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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2017

WWF advierte que a primeros de mes se agot el equivalente a los recursos que anualmente provee la naturaleza
La humanidad ya consume los recursos de 1,7 veces el planeta

Enric Llopis
Rebelin


El ser humano consume ya los recursos producidos por 1,7 veces el planeta (2,4 en el estado espaol), advirti el pasado dos de agosto WWF. Esta organizacin conservacionista y Global Footprint Network han sealado la importancia de la fecha, ya que muestra el creciente impacto de la actividad humana sobre el medio natural. Si en 1997 el ser humano consumi a finales de septiembre el equivalente a los recursos anuales que la naturaleza puede regenerar; en 2016 la fecha se adelant al ocho de agosto y en 2017, al da dos del mismo mes. Es el denominado Da de la Sobrecapacidad de la Tierra, que avanza ao a ao en el calendario.

Global Footprint Network destaca las emisiones de carbono como principal componente de la huella ecolgica humana en el planeta, que adems ha registrado un significativo aumento en las ltimas dcadas: pas del 43% en 1961 al 60% en 2012 (el resto de componentes evaluados son tierras de cultivo y pastoreo, zonas de pesca, superficie forestal y suelo urbanizado). La causa principal de este predominio es el consumo de combustibles fsiles (carbn, petrleo y gas natural). Adems de ser el principal factor de la huella ecolgica a escala mundial, las emisiones de carbono lo fueron en 145 de los 233 pases evaluados en 2012, segn el informe de WWF Planeta Vivo. Riesgo y resiliencia en el antropoceno (2016).

En un artculo titulado El planeta entra en nmeros rojos, la organizacin conservacionista destaca acciones cotidianas al alcance de cualquier ciudadano para retrasar el Da de la Sobrecapacidad de la Tierra. Por ejemplo, la reduccin del uso del automvil. Sin embargo, las tendencias son poco halageas. La Organizacin Mundial de Constructores de Automviles (OICA) informa que la produccin global de vehculos aument un 5% en 2016 respecto al ao anterior, lo que supone 94 millones de coches, vehculos comerciales y autobuses fabricados en 2016. China mantiene un rotundo liderazgo. Adems, en 2014 se super la cifra de 1.200 millones de automviles circulando por el planeta.

No menos perentoria es la necesidad de reducir el despilfarro de alimentos, que asimismo plantea WWF. En 2012 la FAO seal que un tercio de los alimentos producidos para el consumo humano, en todo el planeta, se pierden o desperdician; la citada proporcin equivale a 1.300 millones de toneladas anuales. Es un exceso en una poca en la que mil millones de personas pasan hambre, advierte la Organizacin de las Naciones Unidas para la Alimentacin y la Agricultura. En el informe El estado de los bosques en el mundo (2016) la FAO alerta tambin sobre los ritmos de la deforestacin. En el periodo 2000-2010 se registr una prdida neta de siete millones de hectreas anuales de bosque en los pases tropicales, una parte en beneficio de la agricultura; el documento establece diferencias en funcin de las regiones; si la agricultura comercial da lugar a cerca del 70% de la deforestacin en Amrica Latina, el porcentaje se reduce a un tercio en frica (en este continente la pequea agricultura contribuye en mayor medida a la tala de bosques).

La huella ecolgica permite medir las demandas de la humanidad a la naturaleza, en relacin con la capacidad biolgicamente productiva de sta (para suministrar recursos, y tambin para absorber residuos). El Informe Planeta Vivo analiza este indicador, que adems de los impactos de la accin humana sobre el medio ambiente, hace posible calibrar los desequilibrios globales. As, entre 1961 y 2012, la huella ecolgica media por habitante de los pases con elevados ingresos (segn la clasificacin del Banco Mundial) aument de 5 a 6,2 hectreas globales (la cota ms alta, 6,6 en el ao 1985). Tambin se produjo un incremento en los pases de ingresos medios: de 1,4 a 2,3 hctareas globales per cpita en el mismo periodo. El punto de contraste lo ofrecen los pases con bajos ingresos, que en cinco dcadas se mantuvieron en torno a una hectrea global por habitante. En los pases empobrecidos, los patrones de consumo que determinan la huella ecolgica difieren de los del mundo rico. As, en Tanzania el 94% obedece a las demandas de alimentos y vivienda, porcentaje que en Estados Unidos se sita en el 43%; y en el 51% en Alemania.

El informe de WWF seala que desde 1971, la demanda de la humanidad a la capacidad regenerativa del planeta no ha dejado de incrementarse. Si prosigue la tendencia, en 2020 la proporcin entre demanda humana y capacidad regeneradora de la naturaleza podra ser un 75% superior en el primero de los conceptos. Uno de los captulos en los que puede apreciarse el impacto de la accin humana sobre el medio es la produccin de soja, que ha aumentado de manera franca en las ltimas dcadas. La superficie dedicada a su cultivo en Amrica Latina pas de 17 millones de hectreas en 1990 a 46 millones en 2010 (la demanda europea requiere un rea de 13 millones de hectreas en Latinoamrica, aunque el principal importador y en palmario crecimiento es China); adems, la FAO cifr la produccin mundial del ao 2013 en 278 millones de toneladas.

Con la soja se alimenta al ganado y, en consecuencia, se satisface una demanda en crecimiento exponencial de carne. Esta expansin se ha asociado a un cambio considerable en el uso del suelo y a la deforestacin de hbitats de gran valor ecolgico, como el Cerrado brasileo, subraya el documento Planeta Vivo. En 2014 WWF-Brasil hizo sonar las alarmas: desde finales de los aos 50 del siglo pasado hasta hoy, aproximadamente la mitad de la sabana natural del Cerrado se convirti en territorio agrcola. Si contina la tendencia, agrega esta fuente, se intensificara la presin sobre el Cerrado, la Amazona, el Chaco y otros ecosistemas amenazados.

A partir de datos de la FAO, el Informe de WWF seala el enorme impacto de la produccin ganadera. Cerca de un tercio de los 1.500 millones de hectreas de los campos de cultivo del mundo tienen como fin la produccin de alimentos para los animales; a ello se agregan 3.400 millones de hectreas de pastos, destinados a forraje tambin para los animales. De este modo, puede concluirse que cerca del 80% de las tierras agrcolas se dirigen, de modo directo o indirecto, al ganado, bien para la produccin crnica, de lcteos u otras protenas de origen animal. Una variable de inters es el impacto en el cambio climtico de las actividades vinculadas al sector primario. La suma de agricultura, ganadera y el resto del sistema alimentario producen entre el 25 y el 30% de las emisiones de efecto invernadero, segn el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climtico (IPCC) de Naciones Unidas.

La accin depredadora del ser humano afecta tambin a la biodiversidad. El ndice Planeta Vivo (IPV) global resalta que en cuatro dcadas, entre 1970 y 2012, la poblacin de vertebrados se redujo en un 58%. En cuanto a las poblaciones analizadas en los sistemas de agua dulce (lagos, ros y humedales), la disminucin alcanz el 81% en el periodo citado (los datos proceden del estudio de 3.324 poblaciones de 881 especies de agua dulce). Otro factor apuntado en el documento es la merma de los humedales, principalmente por la necesidad de terrenos para la agricultura. El ndice WET, que mide las transformaciones del rea de los humedales naturales, revela un descenso del 30% en las ltimas cuatro dcadas. Adems, algunos especialistas apuntan que en las ltimas tres centurias podran haber desaparecido el 87% de la superficie de las zonas hmedas.

Circunstancias similares rodean a los ros: cerca de la mitad de su volumen global fue alterado por la regulacin de caudales o la fragmentacin. Por otra parte, desde hace 25 aos la FAO mesura la disponibilidad de recursos hdricos. En 2014 cerca de 50 pases sufrieron estrs hdrico (principalmente en frica, donde lo padecen el 41% de los pases) o escasez de agua (el 25% de los pases asiticos), en comparacin con la treintena de 1992. La amenaza se cierne tambin sobre la actividad pesquera. De hecho, entre 1974 y 2013 el porcentaje de peces que se situaba en cotas sostenibles pas del 90 al 68,6%.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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