no a las demandas globales. La dependencia global significa extraer grandes volmenes de crudo en poco tiempo. En cambio, las demandas nacionales y regionales son mucho menores, lo que permite un aprovechamiento durante un perodo de tiempo mucho mayor. Esto sirve para pasar a otra medida encadenada que es ganar tiempo para una reconversin energtica del pas, desmontando poco a poco los sectores que consumen hidrocarburos para fortalecer fuentes de energa alternativas, especialmente renovables.

No puede olvidarse que bajo el actual extractivismo, Ecuador corre el riesgo de agotar en poco tiempo sus campos petroleros antes de tener suficientes fuentes de energa alterna. Enfrenta adems otro problema asociado, que es vender crudo para obtener financiamiento para importar combustibles refinados. Este es un crculo vicioso que debe cortarse. Por lo tanto, lo ms inteligente es usar sus propios hidrocarburos para ganar tiempo (y financiamiento) para redisear todo el sector energtico del pas.

Estos primeros pasos deben apuntar a que el pas deje de ser un ejemplo de hiper-extractivismo. La representacin de materias primas en sus exportaciones debera ser menor al 50% del total, y a su vez, debera estar dividida en varios productos en lugar de concentrarse en uno solo. Esta es una posicin muy distinta del plan de diversificacin productiva bajo Correa, ya que ellos planteaban salir de los extractivismos por medio de ms extractivismos, lo que evidentemente nada tiene de alternativo.

Paralelamente, se deben fortalecer otros sectores productivos, donde las primeras prioridades estn en la agricultura, ganadera y silvicultura. Estos demandan proporcionalmente ms empleo, contribuyen a la autosuficiencia alimentaria, y hay varias opciones de procesos que utilicen menos materia, energa y agua. A ms largo plazo se busca extraer del entorno lo que realmente se necesita para asegurar la calidad de vida.

Para alcanzar esas metas, a las medidas que se presentaron arriba se deben sumar otras. No es posible describirlas aqu en detalle, pero otros ejemplos son pertinentes. Se deben aplicar correcciones de los precios de las materias primas, para que integren los costos de los daos sociales y ambientales que generan y que actualmente son pagados por el resto de la sociedad. El aumento de los precios de venta redundar en una reduccin de ingresos por exportacin, pero esto a su vez se compensa parcialmente con los ahorros que hace el estado al dejar de pagar los costos en daos a la salud y el ambiente. Esas pueden ser cifras enormes, como ha dejado en claro el caso Chevron Texaco en amplias zonas de la Amazonia. Tambin son necesarias reformas tributarias y ajustes en los gastos estatales, especialmente desmontando los subsidios que los gobiernos otorgan por vas directas o indirectas a los extractivismos.

Tampoco puede dejar de mencionarse el contexto internacional, ya que los extractivismos estn encadenados a las demandas internacionales y los precios globales, como es muy claro en Ecuador. La cada de los ingresos por exportaciones petroleras, el dficit monetario en la balanza comercial entre 2009 y 2015, y factores similares explican que el gobierno Correa se volcara a los prstamos con China a cambio del petrleo. La consecuencia ha sido ms subordinacin, ya que el pas est comprometido en exportar sus hidrocarburos a China por lo menos hasta el ao 2024.

Los postextractivismos buscan romper con la subordinacin a la globalizacin, por un lado apelando a mecanismos para regular los precios, stocks y comercio en materias primas (por ejemplo resucitando los convenios en esa materia en la UNCTAD), y por otro lado buscando complementaridades productivas con los pases vecinos, especialmente en sectores manufactureros.

Ante medidas como estas no faltarn las rplicas convencionales, muy conocidas, que insisten en que, por ejemplo, no explotar petrleo es un mal negocio para el pas. Sin embargo, Ecuador ya cuenta con estudios mas abarcadores que integran a la dimensin econmica distintos aspectos sociales y ambientales (5). Estos concluyen que una economa extractivista tpica, como la actual, tiene un horizonte temporal acotado y menor viabilidad econmica en el mediano plazo en comparacin con alternativas enmarcadas en la sustentabilidad ambiental.

Dolarizacin, autoritarismo y derechos de la Naturaleza

Los postextractivismos en Ecuador enfrentan varios desafos que le son propios y no se repiten en otros pases, y aqu se deben sealar al menos tres: la dolarizacin, el autoritarismo y el marco de derechos.

Ecuador es la nica nacin sudamericana que no tiene una moneda propia, y esa dolarizacin lo vuelve an ms dependiente de los extractivismos, con riesgos sociales y ambientales son todava mayores. El pas no cuenta con capacidades de actuar sobre la tasa de cambio de una moneda nacional para incidir en los costos de sus materias primas. A la vez, esto hace que una de las pocas vas que tiene para incidir sobre el precio de sus productos sea reduciendo los costos sociales (por ejemplo salarios) o ambientales (por ejemplo la remediacin ambiental). Estos y otros mecanismos hacen que la dolarizacin por un lado refuerce los extractivismos como fuente dlares a costa de consideraciones sociales y ambientales, y por otro lado limita buscar alternativas. Es que cualquier alternativa real de cambio de ese tipo de desarrollo requiere reconstruir una moneda propia; negarse a discutirlo es condenar al pas al extractivismo perpetuo (6). Por todo esto, los postextractivismos en Ecuador deben considerar vas para la desdolarizacin.

La insistencia por promover nuevos extractivismos, especialmente en megaminera, acentuaron un sesgo autoritario que aunque se observa en varios pases, en Ecuador alcanz mucha intensidad. De desplegaron todo tipo de medidas para limitar los debates pblicos, se impidi una consulta ciudadana sobre la suerte del Yasun-ITT, se busc anular a las ONGs, se actuaba sobre las comunidades locales para dividirlas y all donde la resistencia se mantuvo, se envi a fuerzas policiales o militares. El hostigamiento alcanz ribetes extraos, como la batalla para impedir que se difundieran mapas que presentaran la ubicacin de los pozos petroleros o la persecucin policial a un destartalado vehculo de Yasunidos que se diriga a un evento en cambio climtico en Per. Se cay en una judicializacin express, se criminaliz la protesta y se encarcelaron a varios lderes ciudadanos. Los extractivismos de mayor impacto, como la megaminera, necesitan de esos niveles de autoritarismo para poder imponerse contra la voluntad de las comunidades locales.

Bajo todas estas condiciones, los postextractivismos plantean tanto redemocratizar la toma de decisiones sobre el uso de los recursos naturales, con adecuada informacin y consulta a las comunidades locales, como una plena vigencia de las salvaguardas que otorgan los derechos humanos.

Finalmente se debe abordar la cuestin de los derechos. Si bien en casi todos los pases los extractivismos han proliferado bajo el debilitamiento o recorte de los derechos de las personas, problema que tambin se registra en Ecuador, hay de todos modos una particularidad clave que no se repite en ninguna nacin. Es el nico pas donde se han reconocido los derechos de la Naturaleza o la Pachamama. Existe un mandato constitucional que obliga a preservar el entorno, una cuestin que las posiciones postextractivistas han hecho suyas (7).

Ecuador es tambin el nico caso donde sabemos con bastante precisin la fecha y las circunstancias por las cuales los extractivismos se impusieron sobre esos derechos de la Naturaleza. Esto ocurri en agosto de 2013, cuando el entonces presidente R. Correa anunci la suspensin de la moratoria petrolera en Yasun-ITT y la apertura a su explotacin. En ese discurso, Correa sostuvo que los derechos de la Naturaleza eran derechos supuestos, desvistindolos as de su relevancia. Para muchos esa sentencia pas desapercibida, pero all estaba la base conceptual que permiti la ms reciente expansin petrolera en la Amazonia. Al despojarla de sus derechos, la Naturaleza qued prisionera dentro de los extractivismos correstas.

Se llega as a una medida esencial para los postextractivismos, simple pero a la vez radical: indultar a la Naturaleza es liberarla de la prisin extractivista, es reimplantar la plena vigencia de los derechos de la Naturaleza y de las personas. As como se estn indultando a los lderes sociales que han sido encarcelados por resistirse a los extractivismos, lo mismo habra que hacer con la Naturaleza restituyndose la plena vigencia de los derechos de la Pachamama que estn en la constitucin de Montecristi.

Desde la mira de los postextractivismos esto implica reconocer los lmites ecolgicos a la apropiacin de recursos naturales. Esto no significa postular una Naturaleza intocable, sino que los ritmos e intensidades de su aprovechamiento deben estar dentro de las capacidades de cada ambiente en renovarse, reproducirse y lidiar con los efectos de los usos humanos. Esto permite dejar en claro que postextractivismo no es por ejemplo prohibir la minera, la agricultura, o extremos semejantes como muchas veces indebidamente se acusa.

Esos lmites ecolgicos son diferentes en cada tipo de ambiente; por ejemplo, en la Amazonia no deberan iniciarse nuevas perforaciones petroleras pero se pueden promover cosechas sostenibles de productos forestales. De esta manera se puede ver que los postextractivismos no son deterministas, sino que se ajustan a las capacidades ecolgicas de cada sitio y a distintos usos humanos.

Los postextractivismos son una bsqueda

La bsqueda de alternativas a los postextractivismos tiene muchos antecedentes en Ecuador, y de hecho podra decirse que fue en uno de los primeros pases donde se manifest. Por ejemplo, hace 17 aos atrs se propuso transitar a un Ecuador postpetrolero, un propsito que en aquellos tiempos por cierto sonaba como radical y reciba muchos menos apoyos que en la actualidad. En aquel tiempo se esgrimieron tres razones para abandonar el extractivismo petrolero: La primera es que los hidrocarburos son un recurso finito; la segunda es que se lo exporta a precios baratos y cunto ms se extrae ms se contribuye a deprimir precios; la tercera, y seguramente la ms relevante, son los impactos ambientales locales y globales de esa actividad. Todos ellos son argumentos postextractivistas, vigentes al da de hoy, y responden a la pluma del economista cataln Joan Martnez Alier en su prlogo al libro El Ecuador post petrolero. En esa obra distintos autores del pas ofrecen todo tipo de argumentos por alternativas a esos extractivismos (8).

No faltan intuiciones, ni ideas ni conceptos para promover los posextractivismos en Ecuador. Tampoco faltan ejemplos concretos. La propuesta de una moratoria petrolera en el Yasun-ITT fue durante algunos aos un ejemplo a nivel mundial de la posibilidad de una salida a los extractivismos petroleros (9).

Las nuevas circunstancias polticas permiten insistir con esta perspectiva. El desmontaje de los extractivismos no es una tarea sencilla, dada sus condicionalidades econmicas pero tambin el profundo apego cultural de muchos sectores que creen que debe explotarse hasta el ltimo recurso natural. Salir de los extractivismos del progresismo correista tampoco significa caer en un extractivismo con otro sentido poltico, enmarcado en una perspectiva conservadora que dejara todo en manos del mercado y de las corporaciones. Es importante tener cuidado con esos rebotes, como por momentos ocurre en Argentina bajo el empuje extractivista, ahora de signo conservador, que impone la administracin Macri.

Es por ello que los posextractivismos son de alguna manera un cambio de actitud, rompiendo con el fatalismo de seguir siendo exportadores de materias primas, y atreverse a pensar y ensayar otras opciones. Apuestan a redemocratizar estos debates, y en ellos es clave poder avanzar en regulaciones y controles ciudadanos tanto sobre el mercado como sobre el Estado.

Referencias

1. Una biblioteca con artculos, reportes y libros sobre extractivismos, incluyendo sus definiciones e impactos, se puede encontrar en: www.extractivismo.com

2. En el Economic Complexity Ranking 2015, Ecuador tiene un indicador negativo (- 0.61). El puesto 1 lo ocupa Japn (2.30); en el ltimo sitio se encuentra Guinea-Bissau (- 2.10). Observatory Economic Complexity, MIT, http://atlas.media.mit.edu/en/

3. Commercial and biophysical dficits in South America, 1990-2013, P. Samaniego y colaboradores, en Ecological Economics, 2017.

4. Una biblioteca con textos y otros recursos sobre postextractivismo est disponible en: www.transiciones.org

5. Yasun desde una perspectiva multicriterial. M. C. Vallejo y colaboradores. Programa Conjunto Conservacin Yasun y PNUD, Quito, 2011.

6. Un ejemplo de argumentos contra la desdolarizacin ante el nuevo gobierno de Moreno es Walter Spurrier B., Desdolarizar? Ni pensarlo, El Universo, 8 enero 2017.

7. Derechos de la Naturaleza. Etica biocntrica y polticas ambientales, Eduardo Gudynas, AbyaYala, Quito, 2016.

8. El Ecuador post petrolero, varios autores, Accin Ecolgica, Quito, 2000.

9. Es de la mayor justicia tener presente los innumerables aportes de Alberto Acosta en estos temas, desde su apoyo a la moratoria petrolera a las alertas sobre los impactos de los extractivismos. Por ejemplo, Las tribulaciones de la iniciativa Yasun-ITT, Letras Verdes, FLACSO, No 5, 2010; La maldicin de la abundancia, AbyaYala, Quito, 2009.

Eduardo Gudynas es investigador principal en el Centro Latino Americano de Ecologa Social (CLAES), en Montevideo. Este artculo es parte de una serie de textos sobre postextractivismos en distintos pases sudamericanos. Twitter: @EGudynas

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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