Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-08-2017

La gran perdedora ser la igualdad de oportunidades
El capitalismo nos necesita cada vez ms tontos

Ignacio Muro
Economistas frente a la crisis


El debate sobre la robotizacin, la inteligencia artificial y los efectos del cambio tecnolgico sobre el trabajo es un tema recurrente en la actualidad. Pero, cuando se aborda, se suele poner el acento en los aspectos cuantitativos (su capacidad para generar ms o menos desempleo) y no en los cualitativos, aquellos que definen qu tipo de trabajador y qu tipo de formacin se necesitar en el futuro.

Son fenmenos que estn interconectados con el cambio en las relaciones hombre-mquina que provocan las tecnologas digitales y su capacidad para descomponer en rutinas buena parte de los procesos intelectuales. Se trata de un proceso similar al ocurrido en anteriores revoluciones industriales cuando el maquinismo descompuso las rutinas manuales, pero con una diferencia esencial sobre sus consecuencias en las demandas de cualificacin: si hasta ahora la cualificacin del nuevo trabajo era el resultado de la adaptacin de los perfiles humanos a la complejidad de los sistemas de las grandes mquinas, ahora son los sistemas los que se acercan a los humanos.

El propsito esencial de los nuevos interfases que asociamos a la inteligencia artificial y la robtica se caracterizan por facilitar la humanizacin de las mquinas, convirtiendo en tareas simples, realizables por cualquiera, otras ms complejas que hasta ahora justificaban el trabajo diario de millones y millones de profesionales cualificados de todo el mundo.

Significa que el nuevo capitalismo no requiere que estemos tan preparados como nos decan. O que, en contra de lo que pronosticaba el mito de la sociedad del conocimiento, el sistema econmico necesita un volumen de conocimiento decreciente para producir bienes y servicios. O, con mas precisin, necesita menos conocimiento vivo (asociado al trabajo de los humanos), aunque lo suple con ms conocimiento muerto, entendiendo por tal esa parte del saber que se condensa y cristaliza en aplicaciones y sistemas, o en robots e inteligencia artificial.

Dicho de otro modo, las tecnologas digitales permiten extraer el conocimiento humano, entendido como una cualidad del trabajo, y lo capitaliza en aplicaciones y sistemas, lo convierte en capital.

El ahuecamiento del mercado de trabajo

La cuestion es detectar cmo se manifiesta este fenmeno. Y su magnitud. De un lado, favorece a una parte minoritaria de los trabajadores, aquellos capaces de identificar y resolver los nuevos problemas o para afrontarlos con soluciones innovadoras. Ellos se convierten en imprescindibles y ascienden en la escala de valor. Pero, de otro lado, una inmensa mayora desciende a trabajos de mucha menor cualificacin, como gestores de plataformas y aplicaciones capaces de simplificar la actividad humana. Buena parte de los mdicos, abogados, profesores, ingenieros y otros muchos grupos encuadrados en lo que conocemos como clases medias profesionales, o como trabajadores del conocimiento, descendern en la escala profesional.

  Una inmensa mayora desciende a trabajos de mucha menor cualificacin, como gestores de plataformas y aplicaciones capaces de simplificar la actividad humana

Es lo que Levy y Murnane denominan el ahuecamiento del mercado de trabajo como expresin del vaciamiento de profesionales de cualificacin media, un fenmeno universal detectado ya en EE.UU que sucesivos informes de instituciones prestigiosas ( MIT Tecnology Review en 2012, la Universidad de Oxford en 2013 o el Instituto Pew Research en 2014) han ratificado como tendencias del futuro inmediato. Sus consecuencias estn claras: acentuarn las desigualdades en todo el mundo al provocar una creciente dispersin salarial entre los grupos de trabajadores beneficiados y perjudicados por el cambio tecnolgico.

Lo peor es que este fenmeno nos llegar con versiones diferentes a los pases perifricos. Y es que la lgica centralizada de la economa digital con capacidad para crear grandes corporaciones tecnolgicas con la categora de campeones nicos globales (Appel, Microsoft, Google, Amazon, Netflix, Booking, Facebook, EBay, Uber) en muy poco tiempo todas ellas concentradas en EE.UU, nos anticipa una concentracin del talentotecnolgico en muy pocos sitios: desde luego, en California (EE.UU) y, en menor medida, en zonas especficas de Alemania, Japn, Corea o China.

Es decir, que los trabajadores del conocimiento de alto valor que se necesitan para asumir las tareas innovadoras no solo constituyen una minora reducida sino que, adems, estar concentrada en los centros de poder mencionados, aquellos con capacidad financiera y tecnolgica para asumir, con dimensin global, los retos disruptivos.

La excelencia, un mito; la sobrecualificacin, expresin del conocimiento sobrante

De ah se desprende una lucha encarnizada por ocupar esos puestos. Si el conocimiento necesario lo va a aportar una minora, es obvio que un sistema elitista como el actual va a favorecer la colocacin de los descendientes de los privilegiados, formados en universidades de lite. Del resto, solo los comunes ms capaces, que destacan por su excelencia, becados de procedencia popular que quepan en el estrecho ascensor social, si es que funciona, formarn parte de los seleccionados que alimentarn los puestos que reclaman los nichos tecnolgicos.

Qu ocurre con el conocimiento sobrante? El conocimiento que el mercado no es capaz de incorporar a la lgica productiva se embalsa y desborda de diferentes formas. En primer lugar, dormita y se desgasta en todos los trabajos marcados por la sobrecualificacin, un fenmeno que afecta a un porcentaje creciente de trabajadores del conocimiento de muchos pases (mayor cuanto ms perifricos sean) obligados a aceptar cualquier cosa por debajo de su preparacin.

En segundo lugar, se desborda en actividades al margen del mercado. La interiorizacin de un futuro sin esperanza termina afectando a amplios colectivos obligados a asumir un modo de vida dual: por un lado, asumen tareas mercantiles primarias para poder subsistir, (sirven en bares, cuidan nios, consiguen trabajos parciales) mientras, por otro, en sus tiempos libres desarrollan actividades creativas, gratificantes en s mismas, o de alto valor social, pero siempre al margen del mercado. La Wikipedia sera la mejor expresin de la capacidad creativa de esas nuevas relaciones informales, en las que el valor de uso de las cosas es el nico criterio de valor, expresin de modos de distribucin y consumo abiertas, libres, sin precio.

Consecuencias sobre la formacin: habilidades antes que capacidades

La gran perdedora de esta situacin, si las tensiones polticas y sociales no lo impiden, es la igualdad de oportunidades como smbolo del acceso democrtico al conocimiento. Su continuidad empieza a percibirse como especialmente peligrosa para las lites pues dificulta las salidas vitales de sus descendientes. En la medida que se reduce el espacio para ingenieros, abogados, mdicos y otros profesionales altamente cualificados, deben ponerse limites al acceso popular a los estudios superiores. La reduccin de becas, el incremento de las tasas, la limitacin de los estudios de grado a solo tres aos y la limitacin drstica de recursos pblicos para los aos de master, son algunas de sus manifestaciones.

La obsesin del capitalismo neoliberal por el corto plazo y su dependencia de los intereses de las lites y sus descendientes, le hace mostrarse incapaz de gestionar adecuadamente momentos de ruptura

Para el resto, conviene fabricar una salida adecuada. Si la inteligencia est ya empaquetada -lo que se necesita son trabajadores disciplinados- las habilidades y las actitudes para el manejo de apps son ms importantes que los conocimientos y las capacidades. El sistema necesita, sobre todo, humanos dispuestos, abiertos al aprendizaje de las nuevas herramientas cambiantes que aparecen en el mercado.

Significa esto que el conocimiento es hoy una activo despreciable? En absoluto. Significa que la obsesin del capitalismo neoliberal por el corto plazo y su dependencia de los intereses de las lites y sus descendientes, le hace mostrarse incapaz de gestionar adecuadamente momentos de ruptura como el actual.

La solucin es la inversa. Lo que el momento necesita es recuperar el sentido del saber al margen de las demandas inmediatas del mercado, es recuperar el sentido de la ciencia y la cultura como sinnimo de pensamiento sin dogmas, dispuesto a la apertura. Es el nico modo de ampliar los horizontes en los momentos en los que lo sabido no condiciona lo por saber, en el que la tecnologa se enfrenta a fronteras de ruptura.

Pero para ello se necesita dar prioridad al largo plazo y recuperar el papel del Estado y las polticas pblicas que, como seala Mariana Mazzucato, ha sido y es el nico actor capaz de generar un sistema innovador en momentos de ruptura que sea lo suficientemente denso para dar nuevas perspectivas al trabajo creativo. Un tema esencial sobre el que habr que volver.

Ignacio Muro, @Imuroben, es miembro de Economistas Frente a la Crisis EFC

Fuente: http://economistasfrentealacrisis.com/el-capitalismo-nos-necesita-cada-vez-mas-tontos/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter