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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-08-2017

Evo sintetiza las agendas de tres siglos

Hugo Moldiz Mercado
Rebelin


Es una exageracin afirmar que el presidente Evo Morales lleva adelante las tareas pendientes del siglo XIX y XX, y que ahora se encuentra encaminando la agenda del siglo XXI?

Una revisin crtica de la historia larga de Bolivia y un balance poltico lo ms objetivo posible, deberan conducir a reconocer en la academia, la intelectualidad y la poltica-, que este lder indgena s rompi varios mitos y demostr que con compromiso, trabajo y firmeza es posible dar un giro positivo a la vida del pas y de los bolivianos y bolivianas.

Bolivia surgi como repblica en 1825, producto de las gestas independentistas latinoamericanas que, para reivindicar con orgullo, empezaron en el primer grito libertario de 1809 en la ciudad de Sucre, segn la historiografa oficial. Sin embargo, sera un acto de injusticia desconocer que el punto de ruptura con el invasor europeo tiene en el tiempo ms corto a la llamada revolucin negra en Hait (1779-1804) y en su tiempo ms largo a las resistencias y sublevaciones indgenas apenas conquistado el Abya Yala (nombre originario de continente americano).

A pesar del gran deseo de Bolvar y Sucre por construir una patria grande con justicia social, el edificio sobre el que se asent la repblica de Bolivia cont desde el inicio con cimientos solo destinados a cambiar las formas de la colonialidad del poder. Ni la revolucin francesa ni la ilustracin influyeron predominantemente en las revoluciones independentistas del siglo XIX en Nuestra Amrica. Lo hizo ms la norteamericana. Al igual que la retrica liberal y la prctica esclavista y colonial desprendida de la independencia de los Estados Unidos (libertad solo para blancos, esclavitud de los negros y exterminio de los indios), la estructura econmica y la superestructura poltico-jurdica de la naciente Bolivia (al igual que muchos pases de la regin) se construy y se reprodujo por cerca de dos siglos sobre la base de la dependencia econmica, el freno a la industrializacin, la ausencia de soberana nacional, la exclusin indgena, la discriminacin de la mujer y la existencia de un Estado aparente que no expresaba ninguna sensibilidad ante la exclusin de las clases subalternas, principalmente indgenas, de la vida social.

En el siglo XX, la Revolucin Nacional pretendi ser una respuesta a esa nuestra condicin interna y externa. Las tres medidas lanzadas por el gobierno del presidente Vctor Paz Estenssoro en su primer mandato (sufragio universal, nacionalizacin de las minas y reforma agraria) tienen dos fuentes interrelacionadas y en contraposicin: en primer lugar, el ideario de la pequea burguesa que al finalizar la Guerra del Chaco se propuso destruir los cimientos de la estructura minero-feudal, e insertar al pas en el camino de un capitalismo moderno por la va de una burguesa nacional en el poder y una economa de estado. Independientemente de que hablar de feudalismo no se ajusta a la realidad latinoamericana, pues como dice Engels esa forma de organizacin de la vida social es un fenmeno tpicamente europeo, los hechos muestran a un nuevo bloque en el poder no solo continuista de las diversas formas de exclusin de obreros, campesinos e indgenas del Estado, sino que muy rpidamente claudica ante las manos de EEUU, que al finalizar la II Guerra Mundial adquiriere su papel de imperialismo hegemnico. En segundo lugar, otra de las fuentes de esa revolucin han sido las largas luchas del proletariado minero y fabril, de campesinos e indgenas, y de sectores populares por cambiar el carcter de la economa, de la democracia y de todo el sistema social. La protoburguesa se elev a la categora de burguesa. Poltica y econmicamente dbil y sin proyecto de patria (y por lo tanto sin misin histrica de burguesa), ese bloque dominante en el poder tampoco llev adelante las tareas pendientes de una revolucin burguesa que mnimamente se respete. Ese bloque dominante se entreg al imperialismo estadounidense y junto a eso entreg la patria.

Bolivia lleg as al siglo XXI. No es que no se libraran luchas para cambiar el orden de las cosas. Ah estn las experiencias de las luchas despus de 1952 por conquistar el control obrero en las minas privadas y la cogestin en COMIBOL, la resistencia campesina a las nuevas formas de reconcentracin de la tierra en pocas manos, la convocatoria de los pueblos indgenas a su reconocimiento de su condicin de naciones y al principio de la autodeterminacin, la gesta guerrillera del Che y Teoponte, la instauracin de la Asamblea del Pueblo, las resistencias a las dictaduras militares sangrientas instauradas en Amrica Latina por decisin de la gran democracia estadounidense, y el gobierno reformista del doctor Siles Suazo secuestrado por el oportunismo de sectores de la UDP y la derecha opositora. Se libraron todas estas luchas y se conquistaron victorias parciales. Pero Bolivia sigui siendo la misma.

Bolivia empez a cambiar desde enero de 2006. No es una casualidad ni mucho menos gracias a un momento favorable debido solo a los ingresos obtenidos por los altos precios de las materias primas como suelen decir polticos e intelectuales opositores para desmerecer al gobierno de Morales. Es verdad que el gobierno del proceso de cambio se benefici de altos precios, pero tambin es cierto que en los ltimos tres aos enfrenta un descenso en los mismos, pero con una economa que es la que mas crece en la regin. As que no es esa sino otra la explicacin de lo mucho que se hizo en apenas once aos.

La explicacin de fondo nos conduce al viejo debate dentro de la izquierda latinoamericana. En el siglo XX la discusin giraba entorno al carcter de la revolucin: si por etapas o permanente. Los partidarios de la primera incluso sostenan que sectores progresistas de la burguesa podan liderar o formar parte del bloque en el poder para el cumplimiento de las tareas pendientes de la revolucin democrtico-burguesa. Los segundos negaban esta posibilidad pero solo le atribuan esa misin al proletariado.

Felizmente para el rumbo revolucionario del pas surgi, desde principios de la dcada de los noventa, una fuerte corriente de izquierda que en la teora y la prctica buscaba superar esas concepciones errneas de la revolucin para un pas como el nuestro. Evo Morales fue parte de esa nueva camada de dirigentes indgena campesinos que impulsaron un acercamiento y articulacin del pensamiento originario indgena campesino con el pensamiento de los trabajadores de las minas, las fbricas y las ciudades. En ambos lados estuvo presente el ideario marxista. Se resisti as y luego se derrot al neoliberalismo legitimado por la democracia viable y controlada de los Estados Unidos que en Bolivia adquiri la forma de democracia de pactos.

En once aos el gobierno indgena campesino y popular liderado por el presidente Evo Morales ha logrado: sentar los cimientos de un Estado Plurinacional que represente el inters general de todos y est desmontando los dispositivos de la colonialidad del poder; est construyendo una economa independiente (industrializacin, control de los recursos naturales, bolivianizacin de la economa y otros) y soberana polticamente, y ahora se encuentra, a travs de la Agenda 2025 por ejemplo, preparando condiciones para que Bolivia ingrese con fuerza y xito a encarar las duras exigencias del siglo XXI.

Esa Bolivia del siglo XXI es la Bolivia no capitalista. Es la Bolivia socialista y comunitaria de la que alguna vez ha hablado el presidente Evo Morales. Es la Bolivia en la que se protege al ser humano y a la naturaleza y en la que se erradica toda forma de pobreza (material, social y espiritual).

Esa Bolivia de esperanza no hubiera sido posible sin el ingreso a su condicin de bloque dirigente y dominante del sujeto indgena campesino, obrero y popular, y sin que ste tuviera a su mejor hijo: Evo Morales.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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