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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2017

Las lgrimas de un general responsable de la masacre de Mapiripn

Pablo Beltrn
Insurreccin


Pienso que cuando no hay verdad se produce olvido y se crean condiciones para que se repitan violaciones atroces de derechos humanos, como la ocurrida en Mapiripn, departamento del Meta, entre el 15 y el 20 de julio de 1997. All fueron masacrados 77 campesinos y pescadores humildes que haban cometido el pecado de crear una organizacin comunitaria.

Pasadas dos dcadas, las miles de vctimas corren el peligro de ser revictimizadas e invisibilizadas por cuenta de las maquinarias mediticas y judiciales, que ahora presentan como vctima a uno de los responsables de esta masacre: el general comandante de la Brigada sptima del Ejrcito estatal, a quien en 1999 la Fiscala le imparti orden de captura.

Los noticieros de la poca presentaron al general Usctegui llorando mientras declaraba que era inocente; y al ser preguntado sobre los responsables de la atroz masacre, l respondi que no poda decir lo que saba, porque pona en peligro de muerte a su propia familia. Ley del silencio?

Veinte aos despus de esas lgrimas, vale la pena decir cules debemos derramar las colombianas y colombianos, como catarsis, para no dejar en el olvido esta horrenda tragedia.

Lgrima 1: Transporte areo oficial para los matarifes

Los 100 paramilitares que perpetraron esta masacre salieron del aeropuerto de Apartad, la principal ciudad de Urab, en la frontera con Panam, y llegaron al aeropuerto de San Jos de Guaviare, la capital del departamento de Guaviare, donde comienza la Amazona, luego de recorrer 750 kilmetros. Ambos aeropuertos estaban custodiados por batallones del Ejrcito estatal.

Los paramilitares al mando de alias Otoniel bajaron en lanchas por el ro Guaviare, desde San Jos hasta Mapiripn, pasando por varios puntos de control fluvial establecidos por los militares, el principal de ellos, localizado en la Base de Barrancn. All funcionaba una sede de la Escuela de reentrenamiento militar dirigida por los Boinas Verdes, las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos, en cumplimiento del plan de asesora militar pactado entre los gobiernos de Bogot y Washington.

Lgrima 2: Miles de vctimas ignoradas

El 15 de julio los paramilitares encerraron y torturaron a todos los pobladores en el matadero municipal, antes de proceder a asesinarlos, descuartizarlos y echarlos al ro. Comenzaron matando a Catumare, Jess Mara Barrera, el fundador de Mapiripn.

El ltimo informe de la Fiscala reporta 77 vctimas entre desaparecidos, asesinados y descuartizados que fueron arrojados al ro Guaviare, tanto en la Cooperativa como en Mapiripn, sector donde el ro alcanza una profundidad hasta de 20 metros, lo que dificult recuperar los restos de las vctimas.

La Unidad de Atencin de Vctimas de Villavicencio contabiliza entre 5000 y 6000 desplazados, a causa de las amenazas de los paramilitares contra las comunidades de Mapiripn y la Cooperativa.

Lgrima 3: Los militares supieron a tiempo, pero no acudieron

El Teniente Coronel Orozco Castro, comandante del Batalln Joaqun Pars, inform a Usctegui por telfono, el mismo 15 de julio, que haban llegado 70 paramilitares con acento de la costa norte de Colombia, los que haban secuestrado y encerrado a los pobladores de Mapiripn en el matadero municipal; informacin que tambin le report por escrito el 16 de julio.

La Corte Suprema de Justicia conden a Usctegui porque, como comandante de la Brigada sptima, deba responder por la jurisdiccin de Mapiripn y era el responsable del Batalln Pars, de cuyo comandante recibi el reporte de la masacre. Usctegui aleg que no era responsable de esa rea ni de ese Batalln, pero la Corte sentenci que s lo era, y que no actu para defender a la poblacin; adems dijo que, en el supuesto caso que l no hubiera sido el encargado de Mapiripn, al recibir el reporte de la masacre deba haber actuado, cosa que no hizo. Por eso lo conden a 37 aos de prisin.

Hace pocos das, el pasado 16 de julio, el general Usctegui se excus ante el diario El Colombiano diciendo: el da 22 de julio lleg la Fuerza Pblica a Mapiripn, all lleg el comandante de la Divisin, y fueron los que tenan que ir, yo no fui porque eso no era responsabilidad ma. Se refiere al general Ardila Uribe, comandante de la Cuarta Divisin del Ejrcito.

Lgrima 4: Nadie responde, se echan la culpa unos a otros

En octubre de 1996, mediante la Orden de operaciones 005, enviaron a la Brigada Mvil 2 a reentrenamiento a la Base de Barrancn y devolvieron a la Brigada sptima la responsabilidad del rea de Mapiripn. Para esquivar su responsabilidad, Usctegui y Ardila Uribe destruyeron la copia de esta Orden que reposaba en Villavicencio, por lo que hubo que acudir al texto original. Eso permiti al Consejo verbal de guerra condenar a Usctegui por ser el comandante operativo encargado de responder por el rea de la masacre.

Usctegui achac la responsabilidad de haber permitido la masacre al comandante de la Brigada Mvil 2, el coronel Snchez Prado, y al comandante del Batalln Pars, coronel Orozco Castro; respaldado en la certificacin dada por Juan Manuel Santos en 2006, cuando fue Ministro de Defensa, quien lo excus de ser el responsable operativo de Mapiripn. Pero los generales Mora Rangel y Ospina Ovalle, en cambio, testificaron en contra de Usctegui.

El juez que absolvi a Usctegui lo hizo porque el coronel Orozco Castro no se present al juicio; ste no compareci porque debi exiliarse en los Estados Unidos, enviado por el gobierno de lvaro Uribe, con el argumento que este coronel no contaba con la proteccin debida en Colombia frente a sus enemigos, Usctegui y sus aliados; a su vez, ste acus a Orozco y a Ardila Uribe de amangualarse en su contra.

Lgrima 5: No fue solo una, fueron tres masacres

La Brigada sptima en alianza con los paramilitares llamados Buitragueos o Carranceros, en octubre de 1997, masacraron a una Comisin judicial en San Carlos de Guaroa, departamento del Meta, conformada -entre otros- por las mismas tropas de Usctegui, adscritas al Gaula del Ejrcito. Qu buscaban silenciar con esta matanza?

Por esta poca, sobre el mismo ro Guaviare, ms abajo de Mapiripn, denunciaron la presencia de paramilitares en Puerto Alvira. Usctegui, en un Consejo de Seguridad, prometi enviar tropas al sitio, cosa que nunca hizo, lo que permiti otra masacre, esta vez de 22 personas.

Entonces, este general debe responder por tres masacres, no slo por la de Mapiripn.

Lgrima 6: Los casos de falsas vctimas

A las vctimas certificadas por la Fiscala, en ese entonces, les entregaban tres mercados mensuales, lo que hizo que algunas personas mintieran, diciendo que tenan familiares asesinados en esta masacre. Algunas reconocieron su error y prometieron devolver las ayudas recibidas. Igualmente, los abogados de las vctimas devolvieron los honorarios que recibieron por estos casos.

Moraleja que no es una reja

Veinte aos despus persiste la manguala entre militares y paramilitares con el objetivo de atacar a las comunidades y lderes sociales que se oponen al rgimen dominante. Tambin persiste la costumbre oficial de tirar la piedra y esconder la mano, de cometer crmenes contra el pueblo y no asumir responsabilidad por ellos.

Lo que es peor, desde la elite dominante se empean en mostrar a los victimarios como vctimas. Para el caso de Usctegui es explicable este intento de transfiguracin, dado que su esposa pertenece al clan Pastrana, quienes han colocado a dos de sus integrantes como presidentes de Colombia: uno entre 1970 y 1974, y el otro entre 1998 y 2002 (ste ltimo, amangualado ahora con el expresidente Uribe Vlez).

Verdad toda, verdad todos, debe servir para que cada parte asuma sus responsabilidades en esta guerra. Solo as se podrn hacer realidad los derechos de las vctimas.


Cdte. Pablo Beltrn, jefe de la Delegacin de dilogo del ELN.


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