Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2017

Crnica prohibida del caso Alsasua-Altsasu (Navarra)

Carlos de Urab
Rebelin


Ese 15 de octubre del 2016 se celebraban en Alsasua (un pueblo navarro de 7.500 habitantes) la feria del ganado con un atractivo programa festivo en el que se incluyen deportes rurales, trabajos campesinos, concurso caballar y bovino, la gastronoma o el folclore. Como todos los aos los vecinos de Alsasua se renen en las bajeras a almorzar para luego participar en las distintas actividades ldicas. Entrada la tarde como es costumbre en el Pas Vasco se juntan las cuadrillas para realizar la tradicional ronda por los diferentes bares y tabernas. Un carrusel en el que se unen familiares y amigos disfrutando del jolgorio y alegra. Muchos deciden retirarse a sus casas cuando el reloj seala la media noche pero otros, por el contrario, no claudican y prefieren continuar la juerga. Uno de los bares que permanecen abiertos hasta altas horas de la madrugada es el Koxka. All van a parar una clientela variopinta (en su mayora jvenes euskaldunes) que han decidido alargar la fiesta hasta el amanecer bebiendo cubatas, gin-tonic, chupitos, o chatos de vino y quin sabe que otros brebajes. Como es usual suena a todo volumen las estridentes notas del rock radical vasco.

A eso de la 4:40 de la madrugada igual que en las pelculas del lejano oeste se abren las puertas del bar e ingresan 4 personas a las que todo el mundo se queda mirando fijamente. Son dos hombres y dos mujeres muy conocidos por los vecinos. La gente murmura en voz baja palabras inaudibles, otros ponen cara de malas pulgas y fruncen el ceo. Pero stos por qu tienen que venir a incordiar? -algunos se preguntan. Estamos en un pueblo netamente euskaldun (habitantes navarros que declaran su adhesin al Pas Vasco histrico) la mayora son vasco parlantes y tienen muy claro cules son implicaciones polticas en cuanto a la lucha de liberacin de lo que ellos denominan Euskal Herria. Navarra o Nafarroa. Nafarroa es la madre de Euskal Herria para que nos entendamos. Los espaolistas lo niegan por completo y prefieren hablar del reino de Navarra (separado de las provincias vascongadas) El principal anhelo de los euskaldunes, por supuesto, es lograr la independencia del reino de Espaa (recalquemos que lo de reino es porque Espaa no es un estado, ni una nacin sino un reino cuyo soberano es Felipe VI).

En Alsasua o, mejor dicho, Altsasu-en euskera- la mayora de la juventud se declara abertzale y separatista. Por eso el pueblo tiene fama de borroka (combativo). -El ayuntamiento est regido por un alcalde de Geroa Bai- Tras la desaparicin de ETA la estrategia de los grupos nacionalistas radicales ha cambiado por completo. La justicia espaola ha intentado desmovilizar la rebelda ilegalizado numerosas asociaciones juveniles como Haika, Segi, Jarrai (a las que acusaban de ser la cantera de ETA) Ahora han surgido nuevos movimientos tales como Alde Hemendik, Ospa Mugimendua, Etxerat, Senideak, que cuenta con miles de simpatizantes y el apoyo de Bildu, Sortu y Ernai. Su principal reclamo es: que se vayan, que se vayan los txakurras, los guardias civiles o la polica nacional -a los que denominan fuerzas de ocupacin espaolistas-

El cuartel de la Guardia Civil de Alsasua se encuentra situado en la calle de Ameztia ya en las afueras del pueblo y muy cerca de la estacin de trenes. En la entrada del mismo sobresale un gran letrero que en letras maysculas reza: Todo por la patria. El cuartel es una especie de condominio rodeado por vallas y unos muros de proteccin. (Para prevenir posibles atentados) Realmente es un gueto donde se alojan los Guardias Civiles y sus familias (dada su localizacin no existe un contacto directo con los alsasuarras) Este es el nico sitio en todo el pueblo donde ondea altiva la bandera rojigualda. Cualquiera que pase por all se dar cuenta que parece ms bien un bastin del espaolismo, una reserva de ese nacionalismo espaol nostlgico de la una, grande y libre Para el gobierno central, es decir, la cpula ms reaccionaria del PP, la lucha antiterrorista sigue siendo una prioridad -aunque ETA se haya disuelto y entregado las armas- Las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado estn decididas a desmantelar todo su entramado. En esta estrategia prima la represin policial y la judicializacin va Audiencia Nacional. La derrota de ETA -segn el Ministro del Interior Juan Ignacio Zoido- debe ser total y absoluta. Imponer la paz en Navarra y las vascongadas (que es como denomina el ejecutivo al Pas Vasco) es una de las principales metas del gobierno del PP.

Simplemente por el hecho de ser joven, por la manera de vestir, llevar el pelo largo, piercing o tatuajes son signos que dejan entrever que el sujeto es sospechoso de pertenecer o apoyar al movimiento de liberacin vasco y el separatismo. Un cncer que hay que extirpar de raz -segn los altos mandos de Interior. Por lo tanto con regularidad se realizan continuos controles aleatorios en las carreteras en busca de radicales o activistas relacionados con el entorno etarra. Casi siempre los retenidos son los jvenes del pueblo a quienes someten a humillantes requisas e interrogatorios. La orden es intimidarlos para hacerles saber quin es el que manda. Hay que inocularles ese delirio de persecucin que les cree miedo y psicosis. La misin tambin es infiltrase en estos grupos y conocer a fondo sus malvolas intenciones. En todo caso del CNI y la Guardia Civil se mantiene alertas gracias al sistema de escucha de telefona mvil y el seguimiento de las pginas radicales en Internet. El capitn Santiago Silvero del cuartel de la Guardia Civil de Alsasua habla alto y claro: En las elecciones se les sigue apoyando a los etarras En este pueblo fue donde el 24 de octubre de 1977 naci la Mesa de Alsasua que se convertira luego en Herri Batasuna. La Guardia Civil continuar aqu tal y como lo ha hecho desde hace 172 aos defendiendo la Constitucin y el estado de derecho.

Las personas que inesperadamente han entrado en el bar Koxka a estas altas horas de la madrugada no son otras que miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, es decir, un teniente y un sargento de la Guardia Civil acompaados por sus parejas. (Cuyos nombres no han trascendido todava) Qu se les habr perdido aqu en un lugar plagado de radicales vascos? Esto es algo inaudito. No pueden ser tan irresponsables a sabiendas que los jefes de la casa cuartel desde un principio les advierten que deben tomar las debidas precauciones pues se hallan en un territorio hostil.

Definitivamente est es una provocacin intolerable. El alcohol es el mejor catalizador para que se despierten en su inconsciente colectivo los fantasmas de todo lo que representa la Guardia Civil: el franquismo, el bombardeo de Gernika, la represin, la dictadura, la crcel, el General Rodrguez Galindo, Intxaurrondo, Lasa, Zabala, torturas, desapariciones, asesinatos. Desde luego que este es un cctel explosivo imposible de desactivar. En todo caso los Guardias Civiles son libres de estar donde se les plazca, no? Aunque tambin es cierto que deben saber el sitio en el que se meten. Y por lo tanto que asuman las consecuencias. Los jvenes abertzales se molestan e iracundos vociferan alde hemendik! (fuera de aqu!) Utzi pakean! (dejadnos en Paz!) Gritan excitados, les hierve la sangre de rabia y efluvios etlicos. Son momentos de gran tensin que presagian el peor de los desenlaces. Los guardias civiles se sientan junto a sus parejas y piden una consumicin. -Estamos fuera de servicio y somos libres de hacer lo que nos venga en gana. Alguien les contesta -Txakurrak! Torturadores! Y estalla una monumental bronca. Los jvenes abertzales los empujan e insultan y a golpes los obligan salir del bar. Ya en la calle los rematan con una lluvia de puntapis y puetazos. Lo Guardias Civiles -de paisano- resultan malheridos y caen noqueados al suelo. Sus mujeres tratan intilmente de protegerlos. A los pocos minutos se presentan agentes de la Polica Foral y varias patrullas de la Guardia Civil para intentar poner orden y calmar los nimos exaltados. Los jvenes se han amotinado al grito de Alde hemendik! Que se vayan, que se vayan de una puta vez, que se vayan para no volver! La tensin se dispara y se piden refuerzos (antidisturbios). Las fuerzas de seguridad ante el rumbo que van tomando los acontecimientos empuan nerviosos sus armas reglamentarias. La Polica Foral comunica a sus superiores lo sucedido tenemos una pelea en un bar-cambio- al parecer varios borrachos han armado una bronca. Inmediatamente son detenidos Jokin Unamuno y Aritz Urdangarn como responsables de la agresin a los Guardias Civiles y conducidos en una patrulla hasta los calabozos del cuartel de la Polica Foral en Pamplona (ms adelante y fruto de las investigaciones sern detenidos otros 6 jvenes).

Del mismo modo los Guardias Civiles son trasladados en ambulancia al Complejo Hospitalario de Nafarroa en Pamplona para curarles las heridas. Al da siguiente por consejos de sus propios mandos interponen una denuncia por agresin a funcionarios de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado ante el Juzgado nmero 3 de Pamplona. Entonces la noticia se amplifica a travs de los medios de comunicacin y trasciende a nivel nacional e internacional. Es tal el escndalo que el Director de la Guardia Civil Arsenio Fernndez de Mesa y la plana mayor se personan en Alsasua para interesarse por la situacin de los heridos. Ellos son los que preparan el terreno para que se califiquen estas agresiones como un acto terrorista. Dos das despus los principales incriminados son puestos en libertad bajo medidas cautelares-por la jueza del Juzgado nmero 3 de Pamplona.

Acto seguido el colectivo de vctimas del terrorismo COVITE denuncia ante la juez de Audiencia Nacional el execrable crimen para que se aplique la ley antiterrorista. La cpula del gobierno del PP se muestra completamente de acuerdo y expresa sus muestras de solidaridad con los afectados: este es un alevoso ataque al mejor estilo etarra contra la Benemrita Sin duda estamos ante un clula de peligrosos terroristas que hay que desactivar sin dilaciones. Mejor dicho, un atentado, un vil linchamiento a unos heroicos guardias civiles que velan por el orden y la seguridad de Espaa.

El caso Alsasua es un claro intento de politizar la justicia por parte del partido de gobierno. La jueza del juzgado nmero 3 de Pamplona se inhibe y traslada la instruccin a la Audiencia Nacional de Madrid. A los pocos das la Guardia Civil lanza la operacin Auziki (morder) y se producen 10 detenciones en distintos puntos de Navarra y el Pas Vasco. Los presuntos terroristas son extraditados directamente a Madrid donde les toma declaracin juez de la Audiencia Nacional quien decreta prisin incondicional sin fianza para los acusados. Posteriormente varios quedan en libertad a la espera del juicio (Donde segn la fiscala los testimonios y pruebas contra los presuntos terroristas prometen ser contundentes).

El reino de Espaa tiene que dar muestras de firmeza y de ejemplaridad. Hay que domar a esos jvenes borrokas decididos a pisotear la Constitucin, la monarqua y la unidad de Espaa. La fiscala de la Audiencia Nacional pide para siete de los ocho acusados ( Jokin Unamuno, Iaki Abad, Oihan Arnanz, Julen Goikoetxea, Jon Ander Cob, Aratz Urrizola y Adur Ramrez de Alda, Edurne Martnez) un total de 375 aos de crcel por los delitos de lesiones y amenazas terroristas.

En resumen, la guerra civil no ha terminado en el Pas Vasco. Todava existe mucho odio inoculado en la sangre. Aunque ya han pasado 80 aos la invasin y genocidio nazi-franquista (en el que intervinieron Hitler y Mussolini) una parte mayoritaria de la sociedad vasca se niega a olvidar estos hechos. De generacin en generacin se transmite la memoria histrica que es fundamental para explicar un fenmeno que en vez de atenuarse se recrudece. La dictadura franquista y su abominable represin ha sido el origen de ETA y del actual conflicto vasco. A pesar de que se ha terminado la lucha armada la resistencia contina en otros mbitos de la sociedad como el poltico, cultural o el lingstico. Porque buena parte de los vascos no han renunciado a la independencia y a fundar una patria socialista. Adems en las crceles espaolas permanecen cientos de presos polticos condenados por pertenecer a ETA y sus ramificaciones. Como dice un muchacho que prefiere no dar su nombre aqu no habr paz hasta que no se alcance la verdadera independencia El gobierno espaol intenta pacificar las vascongadas (Euskal Herria) aplicando lo que ellos llaman la estrategia del palo y la zanahoria. O sea, por un lado la represin policial y por el otro la pedagoga de la paz y de la reconciliacin en un vano intento por exorcizar la violencia (ya no armada sino de odio e indiferencia que pervive en todos los mbitos de una sociedad dividida entre euskaldunes y espaolistas). Son programas que se pretenden institucionalizar en la escuela, los institutos y universidades para promover la tolerancia y el entendimiento mutuo (el respeto a la diferencia).

Aunque la hidra venenosa de la Asociacin de Vctimas del Terrorismo prefiere en cambio que se apliquen la leyes con todo el rigor. De ah que se decanten por la venganza y el escarmiento hasta que el entorno etarra o pro etarra se arrodille y pidan perdn por sus crmenes. Los condenados tienen que cumplir hasta el ltimo da sus penas. La dispersin de presos y el castigo colectivo es el mtodo ms eficaz para rendirlos. El gobierno del PP y la justicia espaola se pliegan a sus veleidades. (Pacto Antiterrorista firmado por el PP y el PSOE) El objetivo es domar a las fieras para que acepten el estado de derecho, la democracia constitucional y el respeto a la monarqua y los smbolos patrios. El reino de Espaa es generoso con sus sbditos y sabe premiar sus lealtades.

Como es de suponer en Alsasua se respira un ambiente de amargura y rabia contenida. El tratamiento que se ha dado a travs de los medios de comunicacin espaolistas al caso del bar Koxka ha sido deleznable. Se trata de una vil manipulacin que pretende criminalizar a todo un pueblo. La gente prefiere callar, est muy ofuscada y nadie quiere hacer declaraciones. (Nosotros por tener pasaportes colombianos tuvimos mejor acogida) Son mltiples las muestras de solidaridad con los detenidos y sus familias por parte de las fuerzas polticas de izquierda a nivel regional y nacional y regional. Las multitudinarias manifestaciones que se han realizado para exigir la libertad de los detenidos son una muestra ms de la indignacin que ha despertado entre la ciudadana. La principal demanda es que este caso sea juzgado por la Audiencia Provincial de Pamplona como un delito comn y no como un acto terrorista.

Las espadas estn en alto y ya veremos en los prximos meses cul ser el desenlace de este engorroso asunto que amenaza con minar an ms las relaciones entre el reino de Espaa y Euskal Herria.

Solo algunas personas de manera annima quisieron darnos su testimonio que hemos utilizado para construir este relato indito. Igualmente el seor Javier Ollo, alcalde de Alsasua, nos recibi amablemente en el ayuntamiento concedindonos la siguiente entrevista que trascribimos a continuacin: https://youtu.be/gONBm57b_pA

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter