Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-08-2017

La cumbre del G20 en Hamburgo: esparcir o revertir la infeccin zombi

Alberto Betancourt Posada
Rebelin


Tras el cnclave de la lite mundial celebrado los das 7 y 8 julio en la segunda ciudad ms poblada de Alemania, vale evocar a Bertolt Brecht, cuando en Der Brotladen /La panadera, obra escrita en pleno crack del 29, afirm : "Entre los gigantes se entabla la lucha/Quin pagar los platos rotos?/Seguramente, los gigantes no. /Las vctimas caen entre los que nada tienen que ver." Las fricciones y los flirteos entre los empresarios y los jefes de estado del G20 siempre afectan el pan disponible en la mesa de las personas comunes, porque dicho grupo representa un espacio en el que los gobiernos de las economas ms fuertes del mundo y sus grandes empresas, negocian fuera de la ONU, sin transparencia y sin contrapesos democrticos, muchos mbitos esenciales de la vida social de todo el planeta, por ejemplo: las reglas de inversin, la construccin de infraestructura, los cnones del mercado laboral, los derechos de las empresas trasnacionales, la migracin y la salud global. Qu resultados arroj la ms reciente lucha entre gigantes y como afectarn nuestras vidas? Podemos esbozar algunos rasgos

La reunin deline un mundo dominados por empresas superpoderosas. El Business20 (706 empresas de 26 pases, vg.r. Loreal de Pars, SIEMENS/GAMESA, BNB Paribas, Microsoft, Nokia) contina consolidndose como el cerebro que establece los criterios que posteriormente son adoptados en el cnclave de jefes de estado. Los bancos trasnacionales, las sociedades de inversin y los gigantes industriales exigieron a los gobiernos la construccin de un clima de negocios lo que en la prctica implica imponer una jibarizacin de los derechos laborales, ambientales y sociales, en aras de evitar lo que llaman la sobreregulacin estatal. En la ltima cumbre el B20 consigui una medida que haba promovido desde varias reuniones previas: la creacin de asociaciones pblico-privadas que permitir beneficiar empresas privadas con el presupuesto pblico que se les asignar para construir infraestructura pblica que a su vez prioriza la circulacin del capital. De acuerdo a Nancy Alexander, Infrastructure, Investment and Publica Private Partnership (Fundacin Heinrich Bhl), la Alianza para la Construccin de Infraestructura para la Conectividad Mundial , aprobada por el G20, representar un enorme subsidio a las empresas privadas mediante tres vas diferentes: i) los gobiernos de los pases emergentes debern pagar por la construccin de infraestructura ii) pases centrales darn dinero a sus propias trasnacionales y iii) la carreteras, los oleoductos, etc., ahorrarn costos a las empresa exportadoras. Es decir, se implantar un modelo de socializacin de prdidas y privatizacin de ganancias.

Jens Martens seala, en el lbro Corporate influence on the G20, que en enero de 2017 Francisco Gonzlez Director Ejecutivo del Banco Bilbao Viscaya Argentaria BBVA habl en nombre del B20 y cuestion la sobrereglamentacin y pidi que se priorizara el crecimiento sobre la estabilidad del sistema financiero. El B20 solicit, preocupado por ayudar a los jvenes a encontrar trabajo, llam a una mayor flexibilidad laboral que implica desmantelar las condiciones contractuales para implantar: contratos de tiempo parcial, horario flexible, contratos temporales, estudiantes aprendices, y establecer zonas de inversiones con condiciones laborales especiales.

 

 

La cumbre tambin promovi lo que podramos denominar la instauracin de un necolonialismo colectivo en frica. Al hacer su balance de Hamburgo, Christian Lagarde, record que el Fondo Monetario Internacional, le exigir a los pases que deseen recibir inversiones, la realizacin de las sugeridas reformas estructurales. Los pases centrales del sistema econmico mundial acordaron presionar a los pases africanos a aceptar una nueva generacin de reformas neoliberales, que permitan crear ambientes de inversin, para acomodar los excedentes de capital europeos. La primera camada de inversionistas se apoderar de Costa de Marfil, Etiopa, Ghana, Marruecos, Ruanda, Senegal y Tunes, a partir del control de las energas renovables (de las empresas del G20) y la construccin de infraestructura (para el saqueo de recursos naturales). Todo ello en un contexto en el que el FMI ha reivindicado recientemente la importancia de la condicionalidad de su ayuda. Quien no entregue su soberana a los tecncratas del fondo, no ser sujeto de crdito.

La reunin ratific un modelo econmico que promueve una Tierra de gigantes (basada en mega empresas), la promocin de hidrocarburos, la oda al libre comercio, la construccin de gigantesca infraestructura y la industrializacin de la agricultura, que de acuerdo a Brbara Unmubig en El G20 en la encrucijada, (Fundacin Heinrich Bhl) ha despojado recientemente a 500 millones de productores, ha destruido los mercados locales y ha erosionado los suelos con monocultivos.

La protestas contra esa Tierra de gigantes, no se hicieron esperar. Los autnomos venidos de la lucha antinuclear pusieron en jaque a los robocops alemanes con impactantes acciones directas en Shanzenviertel y Altona. Mientras en el espectacular Elbphilharmonie se escuchaba el himno a la alegra, la polica ms experimentada de Europa se bata con los manifestantes en las calles. Otra original forma de protesta se desarroll dos das antes de la cumbre, la tradicin del teatro crtico alemn puso en escena el performance Esclavos del sistema actual, de acuerdo a la crnica de RT Deutch mujeres y hombres vestidos y maquillados de gris, imitando la figura de zombies, marcharon lentamente con actitudes de desesperanza y tristeza por las calles de Hamburgo, planteando lo que significa ser preso de las estructuras socioeconmicas actuales . Los organizadores afirmaron: Los cambios no vendrn de los poderosos... La construccin de un mundo solidario depende de nosotros. Los zombies comenzaron a desprenderse la piel gris, mostraron ropajes de colores y en contrapunto a Gregorio Samsa que se transform en insecto, recuperaron la alegra de vivir, la dignidad y corrieron a abrazarse unos a otros. La escena ms dramtica de Der Brotladen ocurre cuando un grupo de voceadores de peridicos intenta impedir el desahucio de una seora que est a punto de ser desalojada de su casa, pero un personaje les dice: ponte cera en los odos, no te involucres en problemas ajenos. Si en la vida real la mayora de personas escucha esa voz es muy probable que se esparcir la infeccin de los muertos vivientes ocasionados por el trabajo precario; si en contrapunto el movimiento social logra cercar al G20 e impulsar una agenda social en diversos foros multilaterales: los zombies podran recuperar su condicin humana.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter