Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2017

Elecciones primarias
Las inmensas minoras y el Frente de Izquierda

Fernando Rosso
La Izquierda Diario

Faltan diez das para las Paso y el oficialismo lamenta su eventual derrota. El kirchnerismo exagera la coyuntura favorable y se multiplican las operaciones para todos y todas.


La preocupacin de la coalicin Cambiemos por la posible derrota en las prximas elecciones primarias se convirti en un secreto a voces.

Desde las usinas del periodismo adicto comenzaron a sealar dos presuntos errores de la estrategia de campaa: la apuesta inicial a la polarizacin con Cristina Fernndez y la fijacin de la eleccin en la provincia de Buenos Aires como la madre de todas las batallas. La polarizacin originaria fue un movimiento inversamente proporcional al que realiz la expresidenta en el crepsculo de su ciclo: entronar a Mauricio Macri como el adversario a medida, ayudar a que crezca y colocarlo en el centro de la escena. El resultado es conocido: termin devorndolos en una derrota histrica para el peronismo.

Los crticos olvidan que la decisin de polarizar por parte del macrismo no fue una opcin entre muchas otras, se debi a que no quedaban alternativas en el tablero ante el fracaso estrepitoso de la economa.

El circo montado alrededor de la (no) expulsin simblica de Julio De Vido de la Cmara de Diputados tuvo un efecto efmero. La campaa anticorrupcin no rinde los frutos deseados, entre otras cuestiones, por dos motivos: el actual oficialismo no est exento de responsabilidades en la madeja trasversal de la corrupcin (incluso con negocios con el mismo De Vido) y en la Argentina, el partido judicial no alcanz las dimensiones que tiene, por ejemplo, en Brasil. El aparato judicial criollo est muy condicionado por mil lazos comunicantes con la poltica tradicional y con el submundo sucio de los servicios de inteligencia. La grave crisis orgnica en el pas vecino habilit el arbitraje cesarista de los fiscales y jueces que se postulan como salvadores de la patria (a la rdenes de EEUU). En nuestro pas, acompaan como la sombra al cuerpo a la lenta descomposicin y disgregacin crnica que las formaciones polticas tradicionales vienen experimentando desde principios de siglo.

Sin embargo, el exitismo que reina en las filas cristinistas en la coyuntura es tambin exagerado. En modo leona herbvora, la expresidenta realiza una campaa que parece reducirse simplemente a no espantar antes que a expandir sus bases de apoyo. Pero pensar que la derrota de 2015 fue producto de las excesivas cadenas nacionales o de la insoportable costumbre de hablarse encima con tono de maestra ciruela, es incurrir en una lectura equivocada o en un pecado de leso duranbarbismo. El resquebrajamiento de la hegemona kirchnerista no se debi, esencialmente, a cuestiones de esttica discursiva, sino a problemas materiales un poco ms concretos: desde el deterioro de la economa de los ltimos aos (y la ausencia de creacin de empleo), pasando por la sintona fina y la devaluacin de 2014 hasta llegar a varios aos de inflacin, con impuesto al salario incluido. Todos factores que aumentaron el malestar de la poblacin en general y de una importante franja de los trabajadores en particular. Los cinco paros generales que tuvieron que convocar los dirigentes burocrticos de la CGT en los aos cristinistas no se debieron a su afn combativo (evidentemente), sino a esta ruptura que se gest a fuego lento en el ltimo periodo. Las formas y el pedantismo pequeoburgus coadyuvaron a estas razones mucho ms profundas. Hoy Cristina puede pasteurizar su carcter con la dulce campaa ciudadana, pero no puede borrar la experiencia poltica vivida.

El estancado Sergio Massa, por su parte, se aferra al ltimo recurso de los que no tienen fundamentos: el punitivismo. Demasiado pegoteado con el oficialismo durante estos casi dos aos, ahora le cuesta despegarse. Ante el fracaso de la impotente campaa de bajar los precios por arte de magia, recurre a la manipulacin de las pulsiones punitivas de la clase media reaccionaria y ciertos sectores populares. Recibi a Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, funcionario del gobierno de Donald Trump y autor de la famosa tolerancia cero. El te lo debo de esta semana debi pronunciarlo Margarita Stolbizer, si alguien le preguntase cmo conjugar este perfil facho de la coalicin que integra y el supuesto progresismo que asegura representar.

Finalmente, Florencio Randazzo, como afirm el politlogo Andrs Malamud, es un candidato que empez sin techo y ahora se encuentra sin piso. Practicando el deporte nacional de subirse al caballo, crey que cuando rompiera el largo silencio pegara un gran salto adelante. Pero se top con otros, que ms o menos comparten el mismo programa y narrativa.

El conjunto de las formaciones polticas tradicionales que responden a distintas fracciones empresariales tienen un techo bajo. La aspiracin mxima es el 35%, un nmero que, por ahora y pese los fenomenales recursos con los que cuentan, ninguno tiene asegurado.

De esta apretada disposicin de las fuerzas en presencia se desprenden las operaciones de la patria encuestolgica que llegan hasta el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, que va camino hacia una eleccin muy importante. Rascando en el fondo de la olla de sus propios lmites dibujan de una manera un poco escandalosa. Total, qu le hace una mancha ms al baqueteado tigre del universo de los encuestadores.

La intensa campaa de los referentes del FIT otorga indicios en los territorios de la creciente simpata popular por sus propuestas y por sus portavoces. En off, porque su religin (o su contrato) no se los permite, muchos analistas pronostican un importante avance. Progreso que no slo se observa en bastiones como Mendoza, Crdoba, Jujuy o Neuqun, as como en otras capitales del interior del pas. Tambin en la Ciudad Autnoma, donde Myriam Bregman pisa fuerte en la cabeza de lista de la legislatura local, en una frmula que comparte con Marcelo Ramal como primer candidato a diputado nacional.

En la provincia de Buenos Aires, el centro de gravedad de esta eleccin, hay sntomas que prefiguran una destacada eleccin del FIT. Un botn de muestra es La Matanza: bastin peronista por excelencia, no slo intenta traccionar desde arriba con Cristina Fernndez, sino que coloc a la intendenta Vernica Magario como primera candidata a concejal para traccionar desde abajo. All hay preocupacin en el peronismo por los guarismos del Frente de Izquierda en general y de Nicols del Cao en particular en el distrito. El respaldo de masas que tuvo y tiene la batalla de PepsiCo en la provincia refuerza la hiptesis de un crecimiento de quienes pusieron el cuerpo y estuvieron donde haba que estar.

Pero adems, en un contexto donde segn los manuales de la nueva comunicacin poltica, hay que discutir el futuro, todos se aferran al pasado. Cristina apuesta a la memoria selectiva de cuando estbamos menos peor; Macri hace campaa en modo oposicin de la oposicin y en guerra contra el pasado; Massa en su manotazo de estancado, propone en versin civilizada lo que el loco Jos Sanfilippo agita en bruto: garrote, garrote, garrote.

El Frente de Izquierda discute el futuro: defendiendo codo a codo a los que pelean por sus puestos de trabajo, con la propuesta de reduccin de la jornada laboral a seis horas cinco das a la semana sin bajar el salario, para que podamos trabajar menos y trabajar todos; y con la batalla por terminar con la casta privilegiada y enriquecida que habla en nombre de mltiples fracciones empresarias, pero siempre termina gobernando para una misma clase.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Elecciones-primarias-las-inmensas-minorias-y-el-Frente-de-Izquierda

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter