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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2017

La ciencia cubana y el desarrollo

Juan Triana Cordov
OnCuba


En la recientemente ocurrida primera sesin de la Asamblea Nacional del Poder Popular, uno de los temas relevantes fue el relacionado con la actividad de ciencia, tecnologa e innovacin. Por las propias caractersticas de Cuba, por su relativamente poca dotacin de recursos naturales aun cuando los pocos que tenemos no son bien utilizados, por disponer de una fuerza laboral con alto nivel de instruccin y porque las tendencias de nuestra evolucin demogrfica demuestran plenamente que nuestra poblacin envejece. Por todas esas razones, el papel de la ciencia, la tecnologa y la innovacin es decisivo.

Movido por este tema, enumero algunas propuestas para aprovechar ms eficientemente los recursos humanos en pos del desarrollo cubano.

Sin buenas escuelas y buenos profesores a todos los niveles, no podremos tener buena ciencia ni buena tecnologa ni ser buenos en la innovacin. La escuela es lo bsico, desde la primaria y especialmente en esos tres primeros grados hasta las universidades. Es de lo primero que debemos recuperar. Si hoy tenemos an una buena planta de cientficos es porque gracias a la poltica educacional de la Revolucin Cubana tuvimos buenas escuelas y muy buenos maestros.

Garantizado ese primer peldao, entonces corresponde obviamente darle ms recursos a la actividad de ciencia, tecnologa e innovacin. Los datos no nos dejan mentir. El volumen de recursos que Cuba destina hoy a esa actividad (como por ciento del PIB) es mucho menor que hace unos aos, y mucho menos que lo que el Estado le dedica a mantener un sector para nada eficiente y menos an estratgico como los llamados del comercio y gastronoma estatal (tanto en CUP como CUC). Una parte de esos recursos podra dedicarse a la ciencia, la tecnologa y la innovacin.

Esta situacin de poca asignacin de recursos a la ciencia y la tecnologa es, en cierta medida, incongruente con lo que demuestran las tendencias internacionales, pues a mayor calificacin de la fuerza de trabajo se requieren mayores recursos en I + D + i. Es cierto que hay restricciones, pero tambin hay un tema de asignacin o de asignacin no eficaz de los recursos. Nuevamente pongo el ejemplo de los dineros puestos en ese sector del comercio y la gastronoma, los cuales pudieran tener mejor destino. En este caso es un problema de mala asignacin. Es decir, se dedican recursos generados por el pueblo a sostener actividades de baja productividad y escaso impacto en la innovacin al igual que en el desarrollo futuro de Cuba. Si a esto sumamos que generalmente la gestin de esos recursos incorrectamente asignados es en una buena medida ineficiente, entonces tenemos la peor de todas las combinaciones posibles.

Miremos las exportaciones. Tampoco nuestra estructura de exportaciones de bienes se corresponde con la calificacin de nuestra fuerza de trabajo y la cantidad de cientficos por habitantes que hay en Cuba. El grueso de nuestras exportaciones de bienes se concentra en bienes de baja y media baja complejidad tecnolgica; como azcar, puros, rones, sinter de nquel, derivados blancos del petrleo. Con excepcin de los derivados del petrleo, el resto han sido productos que hemos exportados durante los ltimos 200 aos y en el caso del nquel desde los aos 40 del siglo pasado. Son nuevos productos con un peso significativo en las exportaciones solo los de las empresas del polo biotecnolgico. Esta situacin cambia si incorporamos los servicios, en este caso por el aporte de los servicios mdicos, pero todava no se ha logrado que esa exportacin genere encadenamientos suficientes hacia el resto de la economa nacional.

La Biotecnologa sera la excepcin en este caso, recibe recursos humanos altamente calificados y genera productos de alto valor agregado. Pero en otros sectores como la industria y la agricultura no hay correspondencia. Es probable que Cuba tenga ms ingenieros y cientficos agropecuarios por hectrea de tierra en produccin que ningn otro pas de Amrica Latina, pero nuestros rendimientos y niveles de produccin, salvo alguna rara excepcin (la papa) distan de los rendimientos de esos pases.

Existe tambin un problema de asignacin eficaz de la fuerza de trabajo calificada. Hay investigaciones desarrolladas en la Facultad de Economa de la Universidad de La Habana que demuestran que la asignacin de profesionales universitarios a determinados sectores no est en correspondencia con las potencialidades exportadores de estos. Es decir, sectores con potencialidades exportadoras reciben menos personas con alta calificacin que otros que apenas exportan. Es necesario rectificar esto y asignar recursos laborales calificados a los sectores y empresas que ms aportan a la exportacin.

La industria de la caa de azcar puede ser otro ejemplo. Hoy tenemos niveles de produccin y rendimientos de inicios de siglo XX, pero tenemos una dotacin de capital humano como pocos pases en el mundo a pesar del desangramiento que ocurri a partir de 2004.

Lo tercero es una poltica industrial que incentive la produccin de nuevos productos y premie la innovacin y la calificacin adecuadamente, y agrego, una poltica industrial inclusiva, que no margine por formas de propiedad. La poltica industrial cubana debe ser pensada y pensar en Cuba y su economa como un todo. El mejor ejemplo que tengo hoy a la mano esta en los ingenieros en software y los diseadores, pero hay muchos ms. Incluso en el campo de las energas renovables existen personas interesadas en desarrollar proyectos cooperativos y todava sus propuestas duermen el sueo de los (in)justos.

Lo cuarto es lograr que desde todos los territorios se generen y promuevan iniciativas a escala local para aprovechar mejor la fuerza de trabajo calificada que existe. Creo que deben existir polticas territoriales que complementen a las polticas nacionales.

Este es un asunto que tiene expresiones diversas y soluciones especficas tambin a escala de cada localidad. Tener un ingeniero en minas en un territorio con riqueza minera, que ejerce como profesor de marxismo en una escuela de Medicina, no parece ser la solucin optima. Reitero que no conozco de estrategias territoriales para lograr un uso ms efectivo de esa fuerza de trabajo que disponen hoy. Quizs existan, pero yo no tengo conocimiento de ellas. Nos pasamos horas debatiendo el tema de los servicios, o el del pan o el de la papa, es entendible, son temas cotidianos que golpean duramente al pueblo, es lo inmediato. Pero pocas veces leo en la prensa nacional sobre debates en los territorios sobre la utilizacin eficaz de la fuerza de trabajo calificado de la cual disponen.

Pero para lograr esas polticas los gobiernos locales deben tener mayores posibilidades de hacer y practicar iniciativas propias.

Obviamente todo esto pasa por una poltica salarial adecuada, que premie la calificacin y sobre todo los resultados asociados a la calificacin, y ah hay an mucho por hacer. Pero no puede ser que los ingenieros que producen bienes de primera generacin tecnolgica y generan ms de 100 millones en exportaciones, ganen entre 10 y 20 veces menos que sus pares en pases de niveles de PIB parecidos a los de Cuba, o mucho menos que el chofer de un carro botero.

Esta poltica salarial vigente, que an no se ha logrado cambiar, es contraria a la visin de pas que se ha asumido, pero advierto que lograr cambios radicales en ella puede producir tensiones fiscales muy fuertes debido a la distorsin cambiaria. De todas formas, lo peor es seguir demorando las soluciones o hacerlas depender de un crecimiento de la productividad que puede seguir demorando un tiempo considerable.

Tambin creo que se debe modificar radicalmente la concepcin de planificacin de la fuerza de trabajo. Tal cual se hace, corresponde a otro momento de la realidad econmica de nuestro pas sobrepasado hace aos. De hecho, pienso que una de las tareas del presente que no deben demorarse mucho es hacer una profunda revisin de los mecanismos de planificacin y asignacin de recin graduados, as como de las plazas en las carreras universitarias.

En una economa tan sujeta a cambios de corto plazo en un mundo tan dinmico sumergido en una cuarta revolucin tecnolgica, resulta muy difcil pensar que los mecanismos que actualmente se utilizan para planificar la formacin de fuerza de trabajo calificado puedan ser realmente efectivos. No propongo dejar de hacer un ejercicio estratgico al respecto cada ao, todo lo contrario, ocurre que el que hacemos hoy aparentemente no es el que hace falta.

Ocurre en el sector de la educacin, donde tambin tenemos muchos profesores ejerciendo en cargos burocrticos, como cuadros, especialistas en recursos humanos, etctera. Sin embargo, se necesita de profesores a casi todos los niveles educacionales.

Fuente: http://oncubamagazine.com/columnas/la-ciencia-cubana-desarrollo/



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