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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-08-2017

Referndum del 1-O en Catalunya
Convertir los deseos en votos

Marti Caussa
Viento Sur


En el grfico adjunto se muestra el grado de participacin en el referndum previsto por las ocho encuestas ms recientes. Pero Rajoy se va de vacaciones confiado en que los juicios, las amenazas y la intervencin del Estado impedirn que los deseos de las encuestas se conviertan en votos.

El 1-O va ser una batalla entre la ciudadana de Catalunya que quiere ejercer el derecho a decidir y el Estado que quiere impedirlo. Y como en toda batalla el resultado va a depender de las fuerzas, las alianzas, la determinacin y la habilidad de las fuerzas enfrentadas. En estas circunstancias las encuestas tienen un valor predictivo limitado. Las ocho encuestas citadas muestran que una mayora del pueblo de Catalunya quiere ir a votar el 1-O aunque se trate de un referndum declarado ilegal por el Estado y que una amplia mayora de los que piensan votar se inclina por la independencia. Pero como no se sabe el grado de fuerza que va a emplear el Estado para impedir la votacin las encuestas no pueden medir la decisin de ir a votar a pesar de todo. Tampoco se conoce el grado de movilizacin ciudadana que se va a alcanzar el 1-O; los principales indicios se van a tener en la respuesta a la suspensin por parte del Constitucional de la ley del referndum (que se presentar este lunes al Parlament) y, sobre todo, en la manifestacin del 11 de setiembre. Los acontecimientos se acelerarn probablemente a partir de la segunda quincena de agosto y no est claro que las encuestas puedan seguir la evolucin de la determinacin y el estado de nimo de la gran mayora de la poblacin catalana que es favorable a la celebracin de un referndum.

Sin embrago, a pesar de las limitaciones sealadas, las encuestas muestran algunos datos importantes. En primer lugar, el hecho de que la mayora de la poblacin se muestre dispuesta a ir a votar a pesar de ser un referndum declarado ilegal y de la represin judicial ya ejercida: todas las encuestas sitan la participacin por encima del 64%, a excepcin de la de la La Vanguardia (54%). Se trata de un porcentaje perfectamente homologable al de los referndums anteriores: Constitucin de 1978 (69%), Estatut del 79 (59%), permanencia en la OTAN (63%), Constitucin europea del 2005 (41%) y Estatut del 2006 (49%).

En segundo lugar las encuestas prevn un holgado triunfo del S (por encima del 57%), por la sencilla razn que los partidarios de la independencia son los ms motivados para ir a votar a pesar de todos los obstculos. Pero la fuerza del referndum no va a depender slo del porcentaje de votos afirmativos, sino de ellos y de la participacin, de la capacidad de convencer a los partidarios del No y del voto blanco o nulo de que, a pesar de las amenazas, deben ir a votar el 1-O como un acto de defensa de la democracia y del derecho a decidir. En la encuesta del CEO un 23,5% de los encuestados declaran que van a votar No y un 18% en la ltima del diario Ara (para la discrepancia en los resultados se puede consultar la explicacin de Jordi Muoz). Ampliar o al menos mantener este porcentaje es pues un tarea importante.

En todos los partidos contrarios al referndum hay un porcentaje de votantes que se declara dispuesto a participar el 1-O; segn la ltima encuesta del CEO: 5,1% del PP, 7,8 de Cs y 17% del PSC.

La situacin ms compleja se da entre los votantes de Catalunya S Que s Pot y de Catalunya en Com (las encuestas preguntan a veces por una y a veces por otra). El CEO muestra que el 45,6% de la primera estn a favor de un referndum aunque no sea pactado; y la segunda encuesta del Ara indica que el 59% de los votantes de la segunda candidatura acudirn con seguridad a votar el 1-O. Como se recordar en la primera candidatura est incluido Podem, cuyo secretario general Albano Dante Fachn llama a votar el 1-O, pero no el sector de los comunes representado por Ada Colau y Xavier Domnech; y en la candidatura Catalunya en Com est slo est un sector minoritario de Podem, aunque recibe el apoyo explcito de Pablo Iglesias. Es en esta segunda candidatura donde se registra la mayor contradiccin entre el deseo de sus votantes de votar el 1-O (59%) y el apoyo recibido por la minora de su Coordinadora que defiende esta posicin (25%).

A partir de esta situacin hay que plantearse qu tipo de acciones pueden contribuir de manera ms significativa conseguir que se celebre el referndum del 1-O, a aumentar la participacin en el mismo y, por tanto, a legitimar sus resultados.

A nivel de fuerzas polticas la contribucin ms importante puede venir del cambio de posicin de Catalunya en Com, si pasa de la posicin de indefinicin actual a una defensa clara de la participacin que defienden 29 personas de su Coordinadora. Para que ello suceda parece imprescindible que los primeros en cambiar sean sus principales referentes pblicos: Ada Colau y Xavier Domnech. Pero lo decisivo ser la opinin de sus militantes, que deben ser consultados en setiembre.

Tambin habra que avanzar en la coordinacin y la unidad de accin de la sociedad civil partidaria del referndum. Hay ya algunas experiencias, como la del distrito de Sants-Montjuc de Barcelona, que ha puesto en marcha una campaa unitaria muy amplia para promover dos actividades. la participacin en el referndum del 1-O independientemente de la opcin de voto y la movilizacin pacfica contra la represin del Estado. Pero sera importante que se multiplicaran por pueblos, barrios y ciudades.

En paralelo al impulso de la participacin la gente internacionalista y de izquierda partidaria del S debemos esforzarnos en convencer al mayor nmero de las personas activas en entidades y movimientos sociales de que el voto S no slo no hace el juego a las polticas sociales del PDeCAT (o la antigua CDC), sino que es la forma ms efectiva de trabajar por una alternativa de izquierda en Catalunya.

Por ltimo es necesario convencer a las fuerzas progresistas y de izquierda del Estado espaol que es necesaria una solidaridad activa con el derecho del pueblo de Catalunya a votar el 1-O y contra los planes represivos del gobierno Rajoy. Para que el referndum del 1-O pueda celebrase son necesarias dos condiciones: una movilizacin muy fuerte y continuada del pueblo cataln y una solidaridad de los pueblos del estado que detenga el brazo represor del gobierno del PP.

Mart Caussa, es miembro dela redaccin-web de Viento Sur

Fuente: http://www.vientosur.info/spip.php?article12852


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