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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2017

Respeto a la autodeterminacin poltica, econmica y cultural del pueblo mexicano

FRAGUA


Punto cinco de nuestro Programa Mnimo de Lucha

Estamos sufriendo las consecuencias de un modelo econmico neoliberal que nicamente beneficia a la burguesa y profundiza las desigualdades de clase. Un modelo econmico en el que la mayora de las naciones estn supeditadas al control poltico, econmico y cultural de una minora de grupos polticos y empresariales, esparcidos en un puado de naciones, que manejan la produccin, el mercado mundial, los recursos naturales, la mano de obra, las polticas laborales, educativas, etctera en favor de sus monopolios, con el fin de generar cada da ms ganancias para sus bolsillos. En Mxico, la profundizacin del neoliberalismo ha significado una mayor dependencia econmica, poltica y cultural hacia Estados Unidos. El gobierno mexicano hace y satisface lo que el imperialismo necesita; es as que, por ejemplo: ha abierto la puerta a las transnacionales para que traigan sus capitales, principalmente los relacionados con la industria extractiva; ms del 50% del territorio nacional est concesionado a grupos mineros, 70% de los cuales pertenecen a extranjeros, los cuales solamente en el 2015 obtuvieron ganancias por mil 700 millones de pesos, aportando a las finanzas pblicas la mdica cantidad de 22.3 millones de pesos, es decir, el 1.3% del total de sus ganancias.

Aunado a esto, mediante la imposicin de la reforma energtica, nuestro gobierno asegura a los burgueses dueos de compaas como femsa, Petro-7, Hidrosina, Gulf o Chevron la obtencin de mayores ganancias. stas, a la vez que contaminan la tierra, despojan, desplazan y dejan en la miseria a los pueblos que la habitan. Paralelamente, la oligarqua implant una reforma laboral que asegura la superexplotacin de los trabajadores, legalizando as un escenario benfico para las inversiones de capitales nacionales y extranjeros, pero sumamente gris para la clase proletaria: cada vez trabajamos ms horas y tenemos que ser ms productivos, pero nos pagan menos y contamos con menos derechos. En este sentido, no es una ocurrencia de nuestros gobernantes la creacin de las Zonas Econmicas Especiales, en donde los burgueses contarn con una serie de beneficios y acuerdos fiscales, crediticios, aduaneros y administrativos que garantizarn mano de obra barata, capacitada y productiva , as como tasas de ganancia altas.

En materia de seguridad nacional el gobierno tambin ha adoptado polticas que responden a las necesidades del imperialismo estadounidense: adems de las campaas contrainsugentes que han venido implementando desde hace ms de 30 aos, el gobierno desat hace 10 la supuesta guerra contra el narcotrfico. En ella ejecut una estrategia mediante la cual la burguesa garantiza la implementacin de polticas econmicas y sociales con las que reprime y busca debilitar y eliminar la resistencia popular, para as asegurar las condiciones que garanticen la servidumbre del poder poltico y econmico de nuestro pas.

Resultado de esto y de las decisiones poltico-econmicas tomadas desde hace aos es que nuestro pas depende econmicamente de Estados Unidos: el 80% de nuestra exportacin, el 50% de la importacin de insumos y el 70% de la inversin extranjera nacional dependen del imperialismo norteamericano. Esto significa que el control de qu, cmo, cundo y para qu se produce se relaciona con sus necesidades y los negocios que tiene con la burguesa nacional, y no de lo que usted o yo necesitamos da con da: vivienda digna, alimentacin suficiente, salario justo y seguridad social.

En este pas los ms de 64 millones de pobres no decidimos sobre nuestro presente ni futuro. Por esta razn, los socialistas pugnamos, enarbolamos y defendemos el derecho de las clases oprimidas a la autodeterminacin poltica, econmica y cultural. Defendemos y luchamos por nuestro derecho a decidir y construir, mediante el fruto de nuestro trabajo, las condiciones sociales, polticas, econmicas y culturales que cubran todas las necesidades de quienes construimos el mundo con nuestro cansancio. Nos unimos a la exigencia de no permitir la injerencia de la burguesa imperialista estadounidense en nuestra economa y poltica. Sin embargo, consideramos que no es suficiente luchar contra la intervencin extranjera, debemos tambin luchar contra el enemigo que tenemos en casa: la burguesa nacional.

En este sentido, la autodeterminacin debe servir y reforzar el desarrollo de la clase proletaria del campo y la ciudad, ya que la miseria en la que estamos sumergidos no es resultado nicamente del servilismo poltico y econmico hacia la oligarqua extranjera, sino del carcter de clase de la propiedad de los medios de produccin, la injusta distribucin de la riqueza social y las inhumanas relaciones de produccin del sistema capitalista. Las condiciones de sometimiento y opresin en la que estamos inmersos no cambiarn reemplazando la burguesa extranjera por la nacional. Por consiguiente, los socialistas debemos defender la autodeterminacin e independencia de nuestra clase. Ante los esfuerzos de la burguesa nacional por subordinar nuestro programa y tareas a sus privilegios, debemos hacer nuestra labor de agitacin, propaganda, movilizacin y organizacin contra toda clase de privilegios nacionales, por el derecho igual de todas las naciones a la autodeterminacin, con el objetivo de elevar el nivel de conciencia de clase proletaria y de reforzar los lazos de solidaridad con nuestros hermanos, mediante el apoyo irrestricto al derecho de los trabajadores a decidir sobre su destino.

Es as que saludamos y nos solidarizamos con los pueblos indgenas que luchan y defienden su derecho a la autodeterminacin, a travs de formas progresistas que abonan y construyen la conciencia de clase proletaria, ya que ellos, al igual que nosotros, son trabajadores explotados y sometidos a relaciones de produccin capitalistas que nos despojan del elemental derecho a una vida digna. Es momento de fortalecer los lazos de lucha y organizacin entre los distintos frentes polticos, con el fin de recuperar el control de pueblo sobre nuestro territorio y sus recursos; de detener los proyectos que buscan construir urbes para empresas y personas de altos recursos econmicos a costa de la expropiacin, expulsin y empeoramiento de las condiciones de vida de los habitantes de las colonias donde se realizan; de frenar la destruccin de la propiedad social de la tierra; de defender el ejido y los bienes comunales; y de detener la siembra de cultivos transgnicos que nicamente benefician a las grandes empresas transnacionales

Contra el despojo, la explotacin y la represin, resistencia, organizacin y lucha por el socialismo!

NOTA:

Este artculo fue publicado como parte de la seccin NUESTRO PROGRAMA del No. 26 de FRAGUA , rgano de prensa de la Organizacin de Lucha por la Emancipacin Popular (OLEP), Junio-Julio 2017.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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