Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-07-2017

La alianza ruso-china y el nuevo orden mundial

Augusto Zamora R.
Rebelin


Rusia y China suman casi 27 millones de kilmetros cuadrados y 1.500 millones de habitantes. Si se agregan sus aliados (Kazajistn, Bielorrusia, Kirguistn, Irn, etc.), se aadiran otros cinco millones de kilmetros cuadrados y 300 millones de personas, para redondear grosso modo- 32 millones de km2 y 1.800 millones de habitantes. Ms que toda frica (30,37 millones de km2 y 1.220 millones de habitantes). Sus costas y las de sus aliados se extienden desde Camboya, en Indochina, hasta el mar de Barents, controlando el mar Caspio, con proyeccin dominante sobre el mar Negro y decisiva sobre el Bltico. La alianza con Irn les permite proyectarse con fuerza sobre el golfo Prsico y el ocano ndico y, desde Siria, tener presencia en el Mediterrneo. En otras palabras, la alianza chino-rusa domina la inmensa masa euroasitica con una potencia incontrastable y sin rival posible que pueda poner en duda su dominio.

Hay otros dos protagonistas asiticos de enorme relevancia geoestratgica: India y Paquistn. EEUU ha querido atraer a su bando a India, potencia dominante del ndico, pero ha encontrado dos obstculos insalvables. Uno, India tiene su propia agenda como potencia regional, que no incluye alineamientos dudosos e inciertos. Dos, India es aliada estratgica de Rusia como antes de la URSS- y no parece estar en sus planes romper esa alianza entendida por Delhi como esencial- para convertirse en pen de una potencia martima lejana e irrelevante en el ndico. Paquistn, rival de India, pas con el que ha mantenido tres guerras (todas perdidas) y mantiene un duro contencioso territorial por Cachemira, ha sido y sigue siendo aliado de China, pas con el que tiene vigorosos vnculos militares, econmicos, comerciales y estratgicos, que no cesan de aumentar. Es aliado si y no de Washington, segn giren los aires en segn qu temas. No parece factible que abandone a Beijing para abrazarse a EEUU, pas con mucha reputacin y un cine dominante, pero que es incapaz de ganar una guerra. Sus aciagas experiencias en Vietnam, Iraq y Afganistn son ejemplos de su mal hacer militar.

Por dems, Rusia y China no cesan en su proyecto, posiblemente el ms ambicioso y singular del mundo actual, de hacer de la Organizacin de Cooperacin de Shanghai (OCS), un foro angular en Eurasia. En junio pasado, Paquistn e India entraron a la OCS, como miembros de pleno derecho, hecho relevante que no recibi mayor atencin en los medios occidentales. Paquistn ingres apadrinado por China e India lo hizo avalada por Rusia. Con estos dos nuevos miembros, la OCS rene el 60% del territorio euroasitico, el 45% de la poblacin del planeta y el 20% del PIB mundial. Obviamente, el ingreso de los dos pases a la OCS no hace desaparecer sus rivalidades, desconfianzas y contradicciones, pero no es menos obvio que la OCS ofrece, por vez primera, un foro de peso para canalizarlas y dialogar sobre ellas, bajo la mirada atenta de Rusia y China.

Los movimientos en Eurasia no quedan ah. India, Irn y Afganistn firmaron un acuerdo, en junio de 2016, para la construccin de un gran puerto en Chabahar, Irn, que servir de enlace clave para el trnsito de mercancas entre esos pases y Asia Central y Afganistn. Con Chabahar, Irn dejar de depender de Emiratos rabes Unidos para la carga y descarga de grandes buques. A India le servir para saltar la valla de Paquistn, que obstaculiza el comercio hind hacia esas regiones. Afganistn, por su parte, har de Chabahar su principal puerto de salida al mar.

China y Paquistn tambin han movido sus fichas portuarias. En noviembre de 2016 empez a funcionar el puerto de Gwadar, en Paquistn, parte esencial del Corredor Econmico China-Paquistn (CECP), de 3.000 kilmetros de longitud, acordado en 2013 e iniciado en 2015. China est haciendo inversiones en infraestructuras por 46.000 millones de dlares, cantidad que triplica la inversin extranjera recibida por Paquistn entre 2008 y 2015. El CECP conecta la ciudad china de Kashgar, en Xinjiang, con el ocano ndico, en un movimiento geoestratgico que deja grandes beneficios a Beijing. Da a China acceso directo a Oriente Medio y una influencia ms fluida en frica; le permite reducir el peso del estrecho de Malaca, controlado por la flota de EEUU (y por donde sigue pasando buena parte de su comercio); hace contrapeso al puerto de Chabahar y, como colofn, reduce la influencia de EEUU en Paquistn. ste pas gana adems de desarrollo econmico, empleo y modernizacin de sus infraestructuras- un pulso a India en su enquistado conflicto por Cachemira, pues el CEPC pasa, justamente, por la Cachemira que India reclama como propia. Hay otro aspecto que amerita destacar. Como expres el primer ministro paquistan, el CEPC es un nuevo concepto de diplomacia basado en objetivos compartidos de prosperidad para Paquistn y la regin, y un proyecto para eliminar la pobreza, el desempleo y el subdesarrollo.

Rusia tambin juega con India como copartcipe de nuevas rutas. En julio de este ao, se anunci el proyecto indo-ruso de crear el corredor Norte-Sur, que unira Bombay con San Petersburgo, a lo largo de 7.200 kilmetros. El trazado del Corredor Norte-Sur pasa a travs de Irn y Azerbaiyn, uniendo los puertos de Kandla y Nhava Sheva, en India, con Bandar Abbs, en Irn, desde donde saldra un tren hacia Rusia. Un corredor que seguira los pasos de la Nueva Ruta de la Seda, a travs de la cual China quiere unirse a toda Eurasia y frica. De hecho, cada semana salen trenes de China rumbo a Espaa y, en enero pasado, entr en funcionamiento la ruta Yiwu-Londres, que une Gran Bretaa y China, a travs de 12.000 kilmetros, en 18 das, por 30 en barco.

Un hecho destaca en esta fiebre de rutas comerciales: las cuatro grandes potencias compiten pacficamente entre s y las rutas que promueven no se niegan unas a otras. Se complementan. Rusia apoya el proyecto chino de Nueva Ruta de la Seda y China la Unin Econmica Euroasitica (UEE), la gran apuesta rusa. Irn firm con Paquistn, en 2014, nueve memorandos de entendimiento y, en marzo de 2016, seis acuerdos de cooperacin. La seguridad de Paquistn es nuestra seguridad y la seguridad de Irn es la seguridad de Paquistn, resuma el presidente iran, Hasn Rohan.

Antes de la XII reunin del G-20, el presidente chino, Xi Jinping, pas por Mosc, en visita oficial, siendo sa su reunin nmero 22 con Vladimir Putin, desde que Xi fue nombrado presidente, en marzo de 2013. Ms de cinco reuniones por ao; de media, una cada dos meses. Si agregramos las reuniones de vicepresidentes, ministros, etc., rusos y chinos, tendremos lo que hay: un dilogo permanente y diario entre Mosc y Beijing, lo que permite hacerse una idea del grado entendimiento existente entre los dos colosos. Xi y Putin examinaron la creacin de una zona de libre comercio entre China y la UEE, as como la participacin china en la construccin del tren de alta velocidad Mosc-Kazn. Adems, suscribieron acuerdos de cooperacin en campos tan diversos como el energtico, el espacial y el alimentario. Se busca aumentar los intercambios comerciales hasta los 200.000 millones de dlares e incrementar las inversiones chinas en Rusia hasta 12.000 millones para 2020. Se cre, tambin, un fondo de inversin chino-ruso para promover las relaciones entre el noreste de China y el Extremo Oriente ruso. Como seal Xi Jinping, China se ha convertido en el mayor socio comercial de la regin del Lejano Oriente de Rusia. Las partes estn trabajando en proyectos de cooperacin prometedores como la conversin profunda de recursos, la logstica portuaria, la agricultura moderna y la cooperacin infraestructural, termin diciendo Xi.

Captulo especial es la colaboracin militar sino-rusa. En junio pasado, en Astan, los ministros de Defensa de los dos pases firmaron una hoja de ruta para el desarrollo de la cooperacin en el mbito militar entre Rusia y China entre 2017 y 2020. Como indicara el gobierno chino, la firma del documento demostraba el alto nivel de la confianza mutua estratgica y la cooperacin estratgica entre los dos pases. Los rganos de defensa de China y Rusia mantienen consultas regulares sobre la seguridad estratgica, la ltima de ellas en septiembre de 2016. Rusia es el nico pas que suministra a China grandes cantidades de productos y servicios de uso militar. El ministro de Defensa ruso, Sergui Shoig, durante una visita a Beijing, en noviembre de 2016, dijo que el volumen de ventas rondaba los 3.000 millones de dlares anuales.

Comparar esta suma espectacular de proyectos e iniciativas de los colosos asiticos y Rusia con lo que acontece en Europa y EEUU da una idea bastante aproximada del futuro y del pasado del mundo. No hay proyectos equivalentes en este Occidente envejecido y roto. Su proyeccin exterior, en las ltimas dos dcadas, ha sido una suma de guerras e intervenciones armadas o no- que han desestabilizado al vecindario, de Ucrania al Magreb. La exigencia del presidente Trump a Europa es que aumente su gasto militar. La OTAN quiere ms tropas a Afganistn y aumentarlas en Siria. Guerra y plvora desde un modelo econmico-social agotado, insolidario y oxidado. La OTAN afila su maquinaria militar contra adversarios que le quintuplican en recursos, espacio, alcance y movilizacin. Que dominan un territorio inconquistable y que, aunque tambin se estn armando hasta los dientes, estn construyendo pacficamente la economa del siglo XXI. No es misterio de Eleusis predecir cmo terminaran unos y otros. La economa y el futuro estn en Eurasia y esta pennsula Europa debera sumarse a ella, en vez de pensar suicidamente en retarla. Las nuevas reglas del mundo pasan por la cooperacin, el desarrollo y la paz. Las guerras tardo-imperiales y el militarismo son reflejos pavlovianos caducos. Entendern, aqu, a tiempo, las nuevas reglas?


Augusto Zamora R., autor de Poltica y geopoltica para rebeldes, irreverentes y escpticos, Akal, 2016.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter