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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-08-2017

Agricultura de conservacin brota en los campos cubanos

Ivet Gonzlez
IPS


A la entrada, la finca Tierra Brava se semeja a cualquier otra explotacin familiar del municipio agrcola Los Palacios, en la provincia ms occidental de Cuba. Pero en su interior faltan los tradicionales surcos y yerba recin cortada cubre la tierra.

Llevamos ms de cinco aos aplicando la agricultura de conservacin (AC), dijo a IPS el usufructuario Onay Martnez, con 22 hectreas de tierra del Estado, sobre este nivel superior de la agroecologa que, adems de cultivos sin qumicos, diversifica con especies las fincas y conserva los suelos con cero labranza y cobertura vegetal.

En Cuba se explota muy poco, lament el productor, citado por la representacin local de la Organizacin de las Naciones Unidas para la Alimentacin y la Agricultura (FAO) como ejemplo de aplicacin integral y espontnea de la AC, que las autoridades cubanas comenzaron a incluir en sus polticas en 2016.

nica reportada por el momento, esta parcela de frutales en la provincia de Pinar del Ro y mantenida por cuatro trabajadores, simboliza el paso que se apresta a dar el arraigado movimiento agroecolgico cubano hacia este sistema sostenible, que ya cuenta con un programa para su extensin a gran escala en el Ministerio de Agricultura.

La FAO define la de conservacin como una agricultura sostenible y rentable y en consecuencia dirigida al mejoramiento del sustento de los agricultores mediante la aplicacin de los tres principios de la AC: una perturbacin mnima del suelo; cobertura permanente del suelo; y la rotacin de cultivos.

Por la bajsima incidencia, an ni se calculan la cantidad de tierras en Cuba que al menos usan la tcnica bsica de siembra directa (sin laboreo), que en la actualidad crece en el continente americano aunque en tierras de Estados Unidos, por ejemplo, se adopta temporalmente sin obtener los beneficios mejoradores del suelo a largo plazo.

Con maquinarias de bajo porte como las sembradoras para enterrar las semillas, se estima que la AC se usa en 180 millones de hectreas del mundo. Del total de esa prctica, 45 por ciento la hace Amrica Latina, 41 por ciento Estados Unidos y Canad, 10 por ciento Australia y 3,6 por ciento otros pases de Europa, frica y Asia.

Los lderes mundiales de adopcin de este sistema conservacionista son de Amrica del Sur: Brasil, en 50 por ciento de las tierras cultivadas, y Argentina y Paraguay, cada uno en 60 por ciento.

Y los planes de Argentina y Brasil, las dos potencias agroexportadoras de la regin, apuntan a extenderlo a 85 por ciento de sus tierras cultivadas en menos de una dcada.

En la agricultura de conservacin encontramos la base del desarrollo porque nos permiti alcanzar logros en condiciones adversas, asegur Martnez, un informtico que conoci de esta modalidad cuando en 2009 comenz a estudiar junto a su hermano para reactivar los terrenos ociosos durante 25 aos y colonizados por malezas.

Un trabajador opera la mquina podadora propia de este tipo de agricultura para desbrozar los caminos de Tierra Brava, que carece de sistema de riego y electricidad. Gracias a una campana metlica sobre las cuchillas, la yerba cortada es lanzada hacia una misma direccin para facilitar la elaboracin de abono verde.

Hay lugares de la finca, como la plantacin de guanbana (Annona muricata), donde se camina y se nota que hay un escaln en el suelo, que es blando, puso como ejemplo Martnez sobre la recuperacin lograda gracias a que no se usan arados ni se mueve la cobertura del suelo.

Abocada al caro y escaso rubro cubano de las frutas, la finca en 2016 produjo 87 toneladas sobre todo entre mango, aguacate y guayaba, adems de 2,7 toneladas de carne de oveja y 600 kilogramos de la de conejo.

Ahora acondiciona un dique para la acuicultura y comienza a comercializar guanbana, una fruta casi ausente en los mercados locales.

Mandarina, canistel (Pouteria campechiana), cocotero, tamarindo, maran o merey (Anacardium occidentale), acerola (Malpighia emarginata), mamey (Mammea americana), ciruela, cereza, ann (Annona squamosa), chirimoya (Annona cherimola)y papaya, son algunos de los dems rboles frutales cultivados en la finca familiar, por ahora para autoconsumo, diversificacin o producciones pequeas y experimentales.

Es difcil y exige mucha preparacin y precisin para rotar cultivos, pero la AC tambin es especial porque al final da tiempo para dedicrselo a la familia, confirm Martnez, sobre uno de los beneficios identificados por especialistas.

El ahora representante de FAO en Cuba, el agrnomo alemn Theodor Friedrich, figura entre los incansables defensores y promotores de la AC en el mundo, adems de poseer una amplia carpeta de investigaciones sobre su aplicacin.

La agroecologa, como se la entendi en Cuba en el pasado, ha excluido el detalle de un suelo sano y la biodiversidad del mismo, explic a IPS en una entrevista. Ahora el gobierno reconoce que el paso hacia la Agricultura de Conservacin complementa esa brecha del pasado para llegar a una agroecologa verdadera, inform.

Friedrich revel que en este pas insular caribeo de 11, 2 millones de habitantes la AC est en una fase inicial pero ya se han desarrollado varios casos pilotos y existen pruebas de que funciona.

En octubre de 2016, Cuba estableci una hoja de ruta para implementar la AC en el pas, luego del aporte de una consulta internacional apoyada por FAO. Y en julio ltimo se constituy en la cartera de agricultura un grupo especial para impulsar este sistema productivo y visibilizar sus valores.

Con esto todava no tenemos una adopcin masiva inmediata en el pas, detall Friedrich. Pero se espera que a partir de 2018 el crecimiento del rea bajo la AC sea mucho ms rpido que en los pases donde la adopcin se propaga solo entre campesinos sin el apoyo coordinado de polticas afines, pronostic.

Las buenas prcticas mejoradoras del suelo, que son la base de este sistema, son promovidas en Cuba desde hace algn tiempo por entidades como el estatal Instituto de Suelos (IS). Incluso figura entre los pocos servicios ambientales que se pagan en la estancada economa cubana para enfrentar la baja fertilidad de sus tierras.

Segn datos del IS, solo 28 por ciento de los suelos cubanos son muy productivos para la agricultura. Del resto, 50 por ciento clasifican en la categora cuatro de productividad, una de las ms bajas, debido a las caractersticas de formacin del archipilago cubano y los malos manejos durante siglos del monocultivo de la caa de azcar.

En el municipio, han crecido las fincas que aplican materia orgnica a los suelos. El pago por el beneficio de suelos ha sido un incentivo, indic Lzara Pita, la coordinadora del movimiento agroecolgico en la paraestatal Asociacin Nacional de Agricultores Pequeos de Los Palacios.

Tenemos fincas arroceras, donde no se aplica la agroecologa, pero s las buenas prcticas de conservacin de suelos como usar la cscara del arroz de nutriente, puso como ejemplo a IPS la coordinadora dentro de la asociacin con 2.147 parcelas integradas en 15 cooperativas, una empresa estatal agroindustrial y una planta procesadora de arroz.

En un amplio lugar techado y sin paredes dentro de Tierra Brava, Pita estim que 40 fincas califican de ecolgicas y otras 60 pudieran migrar a las producciones limpias.

Con la certificacin de un especialista en suelo, un productor como Martnez puede percibir al ao el equivalente a entre 120 y 240 dlares por sus servicios ambientales, como mejoradores del suelo, uso de barreras vivas y materias y materias orgnicas. Es una suma atractiva, ya que el salario estatal promedio es de 29 dlares mensuales.

Dependiente de millonarias importaciones de alimentos, Cuba tiene una superficie agrcola de 6.226.700 hectreas, de las cuales 2.733.500 estn cultivadas y 883.900 permanecen ociosas.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2017/08/agricultura-de-conservacion-brota-en-los-campos-cubanos/



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