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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-08-2017

Repensando la libreta de abastecimiento en Cuba: criterio de elegibilidad e impactos

Pedro Monreal
El Estado como tal (Blog)


El otorgamiento de un subsidio al costo de los alimentos debe asentarse en el criterio de necesidad justificada. En un pas como Cuba los escasos recursos del presupuesto nacional deberan dedicarse solamente a subsidiar la alimentacin de las personas que necesiten esa ayuda de manera perentoria.

Como se ha indicado anteriormente, existe una brecha entre una gran parte de los salarios estatales recibidos por el 71% del total de trabajadores del pas y el costo de la canasta bsica familiar. Segn un estudio realizado por la Dra. Blanca Munster, el costo de esta se ubica en 1995 pesos mensuales, y de ellos 1700 pesos representaran el gasto de alimentacin. Teniendo en cuenta que el salario medio estatal era de 740 pesos mensuales en 2016, esto significa que dos salarios medios no llegan a cubrir el costo de la alimentacin familiar. Ver Remesas y pobreza desde la perspectiva de gnero. IPS. 30 de diciembre de 2015 http://www.ipscuba.net/espacios/por-su-propio-peso/con-lupa/remesas-y-pobreza-desde-la-perspectiva-de-genero/

El sistema de distribucin de alimentos normados que existe en Cuba (la libreta) proporciona a todos los ciudadanos cubanos residentes en el pas el acceso universal a una cuota de productos que se vende a precios muy bajos gracias a la asignacin de un subsidio estatal. El objetivo del mecanismo no es asegurar de manera completa, ni mayoritaria, la alimentacin de los ciudadanos, sino ayudar a establecer mnimos nutricionales. Ver Pedro Monreal Es viable la supresin de la libreta de abastecimiento en Cuba?: el punto de partida, blog El Estado como tal, 31 de julio de 2017 https://elestadocomotal.com/2017/07/31/es-viable-la-supresion-de-la-libreta-de-abastecimiento-en-cuba-el-punto-de-partida/

El plan del presupuesto de 2017 incluye un subsidio de 3 mil 740 millones de pesos para financiar a las empresas del Comercio por los bienes que recibe la poblacin como canasta familiar normada, a un precio de venta menor que su costo. Ver El costo de un Presupuesto humanista, Granma, 2 de febrero de 2017, http://www.granma.cu/cuba/2017-02-02/el-costo-de-un-presupuesto-humanista-02-02-2017-20-02-34

Ese subsidio destinado a la canasta de alimentos normados pudiera ser utilizado de manera ms efectiva en el corto plazo y pudiera ser reducido en el mediano y largo plazos.

En el largo plazo, la clave radica en el funcionamiento de mercados laborales particularmente el estatal- que sean capaces de pagar salarios que aseguren la alimentacin adecuada del trabajador y de su familia, as como la existencia de niveles de pensiones que puedan cumplir esa misma funcin respecto a las necesidades nutricionales de los jubilados. Ello requiere, como mnimo, la unificacin monetaria y cambiaria, una reforma empresarial y una reforma del sistema de pensiones del pas.

El modelo econmico que intenta construirse en el pas debe permitir que la remuneracin del trabajo cubra directamente las necesidades de alimentacin de la gran mayora de los ciudadanos. En ese contexto, el subsidio a la alimentacin una situacin tpica de asistencia social- debera ser un suplemento excepcional para resolver con sentido humanitario y solidario- las situaciones especficas que pudieran presentarse, pero no debera ser una situacin normal del mercado de alimentos del pas.

A lo que debe aspirarse es a un modelo econmico y social de bienestar basado en los resultados del trabajo y no a un esquema de asistencialismo universal a la alimentacin. Obviamente, avanzar hacia ese estado de cosas va a demorar un tiempo, pero mientras ms rpido se acometan las reformas necesarias, mejor.

En el corto plazo, la clave radica en reducir el nmero de beneficiarios actuales del subsidio. Esto requiere establecer un criterio razonable de elegibilidad y mecanismos diferenciados que permitan avanzar desde la cobertura universal actual hacia modalidades que respondan mejor a la heterogeneidad de situaciones que pudieran existir en materia de acceso a mnimos nutricionales aceptables. Como he expresado en mi anterior texto del pasado 31 de julio, la posible reduccin de los beneficiarios es un tema polticamente muy delicado y complejo.

Lo que sigue no es un anlisis preciso de impactos sino un bosquejo general que quizs pudiera ser de utilidad para las propuestas que los funcionarios no los acadmicos- deberan preparar. Este boceto incluye cifras preliminares cuyo objetivo es identificar rangos aproximados de los retos y de las posibles soluciones, pero que no intentan proporcionar una mtrica precisa.

La carencia de datos pblicos, con el nivel de detalle que se necesitara, limita la exactitud de un ejercicio como el que se hace aqu, pero los funcionarios, que s disponen de los datos, pudieran estar en mejores condiciones para evaluar y corregir lo que aqu se ha delineado.

El criterio de elegibilidad

Contrario a lo que a veces se escucha decir, pasar desde un sistema de subsidio universal de una canasta bsica de alimentos hacia un esquema de subsidio selectivo no requiere que las personas se sometan a una prueba de pobreza. Bastara con reconocer que existe desigualdad social (aunque oficialmente no se mida con precisin) y con aceptar que ello causa situaciones diferenciadas en cuanto al acceso nutricional, lo cual justificara la racionalidad de abordar el asunto mediante instrumentos diferenciados de poltica y no mediante mecanismos universales.

Desde hace tiempo existe en Cuba, como en otras partes del mundo, diferentes esquemas de beneficios que establecen criterios de elegibilidad basados en el ingreso per cpita familiar. Este sera el caso del criterio de elegibilidad, recientemente establecido, para otorgar el subsidio para la construccin o mejoramiento de la vivienda, que fija un mnimo de 300 pesos mensuales de ingresos per cpita disponibles en un ncleo familiar como criterio para acceder al subsidio. Ver Mary Luz Borrego, Subsidios para la vivienda: Cambian las reglas del juego, Escambray, 27 de mayo de 2017 http://www.escambray.cu/2017/subsidios-para-la-vivienda-cambian-las-reglas-del-juego/

El proceso incluye completar un documento para la caracterizacin social del ncleo familiar, el cual contiene informacin sobre la situacin laboral de los convivientes, y los ingresos de cada uno desglosados por los conceptos que los reciben.

La revisin del proceso de subsidios para la construccin de viviendas, efectuada en 2017, se hizo para que el subsidio realmente lo reciba la familia cubana necesitada, que no era lo que estaba ocurriendo hasta entonces. Considero que el mismo principio pudiera ser aplicable al subsidio de alimentacin.

Es importante retener tres aspectos:

  1. Existe en Cuba una cifra precisa de ingresos per cpita mensuales disponibles en un ncleo familiar (300 pesos) que ya funciona como criterio de elegibilidad para otorgar subsidios estatales a las familias (en este caso para la construccin o mejoramiento de la vivienda).
  2. Se dispone de experiencia en cuanto a la captacin de los datos que se requieren para determinar la elegibilidad, as como para la verificacin de los datos.
  3. Las familias que clasifican para el subsidio se consideran como familias necesitadas, algo que no es en modo alguno- un trmino humillante y que refleja una realidad concreta de la sociedad cubana.

La sugerencia que aqu se hace es la de adoptar el nivel de 300 pesos mensuales de ingresos per cpita disponibles en un ncleo familiar como criterio para iniciar una reflexin sobre la elegibilidad para el subsidio de alimentos en Cuba, en el caso de que eventuales mecanismos reformados de subsidio necesiten contar con un criterio monetario de elegibilidad.

No expreso con esto una preferencia por esa cifra, ni la estoy proponiendo. Simplemente llamo la atencin acerca del hecho de que ya se cuenta en el pas con un criterio numrico de elegibilidad para otro tipo de subsidios y que esto pudiera ofrecer una base concreta para repensar la libreta. Considero que tomar una cifra como referencia concreta es ms adecuado que continuar haciendo una discusin abstracta sobre el tema.

Adems de las familias encabezadas por trabajadores estatales que califiquen para el subsidio, de acuerdo al criterio de elegibilidad antes mencionado, este ejercicio exploratorio tambin incluye otras dos categoras de beneficiarios: todos los jubilados y todos los receptores de la asistencia social.

Explorando las cifras

Los datos iniciales que deben tenerse en cuenta son los siguientes:

Nota: Todos los datos corresponden a 2015, exceptuando el plan de gasto presupuestario de 3 mil 740 millones de pesos, que es una cifra de 2017, y la poblacin total del pas, que es un estimado para 2016. (Fuente: ONEI).

La exploracin del posible impacto que tendra la reduccin del nmero de participantes en el esquema de subsidios para la alimentacin se ha hecho aqu mediante la adopcin de tres supuestos bsicos:

Evidentemente, se adoptan supuestos arbitrarios (300 pesos y 60%), pero la carencia de mejores datos no permite hacer otra cosa que explorar cifras promedio utilizando supuestos que, sin ser irrazonables, quedaran abiertos a una discusin. Otros colegas pudieran aportar supuestos distintos y quizs hasta contribuir con estadsticas que hasta ahora no han sido utilizadas, y que pudieran darle ms precisin a este ejercicio exploratorio que se concentra en el corto plazo. Los detalles adicionales sobre los supuestos son explicados en las notas finales.

El impacto se ha medido teniendo en cuenta tres posibles variantes definidas por el nmero de personas que perteneceran a los ncleos familiares encabezados por trabajadores estatales:

Variante # 1 (reservada): Un total de 5,4 millones de personas en ncleos familiares encabezados por trabajadores estatales.

Variante # 2 (intermedia): Un total de 4,5 millones de personas en ncleos familiares encabezados por trabajadores estatales.

Variante # 3 (optimista): Un total de 3,6 millones de personas en ncleos familiares encabezados por trabajadores estatales.

Los posibles impactos se han explorado en dos dimensiones principales:

Lo que se sugiere aqu es convertir cualquier ahorro eventual que se produzca por una contraccin de la cifra de beneficiarios en un subsidio per cpita mayor para las personas necesitadas que clasifiquen para recibir la ayuda estatal a la alimentacin.

Sin embargo, conviene poner en perspectiva el monto de los posibles ahorros que resultara de reducirse el nmero de beneficiarios para poder tener una mejor idea de la magnitud de esos ahorros presupuestarios. No son cifras menores. Por ejemplo, con la variante reservada, se dispondra de recursos para incrementar en 202 pesos el salario medio mensual de los trabajadores de la educacin, mientras que con la variante optimista, el aumento llegara a casi 300 pesos mensuales (293 pesos). De ser hoy inferiores al salario medio nacional (740 pesos), los salarios que se pagaran en la educacin pudieran llegar a ser superiores a la media nacional (en la variante optimista alcanzaran los 826 pesos).

Si la decisin consistiera en mantener el nivel actual de la asignacin presupuestaria para el subsidio a la alimentacin (3,7 mil millones de pesos) con el objetivo de mejorar el subsidio per cpita a quienes se mantengan en el sistema, el impacto en trminos de incrementos porcentuales- pudiera ser considerable, incluso en la variante reservada (# 1), donde se registrara un incremento de 54% en relacin el nivel actual de subsidio. En el caso de la variante optimista (# 3), el subsidio per cpita se duplicara (105,8%) respecto al actual subsidio.

Sin embargo

Las proyecciones anteriores necesitan ser tomadas con cautela y la razn parece ser evidente: el nivel relativamente bajo de las cifras absolutas del subsidio per cpita.

El actual nivel de 332,7 pesos anuales significa que el promedio mensual es de 27,7 pesos por persona, es decir, aproximadamente el precio de medio kilogramo de pollo a precios de venta en pesos- en las tiendas TRD.

En la variante optimista (# 3), el subsidio per cpita ascendera a 684,66 pesos anuales, o sea, 57 pesos mensuales, el equivalente aproximado del precio de un kilogramo de pollo en las TRD.

Una posible conclusin preliminar es que incluso una reduccin sustancial del nmero de beneficiarios (disminucin de unos 5,77 millones de personas), que ofrecera la posibilidad de duplicar el subsidio per cpita actual, seguira siendo un nivel de ayuda muy pequeo en relacin con los precios de los mercados no normados.

En otras palabras, con esas cifras absolutas, el nivel de subsidio per cpita solamente pudiera funcionar con las limitaciones conocidas- cuando sirve para cubrir diferencias entre costos que deben ser extraordinariamente bajos y precios de venta que seran aun inferiores. Aparentemente, la manera en que ello puede ser mantenido es mediante la produccin nacional y las importaciones de productos de bajo costo, en ocasiones no muy apetecibles, aunque debe quedar claro que ello no significa que necesariamente se trate de alimentos de menor calidad nutricional.

Normalmente, ello requiere reducir la diversidad de la oferta y la adopcin de caractersticas bien definidas en cuanto a una menor calidad del envasado y presentacin. En principio, esa oferta de bajo costo no tendra que venderse exclusivamente en un mercado separado, pues esos productos pudieran ofertarse en otros tipos de establecimientos comerciales a precios bajos (por ejemplo, en TRD), aunque con precios mayores que los normados, es decir, se venderan los mismos productos de bajo costo, pero sin el subsidio.

Sin embargo, en la prctica, ese tipo de oferta tradicionalmente de bajo costo se ha vendido en Cuba nicamente en entidades especificas (las bodegas), lo que funciona como una de las principales causas que obstaculizan la integracin de los mercados de consumo en Cuba.

Un eventual corolario de lo anterior es que parecen existir factores que tienden a favorecer la permanencia en Cuba de un mercado especializado para productos normados, algo que pudiendo tener determinadas ventajas- tambin pudiera crear problemas para tratar de avanzar hacia sistemas de subsidios ms eficientes, como por ejemplo, la utilizacin de transferencias monetarias al beneficiario para que este pueda compensar un determinado por ciento del costo del gasto de compras de alimentos en mercados que no estaran racionados, en vez de seguir utilizando el sistema actual de subsidiar productos por la va de menores precios aplicables a una canasta fija que solamente se vende en entidades especializadas (la cuota), con los costos extra de personal, locales, almacenamiento y transporte que ello implica.

Sobre este punto volveremos en los prximos das.

Fuentes:

ONEI, Proyeccin de Hogares segn edad del jefe y tamao del hogar. Cuba y provincias, 2015- 2030 (ejercicio experimental) http://www.one.cu/publicaciones/cepde/proyeccion_hogares_cubanos_2015_2030/0_PROYECCION_HOGARES_PUBLICACION.pdf

ONEI, Anuario Estadstico de Cuba 2015. Captulo 7 Empleo y salarios, Edicin 2016. http://www.one.cu/aec2015/07%20Empleo%20y%20Salarios.pdf

ONEI, Salario medio en cifras. Cuba 2016. Abril 2017. http://www.one.cu/publicaciones/03estadisticassociales/Salario%20Medio%20en%20Cifras%20Cuba%202016/Salario%20Medio%20en%20Cifras%20Cuba%202016.pdf

Notas tcnicas:

Supuestos adoptados:

Clculos:

Fuente: http://elestadocomotal.com/2017/08/03/repensando-la-libreta-de-abastecimiento-en-cuba-criterio-de-elegibilidad-e-impactos/



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