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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-08-2017

Capitalismo & lucha feminista en la actualidad
Silvia Federici: La desvalorizacin est en el ncleo de la violencia

La Tinta

La pensadora Silvia Federici estuvo de recorrida por el Conosur y dict un seminario abierto y gratuito los das 25 y 26 de julio en la ciudad de Montevideo. Relat la historia de su obra fundamental Calibn y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulacin originaria, y comparti miradas y reflexiones sobre la lucha feminista en la actualidad.


La rebelda de las mujeres se sancion como de malas mujeres, mientras que los trabajadores rebeldes son revolucionarios. S.F

Mientras est sentada, esperando para comenzar a conversar, sea en el Seminario de dos das Ni caza de brujas, ni brujas en las casas. Tiempos de luchas feministas o en intercambios ms informales, Silvia Federici se ve como una mujer tranquila y silenciosa en su delgadez y sobriedad. Es difcil imaginar que esa misma mujer, que est en la sptima dcada de su vida, va a dejar esa templanza para convertirse en una leona, que no pierde la alegra en cada concepto o historia que explica.

Invitada por el Colectivo Minervas, la investigadora y militante feminista vena de realizar, en Brasil, la presentacin de una de sus obras ms importantes: Calibn y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulacin originaria (2004), en portugus. La estada en Montevideo sera de pocos das, pero intensos, en los que Silvia, acompaada por su compaero de vida George Caffentzis recorrera locales de colectivos militantes, espacios universitarios, charlas entre mujeres de diferentes organizaciones de Latinoamrica, y brindara un seminario de dos das en el Centro Obrero Alpargatas, lugar donde se realizan diversas actividades sociales y culturales en barrio Aguada, de la capital uruguaya. Desde Paysand, Colonia, Maldonado, y diferentes ciudades del vecino pas; as como desde Crdoba, integrantes del Encuentro de Organizaciones, acudieron al convite.

Estuvimos compartiendo dos jornadas, junto a otras 400 personas -en su mayora mujeres- que se acercaron para escuchar a la escritora italiana, radicada en Estados Unidos desde hace dcadas. La propuesta de Federici consisti en conversar durante el martes 25 de julio, sobre la historia de su obra de 2004, y abordar el mircoles 26 diferentes miradas sobre la vigencia de las ideas de Calibn y la bruja, en la actualidad. Ambos das destin una hora para exponer lo que haba guionado cuidadosamente, luego se dispuso atenta para responder las consultas que venan del pblico.



La historia que no nos contaron

"La historia es escrita por los vencedores, y hay muchas historias que han sido destruidas. S.F.

El libro Calibn y la bruja naci con un objetivo poltico: debatir sobre las races y causas de un tipo especfico de opresin hacia las mujeres en el capitalismo. As, la obra es un riguroso recorrido histrico sobre el paso del feudalismo al capitalismo, centrando su anlisis en Europa sealando las espiraladas consecuencias que ocurrieron en diferentes puntos del globo. Su autora fue una de las fundadoras de la Campaa Internacional por un salario para el trabajo sin sueldo (1972), uno de los fundamentos nodales de dicha campaa se deja ver en el libro.

Silvia Federici est sentada sobre una mesa. Apenas la acompaa un vaso de agua, y en su mano derecha empua el micrfono. Se embravece al explicar esta historia, que debe haber relatado centenares de veces. Se apasiona, y es contundente: el capitalismo rob la tierra a los hombres, pero les dio una sirvienta en compensacin. Es en este momento histrico en el que comienza el proceso de dependencia econmica de las mujeres y el mandato sobre sus cuerpos: las mujeres no pueden vivir solteras, deben vivir bajo la autoridad de un hombre.

En esta investigacin la autora inaugura un nuevo concepto, otro nuevo inicio: el patriarcado del salario. Mientras en el perodo feudal el salario era vivido como liberacin, porque a la vez que trabajaban para el Seor Feudal, mujeres y hombres tenan su parcela de tierra para proveerse; con el despojo de las tierras en el capitalismo, el salario comenz a ser el nico acceso al sustento, un modo de esclavitud solo para varones. Federici cont que se agarraron la cabeza junto a sus compaeras cuando lo descubrieron. Cmo no nos dimos cuenta antes?, dijeron. Cmo an hoy cuesta darnos cuenta? decimos.

El trabajo productivo (masculino) produce autos, herramientas, alimentos, y es retribuido con salario. El trabajo reproductivo (femenino) es el que produce a esos trabajadores que necesita el capitalismo, los viste, alimenta, educa, mantiene saludables; es invisibilizado y no pagado. Seran estos algunos de los olvidos o miopas de los grandes Engels y Marx. Es en el nuevo sistema poltico econmico que el Estado comienza a apropiarse del cuerpo de las mujeres, imponiendo a travs de la divisin sexual del trabajo, la idea de que las mujeres son seres inferiores, dbiles, sin razn y entonces ms vulnerables y ms seducidas por el diablo, por lo que deben estar subordinadas. Otros deben pensar y decidir por ellas.

Tambin entonces las mujeres se organizaron y resistieron, en un momento de transformacin social que implic no slo una nueva organizacin poltica, econmica y social, sino que tambin trajo como consecuencia el rompimiento de solidaridad entre mujeres y varones, debilit la lucha de las clases dominadas, y perjudic ms profundamente a las mujeres.

Ntese aqu un detalle importante, no son las luchas de mujeres las que dividen la solidaridad entre sexos y gneros, sino consecuencia del implacable y silencioso avance del capital sobre las clases dominadas. Con la complicidad de la iglesia, las clases dominantes buscaron ubicar a las mujeres en el nuevo rol asignado para ellas: la caza de brujas fue la herramienta para aleccionar.


Aisladas ya estamos derrotadas

El discurso de la igualdad es un discurso fraudulento, no estamos en igualdad de condiciones. S.F

La criticidad y crudeza para pensar la realidad no convierten a Federici en una persona pesimista. Entre las charlas que tuvimos de manera informal comparti algunos de sus recorridos personales, individuales pero siempre junto a otras. Nos dijo que el feminismo le salv la vida, que la potencia de crear, reflexionar y luchar con otras mujeres fue uno de los motores ms importantes.

Silvia condensa la lucidez de los aos vitales transitados de manera atenta y permeable, con la sensibilidad para conocer historias, para dejarse atravesar por las voces y recorridos ajenos, y la fortaleza terico poltica para reflexionar y aprender en ese proceso. Cada pregunta, cada intercambio, o reflexin compartida fue recibida desde un lugar atento y respetuoso. La caza de brujas, de la que empez a hablar en Calibn y la bruja, tuvo sus momentos de mayor calma, pero nunca desapareci, asegura. Hoy estamos viviendo una nueva ola de acumulacin originaria en la que el capital necesita nuevamente nutrirse de fuerza y trabajo, requiere la expropiacin de la tierra, la precarizacin del trabajo y el corte de servicios.

Entonces, sostiene, hay una fuerte conexin entre el proceso extractivista de bienes comunes y la violencia en contra de las mujeres; ya que son ellas (nosotras) las que dan y conservan la vida, las que mantienen a la comunidad unida, las que son ms fuertemente golpeadas por los avances del capital, y quienes sostienen las luchas por la vida y el territorio. Estamos viviendo una nueva caza de brujas asegura, y destaca que se han incrementado los feminicidios en nmero pero tambin en crueldad. Recupera el concepto pedagoga de la crueldad de la antroploga Rita Segato, que sostiene que hay un mensaje en torturar los cuerpos de las mujeres, y mostrarlos.

Hay una leccin sobre lo que las mujeres debemos ser y hacer. Comparte el caso de Ciudad Jurez, donde los feminicidios y el trabajo en la maquila estn fuertemente conectados, y aclara que el ingreso de las mujeres al trabajo asalariado puede habernos independizado de los varones, pero no nos dio autonoma frente al capital. Tambin relata la nueva caza de brujas que est ocurriendo en frica e India, de la cual poco sabemos en este rincn del mundo occidental.

Somos las nietas

Globalizacin es el proceso en el que todo cambia, pero se mantiene la estructura de dominacin. S.F.

Llamarnos brujas es, nuevamente, desmantelar los lazos de solidaridad e intentar mantener las distancias entre generaciones. Necesitamos conocer la historia de otras mujeres, qu han hecho, cmo se han organizado y cmo han resistido; as cree, esta pensadora, que es posible construir y sostener el tejido econmico y cultural. Es necesario no enfrentar la cotidianeidad aislada sino pensar la reproduccin de la vida en solidaridad y apoyo mutuo, para conocernos, compartirnos, escucharnos y para emprender prcticas que revaloricen las prcticas de las mujeres, porque la desvalorizacin est en el ncleo de la violencia.

Pasaron cuatro das, en los que la cabeza y el corazn se agotaron haciendo recorridos de mundos posibles. Doliendo a todas las que no estn, pero sabiendo que en el encuentro podemos crear y volver a crearnos, desde las mujeres completas, valientes y poderosas que somos. Podemos gestar un Paro Internacional de Mujeres y ocupar todas las calles como el 8 de marzo pasados. Ruedan las lgrimas por nuestras mejillas, se alzan los puos de todas y todos los que asistieron al seminario de dos das, y vibramos en un canto comn: somos las nietas de todas las brujas que nunca pudieron quemar.

Sonremos y sabemos que ninguna, ninguno, ser el mismo despus de estos das. Nos queda la inquietante sensacin de injusticia y el necesario deseo de construir algo nuevo, pero sentimos que hay algo que ya tenemos, como dijo Silvia Federici en sus palabras de cierre: aisladas, aislados no podemos tener nada. Aislados, ya estamos derrotados. Todas juntas! Todas libres!.



Fuente: https://latinta.com.ar/2017/08/silvia-federici-la-desvalorizacion-esta-nucleo-la-violencia/


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