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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-07-2017

Los militares y las cuentas

Daniel Valero
Brecha


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, repiti recientemente un latiguillo sobre el cual su pas insiste hace aos: que el 60 por ciento de la economa cubana se gesta en el Grupo de Administracin Empresarial Sociedad Annima, un holding paramilitar de empresas que el nuevo ocupante de la Casa Blanca pretende destruir.

Es slo un edificio entre tantos, ni siquiera de los ms llamativos que se alinean junto a la avenida del Puerto, en La Habana. A lo sumo, alguno de los pocos vecinos de la zona podr recordar que fue construido a mediados de la dcada de 1950 para alojar la jefatura de la Marina de Guerra; los guas tursticos, en tanto, tal vez ni lo noten, ocupados en conducir a sus clientes hacia las cercanas y fotognicas plazas del centro histrico.

Sin embargo, tras sus ventanas ahumadas se toman muchas de las decisiones fundamentales en Cuba. Se trata del complejo donde radica la gerencia general del Grupo de Administracin Empresarial Sociedad Annima (Gaesa). De acuerdo con las declaraciones que Trump hizo hace algunas semanas ante un histrico auditorio anticubano de Miami, en Gaesa confluyen los hilos que mueven alrededor del 60 por ciento de la economa comunista. De inmediato, medios de prensa de todo el mundo se apresuraron a replicar al presidente estadounidense.

Para William M LeoGrande, profesor de la Facultad de Asuntos Pblicos en la Universidad Americana de Washington, incluso una revisin superficial de la composicin del producto bruto interno de Cuba demuestra que ese hecho es absurdo. Sus indagaciones le han permitido encontrar el nacimiento de tal sinsentido all por febrero de 2004, cuando The Miami Herald adopt la premisa de que las fuerzas armadas cubanas han asumido hasta el 60 por ciento de la economa de la isla. Para avalarla, ese rotativo citaba al Proyecto de Transicin de Cuba, del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami, un proyecto financiado por el gobierno estadounidense.

De ah en adelante la historia ha ido cobrando cuerpo, repetida siempre con un marcado sesgo poltico que busca presentar al gobierno de La Habana como una dictadura militar. Mientras, el propio LeoGrande y otros analistas alejados de las posiciones de izquierda coinciden en otorgar a Gaesa una preeminencia mucho menor a la que repiten Trump y sus adlteres. Sus ingresos (las estimaciones rondan en torno a los 3.500 millones de dlares) representan el 21 por ciento del total de ingresos en divisas de las empresas estatales y del sector privado, el 8 por ciento de los ingresos estatales totales y slo el 4 por ciento del Pbi (segn el Anuario Estadstico del 2015), asegura LeoGrande.

Ms all de los cuarteles

No es menos cierto que los militares y ex militares juegan un papel fundamental en el ordenamiento institucional cubano. En primera instancia, por su confiabilidad; en segunda, por su nmero.

Gracias a la amplia estructura de organismos de seguridad que regentea (coordinada por el coronel Alejandro Castro Espn, hijo del presidente Ral Castro), el gobierno cubano mantiene un estrecho control sobre su poblacin y, en especial, sobre los miembros del Ministerio del Interior (Minint) y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Far). Esa supervisin se complementa con programas de formacin poltico-ideolgica dirigidos a todos los combatientes en servicio o a aquellos que se forman en las academias militares.

Respecto a la cantidad de efectivos, no existen datos oficiales. De acuerdo con el nmero de unidades establecidas luego de su ltimo proceso de reorganizacin, las Far contaran con unos 100 mil combatientes en activo y entre 200 mil y 300 mil reservistas; el Minint, por su parte, suma alrededor de 200 mil efectivos regulares. En ambos cuerpos armados sientan plaza soldados del Servicio Militar Activo (que cumplen los varones por uno o dos aos), y oficiales y suboficiales de profesin, que juran por perodos que van desde cinco hasta 25 aos. Tras su licenciamiento, todos tienen prioridad para optar por un empleo en el amplio sector estatal.

Esa es la causa de que en tantas dependencias civiles ocupen cargos de direccin antiguos militares, a veces formando mayora. En las escuelas de cadetes se da una gran importancia a las tcnicas de direccin y de gestin de recursos. Incluso en algunos mdulos nos repetan que necesitbamos formarnos para la vida con la tropa pero tambin para cuando furamos de nuevo civiles, explica David Alejandro, ex jefe de unidades radiotcnicas que aprovech su ttulo militar para encontrar trabajo en la compaa Copextel, una empresa de equipos electrnicos integrada dentro del esquema corporativo de Gaesa.

Como mi regimiento pasara a la reserva, me ofrecieron el licenciamiento y este puesto. En total fuimos cuatro, y a todos nos dijeron lo mismo: preferan contratarnos a nosotros porque los militares son ms responsables. Muchos de sus compaeros y jefes tienen el mismo origen.

Son mltiples los ejemplos de mandos militares transformados en empresarios: el general de brigada Luis Prez Rspide, antiguo director de la Industria Militar, preside el Grupo Gaviota (la mayor hotelera de Amrica Latina, con casi 30 mil habitaciones); el coronel Hctor Oroza dirige el monopolio corporativo de importacin y exportacin (Cimex), donde acta como asesor el antiguo jefe de los servicios militares de Inteligencia, el general de divisin retirado Fabin Escalante, sealaba en un artculo reciente el periodista Fidel Gmez Sosa.

Para el profesor de Poltica Internacional en la Universidad de California en San Diego Richard Feinberg, funcionario durante la administracin de Bill Clinton, Gaesa est invirtiendo sabiamente en las reas econmicas ms internacionales y lucrativas de la economa. A su juicio, unas fuerzas armadas bien ubicadas probablemente apoyarn las reformas econmicas que volvern a Cuba ms eficiente y competitiva.

De la magnitud del fenmeno da cuenta el hecho de que siete de los 17 miembros del Bur Poltico el mximo rgano del gobernante Partido Comunista visten uniformes; el resto de los integrantes de ese grupo de direccin o lo hizo en algn momento o est encuadrado en algunas de las instancias de defensa territorial con que la isla caribea ha preparado su respuesta a una hipottica intervencin norteamericana.

El hecho de que al frente de Gaesa se encuentre uno de los ex yernos del presidente Ral Castro, el general de brigada Luis Alberto Rodrguez Lpez-Callejas, no hace sino agregar lea al fuego de las especulaciones, pues para nadie es un secreto que esa corporacin funciona como un virtual Estado dentro del Estado, bajo un esquema de subordinacin que slo muy en segundo plano llega hasta la presidencia del pas o la Asamblea Nacional.

Ninguna de estas empresas presenta ningn tipo de informacin sobre sus ingresos, ganancias, impuestos pagados, estado de cuentas, ni el nombre de sus directores ejecutivos, ni hace licitacin pblica para ninguno de sus cargos, apuntaba a comienzos de 2016 el sitio ForesightCuba, especializado en anlisis estadsticos acerca de la isla. El tiempo transcurrido no ha contribuido a cambiar tal realidad.

Surgidas en la dcada de 1980 ante la necesidad de sortear las barreras del bloqueo contra Cuba, las primeras compaas del actual grupo tuvieron como premisa el secreto. Treinta aos despus, a pesar de su crecimiento exponencial, la prctica totalidad de las operaciones de Gaesa se mantiene en las sombras. Para bien o para mal.

Fuente: http://brecha.com.uy/los-militares-las-cuentas/


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