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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-08-2017

La consulta popular en Ortega - Tolima

Jos Javier Capera Figueroa
Rebelin


Vivimos en una poca llena de complejidades, la crisis llega por todo los lados y si fuera poco no paran de sonar los problemas del diario vivir de la realidad poltica en Colombia. La lucha por la tierra y la defensa por el territorio se han convertido en una de las grandes consignas que demandas las organizaciones, movimientos, colectivos y grupos sociales al interior de sus comunidades.

En los ltimos meses, se ha venido generando una polmica sobre el carcter, impacto y legalidad de la consulta popular su significado para la democracia, el sentido del voto, participacin y la decisin poltica que asume los pueblos entorno a sus territorios. Por supuesto, el choque argumentativo entre el Estado y la autonoma de las entidades territoriales demuestra una vez ms otra contradiccin del centro frente a la periferia. Es parte de la caja de resonancia que vivimos en la tierra de Macondo en medio de un proceso de paz que va lento, cojeando y con muchos vaivenes por parte de sectores ajenos a la paz, la defensa de los territorios y la autodeterminacin de las comunidades.

Una clara muestra de este panorama tan voltil entre la autonoma del Estado y el poder organizado de las comunidades, ha sucedido con el pueblo de Ortega Tolima. La tierra donde Quintn Lame constituy la lucha por el gran resguardo de Ortega Chaparral, la necesidad de ir incursionado por un tipo de educacin para las comunidades, y el gran referente de la causa indgena en defensa del territorio, la vida, el agua y la tierra todo enfocado bajo el sentido de la unidad de las comunidades.

Ahora los diferentes colectivos, organizaciones y grupos indgenas, mestizos, mujeres, comerciantes entre otros, tiene el reto de llevar a las urnas la iniciativa de la Consulta Popular en Ortega. Los datos son interesantes comenta uno de los voceros y organizadores de la propuesta, James Ducuara: Ya sali el resultado de las firmas, los Ortegunos estamos de fiesta, Cinco mil, cuatrocientas treinta y siete 5437 firmas vlidas... La Ley nos exiga el 10% del censo electoral, unas 2.400. En ortega recolectamos ms del 20%. Que viva la consulta popular!

En efecto, el proceso ha tomado una serie de aristas y controversias. Por un lado, la multinacional (petrolera) HOCOL, ha radicado ante la Registradura municipal una accin en contra del estudio tcnico de las firmas, lo que implica deslegitimar y negar por completo la naturaleza de la consulta. A su vez, el silencio que ha asumido el alcalde municipal ante los medios de comunicacin, voceros y opinin pblica demuestra la falta de respaldo poltico a esta decisin colegiada que asumido las comunidades y organizaciones en Ortega Tolima.

El asunto va ms all de la disputa local por el poder, ahora radica en la persecucin y difamacin poltica contra los lderes sociales y miembros de las comunidades, una forma de fortalecer la lgica gamonal [2] que se viene intensificando en esta zona en medio del proceso de paz. Algo muy comn en las recetas que usan las lites y los sectores polticos contra los procesos sociales que emergen en el seno de las regiones. Sin embargo, histricamente en el municipio de Ortega se ha visto una serie de fallas estructurales frente con la distribucin de los recursos pblicos, lo mismo de siempre obras en blanco (elefantes), vas en psimo estado, programas de educacin a media y la vulneracin de la autonoma de las comunidades indgenas frene al uso, costumbres y acciones en sus territorios.

En ltimas, presenciamos un escenario lleno de tensiones con respecto a dos lgicas: la primera, que es la auto-determinacin, autonoma y facultad que tienen las organizaciones sociales para asumir decisiones sobre las entidades frente a sus territorios. La segunda, el inters de las empresas multinacionales de la mano de la accin poltica del Estado, que pareciera ver con grandes recelos la fuerza que adquiere en lo local, el contenido y el ejercicio soberano que implica la consulta popular y la resistencia de las comunidades por un buen vivir donde el agua, la tierra, la naturaleza sea la base para las futuras generaciones.

Post-scriptum: la confrontacin territorial entre Choquanos y Antioqueos por el municipio de Beln de Bajir, es el rotundo reflejo de la despolitizacin que tiene la tierra en Colombia. Aunque se intente avanzar en el proceso de paz, si no existe respeto por la autonoma de la zonas vctimas del conflicto difcilmente podemos pensar en construir un tipo de paz territorial. Vase: http://www.elespectador.com/noticias/politica/belen-de-bajira-en-la-frontera-del-federalismo-articulo-704412


Notas

Jos Javier Capera Figueroa es Politlogo de la Universidad del Tolima (Colombia), Analista poltico y columnista del Peridico el Nuevo Da (Colombia) y del portal de ciencias sociales rebelin.org (Espaa).

[2] El gamonalismo es una prctica entre grupos polticos tradicionales de una regin. En particular, ganaderos, hacendados y finqueros dueos de grandes extensiones de tierras contra comunidades y colectivos que se encuentra en confrontacin por la autonoma de sus territorios.


Blog del autor: http://josecaperafigueroa.blogspot.com.co/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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