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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-08-2017

Los empresarios, el Gobierno y los medios arremeten en tromba contra la izquierda independentista
Arran denuncia mediante la accin directa el turismo depredador

Enric Llopis
Rebelin


Una pintada en un autobs turstico de Barcelona, en el distrito de Les Corts, a finales de julio: El turime mata els barris. Los activistas pincharon asimismo las ruedas del vehculo. Acciones de protesta, tambin en la capital catalana, contra las bicicletas de alquiler para turistas. En Palma de Mallorca, las reivindicaciones con pancartas, bengalas y confeti- se produjeron frente a los yates y restaurantes de lujo del puerto. La organizacin Arran ha promovido estas acciones en los Pasos Catalans (Catalua, Baleares y Pas Valenciano, en el estado espaol) contra la actual masificacin turstica.

En un comunicado difundido el seis de agosto, Arran neg las acusaciones de turismofobia, trmino que califican de inventado para desvirtuar una lucha legtima. Afirman, en consecuencia, no estar en contra del turismo ni de los turistas, sino del actual modelo, capitalista, que destruye el territorio, precariza el trabajo y concentra los beneficios en pocas manos. Tambin se critica la forma que asume el turismo actual, porque aumenta el precio de los alquileres, hasta el punto de expulsarnos de nuestros barrios. Surgida en julio de 2012, Arran se define en su pgina Web como una organizacin juvenil de la izquierda independentista, con cerca de 60 ncleos locales en 36 comarcas de los Pasos Catalans. Entre sus objetivos figuran la independencia (respecto al estado espaol y francs) de los territorios de lengua y cultura catalana, la construccin del socialismo y la lucha feminista.

Las reacciones fueron inmediatas. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, calific las acciones de extremistas y caracterizadas por la pequeez mental y cortedad de miras, con los argumentos justificativos de la riqueza y el empleo. El ministro de Energa y Turismo, lvaro Nadal, utiliz el trmino turismofobia, anunci que se pondra en contacto con el titular de Interior, y la necesidad de perseguir las protestas hasta las ltimas consecuencias. El cinco de agosto se sum a la ofensiva, en Alicante, el coordinador general del PP, Fernando Martnez-Mallo; defendi la principal industria de Espaa, y avis: No podemos permitir que estos niatos descerebrados y malcriados ataquen el turismo. En una lnea similar se pronunci el director general del gremio hotelero de Barcelona, Manel Casals. Al tiempo que se producan estas declaraciones, el peridico Cinco Das informaba que, segn los datos del Ministerio de Hacienda, los salarios aumentaron un 0,6% en el estado espaol en la ltima dcada; mientras que las retribuciones de consejeros y directivos de las empresas se incrementaron en el mismo periodo un 63,5%.

El 25 de julio las asambleas de Endavant otra de las organizaciones adscritas a la izquierda independentista- y Arran convocaron a una pegada de carteles contra la masificacin turstica en la isla de Mallorca. Los lugares escogidos fueron las sedes de la Conselleria de Turismo y Hoteles Barcel, entidades a las que se apunt como responsables de la situacin lmite; adems desplegaron una gran pancarta en la muralla frente a la catedral de Palma. Los activistas, que en las redes sociales difundieron el lema La massificaci turstica ens explota!, sealaron dos rcord que se estn batiendo este verano: el de visitantes, ocupacin hotelera y beneficios empresariales; y, por otro lado, el de precariedad laboral, dificultades de acceso a la vivienda, saturacin de infraestructuras y depredacin del territorio.

Arran ha planteado cinco medidas con el fin de sofrenar el turismo desaforado. En primer lugar, paralizar las licencias de actividad para hoteles y empresas dedicadas al turismo; adems, se propone un aumento y control de los salarios, terminar con la economa en negro y con las externalizaciones en el sector turstico; esta idea se complementa con el fomento del cooperativismo. Otro punto destacado consiste en el aumento de la fiscalidad a las empresas del sector; adems de prohibir la actividad de empresas relacionadas con los pisos tursticos, como Airbnb, y regular los precios de la vivienda, hay una medida que ha generado singular inquietud, con la que Televisin Espaola abri los informativos del siete de agosto. Se trata de la expropiacin de empresas y activos tursticos. La organizacin independentista cita como ejemplo el hotel Vela de Barcelona, diseado por el clebre arquitecto Ricardo Bofill, con 473 habitaciones y suites extraordinarias, segn su publicidad; y emplazado en primera lnea de playa y cerca del paseo de la Barceloneta. Otra propuesta de expropiacin sealara a Port Aventura, que incluye en los anuncios los hoteles tematizados ms increbles y la mejor oferta de entretenimiento, relax, gastronoma y shopping que puedas imaginar.

El Maresme es una comarca barcelonesa de 440.000 habitantes, con capital en Matar, cuyas ciudades segn denuncia Endavant- han quedado relegadas a la siguiente disyuntiva: ciudad dormitorio de Barcelona; o destino de la masificacin turstica. En 2015 el 86,7% de la contratacin fue temporal, principalmente en sectores como la hostelera, el turismo, el comercio y el ocio. El 90% de las camareras de piso en los hoteles constituyen, asimismo, carne de contrato temporal, a lo que se agregan las condiciones de explotacin de cocineras y camareras de la hostelera que, principalmente en la temporada turstica, a menudo bordean la indignidad humana. Trabajadores que laboran sin contrato, sin que se les d el alta en la Seguridad Social o con una contratacin en la que figuran menos horas de las que se realizan, forman parte del panorama diario. El turismo nos hace esclavos y destroza las comarcas, critica Endavant.

Se han sealado en El Maresme iniciativas para edificar 89 chals de lujo en el paraje natural de La Cisa-Can Nolla (entre los trminos municipales de Premi de Dalt y Vilassar de Dalt); o la construccin del centro comercial Marina Port, en el municipio de Premi de Mar; y el del parque acutico Wavegarden, en una localidad de 11.600 habitantes, Montgat, situada a 13 kilmetros de Barcelona. La embestida especulativa y la gentrificacin han llegado a los barrios. En El Masnou, con 23.000 habitantes, se han registrado subidas del 17% en el precio del alquiler de la vivienda; y un 10% en Matar.

Uno de los puntos centrales de la campaa son los exorbitantes precios de la vivienda y la consiguiente expulsin de los vecinos. Endavant-Sants ha hecho pblico un informe en el que analiza la evolucin de los precios de los pisos en los barrios de Sants, Hostafrancs, Badal y La Bordeta, en Barcelona; las estadsticas se elaboran a partir de los datos del portal inmobiliario Idealista.com. En Sants el precio del alquiler ha aumentado un 10,3% entre julio de 2017 y el mismo mes de 2016, de modo que el precio por metro cuadrado se sita actualmente en 14,34 euros. El precio de venta de las viviendas en Sants se ha incrementado cerca de un 11% en el mismo periodo, de modo que ya alcanza los 3.435 euros el metro cuadrado. En cuanto al precio de la habitacin, el aumento del 10% ha hecho que el alquiler llegue a los 410 euros. Llama la atencin, adems, la evolucin de los alquileres en el barrio de Hostafrancs (incremento interanual del 41,7%); y el de la venta de pisos en La Bordeta (aumento del 33%).

Pese a la saa de las crticas recibidas, los activistas tambin han encontrado apoyos. La CUP emiti un comunicado el 4 de agosto en que manifestaba su respaldo a Arran; y Criticaba el modelo de capitalismo atroz y destructor en el que se basa el turismo en la mayor parte de los Pasos Catalans. CUP-Capgirem Barcelona se refiri al barricidio que padece la ciudad y rechaz la decisin del consistorio, regido por Ada Colau, de personarse en la denuncia contra Arran por la accin contra el autobs turstico. En este punto oli a sangre el diario El Pas, que el uno de agosto acometi con el siguiente titular: Arran, el nuevo azote en las calles. El movimiento juvenil vinculado a la CUP protagoniza las ltimas protestas que violentan a Colau.

El texto de El Pas recuerda que desde que Barcelona en Com gobierna en la ciudad y la CUP opera como socio de Junts pel S en la Generalitat, no se han repetido episodios como los de la huelga general de 2012; los paros acabaron con heridos, centenares de contenedores quemados, establecimientos apedreados y escaparates rotos, recuerda la periodista del rotativo global, que tres das despus volvi a la carga: Vandalismo contra empresas tursticas en un nuevo vdeo de afines a la CUP. Endavant exhibe en las redes sociales nuevos ataques contra bicicletas de alquiler en Barcelona. La unanimidad en la criminalizacin no admite fisuras, y alcanza desde el peridico del grupo Prisa hasta digitales como OK Diario: La CUP utiliza la Kale Borroka para hostigar a la guardia civil y aterrorizar a los turistas.

Peridicos britnicos como The Guardian o Daily Mail se hicieron eco de las acciones. Sindicatos alternativos como la Coordinadora Obrera Sindical (COS) de los Pasos Catalans se solidarizaron con Arran y tambin cuestionaron la supuesta turismofobia y xenofobia, ya que quienes plantean esta acusacin (desde el PP hasta Barcelona en Com) mantienen abiertos los CIE e incumplen los compromisos de acogida a personas refugiadas, argument la COS en un comunicado. Otros sindicatos que se solidarizaron con las reivindicaciones tambin resultaron sealados, como la CGT. El diario ABC public el tres de agosto el siguiente titular: La CGT apoya el asalto de Arran al bus turstico de Barcelona.

La segunda pata del discurso meditico consiste en repetir hasta el hartazgo la importancia del turismo para la economa espaola. Que representa el 11% del PIB, el 13% del empleo y presumiblemente en 2017 se pulvericen todas las marcas, al superar los 80 millones de turistas. Sin embargo, no faltan voces que cuestionen el modelo. As, el informe Proteccin a toda costa; un tesoro que no debemos perder (2017), publicado por Greenpeace, da cuenta de los procesos de urbanizacin en el litoral en los ltimos 25 aos (entre 1987 y 2011). Si se considera la ocupacin de suelo en el Dominio Pblico Martimo Terrestre (primeros metros de la costa, de carcter pblico), la provincia de Castelln registr un aumento del 112,9%; la de Barcelona, un 98,2%; Valencia, el 73,1%; Tarragona (40%), Baleares (31,9%); Alicante (30,8%) y Girona, el 17,5%.

Un informe del Observatorio de la Sostenibilidad de 2016 pone el foco en los dos primeros kilmetros a partir de la lnea martima. Con este punto de partida, Tarragona y Girona incrementaron su poblacin entre 1991 y 2011 en ms de un 70%; un aumento por encima del 40% puede constatarse en Alicante, Baleares y Castelln, con lo que ello implica de presin sobre bienes, servicios y suelo. Tal vez se pretenda volver a la dcada dorada de la burbuja inmobiliaria. El consumo de cemento pas en el estado espaol de 55,89 millones de toneladas en 2006 (antes de la crisis), a 11,1 millones en 2016; fueron tiempos en los que en slo un ao -por ejemplo, en 2005- se proyectaban en el estado espaol ms de 800.000 viviendas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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