Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Yemen
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-08-2017

Geopoltica y crisis humanitaria en Yemen

Ricardo Orozco
Rebelin


Cuando se trata de conflictos armados, la mayor parte de los imaginarios colectivos se encuentra saturados por una concepcin de los mismos en la que observar la confrontacin del bien contra el mal suele primar por encima del reconocimiento de sus consecuencias humanitarias. Nociones muy particulares de justicia, democracia y libertad justificantes de primer orden tanto en la materializacin como en el sostenimiento de cualquier guerra han sido tan profundamente interiorizadas por las colectividades, que el sufrimiento humano de la poblacin civil esa que con frecuencia apenas alcanza un estatus de dao colateral en los discursos de jefes de Estado y de Gobierno, o lderes militares, es revestida con un manto de banalidad frente al costo de la guerra.

Despus de todo, en la guerra dicta el sentido comn las bajas son inevitables, y siempre sern un precio justo cuando se trata de librar al mundo de sus enemigos; aunque la mayor parte de esos enemigos slo lo sea por no compartir una misma matriz axial, un mismo credo, o una misma forma de gobierno. As, realidades muy concretas son moralmente validadas: el genocidio permanente que comete el Estado de Israel en contra de la poblacin palestina, desde hace medio siglo, es justificable slo por la presencia del fantasma del holocausto; las seis mil muertes ocasionadas por los atentados en contra del World Trade Center de Nueva York, en 2001, justifican las seis mil vidas iraques que el ejrcito estadounidense arrebata por mes; la captura de Mosul, en Siria, justifica la devastacin total de la ciudad; y as sucesivamente.

Yemen es un eslabn ms dentro de esta larga cadena de conflictos armados en los que la vida misma, tanto para las partes beligerantes cuanto para los observadores de la situacin, es apenas un elemento tangencial alrededor de un conjunto de eventos mucho ms complejo que implica intereses geopolticos especficos de varios Estados coaligados; entre ellos Arabia Saud, Emiratos rabes Unidos, Kuwait, Bahrin y Qatar. Y aqu, son las oposiciones existentes entre maneras particulares de decodificar un credo, por un lado; y entre la manera occidental y la oriental de experimentar la realidad, por el otro; las que validan la devastacin de miles de vidas.

Por supuesto, arrebatar mil vidas humanas no es ms grave que arrebatar slo una: la nica diferencia entre uno y otro hecho es la posicin tica particular de quien considera que una muerte no significa tanto como otras novecientas noventa y nueve. Sin embargo, si de algo sirve reducir la realidad yemen a una mtrica, lo cierto es que sta se cuenta por millones en cualquiera de los rubros que organizaciones como Naciones Unidas han designado para caracterizar a una crisis humanitaria.

En trminos humanitarios, por ejemplo, la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) contabiliz, nicamente para los ltimos tres meses de 2017, ms de cuatrocientos mil brotes de clera el segundo mayor caso del ao, con el cuarenta por ciento de los registros entre los menores de quince aos de edad, y un tercio de los decesos entre la poblacin mayor de sesenta aos. Dos aos de conflicto, de acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), han destruido los sistemas pblico y privado de salud del pas, por lo que menos de la mitad de los centros sanitarios se encuentran en plena operacin; lo que se suma a una reduccin de dos tercios en las importaciones yemenes de medicamentos, respecto de 2014.

La Organizacin de las Naciones Unidas para la Alimentacin y la Agricultura (FAO), por su parte, aade a lo anterior que poco ms de diecisiete millones de yemenes se ven imposibilitados para acceder al mnimo de condiciones alimentarias para mantenerse con vida. Si se toma en cuenta que la poblacin total del pas ronda los veintisiete millones, se deduce que slo el treinta por ciento de los habitantes cuentan con recursos nutrimentales suficientes. Por eso el dato no es menor: no nicamente se trata de que los alimentos que estn llegando al pas son escasos, sino que, adems, los que llegan se encarecen de inmediato debido, en principio, a las condiciones propias del conflicto; pero sobre todo, al sistemtico encarecimiento y acaparamiento que tanto grupos militares cuanto empresarios realizan para incrementar sus ganancias.

Y la cuestin es que aunque diversas agencias, rganos y fondos y organizaciones internacionales (gubernamentales, empresariales y no gubernamentales), as como algunos Estados alrededor del mundo se han enfocado en coordinar esfuerzos para hacer llegar los medicamentos, los alimentos y otros provisiones que se requieren en Yemen para poder por lo menos hacer frente a una parte de la crisis, lo cierto es que los intereses geopolticos que se encuentran en juego son lo suficientemente slidos como para continuar con la fragmentacin social, cultural y territorial de la sociedad yemen; a la manera en que se ha hecho en Siria.

Visualizar el conflicto Sunitas vs. Chitas es un paso importante para comprender la complejidad de los eventos que se desarrollan en la regin. Sin embargo, no es suficiente. A las armas que Occidente, en general, y Estados Unidos, en particular, no dejan de enviar (y vender) a sus principales monarquas islmicas aliadas debe aadirse el reconocimiento de la importancia que reviste Yemen, en el marco geogrfico que configura, junto con Yibuti, en el estrecho de Bab-el-Mandeb, indispensable para mantener el control de los flujos de petrleo entre el Ocano Indico, el Golfo de Adn y el Mar Rojo; y entre ste y el Mar Mediterrneo.

No es coincidencia, en este sentido, que justo cuando la Repblica Popular de China comenzaba a materializar sus planes para abrir una base militar en Yibuti (inaugurada el pasado primero de agosto), el contexto de la firma de los acuerdos nucleares entre Irn, por un lado, y Estados Unidos, Reunio Unido, Francia, Rusia, China y Alemania, por el otro, sirviera de pretexto para la conformacin de una coalicin militar rabe en contra de Yemen, a la manera en que las proxy wars funcionan desde los aos gloriosos de la Guerra Fra.

Prevenir que los rivales de Estados Unidos (principal consumidor de petrleo, para aplicaciones militares, en el mundo) y sus aliados controlen el flujo de energticos que transita por esta zona es un elemento clave de la guerra en Yemen, pues su ocupacin militar mientras dura el conflicto no slo facilita la creacin de cercos martimos y areos que regulen el trfico, sino que, con posterioridad a la guerra, la tarea de reconstruir el espacio, las instituciones y el tejido social aniquilado posibilita el establecimiento de regmenes poltico-militares ad-hoc a los intereses geopolticos de las potencias victoriosas.

La ayuda humanitaria que diversos Estados, por lo anterior, debe leerse en esta clave geopoltica. En especial, cuando se trata de la cooperacin y los flujos que envan Rusia, Estados Unidos, Irn y China. Y es que por mucho que se adjetive a este tipo de eventos con el mote de humanitaria, las cadenas logsticas establecidas para su arribo, los sistemas de infraestructura instalados para su distribucin, y los espacio territoriales de excepcin (o tregua) en los que se desenvuelven sus actividades no nicamente sirven para auxiliar a la poblacin objetivo, sino que, asimismo, funcionan como un elemento de presencia y contencin.

Las veintitrs toneladas de ayuda humanitaria que envi Rusia a Yemen, en julio pasado, y los ms de ciento cincuenta millones de yuanes (dos mil veinticinco millones de dlares) que China hizo llegar al gobierno Yemen, esas mismas fechas, por ejemplo, forman parte de una estrategia soft para contener y enfrentar a la presencia que mantiene Estados Unidos en el Golfo de Adn desde que en 2015 envi portaviones y otro tipo de maquinaria militar. El bloqueo areo y naval que Arabia Saud y sus aliados mantienen desde 2015 a cualquier cargamento de ayuda humanitaria que no provenga de sus propia coalicin, en este sentido, tiene un doble fondo: congela la capacidad de aprovisionamiento de sus enemigos militares, por un lado; y por el otro, restringe al mnimo los contactos de los oferentes externos con las milicias internas.

Por eso, a pesar de los esfuerzos que desde Naciones Unidas se coordinan para atajar sectores especficos (alimentacin, salud, vivienda, etc.), la realidad es que el cerco militar no ceder, como tampoco lo hizo en Irak, en Afganistn y en Siria. Y la cuestin es que los intereses geopolticos envueltos en la regin cubren a una porcin de territorio y a capitales tan bastos que la simple urgencia a detener el deterioro humanitario yemen no va a ser suficiente, ni en el presente ni en un futuro cercano, mientras la correlacin de fuerzas entre China, Rusia y Estados Unidos no se estabilice algo que se antoja difcil en el actual contexto petrolero mundial.

Publicado originalmente en: https
://columnamx.blogspot.mx/2017/08/geopolitica-y-crisis-humanitaria-en.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter