Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2017

En defensa de la cultura y contra el fascismo

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


Alguien sabe como se llaman o clasifican estas corrientes tan parecidas en sus propsitos y resultados a las fascistas y nazistas? Por qu un juicio al estilo del de Nuremberg no ha funcionado para que la justicia condene a tantos genocidas posteriores y actuales?

La memoria histrica no se puede perder puesto que persiste una voluntad de los pueblos y de los individuos de retener todos los fragmentos de la vida o de las pocas de la historia para salvarlos del olvido, y, con ello, sentar los cimientos para edificar el futuro.

En julio se celebr en Cuba y en otros pases el 80 Aniversario del II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura que tuvo lugar en 1937 en Valencia y con reuniones en Madrid, entre el 4 y 11 de julio. All se dio cita la intelectualidad militante contra el fascismo que ya mostraba sus garras en tierra espaola. Participaron en el cnclave cinco escritores cubanos, junto a escritores espaoles, franceses, estadounidenses, latinoamericanos y de otros pases. En una hora heroica y a la vez aciaga no podan faltar las palabras solidarias de aquellos intelectuales mientras millones de espaoles y miles de milicianos arribados de todas partes del mundo se enfrentaban a la barbarie del fascismo liderado por el General Franco y la parte del ejrcito que traicion a la Repblica Espaola.

El II Congreso era continuacin de la organizacin fundada por intelectuales antifascistas, en cuyo documento inicial se expresaba: Se ha producido en toda Espaa una explosin de barbarie... Este levantamiento criminal de militarismo, clericalismo y aristocratismo de casta contra la Repblica democrtica, contra el pueblo, representado por su Gobierno del Frente Popular, ha encontrado en los procedimientos fascistas la novedad de fortalecer todos aquellos elementos mortales de nuestra historia... Contra este monstruoso estallido del fascismo... nosotros, escritores, artistas, investigadores cientficos, hombres de actividad intelectual... declaramos nuestra identificacin plena y activa con el pueblo, que ahora lucha gloriosamente al lado del Gobierno del Frente Popular...

All lleg, como lo haba expresado: me voy a Espaa, el periodista y escritor cubano Pablo de la Torriente Brau, uno de los jvenes ms preclaros de aquella hornada revolucionaria de la Cuba de entonces, que fue miliciano y comisario de las Brigadas Internacionales, y cado el 19 de diciembre de 1936 en Majadahonda, Espaa.

En abril de 1937 uno de los escritores ms descollantes de Espaa se refiri a los acontecimientos que estaban presentes en aquella asonada y guerra fratricida desatada por los fascistas durante la guerra espaola. La Repblica espaola combata con sus fuerzas populares y los miles de milicianos que arribaron de todas partes para reforzar a la parte leal del ejrcito.

Expresaba Machado:

Pienso en Espaa, vendida toda, de ro a ro, de monte a monte, de mar a mar.

Toda vendida a la codicia extranjera: el suelo y el cielo y el subsuelo. Vendida toda por lo que pudiramos llamar perdonadme lo paradjico de la expresin la trgica frivolidad de nuestros reaccionarios. Y es que, en verdad, el precio de las grandes traiciones suele ser insignificante en proporcin a cuanto se arriesga para realizarlas, y a los terribles males que se siguen de ellas, y sus motivos no son menos insignificantes y mezquinos, aunque siempre turbios e inconfesables. Si os preguntis, aparte de los treinta dineros, por qu vendi Judas a Cristo?, os verais en grave aprieto para responderos. Yo no he encontrado la respuesta en los cuatro evangelios cannicos. Pero la hiptesis ms plausible sera sta: entre los doce apstoles que acompaaban a Jess, era Judas el nico mentecato. En el anlisis psicolgico de las grandes traiciones, encontraris siempre la trgica mentecatez del Iscariote. Si preguntis ahora, por qu esos militares rebeldes volvieron contra el pueblo las mismas armas que el pueblo haba puesto en sus manos para la defensa de la nacin? Por qu, no contentos con esto, abrieron las fronteras y los puertos de Espaa a los anhelos imperialistas de las potencias extranjeras? Yo os contestara: en primer lugar, por los treinta dineros de Judas, quiero decir por las mseras ventajas que obtendran ellos, los pobres traidores de Espaa, en el caso de una plena victoria de las armas de Italia y Alemania en nuestro suelo. En segundo lugar, por la rencorosa frivolidad, no menos judaica, que no mide las consecuencias de sus actos. Ellos se rebelaron contra el gobierno de los hombres honrados, atentos a las aspiraciones ms justas del pueblo, cuya voluntad legtimamente representaban. Cul era el gran delito de este gobierno lleno de respeto, de mesura y de tolerancia? Gobernar en un sentido del porvenir, que es el sentido esencial de la historia. Para derribar a este Gobierno, que ni haba atropellado ningn derecho ni olvidado ninguno de sus deberes, decidieron vender a Espaa entera a la reaccin europea. Por fortuna, la venta se ha realizado en falso, como siempre que el vendedor no dispone de la mercadera que ofrece. Porque Espaa, hoy como ayer, la defiende el pueblo, es el pueblo mismo algo muy difcil de enajenar. Porque por encima y por debajo y a travs de la truhanera inagotable de la poltica internacional burguesa, vigila la conciencia universal de los trabajadores.

Hermosas palabras que desnudan los mviles de los reaccionarios y traidores que estuvieron dispuestos a asesinar a miles y miles de espaoles para alimentar las ideas y actos fascistas y entronizar un poder que se mantuvo por dcadas y que an hoy impregna el rgimen poltico vigente en Espaa, despus de la restauracin del Reinado y la prevalencia del legado que dej el fascismo y el franquismo.

En el II Congreso Antonio Machado disert sobre la defensa y difusin de la cultura, con unas palabras tituladas El Poeta y el pueblo , que siempre tendrn un valor patrimonial como ideas fundamentales y consecuentes de un verdadero intelectual de todos los tiempos. Vale la pena reproducir algunos fragmentos, porque tambin son vlidas para hoy en que en muchas partes muestran sus orejas y sus barbaries los fascistas de nuevo cuo.

Cuando alguien me pregunt, hace ya muchos aos, piensa usted que el poeta debe escribir para el pueblo, o permanecer encerrado en su torre de marfil era el tpico al uso de aquellos das consagrado a una actividad aristocrtica en esferas de la cultura slo accesibles a una minora selecta?, yo contest con estas palabras, que a muchos parecieron un tanto ingenuas: Escribir para el pueblo deca un maestro qu ms quisiera yo! Deseoso de escribir para el pueblo, aprend de l cuanto pude, mucho menos claro est de lo que l sabe. Escribir para el pueblo es, por de pronto, escribir para el hombre de nuestra raza, de nuestra tierra, de nuestra habla, tres cosas de inagotable contenido que no acabamos nunca de conocer. Y es mucho ms, porque escribir para el pueblo nos obliga a rebasar las fronteras de nuestra patria, escribir para los hombres de otras razas, de otras tierras y de otras lenguas. Escribir para el pueblo es llamarse Cervantes, en Espaa; Shakespeare, en Inglaterra; Tolstoi, en Rusia. Es el milagro de los genios de la palabra. Tal vez alguno de ellos lo realiz sin saberlo, sin haberlo deseado siquiera. Da llegar en que sea la suprema aspiracin del poeta. En cuanto a m, mero aprendiz de gay-saber, no creo haber pasado de folklorista, aprendiz, a mi modo, de saber popular.

Mi respuesta era la de un espaol consciente de su hispanidad, que sabe, que necesita saber cmo en Espaa casi todo lo grande es obra del pueblo o para el pueblo, cmo en Espaa lo esencialmente aristocrtico, en cierto modo, es lo popular. En los primeros meses de la guerra que hoy ensangrienta a Espaa, cuando la contienda no haba an perdido su aspecto de mera guerra civil, yo escrib estas palabras que pretenden justificar mi fe democrtica, mi creencia en la superioridad del pueblo sobre las clases privilegiadas.

Muchos escritores e intelectuales de todas partes, a veces equivocadamente infatuados y egocntricos, debieran hacer suyas estas ideas para que se rediman de tantas torpes nfulas. Y recordar las palabras, a veces reiteradas, del desaparecido presidente, en ese cargo desde el 17 de julio de 1959 hasta el 3 de diciembre de 1976, de la Cuba revolucionaria Osvaldo Dortics Torrado, quien en su mensaje a los intelectuales de la poca deca que al pueblo no se baja a la hora de concebir obras trascendentes para el pueblo; sino que, por el contrario, al pueblo hay que subir, al pueblo se sube, porque es el depositario y poseedor de toda la cultura acumulada en cada poca y durante toda la historia de su existencia y la de su pas..

Ms de 80 aos nos separan de la guerra fratricida desatada por el fascismo en Espaa, que alcanz posteriormente a sumir en la barbarie y la destruccin a toda Europa, con el saldo de ms de 20 millones de habitantes. La humanidad derram mares de sangre durante la segunda guerra mundial para despus de varios aos derrotar el fascismo.

La fundacin de las Naciones Unidas, inspirada en ideales e ideas nobles para cambiar el curso violento de la historia, si bien fue un aporte al humanismo y al establecimiento de instrumentos y la aprobacin de principios para las relaciones internacionales que protegieran al mundo de una conflagracin en el futuro, no pudo frenar nuevas y variadas guerras. Desde entonces hasta ahora han vuelto a surgir nuevas fuerzas tan retrgradas y brbaras como las fascistas, que han provocado millones de muertes. Alguien sabe como se llaman o clasifican estas corrientes tan parecidas en sus propsitos y resultados con las fascistas y nazistas? Por qu un juicio al estilo del de Nuremberg no ha funcionado hasta ahora para que la justicia condene a tantos genocidas?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter