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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-08-2017

La admirable campaa de Cristina

Emir Sader
La Jornada


Arriba de la tarima del  estadio, cercada por el pueblo, fue arrimndose gente que llegaba a mostrar cmo sus vidas haban cambiado mucho y para peor sin su gobierno. Vestida de azul, con el fondo azul de la bandera, recordaba como Nstor y ella haban rescatado el pas de la peor crisis de su historia.

Fue de la mano de ellos que Argentina prcticamente renaci. No se recuper gracias a los bancos, ni gracias a los medios, ni a los partidos de derecha. Fue gracias a la confianza que lograron hacer renacer en todos los argentinos, de hacer resurgir el potencial extraordinario del pas, que fue posible la recuperacin de una Argentina desecha por polticas de mercado, de especulacin financiera, de euforia engaosa, de sometimiento carnal a la dominacion externa.

Hoy Cristina hace una campaa electoral admirable. Modestamente, recorre los lugares donde la gente vive, sufre, trabaja, para orles, para conversar con ellos. Con el espritu militante de los que luchan junto al pueblo, que saben que el destino de ste depende de que vuelvan a creer que el pas es posible, que slo se puede volver a tener empleo, sueldos, esperanza, confianza, orgullo, autoestima, si el pas es lidereado por los que quieren al pas, que tienen confianza en el pueblo, que saben que no hay alternativa que no sea uniendo y no dividendo al pueblo, juntando a la gente y no aislndola, hablando y oyendo y no slo trasmitiendo consignas marqueteras.

Ya no los recibe en la Casa Rosada, donde los chicos le coreaban lindamente canciones de amor a ella, a Nstor y a Argentina, como nunca antes la casa de gobierno haba vivido. Ya no les despide en la plaza llena como nunca haba estado.

Ahora es tambin la Cristina atacada diariamente por los chacales de los medios, que buscan y rebuscan formas de producir rechazos, intentando hacer que la gente se olvide de todo lo que ha conquistado bajo su gobierno. Es necesario producir y reiterar la imagen de otra Cristina que nos abrazaba todos los das por donde caminaba.

No son tiempos fciles, ni para Cristina ni para el pueblo argentino. Tiempos propicios para distintos tipos de oportunismo, desde el silencio de los que hacen como si no estuviera tanto en juego en Argentina, en el destino del pueblo. Como si el destino de todos no dependiera del destino de Cristina. Como si los ataques a ella no sean ataques a la democracia argentina, al derecho del pueblo argentino de decidir libremente su destino. Ausentes del debate y de la lucha poltica, como si todo lo que el pas ha vivido en este siglo, desde su peor crisis a su gran rescate, no tuviera que ver con la vida de todos: trabajadores, mdicos, intelectuales, profesores, gente de todo tipo.

La intensa lucha de ideas que se desarolla en Argentina es la gran lucha por la agenda fundamental del pas. La crisis actual es resultado de los gastos excesivos de los gobiernos antineoliberales o es, al contrario, resultado de la restauracion liberal, que desarticula el Estado argentino, promueve la recesin y el desempleo, tira la gente al abandono y a la desesperacin, multiplica por mil el endeudamiento del pas, pone a Argentina de nuevo de rodillas frente a Estados Unidos, intenta desmoralizar el poder de lucha del pueblo, reprime sus manifestaciones, impone el poder de los medios monoplicos privados, rebaja la imagen del pas en el mundo.

De esa lucha de ideas depende el futuro de Argentina. Nadie que tenga conciencia de cuanto ella importa para el destino del pas, nadie que tenga el privilegio de vivir de las ideas, tiene el derecho de abstenerse, de dejar libremente que el monopolio cobarde de los medios se abata sobre la poblacin desesperada por la pauperizacin accelerada que se abate de nuevo sobre Argentina.

Cristina hace una campaa militante, yendo de barrio a barrio, pasando por los lugares que haban recuperado el orgullo de ser argentinos, de pertenecer a un pueblo de luchas formidables, que haba derrotado a la cruel dictadura militar, a los antinacionales gobiernos neoliberales y que ahora es convocado por Cristina para, de nuevo, revertir una brutal ofensiva sobre la patria. Su campaa es emocionante, es vibrante, toca el alma de los que sufren los ataques cotidianos de un gobierno de banqueros y de sus ejecutivos y voces.

Desde otras partes de Amrica Latina, estamos con Cristina, con su gente, con su pueblo, con todos los que pelean por sus derechos, por la libertad de expresin y de organizacin, por la integracin lationamericana, por el futuro de Argentina y de todo el continente.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/08/04/opinion/017a2pol



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