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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-07-2017

Derecha y violencia, dos trminos inseparables

Hctor Bernardo
Rebelin


Derecha y violencia, dos trminos inseparables Presos polticos, golpes parlamentarios, proscripciones, desestabilizacin, grupos de choque, asesinato de lderes sociales, desaparicin de estudiantes y periodistas, represin de la protesta y la quema de personas vivas en plena calle y a la vista de todo el mundo; son las marcas que caracterizan a la derecha en Amrica.

El sueo de una derecha que dialogue, debata y respete las reglas del juego de la democracia parece cada da ms lejano en Amrica Latina. El disfraz con que los medios hegemnicos de comunicacin una de sus principales herramientas intentan cubrir los interese de esos sectores retrgrados ya nos les queda.

Autoritarismo, violencia, intolerancia y mentira son los elementos que caracterizan a la derecha en nuestra regin. De Argentina a Mxico, obediente a las rdenes de Washington, se presenta ante las cmaras de televisin y con buenos modales habla de dilogo y respeto a las instituciones mientras fomenta golpes parlamentarios, desestabilizaciones, persigue a sus opositores polticos, intenta proscribirlos, encarcelarlos o, directamente, los mata de las formas ms violentas.

Los ms de veinte venezolanos que fueron atacados, rociados con combustible y prendidos fuego mientras estaban vivos son solo una muestra del nivel barbrico de los grupos comandados polticamente Freddy Guevara, Lilian Tintori, Leopoldo Lpez, Henry Ramos Allup, Henrique Capriles y Julio Borges.

Una derecha criminal que los medios de comunicacin hegemnicos del resto del continente y de Europa quieren hacer ver como una oposicin democrtica.

Claros ejemplos de la tergiversacin de los hechos son los discursos del Grupo Clarn y el diario La Nacin en Argentina, El Tiempo y la Cadena Caracol en Colombia, Televisa en Mxico, el Grupo Prisa de Espaa, la Rede Globo de Brasil, CNN en Estados Unidos, etctera. Todos estos medios callaron y callan ante la violencia desatada por los sectores a cuyos intereses responden.

Los golpes parlamentarios contra Manuel Zelaya (Hondura, 2009), contra Fernando Lugo (Paraguay, 2012) y contra Dilma Rousseff (Brasil, 2016); los golpes fallidos contra Evo Morales (Bolivia, 2008) y contra Rafael Correa (Ecuador, 2010); el ataque constante al Gobierno de Cristina Fernndez de Kirchner (Argentina); el breve golpe de Estado contra Hugo Chvez en abril de 2002 (Venezuela); las violentas guarimbas contra el Gobierno Bolivariano (Venezuela, 2014 y 2017); y, por supuesto, los constantes ataques contra los Gobiernos de Nicaragua, El Salvador y Cuba, son solo algunas de las muestras del accionar de la derecha cuando no controla el poder poltico (dado que el poder meditico, el judicial y el econmico siempre les pertenecen).

Cuando logran controlar el poder poltico, se ven experiencias como la de Argentina, con el Gobierno de Mauricio Macri, donde los opositores como Milagro Sala (y otra decena de militantes) son encarcelados y, a pesar de las resoluciones de la Organizacin de Estados Americanos (OEA), de Human Rights Watch, la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Grupo de Trabajo sobre Detencin Arbitraria de las Naciones Unidas (ONU), que determinaron que la detencin de la diputada del Parlasur es arbitraria y debe ser liberada de inmediato, el encarcelamiento persiste.

A ello, el Gobierno de Macri suma la represin a la protesta social, dado que, al igual que en Brasil, Paraguay, Per, Colombia y Mxico, el plan poltico-econmico-social tiene una lgica ms que conocida: ajuste-protesta-represin.

Los Gobiernos de Macri en Argentina, del golpista Michel Temer en Brasil y de Horacio Cartes en Paraguay han decidido usar el brazo meditico-judicial para perseguir e intentar encarcelar, proscribir o por lo menos destruir la imagen pblica de los principales referentes polticos de los sectores populares: Cristina Fernndez de Kirchner (Argentina), Luiz Inacio Lula Da Silva (Brasil), Fernando Lugo (Paraguay). Estos lderes encabezan la intencin de voto en sus respectivos pases y el contrate con los Gobierno neoliberales ha fortalecido su imagen, lo que para la derecha resulta totalmente inadmisible.

En Colombia, Mxico y Honduras el crimen poltico se ha convertido en algo cotidiano. Por supuestos, la OEA, en manos del uruguayo Luis Almagro, mira para otro lado cuando se trata de crmenes cometidos por la derecha.

A pesar del avance del acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejrcito del Pueblo (FARC EP), los paramilitares, con complicidad de un sector del Gobierno, asesinan diariamente a lderes sociales, dirigentes polticos, de derechos humanos y miembros de la guerrilla.

Al menos 68 dirigentes sociales, seis miembros de la FARC EP y nueve familiares de los guerrilleros fueron asesinados desde que comenz el proceso de paz. El Movimiento Marcha Patritica denunci que 138 de sus miembros fueron asesinados por el paramilitarismo.

En ese marco, el ministro de Defensa de Colombia, Luis Carlos Villegas, asegur que en su pas no existen paramilitares. Cinismo, estupidez o complicidad?

En Mxico, la lista de crmenes cometidos durante el Gobierno de Enrique Pea Nieto aumenta cada da. Solo en 2017 fueron asesinados los periodista Javier Valdez (Sinaloa) y Sonia Crdova (Jalisco), el conductor radial Filiberto lvarez (en el estado de Morelos), la corresponsal de La Jornada Miroslava Breach (Chiguagua), el director de La voz de la tierra caliente y colaborador del peridico El Universal, Cecilio Pineda (Guerrero), el director del portal El Poltico de Xalapa, Ricardo Monlui Cabrera (Veracruz), el reportero del blog Colectivo Peric, Maximino Rodrguez Palacios (Baja California Sur), y ahora el camargrafo Edwin Rivera Paz (Veracruz).

Desde el ao 2000 hasta la actualidad, el pas azteca ha llegado a las tristes cifras de 127 periodistas asesinados y 23 los desaparecidos. Un tercio de esos crmenes (43) fueron cometidos durante el Gobierno de Pea Nieto. La mayora de ellos an est impune.

Los 43 estudiantes secuestrados y desparecidos en septiembre de 2014 en Ayotzinapa, crimen cometido por narcotraficantes y policas, con la complicidad de sectores de la corrupta poltica azteca, hizo que el mundo pusiera su mirada en Mxico y viera que all existan muchos 43, miles de desaparecidos, cientos de miles de desaparecidos. La bsqueda de los 43 llev al encuentro de decenas de fosas comunes con centenares de cadveres.

El asesinato de Berta Cceres fue solo el ms conocido de la decena de asesinatos de dirigentes sociales, polticos, de derechos humanos y de periodistas que se han cometido en Honduras luego del golpe de Estado contra Manuel Zelaya.

Sin el control del poder poltico o con l, la derecha ha demostrado que la violencia, el autoritarismo y la intolerancia son parte de su gnesis y que, por ms que se disfrace de democrtica, sus intereses se contraponen con los de las grandes mayoras y, por ende, con la esencia de la democracia real.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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