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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-08-2017

Diarios del Shara
San Mao salva del olvido al muy noble pueblo saharaui

Javier Cortines
Rebelin



La primera vez que me hablaron de la escritora china San Mao (Chen Ping) [1] me sorprendi lo querida que era en China, Taiwn y Hong Kong, donde decenas de millones de personas conocen su vida y/u obra, y lo desconocida que era en Espaa, a pesar de que describi con una voz y perspectiva nicas las turbulencias del Shara en la dcada de los setenta. 

 A lo anterior se une su trgica historia de amor con el espaol Jos Mara Quero (1951-1979) a quien ella llamaba He Xi, Loto del Oeste. La vida de esa pareja pareca salida de la ficcin, cual terrible creacin de W. Shakespeare.

Por fin! -exclam- cuando Ediciones Rata anunci [2] el feliz acontecimiento de la publicacin, por primera vez en Occidente, de la obra cumbre de San Mao Diarios del Shara, en los que la escritora una mujer muy adelantada a su poca nos deja un valiossimo testimonio de los saharauis que habitaron la ex colonia espaola antes de ser empujados al destierro argelino.

Los Diarios del Shara, que llevan ttulos como El esclavo mudo, Un restaurante en el desierto, Una mueca vestida de novia y en Busca del amor, han sido vertidos al castellano por Irene Tor Carrogio con la colaboracin de Zang Jiechao. Auguro un gran futuro a esta obra maestra.

San Mao, conocida en el extranjero como Echo [3] Chen, se traslad con su familia desde China continental a Taiwn en 1949, cuando tena seis aos. Estudi por libre filosofa y literatura. Public ms de veinte de libros, entre ellos Diarios del Shara y Nunca volver la estacin de las lluvias. Su poema ms famoso El olivo de los sueos, inspir mltiples canciones. Fue la traductora de Mafalda al chino.

Lamento no haberme encontrado con esa bella e irrepetible escritora posiblemente la primera china que pis el Aain en la historia de la humanidad las dos semanas que pas en el Shara en el verano de 1975. Mi obsesin, siendo estudiante de periodismo, era estar con la guerrilla del Frente Polisario y conocer a aquellos hombres y mujeres que preferan morir antes que arrodillarse ante el rey Hassn II, quien se autoproclamaba descendiente directo del profeta Mahoma.

Su marido Jos Mara, jienense que conoci en Madrid siendo un muchacho de diecisis aos, (aunque su relacin sera posterior), trabajaba (1974-1975) como submarinista en la empresa espaola Fosbucra, que explotaba en la ex colonia el yacimiento de fosfatos ms rico del mundo. Su misin era vigilar el buen estado de los pilotes del muelle de carga donde atracaban los barcos que exportaban el producto al extranjero.

En su relato El llanto de los camellos, incluido en los Diarios del Shara, San Mao escribe:

Durante la noche han estallado tres bombas (). La guerrilla cada da transmite por la radio (desde Argelia) que han de liberar a los esclavos y permitir que las mujeres estudien. ()

Jos, cunto crees que durar esta situacin? le pregunt preocupada.

No tengo ni idea. El gobernador general espaol ha dicho que les conceder la independencia.

La autora, cuyo seudnimo San Mao significa Tres Pelos, (lo que hace alusin a un pequeo vagabundo hurfano que slo tiene tres pelos en la cabeza y deambula por la inmensa China en busca de fortuna), penetra con todos los sentidos en lo ms hondo del pueblo saharaui, al que retrata con una grafa cargada de pulsaciones que se funde con la vida.

San Mao, nacida en 1943 en la ciudad de Chongqing (suroeste de China) en el seno de una familia acomodada, se suicid a los 48 aos en Taipei, capital de Taiwn. Se dice que nunca super la muerte de su marido Jos Mara, a los 27 aos, cuando practicaba submarinismo en la isla de la Palma. El nico peridico peninsular que dio la noticia fue La Vanguardia.

La tumba de Jos Mara se ha convertido en un lugar de peregrinacin para un creciente nmero de orientales que van a Santa Cruz de la Palma. En homenaje a Tres Pelitos (como la llaman cariosamente los chinos) y a Loto del Oeste, el Cabildo ha levantado una escultura en la isla bonita.

Y vuelve a cantar quiquiriqu el Noble Gallo Beneventano para recordar que todava existen en el desierto argelino los campamentos saharauis de Tinduf que visit, entre otros, Eduardo Galeano, y que se han ganado el triste sobrenombre de el infierno de los infiernos.


Notas

[1]
Yo viv en Pekn, como corresponsal de EFE, de 1996 a 2003.

[2] A finales de 2016.

[3] Echo, homnimo en ingls de la ninfa griega Eco.

Blog del autor: http://www.nilo-homerico.es/  

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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