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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-08-2017

Un tablero de ajedrez ucraniano en Venezuela

Ramiro Gmez
Notas - Periodismo popular


Un tablero de ajedrez ucraniano en Venezuela

Ms de cien das de violencia han vivido las calles de Caracas y algunas otras poblaciones venezolanas desde que la oposicin decidi iniciar una escalada para hacer caer por la fuerza al gobierno de Nicols Maduro. Lo que empez con unas movilizaciones de militantes opositores para oponerse a una medida del Tribunal Supremo de Justicia -que estableca la ilegalidad de las acciones de la cpula parlamentaria, que pretenda nombrar fuera de ley a magistrados del propio alto tribunal- deriv en escenas de violencia callejera que recordaron las acciones conocidas como Euromaidn, que acabaron en el derrocamiento en 2014 del presidente ucraniano Vctor Yanukvich.

Las similitudes entre ambos eventos saltan a la vista y prendieron las alarmas tanto del gobierno venezolano como de gobiernos y movimientos polticos internacionales.

La prensa local y extranjera ha manejado los hechos como episodios de protestas y represin por parte de los cuerpos de seguridad, aun cuando las imgenes que recorren internet muestran la operacin de falanges de combatientes con una sofisticada organizacin blica y uso sostenido de armas de fuego de fabricacin casera, as como armas de guerra convencionales. As ocurri en la Ucrania de Yanukvich, lo que comenz como una serie de manifestaciones contra la decisin presidencial de suspender el acuerdo de integracin con la Unin Europea, avanz rpidamente hasta convertirse en lo que analistas denominaron una situacin de pre-guerra.

En enero de 2014 las calles de Kiev se fueron llenando de imgenes de jvenes portando mscaras profesionales antigs y antipolvo, as como cascos de proteccin, guantes de trabajo y una variedad de prendas de camuflaje militar. Completaban su vestimenta con la bandera nacional, que era utilizada tanto para ondearla como para cubrirse con ella, haciendo notar que se trataba de acciones de carcter nacionalista. Desfilaban en las calles portando varas de madera y escudos, tanto improvisados como profesionales, con los que atacaran a la polica para generar revueltas que volvieran la ciudad un completo caos. Ya a finales de ese mes, los maderos daran paso a pistolas y rifles y las escenas de golpizas se transformaron en conteos de muertes tanto del lado de los manifestantes como de los agentes policiales. Las escaramuzas, que en un principio tenan lugar a la luz del da, fueron convocadas ms adelante para traspasar las puestas de sol y mantenerse durante la noche, lo que haca ms difcil la actividad de las fuerzas antidisturbios y elevaba el calibre de las refriegas.

Las acciones fueron impulsadas por el partido Sovoboda, formacin de extrema derecha ubicado en la corriente nacional socialista (Nazi) que ha visto crecimiento en varios pases europeos. Los parlamentarios de este signo emitan discursos callejeros y a travs de redes sociales y azuzaban las movilizaciones y la confrontacin contra la polica.

Sin embargo, desde noviembre de 2013, cuando empezaron las protestas en la plaza Maidn de la capital ucraniana, se dio el surgimiento de una suerte de grupo de choque que encabezaban las manifestaciones, conformado por jvenes universitarios, en su mayora miembros de equipos de ftbol escolares, as como por militantes de pequeas agrupaciones fascistas. Esto devino en la formacin del Sector Derecho, que sera la vanguardia de movimiento armado contra el gobierno.

Este relato puede ser adaptado con exactitud a lo que ha ocurrido en Venezuela desde abril de este ao. Las mismas mscaras, la misma indumentaria y el mismo armamento es el que utiliza la vanguardia de lo que la oposicin ha dado en nombrar La Resistencia. Pero no solo se trata de haber copiado la imagen de los participantes del Euromaidn: en Caracas se han dado episodios de violencia impulsados por diputados de los partidos ultraderechistas Voluntad Popular y Primero Justicia, que dominan el Parlamento desde las elecciones de diciembre de 2015.

En Ucrania se vivieron momentos trgicos cuando las manifestaciones incluyeron ataques con armas y bombas incendiarias a la sede de organizaciones sindicales de izquierda, con saldo de heridos y fallecidos. Asimismo, se dieron ataques individuales a personas que se identificaban con organizaciones comunistas, a quienes rociaban con gasolina y les prendan fuego en plena calle.

Estas escenas se han repetido con exactitud en Caracas, cuando a esta fecha van al menos siete personas fallecidas luego de haber sido incendiadas y los heridos por la misma causa rozan las dos decenas. En todos los casos, la razn para quemar vivas a estas personas no es otra que parecer chavistas y haber sido denunciados como infiltrados en las manifestaciones.

En 2014 recorrieron el mundo, de la mano de la prensa internacional, imgenes de grupos de jvenes ucranianos ataviados con mscaras e indumentaria militar haciendo uso de escudos para formar falanges con las que avanzaban sobre las fuerzas de orden pblico, imgenes que pueden ser fcilmente confundidas hoy con las de las refriegas que se dan continuamente en Caracas.

La estrategia es la misma: convocar a manifestaciones en las que participan civiles de las clases medias, quienes son impulsados por su descontento por la situacin econmica y su rechazo al gobierno legtimamente electo, a las que se incorporan los miembros de la vanguardia de choque para generar escaramuzas y combates campales con la polica y la Guardia Nacional.

La imagen de protesta pacfica se disuelve rpidamente al concentrarse la atencin en las escenas de violencia que incluyen ataques a edificios institucionales, vehculos de transporte de alimentos y materias primas, as como el levantamiento de barricadas con escombros y trozos de rboles, que sirven de trincheras callejeras.

Tanto en Venezuela en 2017 como en Ucrania en 2014, el relato de los hechos ha sido construido por los dirigentes opositores y los medios de comunicacin como eventos de represin del gobierno contra la poblacin civil, escondiendo y relativizando las acciones criminales de las respectivas vanguardias, acciones que solo pueden ser calificadas como violencia fascista, por su alto contenido de segregacin social y poltica.

En ambos pases los gobiernos occidentales se manifestaron abiertamente a favor de la oposicin, haciendo ojos ciegos a las acciones paramilitares, a los ataques a edificios pblicos y privados, a los asesinatos selectivos, a las quemas de personas y, a fin de cuentas, a toda la estrategia de derrocamiento de un gobierno electo democrticamente mediante el uso de la violencia.

En la Ucrania de 2014 estas acciones dieron pie al ascenso de un gobierno de corte fascista que gener una guerra civil an hoy en desarrollo. En Venezuela la estrategia apunta a un escenario similar, aunque la diferencia es que el gobierno de Nicols Maduro ha mostrado una slida cohesin tanto en la Fuerza Armada como en la mayora de la institucionalidad estatal; adems, el pueblo chavista no ha dejado de manifestarse en las calles mostrando su apoyo al gobierno y a la Revolucin Bolivariana.

Con el correr de los das veremos si la oposicin venezolana lograr replicar exitosamente el Euromaidn o si se impondr la voluntad pacfica y democrtica de la nacin venezolana.

@alfaruqomar36

Publicado originalmente en: http://notasperiodismopopular.com.ar/2017/07/27/tablero-ajedrez-ucraniano-venezuela/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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