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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-07-2017

El desastre de Annual y el nuevo despertar del Rif

Mohamed Merabet
Viento Sur


El Rif desde octubre de 2016 es teatro de un enfrentamiento abierto entre manifestantes y todo tipo de cuerpos policiales y militares del rgimen. De nuevo un problema social se militariza y se convierte en una cuestin de seguridad, con 20 000 efectivos desplegados y 370 detenidos hasta el momento. Y de nuevo la situacin se convierte en un ciclo que se repite en el territorio durante un siglo de colonialismo y de independencia, en un autntico rompecabezas para el poder central. Desde que accedi al poder en 1999 Mohamed VI ha intentado imponer un tipo de reconciliacin en la regin, al estilo de un punto final, integrando a lites locales en la poltica econmica depredadora del Majzen. Las promesas de inversiones y megaproyectos para comprar la paz social se multiplicaron. Pero lejos de buscar soluciones concretas se ha predicado un desarrollismo nefasto y excluyente fortaleciendo el narconegocio, el clientelismo, la corrupcin y el incremento de las enormes desigualdades. El Majzen solo quera ganar tiempo.

Las protestas actuales se articulan sobre demandas socioeconmicas y culturales pero tienen un potente mensaje poltico. A una persistente marginacin social y privaciones econmicas se une una crisis poltica que da seales de una fractura profunda que abre el camino de las resistencias locales hacia un despertar regional ms amplio. Las luchas se radicalizan, no en el sentido de las consignas, sino ms bien en el sentido de una creciente friccin entre esas contradicciones existentes.

Desde el Rif, territorio de una profunda identidad bereber y mediterrnea, se evidencia que las revueltas que sacudieron la regin en 2011 no han muerto. Se evidencia que los pueblos del sur del Mediterrneo quieren ser actores de su historia. Las llamadas revueltas rabes inauguraron el siglo XXI con un componente de sorpresa y de creatividad inditas en las historias de las revoluciones. Sus consecuencias, todava inacabadas, son de un inters primordial, con sus luces y sus sombras, con sus momentos felices y trgicos, para todos los procesos de cambio que nacen y surgen en esas dinmicas annimas, colectivas e innovadoras a la hora de abordar las luchas y las reivindicaciones.

En el sur del Mediterrneo se evidencia que el sujeto de la historia son los pueblos. As lo vivimos en los tiempos de la era colonial y de la independencia, y as lo vivimos ahora. El Rif ha encendido la chispa de una segunda oleada de revueltas y se ha convertido en el epicentro y teatro de esos nuevos tiempos posrevueltas rabes. Son los tiempos de luchar por una segunda descolonizacin, por descolonizar y democratizar. El Rif grita libertad cuando el Majzen y sus aliados, los enemigos del pueblo, las petromonarquas, la Unin Europea, los gobiernos mafiosos, los inversores y especuladores de la bolsa y la banca.... lanzaban las campanas del fin de las revueltas, sembrando nuestros procesos con la desesperacin y el islamismo reaccionario, y proclamaban el fin del tiempo para el despertar de los pueblos. El sueo de recuperar e imponer la autoridad del Estado y de las potencias imperialistas dominantes se les escapa de las manos.

En el Rif jams hubo lealtad al Majzen, ni a Espaa ni a Francia. Ni lealtad ni pacificacin. Hubo siempre resistencia y un impulso de desobediencia y de lucha de liberacin. La rebelin actual nos abre una ventana para reconstruir nuestro proyecto de emancipacin, tomando en cuenta los errores y las limitaciones de los proyectos arabistas, arabo-islamistas, desarrollistas y tercermundistas esbozados por lites e intelectuales que tomaron el relevo del colonialismo en vsperas de las luchas de independencia y que culminaron en despotismo y modernismo dependientes de los polos creados por la guerra fra y por la globalizacin neoliberal posteriormente.

Las movilizaciones populares del Rif nos invitan tambin a releer el pasado colonial y poscolonial. Y en esa historia, que es memoria colectiva que compartimos de todos los pueblos de Mediterrneo, Abd el-Krim el Jatabi guarda un lugar central. En estos das se celebra el 96 aniversario de la batalla de Anual, la victoria militar que en 1921 conmovi los cimientos del colonialismo europeo. Con razn el mariscal Lyautey haba advertido de los riesgos de intervenir en el berenjenal rifeo. Abd el-Krim nunca jams articul una resistencia a la desesperada, ms bien, con la proclamacin de la Repblica del Rif fund un proyecto poltico sostenido en la voluntad popular. El lder rifeo proporcion el primer esbozo de un nacionalismo magreb combativo. La opinin pblica internacional fue testigo de esa historia aunque tergiversada en la memoria histrica espaola y ocultada y sin ninguna existencia en la francesa. Sin embargo lderes de las luchas de liberacin nacional como Ho Chi Minh, Mao Zedong o el Che Guevara consideraron a Abd el-Krim y su lucha como la matriz de las guerras revolucionarias modernas y como un ejemplo para todos los pueblos colonizados. Con la aplastante alianza franco-espaola la rebelin de Rif fracas pero solo desde el punto de vista militar. La victoria de los aliados, aunque completa, careci particularmente de gloria y de tica.

Hoy el Rif, tierra mediterrnea pobre de campesinos y pescadores, con una cultura e identidad propia arraigada en el Magreb, vuelve a la primera lnea en defensa de una dignidad colectiva pisoteada sin escrpulos permanentemente a lo largo de los tiempos y de una soberana y legado histrico jams recuperado. El Rif exige hoy su derecho a ser respetado y a decidir libremente su destino. Las huellas del pasado no han muerto. Estamos orgullosos de estos momentos y asumimos nuestra lucha hasta el final. La determinacin de nuestro pueblo sobrevivir a la potencia de nuestros opresores.

Mohamed Merabet es Presidente de la Plataforma de Solidaridad con los Pueblos del Mediterrneo

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article12832



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