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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-07-2017

Venezuela y la hora de la Patria Grande
Humanismo: Fase superior de la Constituyente

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin


Al pueblo slo lo salva el pueblo A menos que entremos en un trance de esquizofrenia aguda, es hora de poner en prctica todo el amor que oficialmente nos han enseado a tener -en loas- por las constituciones polticas y por los pueblos que deciden, soberanamente, cmo gobernarse. Ese ha sido, una y otra vez, el discurso dominante, casi progre y casi dogmtico -y siempre reverencial- con que se expiden los aparatos ideolgicos dominantes cuando se trata de instituir formas del respeto social sobre las mximas instituciones democrticas que nos rigen. No hay mayor poder que el poder popular y soberano decidiendo su ser y su modo de ser social. La Constituyente es el pueblo salvando al pueblo. Con sus propias reglas y el mismo plan para un mundo sin amos ni esclavos. Un acto de amor. garanta de paz.

Y a no ser que todo hubiere sido palabreara demaggica burguesa, que nos refregaron sin clemencia, generacin tras generacin, hoy en Venezuela se abre una oportunidad nica para poner en prctica ese respeto supremo imbuido a las democracias que han crecido (incluso) desigualmente bajo las alas desiguales del capitalismo. No hay lugar para las jugarretas de la doble moral que, acaso, quisiera respeto catedralicio para la democracia burguesa y quisiere toda forma de escarnio, agresin y ataque contra la Constituyente en manos de los pueblos. No explicaremos aqu para qu sirve la irona.

Venezuela discutir, desde las bases, cmo perfeccionar su constitucin vigente. Qu le sobra, qu le falta y qu ha de cumplirse con el consenso de la mayora que legitima, incluso, la propia definicin de la democracia realmente existente. Van a discutir, entre mil temas, la solucin constitucional al problema de la economa rentista y de la guerra econmica burguesa, que ha devastado a la clase trabajadora y amenazado todo el proceso del socialismo bolivariano. Discutirn los medios y los modos para superar la democracia burguesa que tanto dao viene haciendo con sus vacos jurdicos y la permisividad delincuencial por donde se han infiltrado las canalladas ms anti-democrticas y golpistas. Discutirn, en suma, una gran revolucin cultural que transforme para siempre a Venezuela y consolide herramientas capaces de constituir la independencia econmica en la independencia poltica para la soberana semntica. Ser cultos para ser libres.

Y tambin discutirn una estrategia comunicacional constituyente que, de una vez por todas, garantice la voz de todos en oportunidades y en condiciones de justicia cultural y comunicacional. Urge organizar una fuerza comunicacional "constituyentista" que d la vuelta al mundo, trabajando desde las bases, contra el silencio en los medios hegemnicos. Urge una fuerza comunicacional "constituyentista" ms grande que el Gobierno, ms grande que un solo pas... tan grande como la batalla misma de las ideas y donde un milln de revolucionarios (al menos) genere permanentemente 100 mensajes "constituyentistas", organizados y sistemticos, para todos los gustos y para los que tengan dudas o ignorancias. Es una forma de decir!

A todos los pretextos que se han inventado para estorbar a la Constituyente e impedirle que sea el mandato de la clase trabajadora contra el mandato de la clase explotadora, se debe combatir con ms Constituyente para la revolucin. El escenario mundial lo exige. Es la hora de la justicia social de los pueblos dando todos los pasos necesarios en una situacin histrica plagada con peligros y emboscadas macabras. Es hora de defender la justicia dictada por los pueblos y no la justicia burguesa dictada por los paladines leguleyos del capitalismo. No es la hora de abogar por los cdigos ni las jurisprudencias oligarcas, es la hora de la justicia social y la Constituyente venezolana es escenario privilegiado que nos exige a todos compromiso fraterno, contribucin, defensa y solidaridad. Internacionalistas.

Esta historia est comenzando una fase superior del Plan de la Patria que sin abandonarlo lo potencia. Y est claro que en su desarrollo concreto las deliberaciones y los acuerdos estarn atados a su realidad histrica y poltica; a su dialctica objetiva y a las tantas estrategias que deber sortear para ponerse a salvo de las agresiones que continuarn su necedad monstruosa de descarrilar a la Asamblea Constituyente que es, adems, antiimperialista. No nos alcanzar la eternidad para arrepentirnos si no sabemos generar un gran movimiento planetario en defensa de la Revolucin venezolana

Esta historia est pariendo una fase superior de la conciencia poltica y revolucionaria de los pueblos, no para conformarnos con leyes y constituciones de manera fetichista, como si con leyes se arreglara lo que no arregl la accin poltica o la lucha en todos los frentes. Se abre una fase superior en la confrontacin de clase que no traer soluciones milagrosas ni ser ilusionismo reformista. Se abre una oportunidad de reordenacin y refuncionalizacin de las herramientas de transformacin social para asestar un golpe humanista y certero al modo de produccin (depredacin) capitalista y sus infames relaciones de produccin humillantes, injustas y criminales.

Esta Constituyente venezolana es una responsabilidad de todos en todo el mundo. No podemos abandonarla bajo la paliza meditica que viene perpetrando la burguesa en todo el planeta y no podemos dejarla a expensas del Plan Cndor meditico que opera en Amrica Latina y el Caribe contra la Constituyente. No podemos ni debemos ser indiferentes, eso es un crimen. No podemos ni debemos quedarnos callados, eso es una injusticia. No podemos ni debemos jugar a la neutralidad falaz. No podemos ni debemos guardar silencio cuando lo urgente es explicar (y explicarnos) la Constituyente en todo su esplendor y en todo el mundo. Hacer saber a todos que es la obra de un pueblo que quiere que gobierne el pueblo. Que no es perfecta, que no es inmaculada, que refleja atrasos y contradicciones pero que es voluntad de las bases que no quieren seguir obedeciendo la voluntad de los explotadores. Bastara saber los planes macabros de Trump -y sus secuaces- para que nadie regateara su solidaridad con la Constituyente, para que nadie jugara a ser juez sin antes haber abrazado fraternalmente al pueblo revolucionario de Venezuela hoy "constituyentista". Son horas cruciales, lo que pase ah pesar en todas partes. Unidad.

Fernando Buen Abad Domnguez. Universidad de la Filosofa.

Blog del autor: http://fbuenabad.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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