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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-08-2017

El Defensor del Pueblo seala tras una inspeccin la falta de asistencia sanitaria permanente y carencias en la asistencia social
Sos Racismo pide que se investiguen agresiones policiales en el CIE de Aluche (Madrid)

Enric Llopis
Rebelin


La Delegacin del Gobierno en Madrid inform el pasado tres de agosto de que se paralizaba la expulsin de un joven marroqu, interno desde hace un mes en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche. Pero la cadena de hechos empez unos das antes. El joven afirm haber sufrido agresiones el 31 de julio por parte de la polica en el interior del CIE; y SOS Racismo-Madrid hizo pblico que el migrante iba a ser deportado en uno de los llamados vuelos de la vergenza, con direccin a Marruecos. As se lo notific el Ministerio del Interior al joven migrante. A varios testigos de las agresiones tambin se les comunic que iban a ser expulsados.


CIE Aluche. Fuente: SOS Racismo

Hacer efectivas las deportaciones, explica la organizacin antirracista, impide la investigacin de las agresiones y hacer justicia por los hechos denunciados. Las ONG han dado cuenta de la utilizacin de estos procedimientos en otras ocasiones, y SOS Racismo ha presentado, en este caso, una queja ante el Defensor del Pueblo y el Mecanismo Nacional de Prevencin de la Tortura, para que se paralizara la expulsin y se investigara lo ocurrido con el migrante marroqu. Las deportaciones contribuyen a perpetuar la impunidad y la opacidad en los CIE, afirman los movimientos sociales.

La sucesin de hechos que se pide investigar comenz el 31 de julio. El joven marroqu protest por la comida que se estaba repartiendo en el CIE en horario nocturno. Segn su relato, difundido por SOS Racismo, tres policas sin placa identificativa (pese a la obligacin establecida en la normativa) se aproximaron y le dieron una patada en la pierna, un puetazo en la oreja y varios golpes en la espalda. Testigos de lo ocurrido sostienen que los agentes se llevaron al interno objeto de presuntas agresiones y le aislaron en el pasillo de ingresos hasta la medianoche.

Las organizaciones de derechos humanos sealan que las protestas sucedidas posteriormente en el CIE tuvieron su origen en estos hechos; asimismo, los compaeros manifestaron su voluntad de que el presuntamente agredido volviera con ellos, de modo que ninguno cen esa noche. El joven que refiri los malos tratos tambin acudi al servicio mdico del CIE, que le dispens una pastilla (ibuprofeno), sin que se le facilitara el informe mdico al que obliga la normativa. El uno de agosto SOS Racismo-Madrid present una denuncia ante el Juzgado de Guardia por todo lo acaecido.

Diferentes medios han informado, citando fuentes policiales, que el 31 de julio se produjo en el CIE de Aluche un intento de huida por parte de un grupo de reclusos de origen magreb; el motivo, segn las citadas fuentes, fue evitar la deportacin a los pases de origen. Dada la situacin, el Defensor del Pueblo, Francisco Fernndez Marugn, visit el CIE de Aluche el uno de agosto, acompaado de los tcnicos de la Defensora, para entrevistarse con los internos y con los responsables del centro. Una de las conclusiones de la inspeccin, inform la Defensora del Pueblo en nota informativa, es que en el CIE madrileo conviven personas que han arribado recientemente a Espaa en patera, con otras que esperan la expulsin. Esta circunstancia ha sido denunciada en numerosas ocasiones por el Defensor del Pueblo, apunta el comunicado.

Fernndez Marugn manifest, tras la visita, su preocupacin sobre diferentes circunstancias que afectan al centro madrileo. Por ejemplo el hecho de que, despus de tres aos de vigencia del reglamento de los CIE, no se hayan ejecutado algunas de las reformas previstas (los movimientos sociales abogan por el cierre de los centros de internamiento, no por mejoras ni medidas paliativas). Adems, el Defensor del Pueblo califica de inadecuadas las instalaciones del CIE de Aluche; falta asistencia sanitaria permanente y se han detectado carencias en la asistencia social, que debera ser asumida por personal especializado ajeno a la polica, sostiene Fernndez Marugn. Por otro lado, la Defensora traslad a la Fiscala las alegaciones de varios internos que declararon ser menores (13, segn Europa Press) y que, en consecuencia, no podran permanecer en el centro (En el CIE de Aluche se identific en 2016 a ocho menores).

Las circunstancias de este inmigrante magreb no constituyen una excepcin en el CIE de Aluche. A primeros de junio SOS Racismo-Madrid difundi el caso de M.A., ciudadano de origen tunecino que en 2014 fue expulsado de Francia. Intent retornar a Europa dos aos despus, pero en la travesa sufri un accidente por lo que requiri una intervencin quirrgica. Se le colocaron varias piezas protsicas a fin de curar su fractura, destaca la organizacin antirracista. M.A. recibi atencin mdica en Melilla y despus fue trasladado al CIE de Aluche, como trmite previo a la expulsin. Denuncia que fue objeto de tres intentos de deportacin. En el primero se le neg la posibilidad de portar una de las muletas, pese a que las necesitaba para su recuperacin, con el argumento de que eran propiedad del CIE. En el tercer intento le quitaron una de las muletas facilitadas por SOS Racismo, apunta esta organizacin. En el ltimo intento de deportacin, se repiti el trato degradante. El inmigrante cont que fue atado y recibi golpes, puetazos y patadas por parte de los policas que lo custodiaban; tambin dijo que en el avin comenz a gritar para evitar que le expulsaran, objetivo que finalmente logr.

En cuatro de abril el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, anunci la construccin de tres nuevos CIE, en Madrid, Mlaga y Algeciras. Esa misma semana sucedi otro caso particularmente grave en el centro de Aluche. SOS Racismo-Madrid dio cuenta del caso de un joven marroqu, de 23 aos y nueve de residencia en Espaa, que habituado al hostigamiento policial, segn su relato, fue detenido en un control de identidad y trasladado a una comisara; all intent suicidarse. El pasado mes de marzo logr fugarse del CIE madrileo. Fue encontrado y llevado de vuelta al centro de internamiento, donde intent suicidarse por segunda vez, explic la organizacin de derechos humanos. La respuesta consisti esta vez en el aislamiento y la restriccin de visitas, tanto de su familia como de los colectivos de apoyo. Finalmente fue deportado.

El episodio revela adems algunas constantes en el funcionamiento de los CIE. Por ejemplo, el inmigrante expulsado estuvo antes en el hospital, para que se le evaluara desde el punto de vista de la salud mental. Sin embargo, en los das siguientes no pudo recibir apoyo psicolgico, ya que en el CIE de Aluche se carece de este servicio. Y, tambin en este caso, las autoridades tomaron medidas contra los testigos. De las dos personas que podran testimoniar sobre el intento de suicidio, una result expulsada de inmediato; y la segunda, tema que tratara de agilizarse la expulsin (a primeros de abril, cuando se produjo la denuncia de Sos Racismo).

En el centro de internamiento de Aluche fueron internadas 1.526 personas migrantes en 2016, de las que el 46% resultaron repatriadas, segn el informe CIE-2016 publicado el pasado mes de junio por el Servicio Jesuita a Migrantes-Espaa (SJM-E). Adems el centro madrileo se situ como segundo en nmero de internos, tras el de Algeciras (3.101). El informe destaca una resolucin conjunta de los jueces de control del CIE de Madrid, con fecha 28 de octubre de 2016, por la que se requera a la direccin del centro a que, de manera urgente, se instalaran cmaras de seguridad en todo el centro, salvo en baos, dormitorios y otros espacios de intimidad.

A qu atenda la resolucin judicial? El 18 y 19 de octubre un grupo de internos se apost en los tejados del CIE, para protestar por la situacin que vivan en el centro. Tras los hechos, miembros del grupo denunciaron ante el juez lesiones, de las que responsabilizaron a la polica, en las zonas del CIE donde no alcanzaban las cmaras de seguridad. Las visitas del SJM-E al centro de Aluche constat la presencia de dos mujeres brasileas, vctimas de la trata de personas. Una de ellas fue puesta en libertad, tras una estancia de 28 das en el CIE, gracias a la mediacin de los voluntarios del servicio jesuita y el Defensor del Pueblo. Finalmente logr el permiso de residencia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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