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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-08-2017

Una planta de Nissan en Misisipi, la chispa del movimiento obrero en el sur de EEUU

Mike Elk
The Guardian / El Diario (Espaa)

En el sur, como herencia directa de la esclavitud, las empresas no quieren que los trabajadores (mayormente afroamericanos) se sindicalicen. Los trabajadores de la planta de Nissan en Canton, Misisipi, llevan ms de diez aos luchando por el derecho a tener un sindicato. Para ello, presentaron una solicitud formal para celebrar elecciones sindicales los das 2 y 3 de agosto.



"Nunca haba visto una movilizacin por los derechos laborales tan grande", dice el veterano del movimiento por los derechos civiles Frank Figgers. "Se trata de una lucha histrica, un paso ms sobre la superacin de las consecuencias de la esclavitud en Misisipi". Figgers asiste a un encuentro de 100 trabajadores de Nissan en una iglesia en la que se prepara el ltimo empujn hacia una eleccin sindical histrica para 4.000 trabajadores de Nissan que tendr lugar los das 2 y 3 de agosto en Canton, Misisipi.

La votacin es la culminacin de una campaa de 14 aos organizada por la planta Nissan, en la que el 80% de sus empleados son afroamericanos. Se trata tambin de una prueba importante para los sindicatos que llevan tiempo luchando por hacer avances en los estados del sur ya que los oficios manufactureros se han mudado a esta parte del pas.

Durante aos, muchos trabajadores han tenido dudas sobre si contaran con el apoyo suficiente como para poder convocar si quiera una eleccin. Pero despus de que ms de 5.000 personas, incluido el demcrata Bernie Sanders y el actor Danny Glover, formasen parte de la "Marcha en Misisipi" para apoyar la sindicalizacin de Nissan en primavera, el viaje tom un nuevo impulso. Si el voto sindical tiene xito, sera la mayor victoria obrera en Misisipi en ms de una generacin. Una victoria en Canton enviara nuevas energas al creciente movimiento sindical que recorre el sur.

Sin embargo, los trabajadores en Canton se enfrentan a una firme oposicin por parte de Nissan y a una larga historia de derrotas en votaciones sindicales en el sur en plantas como la de Boeing en Charleston (Carolina del Sur) a principios de ao, y la de Volkswagen en Chattanooga (Tenesse), en el ao 2014. Por otro lado, la United Automobile Workers (UAW) s gan ms tarde una votacin en una unidad mucho ms pequea de 160 trabajadores de mantenimiento.

Para mostrar a los trabajadores que no estn solos, la UAW, junto a la NAACP, grupos comunitarios y unos 300 miembros del clero de Misisipi, han organizado una movilizacin comunitaria bajo la bandera de la Alianza de Misisipi por la Justicia en Nissan, que copreside Figgers.

Los trabajadores de Nisan comenzaron a reunirse en una iglesia cercana para discutir sobre los sueldos bajos y la seguridad laboral en 2005. Sheila Wilson, una trabajadora de Nisan, asegura que aquellos primeros das no fueron nada fciles. Muchas miembros estaban asustados, pero recuerda la determinacin con la que deseaba lograr una unin sindical.

"Nunca tuve ningn miedo porque saba que si me dejaba llevar por esa sensacin, nunca conseguiramos nada", apunta Wilson, hija de antiguos activistas por los derecho civiles. "Si hubiera tenido miedo, nunca estara donde estoy hoy".

Finalmente, despus de que los trabajadores formasen un comit de organizacin, la UAW decidi enviar a sus propios coordinadores para ayudarles. Al principio, fue difcil persuadir a los trabajadores para que se sumasen, pero los activistas, muchos de ellos tambin hijos de activistas, intentaron seguir siendo optimistas.

"Tienes que mantener la mente abierta y ser humilde", comenta Wilson. "No puedes ser arrogante o tmido. Tienes que estar preparado para hacerles saber cmo te sientes sobre lo que est pasando. Hacerles saber que no estn solos y que vas a estar con ellos hasta el final".

Chip Wells, un nativo de Columbus, Misisipi, ha trabajado en Nissan 12 aos, pero tard siete en involucrarse en el movimiento sindical. Segn cuenta, siempre tuvo curiosidad por los sindicatos, pero tena miedo a que sumarse al movimiento tuviera represalias.

Al final, un compaero le convenci para asistir a su primera reunin sindical en la iglesia. "Nunca lo olvidar. Tena miedo. Era un secreto total en nuestros puestos de trabajo. Nadie hablaba del sindicato", recuerda. "Tena miedo de que alguien me viera all y se lo contase al supervisor, o al encargado de recursos humanos. Quedaramos marcados y habra consecuencias".

"Te vuelves ms valiente"

"Sin embargo no pas nada", relata Wells. "Tal y como ellos cuentan en las reuniones, cuanto ms sabes de algo, ms te involucras, y te vuelves ms valiente".

Durante los ltimos cinco aos, Wells y su compaero han seguido acudiendo a las reuniones sindicales a pesar de las altas posibilidades de que esto finalmente les afectase. Mientras que la organizacin sindical haba sido capaz de ganar una significativa cantidad de apoyos en la planta, los que apoyaban la iniciativa nunca haban estado cerca de conseguir una mayora hasta este ao.

En enero de este ao, los organizadores principales decidieron que era hora de lanzar una campaa total en apoyo a la planta. Pronto comenzaron a planear una gran "Marcha en Misisipi" para demostrar el apoyo comunitario hacia los trabajadores de Nissan.

Al principio, la UAW esperaba que solo aparecieran 1.000 personas. En vez de eso, llegaron ms de 5.000 activistas de todos los rincones del sur. Durante el mes siguiente a la marcha, la UAW consigui 386 miembros nuevos.

"Creo que esto nos abri las puertas a mucha gente. Mucha gente tena miedo", comenta Jeff Moore. "Cuando vieron a un poltico como Bernie Sanders venir hasta aqu, la gente pens que si l puede venir y hablar por m, entonces la gente sabe que tienen nuestro apoyo".

A principios de este mes, los trabajadores decidieron solicitar elecciones sindicales para aproximadamente 4.000 empleados por hora de mantenimiento y produccin.

Nissan en contra del sindicato

Desde entonces, Nissan ha luchado encarnizadamente contra la iniciativa.

"Los 6.400 trabajadores de Canton son una parte esencial de la familia Nissan, y ellos disfrutan de puestos de trabajo buenos, estables y seguros con algunos de los mejores salarios y prestaciones de Misisipi", asegur va mail a the Guardian Parul Bajaj, portavoz de la compaa. "Dado el historial de la UAW, que incluye huelgas, despidos y cierre de plantas que han representado, est claro que su presencia en Canton podra afectar a la competitividad global de la planta".

Nissan ha hecho circular vdeos por toda la planta alertando a los trabajadores de los peligros que puede suponer un sindicato y ha alentado a los trabajadores a que acudan a reuniones sobre las dudas que plantea la sindicalizacin. "Nos han dicho que perderemos prestaciones, y eso es aadir ms miedo a nuestros compaeros de trabajo", apunta Betty Jones, trabajadora que lleva 12 aos en Nissan.

"Es como si la empresa estuviera extremadamente desesperada porque son capaces de decir y de hacer cualquier cosa", dice entre risas Morris Mock. "Tuve un director que me dijo: no te quedes durante mucho tiempo en el mismo sitio o ellos se harn una idea equivocada".

En otras ocasiones, Nissan ya ha tenido problemas por intentar combatir a la UAW. En 2015, la Junta Nacional de Relaciones Laborales acus a Nissan y a su agencia proveedora de trabajadores temporales, Kelly Services, de violar los derechos de los trabajadores. Aunque Nissan ha dicho que est defendindose de estas acusaciones, la NLRB aadi nuevas denuncias contra Nissan y Kelly Services en abril de este ao por amenazar con cerrar la planta si los trabajadores formaban un sindicato. La NLRB acus a la compaa de quebrantar la legislacin laboral por tener al personal de seguridad realizando altos innecesarios a los sindicalistas.

Nissan ha negado una y otra vez malas prcticas e insisti en que estaba en su derecho de hacer campaa contra el sindicato.

"Bajo la legislacin de EEUU, tenemos el derecho de proporcionar a nuestros empleados todos los datos para que tomen la mejor decisin tanto para ellos como para la comunidad de Canton", respondi el portavoz de la empresa mediante un comunicado. "Queremos ejercer nuestro derecho".

Los trabajadores de la planta creen que la campaa de Nissan no est funcionando y, en los ltimos das de campaa, creen que podrn lograr lo imposible en Canton. Tambin quieren ser la chispa que encienda todo un movimiento en el sur.

"Volviendo al movimiento por los derechos civiles, siempre supimos que las gentes de Misisipi han logrado hacer cosas que la gente deca que no podran hacer, y han conseguido hacer cosas nunca vistas antes. Ahora, estamos en ese punto con Nissan", concluye Figgers.

Traducido por Cristina Armunia Berges



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