Portada :: Espaa :: Rebelin en los cuarteles
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2017

Catalua y la cara oculta de la Casa de Borbn

Manuel Ruiz Robles
Rebelin


Los estrategas de la transicin apoyados en los generales monrquicos, aliados del fascismo- supieron doblegar el herosmo de cuarenta aos de lucha popular mediante la captacin de influyentes polticos que se prestaron a blanquear el terror franquista bajo la falacia de la reconciliacin nacional. Una estrategia que vena de lejos.

Era posible cimentar un demos comn sobre miles y miles de asesinados y torturados por el rgimen franquista durante cuarenta aos? Solo la ambicin oportunista de unos pocos, bien situados en los aparatos de algunos partidos, estimul y sigue estimulando dicho espejismo.

La impunidad del franquismo, con el rey Borbn a la cabeza, es sin duda alguna- una contradiccin de carcter fundamental y focaliza otras contradicciones latentes en el seno de la sociedad postfranquista, incluidos los antagonismos de clase y territoriales.

La permanencia del rey, jefe del Estado y de las fuerzas armadas, como garante de una pretendida patria comn e indivisible es la prueba ms palpable del secuestro de la voluntad popular, y por lo tanto de la soberana de los pueblos del Estado. Pueblos sometidos, hoy como ayer, al chantaje de las armas mediante una norma inscrita a sangre y fuego en el ordenamiento constitucional: Artculo 8.

No hay que ser muy perspicaz para entender el porqu y el cmo han llegado al generalato militares de conocida trayectoria monrquico-franquista durante estos ltimos aos, cuando resulta evidente que un rgimen verdaderamente democrtico no lo hubiese permitido. La sombra alargada de la Casa de Borbn, amparada por los estrategas de la transicin, es la responsable de esta siniestra paradoja. He aqu dos artculos recientes del general de divisin Juan Chicharro, como prueba evidente de lo que afirmo: A propsito del 18 de julio, Savia joven para el Ejrcito.

Dicha contradiccin fundamental, la impunidad del franquismo y su monarqua, es la que ha hecho posible la eclosin de una revolucin popular en Catalua. No es necesario entrar en eruditas disquisiciones histricas para mostrar el sustrato social sobre el que ha ido acrecentndose el deseo de independencia del pueblo cataln, multicultural y avanzado en sus planteamientos democrticos, hasta llegar a exigir valientemente un referndum. Esta pretensin no es, para nada, incompatible con una futura federacin o confederacin de pueblos ibricos, como siempre ha soado una cierta izquierda. Recuperar ese viejo sueo libertario s posibilitara el desarrollo de un demos comn y por lo tanto de una patria que mereciese la pena defender, incluso a riesgo de la propia vida.

La causa fundamental por la que, en ltima instancia, un pueblo inicia una revuelta es a menudo en defensa de su soberana; esta trasciende los antagonismos de clase.

Es manifiestamente falso afirmar que la burguesa catalana lidera el proceso soberanista, en realidad una revolucin popular; prueba de ello es el posicionamiento de su patronal en contra del referndum: La patronal catalana rechaza el golpe de Estado jurdico de la Generalitat.

La posicin del Parlament de Catalunya y su Govern es la mayor expresin de dignidad democrtica que un pueblo puede ejercer: su derecho a expresarse libremente y la de no aceptar, incluso bajo la amenaza de una intervencin armada, que se silencie su voz.

Hoy, los continuadores de la tradicin (o ms bien traicin) carrillista, estn en el partido que estn, siguen siendo objetivamente la cara oculta de la Casa de Borbn.

Manuel Ruiz Robles es capitn de navo de la Armada, portavoz del colectivo de militares demcratas Anemoi, miembro de la Junta Directiva de ACMYR.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter