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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-08-2017

Descomposicin de la DC y la Nueva Mayora o crisis de rgimen poltico?

Leopoldo Lavn Mujica
Rebelin


Lo sucedido en la Junta Nacional de la DC el sbado pasado, lejos de ser slo un signo de la descomposicin del partido que haba levantado la candidatura de Carolina Goic y que ahora le quita toda legitimidad, por los bajos porcentajes en las encuestas, es un sntoma revelador de lo que el politlogo espaol Jaime Pastor denomina una crisis de rgimen poltico. Sin olvidar que adems del asunto Rincn, muchos operadores democratacristianos han estado sumidos de lleno en escndalos de corrupcin.

Las dirigencias del partido Socialista y el PPD viven en medio de esa crisis institucional para la que no tienen respuestas. En ellos no hubo ni habr un Corbyn. Y el macronismo francs, o el arte de aparentar lo nuevo para hacer el trabajo de derecha neoliberal y de los poderes financieros es inservible. Lo vimos, fue la prctica constante de la Concertacin y la Nueva Mayora. Es su marca histrica.

Hoy, el Estado es gobernado por funcionarios que lo mantienen por inercia. Una cierta expectacin recorre la esfera pblica y empresarial. Es por el desenlace de noviembre prximo y lo novedoso del escenario electoral, debido a la presencia de la candidatura de Beatriz Snchez del Frente Amplio,

La coalicin que pact la transicin y que acept tanto el esquema jurdico institucional de la Constitucin del ochenta como el modelo econmico de capitalismo neoliberal, ambos impuestos por la dictadura militar y los Chicago boys, y que hace cuatro aos cambi de nombre de Concertacin a Nueva Mayora, es la que hoy se desgrana bajo el impacto de sus prcticas. La capitulacin de los sectores de izquierda, en la NM, si es que los hay, es total.

La percepcin aguda del pueblo interesado en el cambio registra la debacle de las fuerzas tradicionales que conformaron la NM. En su lado, la derecha est unida detrs de un candidato salido del mundo empresarial, con el apoyo incondicional de la oligarqua y, como si fuera poco, con prontuario de corrupto. Esto, porque como las ltimas experiencias electorales lo demuestran en el mundo, la corrupcin de sus polticos no la molesta con tal que le protejan sus intereses estratgicos. Y es un dato del modelo de crecimiento que el neoliberalismo a la Piera profundizar las derivas del sistema y las tendencias a la destruccin ambiental ocasionado por el crecimiento extractivista, de bajos salarios y consumo con endeudamiento.

Los sectores de clases medias asalariadas y descontentas no se reconocen en las dos viejas formaciones polticas. Ven crisis, fracturas, rencillas y lucha de egos.

En este ltimo mandato de Bachelet II, el objetivo de la casta poltica de la Nueva mayora era recuperar el gobierno de manos de la ultraderecha, mantenerse como columna vertebral en el Estado y administrar las demandas levantadas por los movimientos sociales para hacerlas digeribles por el sistema oligrquico concentrador de la riqueza. Ni siquiera el keynesianismo apunt la nariz. Sus ministros de Hacienda fueron fieles al capitalismo globalizado y a sus instituciones.

El programa que la NM-Bachelet present para hacerse elegir le fue robado al movimiento social. ste se desconcert en un primer momento ante el supuesto mpetu reformista de la Nueva Mayora. Un anlisis somero, junto con fuerzas polticas consecuentes en su accionar, hubieran bastado para imponer la certeza de que la NM nunca tuvo la intencin de hacer transformaciones estructurales. Y que la Democracia Cristiana era y es un partido interesado en mantener el orden capitalista liberal y por lo mismo torpedeara las reformas y las expectativas ciudadanas era y es otro dato de la causa. El ordoliberalismo a la alemana (de la DC), insiste en el peso de las instituciones para fabricar mercados e individuos. Es la concepcin dominante; la que mantiene unidos a sus clanes. Es la postura de Mariana Aylwin en un arco poltico donde el centro es derecha.

Por lo mismo, las demandas populares haba que impulsarlas con movilizacin social: la de AC y las otras. Tampoco se poda contar con la CUT para defender los derechos de los trabajadores pues, su cpula formaba (y forma) parte de la elite dirigente DC, PS y PC.

Fue as que slo se intentaron tibias reformas. Tcnicamente mal preparadas y sin conviccin moral y poltica. Propuestas, que sin apoyo popular quedaron entrampadas en un parlamento duoplico y binominal, cada vez ms deslegitimado.

Y sucedi lo previsible; tan repentinamente que las fuerzas del establishment no pudieron manejar el exceso de corrupcin en el sistema. Bancos y empresas financiaban a los polticos no slo de derecha, sino que tambin de la Nueva Mayora. La Ley de Pesca fue uno de los colmos que desprestigi la manera de hacer poltica y de producir las leyes binominales. SQM de Ponce Lerou, financista de todos, incluido de MEO, el chico meditico que se quem las alas de tanto volar bajo. Para qu hablar de Longueira y la UDI. Y de tantos otros diputados y senadores PS, PPD y operadores de poca monta. En aquel caso, los legisladores fueron capturados por las empresas pesqueras. Los medios debieron informar. No les quedaba otra. Aqu no hubo posverdad. Todo era cierto y la ciudadana rompi el vnculo de confianza con los que decan representarla. Se acentu la crisis de la representacin y se aliment la abstencin como fenmeno poltico.

La seguidilla de escndalos de corrupcin (instituciones militares y de orden incluidas) inhibi toda veleidad de cambio y respeto de promesas de campaa. Adems, y por sobre todo, revel la naturaleza profunda del rgimen poltico. ste es funcional al acaparamiento continuo y sin trabas de la riqueza por la oligarqua empresarial y financiera que ha capturado al Estado, a los polticos, y logrado acallar al poder judicial, salvo muy pocas excepciones. Un sistema corrupto que se reproduce con sus sinergias perversas.

La sola mencin de este conjunto de hechos recientes debera bastar para recordarnos que la crisis de rgimen, pese al momento de relativa desmovilizacin y empantanamiento institucional en que nos encontramos, est abierta. Que el escenario institucional-electoral con fabricacin de apata favorece a la larga a las fuerzas sistmicas.

Si lo nuevo es la emergencia del Frente Amplio, que a los ojos de las ciudadanas se ha convertido en una alternativa con posibilidades reales de pasar a segunda vuelta, cabe no olvidar que se requiere fuerza social y poltica para ganar primero e imponer despus las demandas sociales de NO+AFP y pensiones dignas para todos, salud y educacin pblica. Y esta fuerza social y poltica, consciente y movilizada, capaz de cambiar las relaciones de fuerzas entre los conservadores del neoliberalismo y los y las que quieren imponer una salida de crisis que ample la democracia, aumente la libertad y entregue los mnimos sociales para la igualdad todava no existe. Hay que construirla con prcticas y estrategias discursivas que aprovechen el contexto de crisis y potencien a las fuerzas del cambio.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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