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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2017

Especular con el CO2, un juego de alto riesgo

Jos Luis Vicente Vicente
El salmn contracorriente

La especulacin con la naturaleza es cada vez ms comn. Bancarizar bosques o invertir en determinadas especies en peligro de extincin es ya una realidad. Especular con la naturaleza es especular con nuestra propia existencia


La firma y ratificacin del Acuerdo de Pars por la mayora de los pases ha abierto las puertas a la financiarizacin de la propia atmsfera. Si bien es cierto que el Protocolo de Kyoto ya permiti la creacin de mercados de derechos de emisin de CO2, el Acuerdo de Pars supone un paso ms. El Protocolo de Kyoto estableca los llamados Mecanismos de Flexibilidad:

Comercio de Emisiones: mercado de derechos de emisin entre pases incluidos en el Anexo I (nicamente pases con mayor nivel de desarrollo)
Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL): un pas del Anexo I implementa un proyecto encaminado a la reduccin de emisiones en un pas no incluido en el Anexo I.
Mecanismo de Aplicacin Conjunta (MAC): similar al anterior pero entre pases incluidos en el Anexo I.

El resultado de estos tres mecanismos de flexibilidad ha sido completamente desastroso. La creacin de un mercado de derechos de emisin de CO2 en el que el exceso de derechos, junto con la entrada en el mercado de especuladores tras la crisis financiera de 2008 es uno de los ejemplos ms flagrantes del fracaso de este tipo de instrumentos financieros. Otro ejemplo, en este caso de Mecanismo de Desarrollo Limpio, es la plantacin masiva de rboles, sin ningn tipo de criterio ecolgico, en pases menos desarrollados, generando as lo que se han denominado como desiertos verdes. Se trata de amplias zonas, especialmente en Latinoamria, que tras ser deforestadas han sido replantadas con monocultivos de especies arbreas, afectando gravemente a la biodiversidad y aumentando la probabilidad de aparicin de plagas.

Sin embargo, como ya se ha comentado, estos mecanismos estaban restringidos a empresas pertenecientes a determinados sectores y en determinados pases. Pero el Acuerdo de Pars supone un salto cualitativo, ya que se ampliara al conjunto de la economa y a todos los pases que lo hayan ratificado.

La reaccin de la economa basada en la financiarizacin de la naturaleza ha sido inmediata. En un informe de la IETA (International Emissions Trading Association) (compuesta, entre otros, por: BP, Gas Natural-Fenosa, Iberdrola, PetroChina, Michelin o bancos como Bank of America Merrill Lynch) se seala que el Artculo 6 del Acuerdo de Pars ofrece la oportunidad de ampliar el alcance de la fijacin de los precios del carbono para la plena implementacin de las Contribuciones Nacionales (la contribucin es la mxima cantidad de CO2 que puede emitir cada pas en un perodo de tiempo determinado). En concreto, en dicho informe la IETA recomienda una interpretacin amplia del artculo 6.4 del Acuerdo de Pars por el que se establece un mecanismo parra contribuir a la mitigacin de gases de efecto invernadero.

El problema es que el artculo 6 es como igualmente ocurre con el resto del propio texto muy genrico y, por tanto, deja lugar a la interpretacin que puede ser ms o menos amplia. Y es ah precisamente donde todo el sector de la financiarizacin de la naturaleza se encuentra presionando para que los futuros textos que desarrollen el Acuerdo de Pars den cabida a la aplicacin de diferentes instrumentos financieros.

La perversin del sistema

El fracaso del actual mercado de derechos de emisin de CO2 nos anticipa lo que podra ocurrir en el caso de que apareciesen en el futuro mecanismos similares asociados al Acuerdo de Pars. El hecho de que exista un mercado secundario que comercia con los derechos de emisin conlleva que el objetivo primario de la existencia del propio mercado (que las empresas ms contaminantes tengan un incentivo para reducir sus emisiones debido a que les resulta ms rentable invertir en tecnologa que reduzca emisiones en vez de comprar derechos de emisin) se desvirte o pervierta por completo. La prohibicin de estos productos derivados o intercambios secundarios sera fundamental a la hora de intentar evitar este hecho.

Los vnculos del capitalismo verde con el capitalismo financiero y energtico

Echando un vistazo a quines son los brockers o traders que apoyan a la IETA es fcil darse cuenta de que ya en estos momentos hay muchas empresas destinadas a la especulacin con el CO2. Algunas de ellas son: ACO2, Allcot Group, CE2 Carbon Capital, Clear Blue Markets, Mercomind o Ecoway (Energy Trading for Companies who Care). Tanto sus logos como los propios nombres tratan de ofrecer una imagen verde, limpia, de preocupacin por el entorno natural.

Sin embargo, la realidad es muy diferente. Por ejemplo, uno de los co-fundadores de CE2 Carbon Capital, Gregory Arnold, comenz su carrera trabajando como banquero para Goldman Sachs. Sylvain Goupille, fundador de Althea Ecosphere trabaj como consultor en temas de cambio climtico en PricewaterhouseCoopers. Echando un vistazo al resto de empresas aparecen consultores con experiencia en petrleo, uranio, energa en general, trabajadores de aseguradoras y analistas financieros.

La pregunta es, si se est trabajando con emisiones de CO2, Dnde estn los climatlogos, qumicos, fsicos, bilogos o ambientlogos? Este es un claro sntoma de que el nico inters que tienen estas empresas es simple y puramente monetario, independientemente del dao que puedan estar generando al entorno natural con sus prcticas.

El CO2 no es un caso aislado

La especulacin con la naturaleza es cada vez ms comn. Bancarizar bosques o invertir en determinadas especies en peligro de extincin es ya una realidad. La aparicin de los mercados secundarios en este mbito ha llevado a situaciones tan surrealistas como que en estos momentos haya personas que se encuentren especulando con que una determinada especie desaparezca, pudiendo obtener enormes beneficios en el caso de que esto ocurra.

Un juego de alto riesgo

El problema es que especular con la naturaleza es especular con nuestra propia existencia, la del resto de los seres vivos y la del Planeta por completo. Un riesgo se puede definir como el producto del dao por la probabilidad de que ese dao ocurra.

En temas ambientales se aplica el llamado Principio de Precaucin, ya que, aunque exista desconocimiento en la probabilidad de que ocurra el dao, ste sera tan devastador si ocurriese que incrementa enormemente el valor del riesgo y, por tanto, nunca se debera llevar a cabo la iniciativa que produce el dao.

Desde 2008 la especulacin que deriv en la crisis financiera/inmobiliaria a nivel mundial se ha llevado por delante miles de vidas. Con la especulacin con la naturaleza el dao podra ser inmensamente mayor y llevarnos al colapso ambiental. Si esta decisin queda en manos de los mercados, es fcil deducir cul sera el desenlace.

Fuente: http://www.elsalmoncontracorriente.es/?Especular-con-el-CO2-un-juego-de




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