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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-07-2017

Ciencias sociales y filosofa crtica en el mbito iberoamericano

Agustn Ortega Cabrera
Rebelin


Desde diversos autores y perspectivas en el mbito iberoamericano con el dilogo y encuentro con el europeo u occidental, consideremos que las ciencias sociales deben tener una inter-relacin fecunda con la filosofa. As se ha mostrado con la recepcin, dilogo y encuentro fecundo con estas distintas corrientes de filosofa, pensamiento y ciencias sociales. Como pueden ser, por ejemplo, la fenomenologa, hermenutica, existencialismo, personalismo, teora crtica, teoras de la justicia y comunicativas o el pensamiento latinoamericano. Lo que nos posibilita una perspectiva crtica, humanista, tica y liberadora. La filosofa proporciona al cientfico social una base terica, antropolgica y moral con la que conocer, explicar, comprender y valorar el mundo. No es lo mismo tener una cosmovisin filosfica y antropolgica del ser humano, por ejemplo, de carcter individualista, donde se niega la naturaleza social, solidaria e histrica de la persona; o colectivista, por la que el ser personal con su libertad queda atrapado o negado. El conocimiento y la ciencia no es neutra ni asptica sino que tiene unos presupuestos subyacentes, unos principios rectores e intereses que, de forma ms explcita o implcita, guan los procesos epistemolgicos y hermenuticos.

La realidad no se conoce y comprende igual desde un lugar o realidad que desde otra: desde el obrero o trabajador explotado que desde del empresario capitalista; desde la mujer violentada o excluida que desde el machismo o patriacardo; desde el indgena expoliado de su hbitat ecolgica que desde la multinacional minera o petrolera; desde el cuarto y tercer mundo, desde las periferias como es el Sur empobrecido con los pobres de la tierra y las vctimas de la historia, que desde el Norte enriquecido con la vida materialista-economicista, mercantilista y consumista. Sin esta perspectiva crtica, tica y liberadora con una epistemologa desde el Sur, en el criterio hermenutico de los pobres (empobrecidos, excluidos, oprimidos y vctimas), en la com-pasin (sentir) con el otros y sus sufrimientos e injusticias, no hay una adecuada comprensin y valoracin de la realidad socio-histrica. Sin una praxis liberadora y por la justicia con los pobres no hay un profundo conocimiento de lo real, de la realidad social e histrica. A su vez, como seguiremos viendo, de forma fecunda e interdisciplinar la ciencia social provee a la filosofa de una base material con el conocimiento de la realidad, con una concrecin social e histrica para no caer en idealismos ni abstracciones.

En este sentido, el cientfico social debe desarrollar una ciencia con conciencia, con responsabilidad tica y valores o principios morales universales que expresa la razn crtica. Como es la promocin de la vida y dignidad de las personas. El bien comn y la solidaridad internacional, la paz y la justicia liberadora con los pobres de la tierra. El desarrollo humano, ecolgico e integral, lo femenino e intercultural. La cultura, conocimiento e investigacin tendr que estar guiada por estos criterios y valores que van determinando las opciones de estudios y realidades a explicar, comprender y valorar. No es lo mismo dedicarse a estudiar e investigar cmo vender ms coches u otros productos que las condiciones socio-laborales del obrero; el cmo aumentar los beneficios del capital productivo o financiero, que el conocimiento del hambre, la pobreza, desigualdad o estratificacin social. Y tampoco es igual la valoracin de unas determinadas condiciones laborares como precarias e indecentes, o de esclavitud infantil como es la realidad de los nios condenados trabajar, que justificar dichas realidades como el esfuerzo del trabajador por progresar o que por lo menos tiene trabajo al igual que el nio esclavo, que por lo menos puede conseguir algo.

Por tanto, las ciencias sociales sin esta perspectiva filosfica, antropolgica y crtica, sin conciencia tica y liberadora, se convierte en pura estadstica, tcnica y positivismo reduccionista que poco tiene ver con el estudio social. Tal como se ha desarrollado en la historia de las ciencias humanas. La ciencia social ha de impregnarse de imaginacin, artesana, interdisciplinariedadcon la filosofa u otras humanidades que sirven de sustento o base terica, explicativa, comprensiva y valorativa a los datos o hechos de la realidad que han de asimilarse e integrarse en una compresin y valoracin global de la realidad. Los datos, estadsticas o muestreos se deben articular con las filosofas y teoras explicativas, compresivas de lo real, en la misma realidad con sus problemticas, conflictos, dominaciones e injusticias. Con sus causas o races, las relaciones humana y estructuras sociales, los sistemas polticos y econmicos, el sentido de las acciones sociales con los valores e ideas o ideales, la cultura e ideologasque estructuran la realidad de las personas, de los pueblos y del mundo.

Se trata de unir lo subjetivo, el sujeto personal, con lo objetivo. La accin y la estructura, el mundo de la vida y los sistemas, los hbitos y los campos de fuerzas sociales, la conciencia y los ordenamientos jurdicos-polticos. La infraestructura material-econmica con la superestructura del derecho, gobierno e ideolgica, el ello (vida afectiva) con el supery de los otros, de la moral y la cultura. Con una visin global y crtica de la totalidad social con sus contradicciones, asimetras, dominaciones, dependencias, desigualdades e injusticias que daan la vida, generan vctimas y empobrecen a las personas o a los pueblos. Crtica y desideologizacin de lo real.

La teora-ciencia social critica en la memoria compasiva y justicia con las vctimas de la historia, en la opcin liberadora con los pobres de la tierra, asume este sufrimiento, la vida daada o desperdiciada e injusticia del desorden establecido que, con apariencia de progreso, padecen los oprimidos. No hay contradiccin pues entre el conocimiento de la objetividad de la realidad, de la naturaleza-esencia y verdad de lo humano, y la conciencia crtica-tica de la ciencia, la opcin por las vctimas y los pobres. Ya que la realidad de los oprimidos y empobrecidos es el lugar donde se desvela la negatividad de la historia, las contradicciones y patologas de todo tipo, materiales, sociales, culturales, ideolgicas e histricas con sus dominaciones e injusticias. Por todo ello, la ciencia social (con filosofa) crtica es la que asume esta negatividad con los sufrimientos, privaciones y conflictos sociales, la dominacin e injusticias que padecen los diversos grupos oprimidos y empobrecidos. Como los trabajadores, las mujeres, los campesinos e indgenas, los refugiados y migrantes, los parias, pobres y excluidos.

Una negatividad e injusticia que es material, real y concreta con las condiciones econmicas y del capital, polticas y sociales, culturales e histricas que no posibilitan la vida y dignidad de las personas, de los pueblos y pobres; que impiden el bien comn y la satisfaccin de las necesidades, que niegan los derechos humamos y sociales con estas condiciones que hacen posible el desarrollo humano, ecolgico e integral. Con una visin y conciencia universal en una tica cosmopolita, una solidaridad internacional y efectiva que se hace an ms necesaria en la era global en la que vivimos. En los tiempos contemporneos de mundos lquidos y redes informacionales, de mercados globales, comercio mundial y finanzas planetarias. Con la economa y el capital (de casino) financiero-especulativo, productos y burbujas burstiles txicas, basuras (falsa) y endeudamientos generacionales. Deslocalizaciones, parasos fiscales y compra a granel de emisiones contaminantes, liberalizaciones y privatizaciones. La sociedad mundial del riesgo con los trabajadores pobres y el precariado, el trabajo indecente. La amenaza blica, nuclear, biotecnolgica y ecolgica. El hombre masa, light y transgnico, la tica indolora, el post-humanismoEn fin, todas estas viejas, actuales y nuevas cuestiones sociales que una ciencia crtica debe afrontar sin claudicar ante lo polticamente correcto con conciencia tica a hombros de todos estas corrientes, autores y maestros que, en el mbito iberoamericano, nos precedieron en este complejo y apasionante mundo de lo social, filosfico y humano.

Agustn Ortega Cabrera. Trabajador Social y Doctor en Ciencias Sociales (Departamento de Psicologa y Sociologa, ULPGC), Experto Universitario en Moral, Doctor en Humanidades y Teologa (UM-ITM). Es profesor e investigador de la Pontificia Universidad Catlica del Ecuador y en el Centro Universitario de Estudios del Seminario Diocesano de Ibarra. Investigador en la Universidad Loyola Andaluca.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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