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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2017

Cartas a Samira (4)

Yassin al-Haj Saleh
Al-Jumhuriya


Sammur, la sangre no ha dejado de derramarse ni un solo da durante los casi tres aos y ocho meses de tu ausencia. Sin embargo, nuestra lucha hoy se define por la particin, las zonas de influencia, y la multiplicidad de guerras paralelas. Pedamos pluralidad poltica, Sammur, y conseguimos la multiplicidad blica. En lugar de la pluralidad en un pas nico, lo que hoy tenemos es una pluralidad de pases.

Rusia est en la costa y tiene bases militares en ms de una zona. Su guerra es contra las fuerzas opositoras al rgimen. Irn est en Damasco y, ya sea a travs de Hezbollah o de forma directa, en Alepo, Qalamoun, Daraa y otras regiones. Su guerra pretende apuntalar al rgimen y dominar el pas, para lo que ha ido adquiriendo inmuebles y terreno en Damasco, Homs, la costa y otros lugares. Turqua est en Jarabulus y Al-Bab, y libra su guerra contra el PKK. EEUU est en Raqqa y la zona de la Jazira, enfrascado en su guerra contra Daesh, y principalmente por medio de las fuerzas kurdas, tiene cercada a Raqqa. Antes del inicio del bloqueo, los estadounidenses cambiaron las reglas del enfrentamiento para ser ms tolerantes con los efectos colaterales entre los civiles. Durante los meses de junio y julio han cado entre 1.300 y 1.500 vctimas civiles que an estaban en la ciudad, y cerca de 40.000 en total segn las estimaciones. Con este porcentaje de vctimas civiles cuya muerte se justifica, esta es una guerra terrorista con todo el significado de la palabra. En todas sus acepciones, el terrorismo incluye los ataques contra civiles o la absoluta falta de consideracin por su vida, a fin de lograr objetivos polticos.

Al-Hasaka y Qamishle estn bajo el dominio de las fuerzas de la organizacin siria del PKK en Turqua. El rgimen tiene presencia en ambas ciudades. Deir Ezzor est dividida entre el rgimen y Daesh, y parece que los rusos estn hoy trabajando para dominarla.

Que dnde est el rgimen? Bashar al-Asad sigue ah, pero su rgimen est carcomido desde el interior por las bandas criminales, los intereses contrapuestos y las fuerzas de pillaje hambrientas a quienes dio rienda suelta y que ahora no parece poder controlar.

En Al-Ghouta oriental, no se puede descartar que el Ejrcito del Islam mude la piel y que llegue a algn tipo de acuerdo con el rgimen en que se desprenda de las armas que ha acumulado y con las que ha matado a muchas personas de Duma y Al-Ghouta oriental a cambio de enfrascarse en enfrentamientos de intereses y por la influencia en la zona.

Idleb, donde han encontrado refugio (aunque tambin en las zonas del norte de Alepo) los habitantes de muchas zonas del pas - Daraya, Al-Qabun, Barzeh, Zabadani y Al-War - va progresivamente cayendo en manos de Al-Qaeda. Hace unas pocas semanas, el Frente al-Nusra, que ahora se llama Hayat Tahrir al-Sham, derrot a Ahrar al-Sham y prcticamente domina la regin al completo. Se trata de un foco de guerra continua que puede tener poca actividad pero durar mucho tiempo, llevndose por delante un buen nmero de vctimas y provocando destruccin.

La guerra no ha terminado, sino que se ha convertido en un cmulo de guerras paralelas. Muchas zonas del pas son tambin candidatas a una situacin similar que durar largo tiempo.

Que dnde est la revolucin? Y la gente? Sammur, se calcula que cerca de medio milln al menos han sido asesinados, y es muy probable que dicha estimacin que se hizo hace cerca de un ao en un peridico britnico haya aumentado en decenas de miles por lo menos. Hay cerca de 6 millones de emigrantes fuera del pas, de los cuales 5,052 millones estn en Turqua, Lbano, Jordania, Egipto e Iraq, y 937.000 en Europa, ms o menos la mitad en Alemania. Adems hay 7 millones de desplazados internos en zonas cercanas o lejanas a sus lugares originales de residencia. En general, el desplazamiento es desde las zonas que estaban fuera de control del rgimen, en las que la vida se ha hecho imposible, hacia zonas controladas por el rgimen, donde la gente se salva de bombardeos y bloqueos al menos, aunque la vida all sea cada vez ms complicada. La electricidad suele cortarse, el suministro de agua, intermitente, y las personas cada vez son menos dueas de su ciudad y sus vidas, incluso menos que antes de la revolucin, pues viven con una sensacin creciente de estar fuera de lugar. Esa sensacin no solo afecta a los refugiados desperdigados por prcticamente todo el mundo (hace dos aos tenamos un refugiado sirio en Hong Kong y ahora dos!), sino tambin de quienes residen en Siria, muchos de ellos.

Siria, que no tena interior, y que desarroll, por medio de las manifestaciones y los revolucionarios, un interior que bombeaba vida en los dos primeros aos de revolucin es hoy un pas de mltiples interiores y exteriores. Mucho del interior de Siria est en el exterior y mucho de su exterior, en el interior. Hoy hay Siria en Turqua (por encima del 12% de la poblacin original siria), en Lbano y en Jordania (los dos pases hermanos y vecinos donde los sirios reciben el peor trato posible), en Alemania y en todas partes. Por otro lado, Rusia est en Siria, Irn est en Siria, la yihad global est en Siria, y tambin Turqua y el PKK. Hasta Bashar al-Asad est en Siria.

Hoy cerca del 80% de sirios estn bajo el umbral de la pobreza, Sammur, y al menos 160.000 desplazados desde Damasco, Homs y sus zonas colindantes viven en tiendas en el norte del pas. Cerca de un cuarto de milln de refugiados estn en Turqua (el cmputo total son unos 3 millones).

No se sabe el nmero exacto de detenidos y secuestrados, pero se calcula que son decenas de miles o que superan los 100.000. Hace unos meses, Amnista Internacional public un informe sobre la crcel de Seidnaya donde se estimaba que cerca de 13.000 detenidos habran sido asesinados entre septiembre de 2011 y finales de 2015. Fueron ejecutados en la horca, y eso sin incluir a los que murieron de hambre y enfermedades en ese lugar que el informe llamaba matadero humano o en las sedes de la inteligencia.

El destino de la revolucin es el destino de esas personas, Sammur: los que fueron asesinados y aquellos cuyas casas han sido destruidas, los detenidos y los torturados, los desplazados en el interior y el exterior, los empobrecidos, los habitantes de las tiendas y los barrios pobres. La comunidad de trabajo siria que llev a cabo la revolucin ha sido destrozada para destrozar la revolucin, y sus despojos han sido desperdigados por todas partes, Sammur.

En la dispora siria, en esas Sirias desperdigadas cerca y lejos, muchos de los que estn en una situacin algo mejor intentan hacer algo. Algunos sufren, especialmente los jvenes, las diversas crisis de una sociedad de desarraigados, en cuya resolucin tropiezan y en la que se desintegran cuando no consiguen resolver sus problemas. La lejana, la desmembracin de la familia, la dispersin del sistema de conocidos y las esperanzas se suman a la destruccin de los muchos entornos sociales en el pas. Esto ha empujado a muchos y muchas jvenes a situaciones preocupantes e inestables sin apenas contar con ayuda de nadie.

Sin embargo, hay quienes estudian en universidades o desarrollan sus habilidades en diversos centros de formacin profesional y cultural, y dominan lenguas extranjeras. Tal vez, en unos pocos aos veamos el efecto positivo de todo esto, y sirva para compensar una parte de la desgracia de nuestro pas. Puede compararse con lo que hicimos en la crcel cuando nos afanamos en aprender: cambiarnos a nosotros mismos para compensar lo que se perda de nuestra vida.

Sin embargo, ya durante los das en la crcel, Sammur, fui consciente de que nada se puede compensar. Y lo que es cierto sobre la crcel es an ms cierto en este absoluto cerco a la revolucin y en esta destruccin total del pas. Eso lo sabes bien, pues en tus folios [1] decas que la crcel que conociste con tus compaeras era una broma comparada con el bloqueo. Y hoy eres quien ms sabe que el cerco es una broma en comparacin con el cerco dentro del cerco, el cerco doble, del cual t eres rehn. Tu ausencia no se puede compensar, nada puede compensarla, Sammur.

En mi corazn no puedo decir a quienes te tienen cercada: Cercad a quienes os cercan, no queda otra opcin. Ni creo que Mahmud Darwish hubiera dicho eso si tuviera a una amada en tu lugar y l estuviera en el mo, y la situacin fuera la misma [2]. Pero del mismo modo que l, intentamos alimentar la esperanza, o inventarla.

Mi deseo principal, Sammur, es que ests bien y que sigas manteniendo la irona balsmica que siempre te ha caracterizado. Esa es la nica compensacin posible para m.

Besos, corazn mo,

Yassin

Notas

[1] Se refiere a los folios recogidos en Diario del asedio a Duma 2013, disponible en castellano gracias a Ediciones del Oriente y del Mediterrneo.

[2] Se refiere al poema del poeta nacional palestino Mahmud Darwish Saqata al Qina (La mscara ha cado).


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