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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2017

Las dos maneras de aprender de la historia y el fin de la Consolidacin de las Leyes del Trabajo en Brasil

Luis Carlos Muoz Sarmiento y Lus Eustquio Soares
Rebelin


El principio liberal de aprender de lahistoria

Existen dos maneras de aprender de la historia. Una es la liberal y se basa en el principio de la reconciliacin producido por los opresores. La cosa funciona as. Se vive un revs social con golpes, represin, eliminacin de derechos; abandono; miseria y mucho sufrimiento de la poblacin, sobrecargada con la sobreexplotacin de su fuerza de trabajo; humillada y mortalmente herida.

Siempre que somos afectados por un golpe, sus verdaderos planificadores invierten en el principio de la reconciliacin, cuyo objetivo fundamental es: desviar a los golpeados de la lucha de clases, hacindolos perder tiempo con las diversas ilusiones o incluso con campos de batalla equivocados, simplemente porque desestiman que lo que viene primero es la unin por clases sociales.

Daremos un ejemplo a partir del golpe de 1964. Despus del golpe, vino la resistencia y mucha represin, con crceles, asesinatos y exilio de militantes que pudiese influenciar una reaccin clasista al golpe.

El blanco principal fueron los militantes de izquierda: los marxistas. Por qu? Porque, por lo menos en aquella poca, jerarquizaban el principio de la lucha de clases, sin vergenza alguna de afirmar, con Karl Marx y Friedrich Engels: Obreros, unidos!

Al mismo tiempo en que reprimen cualesquier personas u organizaciones que puedan, directa o indirectamente, instigar una reaccin clasista al golpe, sus planificadores usan dos dispositivos simultneos y contrapuestos:

1. Producen falsos escenario de reaccin al golpe.

2. Fomentan un cotidiano al estilo la vida contina a pesar de..., cuyo objetivo es seducir a las mayoras para que stas se involucren con supuestas novedades en el plano de la vida concreta.

Al primer dispositivo es posible llamarlo lucha de clases quijotesca, a partir de la cual los molinos de viento son confundidos con gigantes de tal manera que, pensando combatir a los ltimos, en realidad luchamos contra molinos de viento.

El santo y sea, bajo el punto de vista de los planificadores del golpe, en lo que dice respecto a los escenarios quijotescos de la reaccin al golpe, es: no identificar a los sujetos ocultos del golpe.

A partir de ah, entra el segundo dispositivo, cuyo objetivo es: hacernos amar y desear a los verdaderos responsables del golpe.

En el caso del golpe de 1964, este segundo dispositivo tuvo como vlvula de escape, en el campo de los derechos civiles, la idea de la liberacin sexual. Esta tuvo como modelo precisamente el estilo publicitario/propagandstico del estilo americano de vida (en realidad, de muerte), supuestamente despojado, jovial, alegre, liberado, "desrreprimido", sin prejuicios de gnero o tnicos.

Es el amor libre, propaganda gringa usada para que fantaseemos de "desrreprimidos" e invirtamos nuestras mejores energas, al mismo tiempo en que el golpe prosigue reprimiendo, matando, exilando la lucha de clases en los escenario quijotescos producidos como trampas para atrapar marxistas, que pasan entonces a ser vistos como chatos, anacrnicos, conservadores; para aqullos que se dejaron llevar por las ilusiones del amor libre.

El principio liberal de aprenderdela historia es ese a partir del cual la historia en cuestin es la que parte del punto de vista del segundo dispositivo, condenando al primero. Asume, pues, el argumento de que aprender de la historia, para que seamos felices en el amor libre, es actuar como Don Quijote: confundir gigantes con molinos de viento.

En fin, aprender de la historia, en este caso, con su principio liberal, es: No a la lucha de clases bajo el punto de vista de los trabajadores y ms: Identifquese con el estilo de vida de los planeadores del golpe!.

El golpe de 2016

En el caso del golpe que nos toca, en la actualidad, el de 2016, es necesario de antemano decir lo siguiente: nuestra reaccin a l se da como efecto de los dos dispositivos llevados a cabo por el golpe de 1964: el de la reaccin quijotesca y el de la afirmacin de un estilo de vida como efecto de publicidad/propaganda de los planificadores: los Estados Unidos.

La situacin en realidad se agrav an ms, en lo que dice respecto a la reaccin al actual golpe, porque el escenario quijotesco producido como lugar de la lucha contra el golpe de 2016 fue articulado antes, mucho antes, como inepta poltica gubernamental afirmativa.

Nos explicamos: los gobiernos petistas de Lula y de Dilma implementaron una poltica de cuotas de inclusin tnica y de poblacin pobre en las universidades pblicas y privadas, adoptando totalmente el modelo gringo, ms all del hecho de haber incluido a las mayoras por medio de la cultura del consumo alienante de artefactos tecnolgicos bajo el control monoplico de los planificadores de los dos golpes, el del 64 y el actual, a saber: celulares, TV pagadas, redes sociales.

En lo que toca al primer aspecto, la poltica de cuotas, en s, fue y es una iniciativa loable, plenamente justificable; relevante; necesaria. La cuestin de base no es, pues, estar en contra de las cuotas. Ellas son el mnimo del mnimo. Haber implementado una insercin acadmica de una parcela significativa de la poblacin hasta entonces secularmente excluida del conocimiento universitario fue, sin duda, una accin de relevancia histrica.

El problema, pues, no es la poltica de cuotas, sino su modelo, basado en una concepcin quijotesca de lucha de clases. Todo lo que viene de los Estados Unidos tiene malwares instalados. Esto es: virus maliciosos cuyo objetivo es transformar la lucha de clases en una pantomima ridcula, espectacular.

La poltica de cuotas adoptada por los gobiernos petistas, siguiendo la gringa, trajo consigo un arsenal terico de afirmacin de gnero y tnica producido por las academias yanquis, principalmente la de la Escuela de Chicago, ahora expandida no solo al neoliberalismo econmico, sino tambin al neoliberalismo feminista, negro, homoertico.

Este neoliberalismo ampliado es el escenario quijotesco a partir del cual hemos reaccionado al actual golpe. Por medio de l, como Don Quijote combatiendo gigantes molinos de viento, confundimos lucha de clases con una metafsica y neumtica lgica confesional, basada en yo soy mujer, yo soy negro, yo soy gay y por eso soy de izquierda.

Con eso, los enemigos de clase se vuelven bsicamente aqullos que no son, o parece que no son, negros, gays, mujeres (los indios, curiosamente, no entran aqu) precisamente porque no adoptan el estilo estadounidense. Esto es: los enemigos son los marxistas que defienden an la jerarquizacin de la lucha de clases, en la relacin capital versus trabajo, como el principio innegociable para actuar en la totalidad dinmica del capitalismo contemporneo.

La segunda forma de aprender de la historia

La segunda forma de aprender de la historia es actualizar permanentemente la categora de lucha de clases y definir, en cada poca, mediante el uso de la dialctica, al verdadero enemigo de clase, su modelo de lucha y sus squitos oligarcas nacionales.

En el caso actual, se tiene: el verdadero enemigo de clase: el imperialismo gringo; su modelo de golpearnos: dividindonos y descalificando la relacin capital versus trabajo; sus squitos oligarcas: poder judicial, Ministerio Pblico, oligopolio meditico y, en cuarto lugar, diputados y senadores chantajeados por los tres primeros.

Hay tambin un enemigo de clase inmanente, que somos nosotros mismos, cuando partimos de los referentes de la lucha de clases enmascarada, como la del yo soy en lugar de nosotros somos trabajadores!

El fin de la CLT

El fin de la Consolidacin de las Leyes del Trabajo (CLT), creada mediante el Decreto-Ley N 5.452, de 1de mayo de 1943, por el entonces presidente brasileo Getlio Vargas, hecho efectivo el 11 de julio de 2017 por los senadores golpistas, debera ensearnos lo que es aprender de la historia, porque los opresores saben muy bien lo que viene primero: la relacin capital versus trabajo, mientras, como Don Quijote, luchamos romnticamente contra molinos de viento producidos por los imperialismos de ayer y de hoy.

En este contexto, la poltica de cuotas implementada por los gobiernos petistas, debera haber tenido como soporte terico no el multiculturalismo, el pos-colonialismo, el decolonialismo gringos, esos malwares, sino el marxismo consecuente, actualizado bajo el signo, por ejemplo, de la teora de la dependencia de Ruy Mauro Marini, Andr Gunder Frank, Vnia Bambirra, entre otros, tericos que mapearon nuestro lugar en el sistema colonial y que investigaron cmo nuestra falta de memoria histrica, en la relacin capital/trabajo, nos ha transformado en una farsa de nuestra tragedia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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