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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-07-2017

Derribar a Maduro, ordenar el patio trasero

Antonio Maira
Rebelin


De cuanto fue nos nutrimos,
transformndonos crecemos
y as somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

Gabriel Celaya

 

El objetivo de los EEUU y de la oligarqua venezolana es claro: conseguir -violando la Constitucin-, que Nicols Maduro pierda la convocatoria al pueblo poder originario- para un Referndum Constituyente y, a partir de ah, derrocar al Presidente constitucional de Venezuela si o si- por la va armada o generando una guerra civil an en el caso de perder la votacin.

Guerra civil en cualquier caso, con apoyo armado de Washington y de la guerra psicolgica y meditica internacional.

Volver al sistema bipartidista previo a la revolucin bolivariana, transformado ahora en un sistema fascista y todava ms dependiente, con decenas de miles de objetivos humanos marcados para las bandas fascistas de Capriles y de Leopoldo Lpez, sus fuerzas paramilitares de encapuchados. Precisamente lo que haca carcajearse a la Clinton y mostrarse complacido a Obama, no digamos al nuevo presidente racista Trump. Es la poltica del terror: golpe a golpe, muerto a muerto

La amenaza es clara: o dimites y cesas a tu Gobierno o te dimitimos por la fuerza, o dimites o tenemos guerra civil. Lo ha sealado, descaradamente, el embajador de los EEUU en Venezuela, el Director de la CIA y el propio jefe de la muy armada IV Flota, apoyada por un cordn de bases en Colombia y en las Antillas y por la presencia de bases de todos los pases de la OTAN fundamentalmente los propios EEUU, Gran Bretaa, Francia y Holanda en el arco de las islas de Barlovento o de Sotavento. Tambin, por supuesto, el infame presidente de la OEA.

Apelando al apoyo incondicional de la OTAN, el Imperio del Terror el imperialismo fascista- ha amenazado con activar la intervencin de esa organizacin que se pasara, como siempre, por el Arco del Triunfo de los Aliados y por la propia Estatua de la Libertad, las mltiples resoluciones de la ONU y de la OEA, los principios de no injerencia y no intervencin del Tratado fundacional de la ONU.

El petrleo pasara, naturalmente, al control de los Estados Unidos. Naturalmente tambin, el neoliberalismo salvaje que tanto le gusta a la MUD en sus variadas versiones, y a buena parte de los presidentes extranjeros que ya han vendido sus propias patrias como Felipe Gonzlez, Zapatero y Aznar (por nombrar slo los espaoles) volvera a organizar el sistema econmico, y la desigualdad aumentara escandalosamente. Tanto como para que la rabia hiciese bajar a los pobladores de los cerros de Caracas, el olvidado caracazo con centenares , o miles, de muertos y desaparecidos. La infamia sobre el golpe de Chvez volvera a colocarse en primer plano de todas las infamias, contaminando en este caso el origen de la legitimidad de la Repblica Bolivariana, y del propio presidente Nicols Maduro.

Los actores de la revolucin y la contrarrevolucin son los mismos pero muy transformados. Los factores de fuerza tambin. Intentar enumerarlos de manera sucinta.

Los factores de fuerza: los EEUU, la oligarqua, y la campaa exterior

En primer lugar, por parte de la oligarqua dependiente, el elemento fundamental es el apoyo directo y armado de Washington que ha declarado ya en tiempos de Obama El Grande-, el carcter esencial de Venezuela como enemigo fundamental estratgico de los Estados Unidos.

El presidente que pasar a la historia como el primer asesino de los drones, y el ensimo primer mandatario que viol los derechos humanos en nombre de los propios Derechos Humanos millones de muertos, refugiados y desplazados en Irak, Ucrania, Siria, Lbano, Libia entre otros- y celebr esas violaciones contemplando sus proezas, y retransmitindolas a todo el mundo por televisin con la msica de fondo de las risotadas de la Secretaria de Estado Hillary Clinton.

Este factor de fuerza hay que multiplicarlo con la investidura del actual presidente Trump, evidente racista que odia a los latinoamericanos, fundamentalmente insumisos o rebeldes al imperio, o coloreados como Hugo Chvez, sus sucesor Maduro, y los militares venezolanos. Los EEUU estn proporcionando armas y tcticas de guerra, mercenarios y dlares a manos llenas a los guarimberos, a los oligarcas y a los medios de comunicacin privados en Venezuela y en el resto del mundo (la SIP, formada por los propietarios de los medios) construyendo una verdadera internacional de la desinformacin que llena las pginas, las pantallas y las redes sociales de insultos, datos falsos y campaas de desinformacin, recogidas despus por las agencias de informacin, bajo monopolio de grandes corporaciones o estados aliados..

El presidente de la OEA, Luis Almagro, ha amenazado con que la organizacin se pronuncie en contra de Venezuela, pero, a pesar de las presiones de y las amenazas de los EEUU, no ha conseguido su objetivo que requiere la unanimidad de sus miembros.

Los EEUU han amenazado con incrementar el bloqueo econmico y financiero a la Repblica Bolivariana aplicndolo, fundamentalmente, al desabastecimiento de alimentos, a la escasez de productos bsicos, y a la manipulacin de los tipos de cambio, han servido para crear una atmosfera de incertidumbre que ha afectado mucho a las clases medias, y a las clases populares a travs de la difcil financiacin de las Misiones bolivarianas por los bajos precios del petrleo.

Finalmente, el terror ha tenido los efectos inevitables: el cambio de bando de algunos funcionarios de alto nivel de la Repblica, como la presidenta Fiscal General del Estado, y el salto de la palanquera de algunos izquierdistas que no entienden la naturaleza fundamental de la Revolucin Bolivariana.

En nombre de una ortodoxia marxista ms europea que latinoamericana o apelando desde el cielo- a los errores, a las deficiencias del proceso revolucionario, incluso a sus inevitables pero menores casos de corrupcin, se han colocado bajo la tutela de la oposicin es decir: del imperialismo y del fascismo.

El terror, fundamentalmente dirigido contra las clases medias y populares ha sido el principal instrumento contra la convocatoria de la Constituyente.

La lucha bolivariana

El pueblo o, como le gusta decir a Nicols Maduro, el pueblo bolivariano bravo ha desplegado tambin sus fuerzas.

La primera es la defensa jurdica del derecho a la apelacin al pueblo soberano a travs de sus mecanismos constitucionales la apelacin al poder originario, a la soberana originaria del pueblo, verdadero poder constituyente. No se trata pues de un formalismo jurdico sino de algo mucho ms trascendente. La llamada al poder originario, constituyente y soberano, es algo previsto en la actual Constitucin en supuestos de enfrentamiento entre poderes, de ataque frontal a la soberana y de agresin exterior. Tal es, sin duda el caso. Ninguno de ellos es nuevo en la Venezuela bolivariana.

La segunda es el establecimiento de las condiciones para la paz social, la promesa de proteccin al pueblo al que aterrorizan las bandas fascistas con la complicidad de los medios de comunicacin y de los dirigentes golpistas.

La tercera es la apelacin de Maduro a la historia de Venezuela y a sus luchas de independencia, a Bolvar y a Chvez, a sus luchas contra los imperios coloniales y contra la oligarqua dependiente que ha entregado y quiere devolver el petrleo y todas las riquezas del pas: petrolera, mineral y de biodiversidad. La consecuencia sera la entrega del pas y, seguidamente, de toda Amrica Latina, al imperialismo y a sus secuaces, las oligarquas neoliberales.

La cuarta es la apelacin a la paz entre todos los venezolanos y venezolanas, a la concordia y al respeto a las vas democrticas y constitucionales. Democracia representativa y protagnica.

La ltima, y formulada con toda claridad, es que Maduro y el pueblo bolivariano, sea cual sea el resultado de la convocatoria a la constituyente, son combatientes y no dejarn a su pueblo en manos del fascismo. Ellos son combatientes, no polticos a la vieja usanza.

Desde mi modestia de analista poltico, como ciudadano globalizado a la fuerza, hago una llamada a los intelectuales y, sobre todo, a las organizaciones polticas de mi pas, supuestamente bolivarianas, pero que han permitido la extensin en Madrid y en otras ciudades de las guarimbas protegidas por la propia polica.


Antonio Maira, analista poltico.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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