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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2017

Victoria constituyente en Venezuela: retos y esperanzas

Christian Faras
Rebelin


Contra la intensificacin del aumento de los precios de los alimentos y bienes de consumo masivo, tales como medicinas, calzados, vestidos, transportes, repuestos y accesorios para vehculos, gas domstico, entre otros; para desesperar a los pobres y hacer estallar la rabia y la desesperacin en violencia y guerra civil, como objetivos de la guerra econmica del capital contra el pueblo.

Contra el incremento de la manipulacin de las informaciones y la invisibilizacin de las obras de bienestar social del proceso bolivariano, para generar la disociacin psquica-emocional que desconoce esa realidad y la sustituye por la de un pas estancado, arruinado y cayndose a pedazos, como propsito central de la guerra meditica.

Contra la sostenida labor de los medios de informacin capitalistas (TV, Radio, INTERNET, revistas, peridicos, videos, redes sociales, etc.) orientada a la estimulacin del consumismo materialista, la prctica aberrada de la sexualidad, el consumo de licor y drogas ilcitas, la violencia fsica, tica y moral, as como las creencias y prcticas supersticiosas, el desprecio a su propio pas y la realidad socio-cultural, especialmente dirigidas a destruir y desquiciar la salud socio-psquica-espiritual de nuestra juventud, como blanco fundamental de la guerra cultural imperialista.

Contra la penetracin de los paramilitares, el estmulo y organizacin de bandas criminales, grupos de vndalos y terroristas que imponen los trancazos, las quemas de vehculos, negocios, instituciones, objetos y seres humanos vivos; las guayas para degollar motorizados, las barricadas, los asesinatos con armas de fuego, el peaje, el secuestro, el robo y venta ilegal de armas, el irrespeto al orden ciudadano, las autoridades, las instituciones, las normas y reglas de la convivencia sana, fraternal y pacfica, con el fin ltimo de imponernos una dinmica de auto-destruccin, dentro de espirales perversas o crculos viciosos de sangre, dolor, muertes y lgrimas como parte de un contexto terrible de guerra criminal.

Contra las agresiones diplomticas, montadas por el imperialismo norteamericano desde la OEA y a travs del ttere Almagro, la Comisin Interamericana de Derechos Humanos, gobiernos entreguistas e indignos de burguesas aptridas, arrastradas y sumisas de Colombia, Brasil, Argentina, Chile, Per; y sustentadas en el uso instrumental de los efectos informativos-mediticos de las cuatro modalidades de guerras antes referidas, con el objeto de justificar la injerencia imperial en los asuntos internos de Venezuela para consumar una intervencin armada contra nuestro pas, en el contexto de la denominada guerra diplomtica imperialista.

Contra el atrevimiento y la insolencia estpida y brutal del presidente imbcil de Estados Unidos, el empresario capitalista burgus Donald Trump, quien haciendo gala de la mayor torpeza diplomtica, se atrevi a amenazarnos e imponernos sanciones econmicas, si nuestro presidente Nicols Maduro consumaba su propsito de realizar la eleccin de la Asamblea Nacional Constituyente, en clara demostracin de guerra injerencista-intervencionista y de agresin imperialista.

Contra todo ese dispositivo, complejo y multifactorial, de esta guerra multidimensional y no-convencional, puesta en marcha desde las estructuras del poder burgus, fascista-aptrida, criminal de la derecha poltica de Venezuela que, como ya se ha hecho evidente y sin lugar a dudas, es alentada, financiada y monitoriada por el amo imperialista del Norte; los patriotas revolucionarios reafirmamos nuestra conviccin de defender la patria hasta morir por su dignidad, su grandeza y su libertad, activando el Poder Constituyente que nuestro pueblo asumi y eligi.

En tal sentido, invocamos las voces firmes e irreductibles de Guaicaipuro, Jos Leonardo Chirino, Simn Bolvar, Miranda, Sucre, Ezequiel Zamora, Cipriano Castro, Fabricio Ojeda, Argimiro Gabaldn, Hugo Rafael Chvez Fras, Apacuana, Luisa Cceres de Arismendi, Manuela Senz, Livia Gouvenier, Argelia Laya y tantas otras heronas y hroes de nuestro pueblo, para expresar ante el mundo que el pasado domingo 30 de julio, triunf la voluntad del pueblo bolivariano con la realizacin del proceso eleccionario de la nueva Asamblea Nacional Constituyente, triunf el Poder Originario Popular, triunf la Paz y triunf el liderazgo poltico e institucional, revolucionario, bolivariano y chavista de nuestro presidente Nicols Maduro.

Ante esta nueva realidad histrica de hoy, llena de grandes expectativas y renovadas esperanzas, del lado del pueblo y su gobierno; y de continuidad del asedio, las amenazas, chantajes y ataques criminales, del lado de la oposicin aptrida y fascista, es necesario revisar un poco el pasado que nos antecede para ver ms claro los retos del presente y las esperanzas del porvenir inmediato. Tal como exactamente hace 18 aos, lo supo hacer el comandante Chvez cuando convoc al Poder Constituyente en el contexto de la democracia formal representativa del viejo Estado burgus, rentista, atrofiado, dependiente y pro-imperialista.

En efecto, en 1999, ya electo presidente de la Repblica, al comandante Chvez le entregan un Estado anti-popular, corrompido y degradado moral y ticamente, sin consistencia constitucional ni legitimidad popular. Era un Estado esquilmado por las burocracias perversas del puntofijismo que se alternaban en el poder (AD-COPEI) y cercenador de los derechos humanos, la libertad de expresin y organizacin poltica. Frescas estn en nuestra memoria colectiva las persecuciones, encarcelamientos, torturas y asesinatos de dirigentes polticos de las organizaciones de izquierda: PCV, MIR, MAS, MEP, CAUSA R, PRV-RUPTURA, LIGA SOCIALISTA, BANDERA ROJA y otras, que la Comisin de la Verdad tiene que investigar y aclarar para establecer responsabilidades y hacer justicia.

El de 1999, era un Estado indolente y hambreador del pueblo, entreguista, traidor, represivo y criminal; un Estado que haba llegado al lmite histrico de masacrar a los pobres, a los desamparados, los hambrientos y condenados de nuestra tierra, a los despectivamente llamados marginales, por la sociologa burguesa de la poca. Recordemos aquel amanecer del 27 de febrero de 1989, cuando ya cansados y hastiados de sub-vivir en la desatencin, el abandono, la miseria y el hambre cada vez ms crecientes; en contraste con la riqueza, el lujo y el confort acumulados del lado de los poderosos; esos marginales dijeron basta y asaltaron el transporte, los comercios, almacenes y otros sitios, al grito de Saqueo! saqueo! Sin tener aun plena conciencia de lo que histricamente iba a significar aquel atrevimiento del vivir contra el morir.

La respuesta oficial inmediata, dada por el presidente de la Repblica, el seor Carlos Andrs Prez, fue disparar y masacrar al pueblo, imponer la suspensin de las garantas constitucionales; perseguir y encarcelar o asesinar a los lderes populares; imponer los allanamientos, las torturas, los vejmenes y la humillacin, hasta desmoralizar y someter por la fuerza de los caones y las balas, la rebelda colectiva, espontnea y legtima de todo un verdadero pueblo.

Y de esa vorgine urbana represiva y genocida, qued fijada en nuestra historia contempornea la imagen emblemtica de El Caracazo y la estampa fnebre del cementerio de La peste con sus montones de cadveres echados all como si fueran viejos escombros de la ciudad maniatada y sometida en lo ms palpitante de su existencia: los habitantes de los ranchos de los cerros que haban bajado en busca de la justicia y encontraron la muerte que, como un tributo inexorable, abra las nuevas pginas de la historia.

El Caracazo es la primera insurreccin civil de gran magnitud; pero derrotada, que marca el cierre trgico del siglo XX venezolano y dej su huella profunda e imperecedera. De all vino, tres aos despus, la insurreccin militar del 4 de febrero de 1992 encabezada por el comandante Hugo Chvez, tambin derrotada y de igual profundidad en sus huellas. Y diez aos ms tarde e inmediatamente despus del golpe de estado del 11 de abril de 2002 contra el presidente constitucional Hugo Chvez, estas dos huellas profundas se reencuentran, se hermanan y fusionan en una sola gesta irreversible: el contra-golpe del 13 de abril que sella la unidad cvico-militar patritica, popular y revolucionaria que hoy es la garanta invencible e indestructible del proceso revolucionario, bolivariano-chavista.

Con estas anotaciones esquemticas, simplemente queremos ubicar la actual Constituyente en sus antecedentes histricos ms significativos para interpretar adecuadamente el nuevo sentido histrico del actual proceso constituyente que nuestro pueblo est inaugurando para el nuevo salto que la historia nos reclama. En tal sentido y por ahora, puntualizamos los siguientes elementos:

1.- Si aquella Constituyente de 1999, se convoc con el objetivo de crear un espacio institucional para sepultar la Constitucin moribunda de la democracia puntofijista, formal, pervertida, corrompida y quebrada de la IV Repblica; y crear una nueva Carta Magna, ms avanzada, como fundamento doctrinario-constitucional para refundar la Repblica con base en la doctrina del Libertador Simn Bolvar y emprender la construccin de la nueva democracia participativa y protagnica para dignificar al soberano, atendiendo sus necesidades postergadas o desodas; ahora, esta nueva Constituyente de 2017, se convoca para conjurar el peligro que representa el estallido de la guerra civil (como lo pretende imponer el poder imperial norteamericano a travs de sus lacayos internos); y crear un espacio nacional para el verdadero dilogo de todo el pueblo bolivariano (chavistas y no chavistas) para enfrentar y superar exitosamente la actual coyuntura crtica en la que se encuentra el pas.

2.- Si con la primera Constituyente de la historia de la democracia moderna venezolana, se consagr constitucionalmente la soberana y la independencia poltica, econmica, social y cultural de nuestro pas; pero, las relaciones econmicas de intercambio desigual con el capitalismo transnacional globalizado y su capacidad para imponernos sus mecanismos perversos, de penetracin y control en reas claves de nuestra estructura econmica, siguen intactos en la actual Carta Magna (Artculos 301, 303 y 316, tal como lo ha denunciado pblicamente Luis Britto Garca), esa contradiccin debe ser intervenida y superada integralmente en el nuevo texto constitucional para poder ganar la lucha contra la guerra econmica en aspectos fundamentales como el control de la inversin extranjera monopolista trasnacional, la administracin del cambio monetario y la distribucin de las divisas, la fijacin de los precios y la recaudacin de impuestos; adems de blindar nuestra verdadera soberana e independencia econmica, base fundamental del primer objetivo histrico del Plan de la Patria.

3.- Si con la Constituyente de 1999 se logr establecer un cuerpo de derechos y garantas para la inclusin social de los pobres y marginados de la patria, incluyendo a nuestra poblacin indgena, como reconocimiento a nuestra condicin de pas diverso, multitnico, pluricultural y plurilinge; la Constituyente de hoy es para blindar constitucionalmente todos los beneficios sociales logrados a lo largo de estos 18 aos de revolucin, en cinco reas claves para la superacin definitiva de la pobreza, como lo son: vivienda digna y accesible, empleo estable y bien remunerado, ingreso familiar acorde con la capacidad adquisitiva necesaria, servicio de salud mdico-asistencial-hospitalario y educacin gratuita y de calidad como un solo sistema continuo desde el pre-natal hasta el post-grado.

4.- Si con la Constituyente de 1999, se inicia la nueva democracia participativa y protagnica; pero, qued intacta la estructura del Estado burgus, centralizado, autoritario, burocrtico, corrompido y corruptor, al igual que la estructura y el funcionamiento verticalista, clientelar y sin contralora alguna de los partidos polticos; y tomando en cuenta que ambas rmoras atentan contra la igualdad de derechos para participar y decidir con lo cual se le ha hecho mucho dao a la democracia; hoy, esa contradiccin debe ser superada en el marco constitucional, a travs de la reduccin, simplificacin y control permanente y popular de las estructuras del Estado y el sistema de partidos polticos, por un lado; y simultneamente, con la ampliacin y fortalecimiento de las atribuciones y facultades del Poder Popular como expresin orgnica de la sociedad organizada y sujeto histrico fundamental del proceso revolucionario bolivariano

En consecuencia y para finalizar, decimos que estamos frente a un nuevo amanecer histrico, en cuyo horizonte se erigen, indudablemente, los reclamos urgentes de la paz estable y duradera; el bienestar y la seguridad del pueblo en alimentos, medicinas y servicio mdico-hospitalario, gas domstico, transporte pblico, calzado y vestido; un sistema de justicia eficaz, severo y ejemplar, de dignificacin y prevencin ciudadana; una nueva estructura del Estado y del gobierno, depurada de la corrupcin, el burocratismo, la ineficiencia, la ineficacia y las mafias perversas que trepan y degradan todo el sistema de la administracin pblica y las empresas del Estado; un nuevo modelo de desarrollo econmico-social, democrtico, participativo, diversificado, integral, independiente y soberano, tal como est contemplado en el Plan de la Patria; y el fortalecimiento de los derechos y deberes polticos, sociales, culturales, militares, cientficos y tecnolgicos del pueblo venezolano, en el marco de la profundizacin y fortalecimiento de la democracia participativa y protagnica.

En este nuevo contexto, que habr de desarrollarse en el tiempo inmediato venidero, es indudable el papel estelar que le corresponde al nuevo Poder Popular, que ser reconocido constitucionalmente en la diversidad de los ocho (8) sectores sociales que lo conforman debidamente registrados y ahora valorados como sujetos histricos de las transformaciones profundas y necesarias orientadas hacia la construccin del nuevo Estado Comunal como centro de poder del socialismo bolivariano del siglo XXI. As lo exige la lealtad al Plan de la Patria, legado central de nuestro comandante eterno Hugo Chvez. As lo entiende la verdadera vanguardia y el pueblo patriota y revolucionario de Venezuela; y as lo entiende y lo viene asumiendo el lder indiscutible de la patria, nuestro presidente Nicols Maduro Moros.

VIVA EL PODER CONSTITUYENTE ORIGINARIO DEL PUEBLO DE VENEZUELA!

VIVA EL PODER POPULAR ORGANIZADO EN SU DIVERSIDAD SOCIO-CULTURAL!

VIVA LA UNIDAD CVICO-MILITAR, PATRITICA, POPULAR Y REVOLUCIONARIA!

VIVA EL LEGADO Y LA PRESENCIA ETERNA DEL COMANDANTE HUGO CHVEZ!

VIVA NICOLS MADURO MOROS, LIDER INDISCUTIBLE DE LA REVOLUCIN!

VIVA LA REPBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA!

VIVA LA UNIDAD CONTINENTAL Y CARIBEA DE LA AMRICA INDIA, NEGRA Y MESTIZA !

FUERA EL IMPERIALISMO INMORAL Y DECADENTE DE ESTADOS UNIDOS!

UNIDAD, LUCHA, BATALLA Y VICTORIA!

Valencia, estado Carabobo, tierra de dificultades y de gloria, a los 2 das de agosto 2017.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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