Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Siria
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2017

Cartas a Samira (3)

Yassin al-Haj Saleh
Al-Jumhuriya


Aun pudiendo imaginar la decadencia de la situacin, tal vez, Sammur, te preguntes cmo puede ser que lleves tres aos, siete meses y veinte das desaparecida, a sabiendas de que tenemos amigos y conocidos que, si no estn en el liderazgo de la oposicin oficial, son cercanos a nosotros y tienen contactos y cierto margen de influencia. No me gusta hablar de ello, pero hay que hacer lo que se debe.

La verdad es que los cuerpos opositores que conoces emitieron comunicados cuando os secuestraron, pero no han hecho prcticamente nada ms. Parece ser que algunos de los que ocupan puestos polticos influyentes llamaron en el momento del secuestro a partes regionales con capacidad de influencia, como el ministro de Exteriores de Qatar, que parece que habl con el poder fctico en la zona, sospechoso de haber cometido el crimen: el Ejrcito del Islam. Sin embargo, no ejerci verdadera presin ni sigui el caso despus. Por desgracia, nuestros amigos conocidos e influyentes no han seguido el caso ni han dicho palabra alguna sobre l. Tampoco han emitido comunicados, ni han intentado ejercer presin, ni han escrito un solo artculo, ni han ofrecido ayuda de ningn tipo ni a m ni a las familias de Razan, Wael y Nazem. Me avergenza reconocer esto, Sammur. No quiero dar nombres ni detalles, que son muchos.

No comprendes por qu? A m tambin me resulta complicado comprenderlo. Si embargo, creo que hay dos o tres cosas a tener en cuenta. Parece que, en primer lugar, estn ocupados en s mismos, sus contactos y su carrera, y no parece que haya en el interior de la mayora de ellos nada que les pese o a lo que otorguen peso o consideracin, personal o general. En segundo lugar: Fjate bien en cmo es la poltica! Los intereses polticos: quin es quin, quin est con quin, con quin merece entablar relacin y con quin no. Nosotros no somos una fuerza con dinero, poder o contactos. Nuestra utilidad es poca para cualquiera que busque algn beneficio, Sammur. Al mismo tiempo, nosotros - vosotros cuatro, los amigos, aquellos con los que tenemos cosas en comn y yo - estamos fuera de toda autoridad: no dependemos de nadie, nadie nos garantiza nada y de nada tenemos que avergonzarnos. Eso hace de nosotros una especie de recuerdo molesto de un tiempo pasado a ojos de los nuevos notables, o al menos, personas que es mejor evitar para los seres racionales, disciplinados y seguros. Solo puedo decir, en tercer lugar, que han demostrado muy poca sensibilidad y humanidad, algo que no esperaba. Me da vergenza escribir, Sammur, que algunas personas que conoces no han llamado ni mandado un correo para expresar su solidaridad ni para interesarse por la situacin Me avergenza porque me hace parecer, cuanto menos, ingenuo. Despus de todo esto, voy a aadir un cuarto punto: la estupidez. Sean cuales sean los intereses personales y polticos, podan haber ganado algo de peso e independencia si hubieran otorgado a vuestra causa la importancia que merece y habran apelado a un diverso sector del pblico revolucionario que no se ha sentido representado en las estructuras sobre las que se elevaron y que presiden. Tambin se habran proporcionado un margen de maniobra ms amplio en relacin a otros grupos y fuerzas de los que, no sin dificultad, se entiende que no pueden desligarse. Pero, cmo se puede entender que no puedan criticarlos, divergir con ellos u oponerse a ellos? No es solo que no nos hayan ayudado, sino que no se han ayudado a s mismos tampoco. Se llama modestia de preparacin, conciencia, imaginacin y habilidad poltica. Nuestros honorables arribistas son de inteligencia limitada.

Te pondr un ejemplo. Hace ms de un ao me encontr por casualidad con una persona importante que conoces, que te conoce y que me conoce muy bien. Se haba reunido con Zahran Alloush [1] y haba venido a Turqua antes, en abril o mayo de 2015. No dijo una palabra de vosotros. Not mi sequedad y se justific diciendo: No podemos hacer nada. Le dije que eso no era verdad. Hace poco, ese hombre que no puede hacer nada pas a ocupar un puesto importante en la Coalicin. Resulta difcil hacer algn comentario. Quien no puede hacer nada se debe quedar en su casa en vez de ocupar puestos de supuesta funcin pblica. Si no, pretender que no puede hacer nada oculta una clara inclinacin en contra nuestra, un cierto ajuste de cuentas, egosmo y el deseo de agradar a fuerzas criminales, pero influyentes, a costa de los luchadores democrticos carentes de capacidad de influencia. A colacin del no puedo hacer nada, creo, Sammur, que la calidad de las aspiraciones de esta gente y sus contactos ha limitado de veras su imaginacin. Ya no pueden imaginar la posibilidad de organizar actividades de protesta, por ejemplo, o participar en lo que hemos organizado nosotros, o apoyar trabajos artsticos, o lanzar iniciativas humanitarias en alguna ocasin (como el aniversario de la revolucin, por ejemplo, o el aniversario de vuestro secuestro). Tambin podran sacar vuestras fotos en alguna reunin, por no decir que podran boicotear al Ejrcito del Islam o tal vez publicar algn panfleto sobre sus prcticas en Al-Ghouta oriental. Por ltimo, podran lanzar una gran iniciativa en apoyo a vuestra causa.

Ms que haberos fallado a ti, a Razan, a Wael y a Nazem, han fallado a la revolucin siria y sus valores. La revolucin de los ignominiosos sin importancia.

No tienen perdn y no he encontrado en casi 44 meses atenuantes que ayuden a comprender y perdonar.

El anterior ejemplo es solo uno de muchos, que te detallar cuando vuelvas, pero que denotan que tenemos un problema profundo, muy profundo, en la oposicin tradicional de la que venimos t y yo, Sammur. Estn en una posicin que no es la de la revolucin, ni estn cerca de los detenidos, los torturados, los asesinados, los secuestrados y los desaparecidos forzosos, ni tampoco de los que hoy viven en tiendas dentro y fuera de Siria.

No evito mencionar nombres y detalles a fin de buscar conciliacin, pues cada vez soy menos conciliador, Sammur. Lo que no quiero es reducir nuestra causa a un tema de injusticia particular, acusaciones y justificaciones. Igual que Razan, Wael, Nazem y t libris la batalla ms dura y noble, intento librar una lucha equivalente que honre vuestra causa, yo que me he salvado. Ellos, te repito, estn en otra postura no honorable, que no es la del amigo ni la del compaero. Pero s se puede ver el vaso medio lleno como se suele decir, Sammur. En todo lo que se hace por vuestra libertad participan amigos y amigas nuestros. A algunos de ellos los conoces y puedes suponer quines son; a otros no. Muchos ni siquiera son sirios y a otros no los conozco en persona ni yo mismo. A pesar de todo, no estamos solos, Sammur. Nos une a ellos el hecho de no ser personas influyentes ni con contactos, pero que trabajamos por lograr la justicia para nosotros y los dems en este mundo decadente. Mucha gente de muchos sitios me pregunta por ti, siguen vuestra causa y sienten que te conocen. Eso me da fuerzas, y espero que a ti te lleguen y te refuercen, y que tambin les llegue a Razan, Wael y Nazem y les fortalezca.

No estamos solos, Sammur.

Hoy como siempre, seguimos trabajando por vuestra libertad, Sammur, y no cejaremos en nuestro empeo. Espero que hayamos creado una causa fuerte y deseo que podamos traducir su fuerza tica en una fuerza legar y poltica.
Lo que ms quiero es que te preocupes por tu salud y que te acompaen la paciencia y la determinacin hasta que vuelvas, espero que pronto.

Besos, corazn mo.

Yassin

Nota

1-Fundador y ex lder del Ejrcito del Islam, muerto en un bombardeo en 2015.

Fuente original: Traducciones de la revolucin siria.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter