Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2017

La izquierda bolchevique contra la purga estalinista de Nicols Maduro?

Ivn Montero
Rebelin / Centro de Estudios, Documentacin y Anlisis Materialista (CEDAM)


Desde la izquierda se han hecho comentarios crticos hacia el gobierno venezolano, eso no debe sorprender. La cuestin es que mientras ms se crispa el conflicto, la izquierda ultraradical comienza a tomar partido y termina por descartar al chavismo como una fuerza anticapitalista.

Al respecto, en un artculo reciente, Zibechi ha criticado al gobierno venezolano [1], pero sin aportar las pruebas necesarias que requiere la teora crtica.

De su lectura se puede desprender sin dificultad que en el ejecutivo se encuentra una burocracia procapitalista recubierta con retrica socialista. Con esta deduccin en la mano, fcilmente se puede pasar a estigmatizar el proceso bolivariano como una vertiente propia del totalitarismo y, con ello, lograr un argumento de autoridad para que la izquierda ultra radical (algunos trotskismos, marxismos, anticolonialismos, etc.) pueda reducir aquel proceso a uno de dimensiones meramente geoestratgicas entre potencias capitalistas, (haciendo un parntesis, quien construy este estigma no fue la izquierda crtica, sino la misma ideologa imperialista que interesadamente viene imponiendo a las clases dominadas la idea de que cualquier intento por construir una sociedad anticapitalista es imposible y quien as lo intentara no tendr ms fin que el totalitarismo estalinista.)

Con esta operacin analtica se logra extirpar cualquier contenido socialista de las contradicciones principales en Venezuela. Es decir, si existiesen propuestas anticapitalistas y socialistas en aquel pas, estas seran determinaciones secundarias que enturbian las determinaciones principales del conflicto, como nuevamente Zibechi parece indicar en otra de sus intervenciones [2].

As, las contradicciones principales, hacia el exterior, estaran inscritas en la lucha por los recursos energticos, el petrleo venezolano, lo cual no es un asunto cualquiera. En donde Estados Unidos ha perdido el control debido a que la crisis estructural del capital ha permitido colocar a las potencias emergentes (como Rusia y China) como contrapesos, forzando el capitalismo contemporneo a una multipolaridad geoeconmico-poltica. Y hacia el interior, en una lucha intestina entre una burguesa nacionalista en formacin (la boliburguesa) y una burguesa tradicionalmente neoliberal, ambas por supuesto capitalistas.

La teora crtica socialista no puede desconocer estos hechos. Sin embargo, reducir el chavismo radical a un instrumento ideolgico-retrico de la boliburguesa, significa dejar en el limbo explicativo cmo es que ste ha puesto en el espectro poltico e ideolgico mundial el viejo fantasma del socialismo y con ello la alternativa anticapitalista.

Ser que la inocencia poltica de la burguesa ha regresado al siglo XXI y esta podra invocar su espectro sin temor a desatar sus fuerzas efectivas? Las burguesas usarn arbitrariamente est ideologa socialista como demagogia para engaar al pueblo en su apetencia de cambio? Le jugarn al aprendiz de mago?

Preguntas como estas tendran que ser resueltas, no sin lidiar con la experiencia histrica de la revolucin sovitica de 1917 en donde la burguesa mundial por primera vez en su historia avizor aterrorizada el hundimiento del capitalismo y desde entonces han intentado enterrar por todos los medios y en todos los reductos las propuestas, aunque slo sean ideolgicas, que apunten ms all del capital. De no resolver esto, una interpretacin as resultara ser un absurdo que slo podran sostener teoras reduccionistas como las instrumentalistas del ayer o las del complot de hoy.

Es por ello que negar el contenido radical presente en el socialismo chavista y reducirlo a bravatas retricas es alejarse del movimiento histrico real y, con ello, remar para el otro lado.

Sin embargo, siendo un poco condescendientes con esta interpretacin, suponiendo que hay una buena voluntad en ella, podemos pedir prestados algunos argumentos: se tratara de un rgimen burocrtico cuya clase social emergente precisa de una industrializacin forzada y la retrica socialista amolda para su dominacin. (Este argumento, vertido en las interpretaciones del estalinismo, puede verse desarrollado por Carlos Prez Soto en Para una crtica del poder burocrtico [3]).

As, si el estalinismo cre una retrica comunista como cemento ideolgico para constituir un rgimen de capitalismo burocrtico o capitalismo de Estado, fue porque se elev a cierta conciencia histrica de su propia clase (una clase burocrtica). El pequeo problema fue que pudo recurrir a esta retrica porque detrs de s haba tendido un proceso real de emancipacin humana en el que se pudo montar simblicamente. Es decir, la historia muestra que por muy inteligente o torpe que sea una figura poltica, un gabinete, un grupo social o una clase, la retrica dominante no se puede sostener en el aire, solo por la voluntad de sus voceros. Cuando es as, est no se sostiene y los mecanismos de dominacin ideolgica tienen que legitimase y compensarse por otros medios.

Por ello, desdear el proceso bolivariano y atribuirle a la ideologa del engao el peso de la espada de Damocles es igual de mtico como la leyenda.

Si la boliburguesa recurre simblicamente al chavismo es porque existe un proceso de lucha de clases y un proyecto emancipador que le subyace. De lo contrario, el chavismo sera insostenible a nivel discursivo, sobre todo teniendo en cuenta el monumental ataque meditico internacional [4].

Pero si le subyace, quiere decir que est vivo y hasta el da de hoy no se conocen en Venezuela las purgas antibolcheviques que lo entierren, a menos que se considere a los terroristas Henrique Capriles como el Trotsky venezolano, a Leopoldo Lpez, Julio Borges o Ramos Allup como los hroes bolcheviques martirizados por Maduro, el aprendiz estalinista.

Si algunas izquierdas quieren sepultar prematuramente al chavismo por no encajar en sus gustos autonomistas, localistas o no ser suficientemente dogmtico para derrocar al Estado burgus e instalar los soviets obrero-campesinos, entonces nuestras alternativas se van reduciendo a esperar como los quiliastas la resurreccin de Lenin o que un localismo davtico detenga con piedritas anti-poder la dominacin golitica del imperialismo del capital.

El chavismo radical es una fuerza crucial de las luchas de clases y populares en Amrica Latina. No reconocerlo es obnubilar el sentido real de la lucha por la emancipacin.


cdamcheguevara.wordpress.com

Notas:

[1] Zibechi, Ral, Cuando la izquierda es el problema, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=225420

[2] Zibechi, Ral, La mirada de China sobre Venezuela, http://www.jornada.com.mx/2017/08/04/opinion/017a1pol

[3] Prez Soto, Carlos, Para una crtica del poder burocrtico, https://www.cperezs.org/cps2/wp-content/uploads/2014/11/poder_burocratico.pdf

[4] Boron, Atilio, La canalla meditica y la violencia, http://www.atilioboron.com.ar/2017/07/la-canalla-mediatica-y-la-violencia.html; Roitman Rosenmann, Marcos, Venezuela: sumisin, guerra y periodismo de encubrimiento, http://www.jornada.unam.mx/2017/08/05/opinion/022a1mun.


Centro de Estudios, Documentacin y Anlisis Materialista (CEDAM)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter