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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2017

La reforma laboral brasilera en el horizonte de Cambiemos

Marcelo F. Rodrguez
Rebelin


En su renovada ofensiva sobre la regin, las derechas buscan avanzar violentamente sobre los derechos y las libertades de los pueblos. Los objetivos del capitalismo ms explicito se asumen desde un recargado arsenal de ideas neoliberales que, retrocediendo el reloj de la historia, buscan derrotar las conquistas logradas por la lucha de clases y profundizar las polticas de explotacin y exclusin de la clase trabajadora.

Un claro ejemplo de las polticas lo est brindando la situacin brasilera.

Tras el golpe poltico, econmico y meditico que impuso el impeachment contra Dilma Rousseff, la administracin de Michel Temer logr aprobar en el Parlamento una reforma laboral que nos retrotrae a la situacin de los trabajadores y trabajadoras a la existente en el siglo XIX.

Los puntos centrales de la nueva ley laboral aprobada en Brasil establecen por ejemplo que las patronales pueden negociar directamente con los trabajadores sus salarios y condiciones laborales ms all de su representacin sindical, as se establece uno de los puntos nodales de la reforma: destruir la organizacin de los trabajadores, ya que estos acuerdos por sector, empresa o individuales, pasan a ser ms importantes que las convenciones colectivas.

En el mismo sentido, la contribucin sindical, hasta ahora obligatoria y equivalente a un da de salario al ao, pasa a ser voluntaria y se flexibilizan las condiciones de despido estipulando que el monto de las indemnizaciones no tendr como referencia el salario del trabajador, mientras que el perodo del preaviso baja de 30 a 15 das.

La nueva legislacin cambia las reglas de los litigios laborales. El trabajador que litigue deber manifestar cual es la indemnizacin a la que aspira acceder al fin del juicio y si este no le es favorable, deber pagar sus costas.

Como si esto fuera poco, se habilita la jornada laboral de 12 horas, el tiempo de almuerzo o descanso durante la jornada laboral puede ser reducido a 30 minutos y las embarazadas podrn ser obligadas a trabajar en ambientes no del todo salubres si se presenta un certificado mdico que asegure que no hay riesgo para ella o el feto.

Una reforma flexibilizadora que debe ser leda como un verdadero elogio a la explotacin.

Una reforma que refleja el modelo de flexibilizacin laboral que el gobierno quiere imponer en Argentina, respondiendo a la misma matriz ideolgica que el gobierno de Temer. No casualmente, a pocas horas de que se haba perpetrado en el Senado brasileo la votacin que daba inicio al juicio poltico contra Dilma Rousseff y la suspenda en su cargo, la Cancillera argentina dio a conocer un comunicado en el que manifestaba su apoyo a este proceso y fue el primero en reconocer al gobierno de Temer.

Hace un ao, en julio del 2016, el presidente Macri afirmaba en un reportaje a La Nacin que necesitamos una justicia laboral ms equitativa, no tan volcada a encontrarle siempre la razn a una parte, hacia esto en consonancia con un editorial del mismo diario del 26 de julio de 2016 titulada Un cambio inevitable en las relaciones laborales.

Si sumamos a esto la ola de despidos y suspensiones que arrecian en nuestro pas, los primeros ensayos de acuerdos flexibilizadores y el ataque que el mismo presidente lleva adelante contra los abogados laboralistas, vemos como las reforma aprobada en Brasil se encuentra en el horizonte cercano del proyecto gubernamental, que busca con las mismas bajar el costo laboral argentino, uno de sus principales objetivos, bajo la remanida argumentacin que esto facilitara el tan ansiado, prometido y postergado ingreso de capitales, hasta el momento solo atrados por una tasa de inters cercana al 30%.

En el verdadero pliego de condiciones que estableci esa editorial de La Nacin hace exactamente un ao, se peda entre otras cosas normas laborales que sean lo suficientemente equilibradas para proteger a quienes aportan su trabajo, pero sin por ello alcanzar a desalentar la inversin ni afectar la productividad y reclama que la negociacin salarial y de condiciones de trabajo tenga en consideracin la productividad y los lmites y posibilidades de cada empresa, dando preferencia a los acuerdos laborales de nivel menor (empresa o sector geogrfico) por sobre los acuerdos colectivos o paritarias en el nivel de sector de actividad.

Sin eufemismos, se plantea que la mejor forma de incentivar la creacin de puestos de trabajo pasa por flexibilizar y facilitar la contratacin y que a la vez se brinden garantas para que no se produzcan contingencias imprevisibles y desproporcionadas, sin dejar de remarcar que la indemnizacin por despido debera sustituirse por un sistema contributivo que ampare al trabajador frente al desempleo. Todas estas medidas a la carta de verdaderos gobiernos de la clase explotadora.

Decamos que la aplicacin de estas normas flexibilizadoras nos retrotrae a la situacin de los trabajadores y trabajadoras en el siglo XIX. Para entonces, una de las reivindicaciones bsicas era la jornada de 8 horas, reclamando ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueo y ocho horas para la casa.

En el marco de esta lucha, en la ciudad de Chicago, trabajadores organizados en la Federacin Americana del Trabajo, haban resuelto e n su cuarto congreso, realizado el 17 de octubre de 1884, que desde el 1 de mayo de 1886 la duracin legal de la jornada de trabajo debera ser de ocho horas, y que de no cumplirse con esto, marcharan a la huelga.

Ese 1 de mayo de 1886 se inicio la huelga que tuvo, el 4 de mayo su momento ms duro en lo que se conoce como la masacre de Haymarket, donde se reprimi violentamente a quienes participaban de una serie de protestas que, desde el 1 de mayo se haban producido en respaldo a los obreros en huelga. Como consecuencia de la represin a esta protesta, cinco trabajadores fueron condenados a muerte y tres fueron privados de su libertad. Ellos son los conocidos como los Mrtires de Chicago.

El 11 de noviembre de 1887 se ejecut la condena a muerte. Fueron asesinados August Vincent, Theodore Spies, Albert Parsons, Adolf Fischer y George Engel. Louis Lingg se suicid en su propia celda.

Ante el tribunal que lo juzg, George Engel, obrero impresor, manifest:

En qu consiste mi crimen? En que he trabajado por el establecimiento de un sistema social donde sea imposible que mientras unos amontonan millones otros caen en la degradacin y la miseria. As como el agua y el aire son libres para todos, as la tierra y las invenciones de los hombres de ciencia deben ser utilizadas en beneficio de todos. Vuestras leyes estn en oposicin con las de la naturaleza y mediante ellas robis a las masas el derecho a la vida, a la libertad y al bienestar (...)

La actualidad de esta declaracin, cuando cotidianamente se reprime a los trabajadores y trabajadoras que luchan por sus derechos resulta evidente, sobre todo cuando para el gobierno de Cambiemos, la alegra de las patronales no debe ser solo brasilera.

Marcelo F. Rodrguez. Socilogo. Director Adjunto del CEFMA.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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