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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2017

Anselm Jappe y las mercancas

Francisco Umpirrez Snchez
Rebelin


En el trabajo de hoy someter a crtica algunas ideas de Anselm Jappe contenidas en su trabajo titulado Las sutilezas metafsicas de las mercancas. Hay cosas que sigo sin entender. O s las entiendo: la filosofa lo aguanta todo. El Capital de Karl Marx est cargado de filosofa, y de filosofa de corte hegeliano. Y Hegel debe pasar por el filsofo ms abstracto que haya parido la humanidad. Y en la abstraccin todo el mundo puede decir lo que quiera y aparentar que dice cosas con sentido e incluso transcendentales. Esto es lo que le sucede a Anselm Jappe. Y contra la especulacin y la abstraccin engaosa solo cabe el estricto rigor. No se puede, como ocurre en matemticas, dejar pasar una. Por que si se deja pasar aunque solo sea una, se producen errores funestos en la representacin y en la conciencia. Y apaados estaramos si en un mundo como el de hoy, lleno de tantas complejidades y dificultades y necesitado de tantas acciones revolucionarias, dispusiramos de una conciencia errtica, vaga e imprecisa.

Dice Jappe que la mercanca ha existido siempre y siempre existir, por mucho que cambie su distribucin. Esta es mi respuesta crtica. Todas las cosas humanas tienen un origen histrico. El ser humano no naci como lo conocemos ahora. En su origen el hombre debi ser como el resto de los animales y, por consiguiente, originariamente no debi ser productor de mercancas. Y cuando en la sociedad del futuro el principio que rija la distribucin sea a cada cual segn su necesidad, segn pronostica Marx, la riqueza dejar de adoptar la forma de mercanca. En ese entonces no ser necesario medir el valor aportado por cada persona a la riqueza nacional. Luego la mercanca no ha existido siempre y no existir siempre, igual que tuvo su fecha de nacimiento tambin tendr su fecha de caducidad.

Dice Jappe que la sociedad misma lo ha reducido todo a mercanca; la teora no hace ms que tomar nota de ello. Esta es mi respuesta crtica. En las sociedades capitalistas actuales todo no es mercanca. La salud pblica y la enseanza pblica no se producen como mercancas. Y las tareas domsticas que todas las familias trabajadoras hacen en su casa tampoco se producen como mercancas. El trabajo de las ONG tampoco produce mercanca. Otra cosa es que el capitalismo lleve en su seno la tendencia a querer convertirlo todo en mercanca, pero esta tendencia no es posible que se realice en toda su amplitud, puesto que peligrara la propia supervivencia del capitalismo. El hecho de que en todos los pases capitalistas el 48% de la economa sea pblica expresa la necesidad que tiene el capitalismo del socialismo, la necesidad que tiene el capitalismo de que una buena parte de la economa no se produzca como mercanca.

Dice Jappe que en una economa de mercancas no cuenta la utilidad del producto sino nicamente su capacidad de venderse y de transformarse, por mediacin del dinero, en otra mercanca. Aqu viene mi respuesta crtica. Para que una mercanca pueda venderse y transformarse en dinero es necesario que sea til para quien la compra. La dialctica es la dialctica: tiene muchos lados y muchos movimientos, y Jappe quiere congelar uno de sus lados. Despus de que Marx en la seccin dedicada al proceso de intercambio en El Capital afirme que las mercancas tienen que realizarse como valores antes de que puedan hacerlo como valores de uso lado al que ha quedado atado Jappe, dice lo contrario complementario: por otra parte, tienen que comprobar su valor de uso antes de poder realizarse como valores. As que una cosa queda clara: que la mercanca tiene que comprobar primero su valor de uso antes de realizarse como valor, esto es, confirmarse como eslabn necesario de la divisin del trabajo. Cosa distinta es que tiene que demostrarlo en el mercado. Pero ser y demostracin no son lo mismo.

Dice Jappe que Una mercanca en cuanto mercanca no se halla definida, por tanto, por el trabajo concreto que ha producido, sino que una mera cantidad de trabajo indistinto, abstracto; es decir, la cantidad de tiempo de trabajo que se ha gastado en producirla. Esta es mi respuesta crtica. Una mercanca es una cosa doble: valor de uso y valor. En el valor de uso est representado el trabajo concreto y en el valor est representado el trabajo abstracto. Luego la mercanca est definida tanto por el trabajo abstracto como por el trabajo concreto. No s de dnde se saca esa afirmacin Jappe. O s lo s: del mundo de la abstraccin, donde podemos colar sinsentidos sin que puedan ser percibidos por los no expertos en ese mundo. Jappe, como muchos otros marxistas, confunden la sustancia del valor, el trabajo humano abstracto objetivado en la mercanca, con su medida, la cantidad de trabajo abstracto contenido en la mercanca. Y la cantidad de trabajo, como advierte Marx, se mide por su duracin.

Dice Jappe que en la sociedad de la mercanca, el trabajo privado y concreto solo se hace social, o sea, til para los dems y, por ende, para su productor, a trueque de despojarse de sus cualidades propias y de hacerlo abstracto. Esta es mi respuesta crtica. Jappe desconoce el distinto papel que desempean en el intercambio de mercancas la propia mercanca y su propietario. En el anlisis del proceso de intercambio Marx dice de la mercanca que al ser niveladora y cnica por naturaleza est dispuesta a cambiar su cuerpo por cualquier otra mercanca aunque tenga ms desencantos que Maritornes. Es obvio que bajo el punto de vista de las mercancas el intercambio se produce con la abstraccin del valor de uso, pero no sucede lo mismo con sus propietarios. Y a este respecto dice Marx esto otro: Ese sentido que le falta para apreciar lo concreto del cuerpo de la mercanca lo suple su poseedor con sus cinco y ms sentidos. Todo el que va al mercado a comprar lo hace mirando el valor de uso que necesita. La compleja dialctica del valor de uso y del valor no puede confundirse con la negacin del valor de uso por medio del valor. Hay que ver las cosas movindose, puesto que lo que no ves ahora de una cosa lo ves en el siguiente giro.

Dice Jappe que el valor de uso se transforma en mero portador del valor de cambio, a diferencia de lo que suceda en todas las sociedades anteriores. Esta es mi respuesta crtica. En matemticas la precisin es imprescindible, pero tambin lo es en filosofa, aunque es mucho ms difcil de detectar su ausencia. Casi al inicio de El Capital, Marx dice lo siguiente: Los valores de uso constituyen el contenido material de la riqueza, cualquiera que sea su forma social. En la forma de sociedad que vamos a examinar constituyen al mismo tiempo los portadores materiales del valor de cambio. Afirmar que el valor de uso se transforma en mero portador del valor de cambio, esto es lo que afirma Jappe, no es lo mismo que afirmar que los valores de uso constituye al mismo tiempo los portadores materiales del valor de cambio. Marx afirma que en todas las sociedades, incluidas las capitalistas, los valores de uso constituyen el contenido material de la riqueza. Y lo que hay de especfico en las sociedades capitalistas es que adems de esa condicin se cumple la condicin de ser los portadores del valor de cambio.

Dice Jappe que Segn Debord, el espectculo es el triunfo del parecer y del ver, donde la imagen sustituye a la realidad. Debord menciona la televisin solo a modo de ejemplo; el espectculo es para l un desarrollo de aquella abstraccin real que domina a la sociedad de la mercanca, basada en la pura cantidad. Pero si estamos inmersos en un ocano de imgenes incontrolables que nos impiden el acceso a la realidad, entonces parece ms atrevido todava que se diga que esa realidad ha desparecido del todo y que los situacionistas fueron an demasiado tmidos y demasiado optimistas, ya que ahora el proceso de abstraccin ha devorado a la realidad entera y el espectculo es hoy en da an ms espectacular y ms totalitario de cuanto se haba imaginado, llevando sus crmenes al extremo de asesinar a la realidad misma.

Esta es mi respuesta crtica. Empecemos por medir el sentido y valor de la siguiente afirmacin: el espectculo es para Debord un desarrollo de aquella abstraccin real que domina a la sociedad de la mercanca, basada en la pura cantidad. Si bien hay valores de uso que no son valores, como son todos los productos de la naturaleza donde no hay intervencin de trabajo humano, todo valor solo puede existir en un valor de uso. Luego el desarrollo del valor presupone de forma ineludible el desarrollo del valor de uso. Y quien abra los ojos, aunque solo sea un poco, podr comprobar cmo en una sola dcada se crean cientos de nuevos valores de uso y los antiguos experimentan notables modificaciones cualitativas. Si solo midiramos los cambios experimentados en la economa china desde 1978, veramos cuan falsa es la afirmacin de que la sociedad mercantil se basa en la pura cantidad por el desarrollo de aquella abstraccin.

Ahora respondamos a las tres afirmaciones siguientes: la imagen sustituye a la realidad, el proceso de abstraccin ha devorado a la realidad entera y el espectculo ha asesinado a la realidad entera. En primer lugar, la imagen nunca podr sustituir a la realidad, en parte porque la imagen brota de la realidad o es un producto suyo, y en parte, porque nadie puede vivir solo de imgenes, necesita de realidades. No quiero la imagen de un automvil, quiero un automvil; no quiero la imagen de un plato de comida, quiero un plato de comida, y as hasta el infinito. En segundo lugar, en todo proceso de abstraccin hay un resultado y hay un resto. Pero el resto, aquello de lo que me abstraigo, no lo devoro, ms bien lo dejo de lado, no lo considero. Y en tercer lugar, que el espectculo ha asesinado a la realidad es una metfora para confundir y para evitar hablar de ella y proponer algunas consideraciones serias que permitan su transformacin revolucionaria. Por ltimo, si se quiere hablar de la realidad en trminos filosficos, debemos mantenernos en la abstraccin que exige la filosofa, y definir la realidad con categoras filosficas como necesidad y existencia. Pero si se quiere hablar de la realidad concreta, entonces hay que ser ms concretos y ms ricos en detalles y evitar hablar de la realidad a secas y como si fuera una e indivisa.

 

Blog del autor: http://fcoumpierrezblogspotcom.blogspot.com.es/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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