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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2017

Paraperiodistas espaoles ante la Constituyente venezolana
Cmo no dar una noticia

ngeles Diez Rodrguez
forocontralaguerra.org


El 30 de julio tuvo lugar un acontecimiento poltico de gran trascendencia histrica: un pueblo asediado internacionalmente y sometido a la violencia paramilitar interna, ha salido a la calle para expresar su doble rechazo a la injerencia internacional y las aspiraciones de las lites locales de recuperar el poder.

Hace menos de veinte aos, en el siglo pasado, un acontecimiento de tal magnitud habra sido la noticia de portada de todos los informativos del mundo. Los medios masivos, pblicos y privados, lo habran destacado en sus titulares, sin duda manipuladores, pero stos habran hablado del desafo del pueblo venezolano a las amenazas imperiales. Habran mostrado imgenes, no muchas, pero seguramente alguna de las infinitas colas de pueblo venezolano en los colegios electorales, como las del Poliedro de Caracas, o a la gente caminando por montes y cruzando ros en Tchira, o de Mrida donde los colegios sitiados por guarimberos armados obligaron a la gente a desplazarse buscando centros de contingencia donde poder votar, muchos se quedaron sin poder hacerlo. Seguramente los pies de fotos habran tergiversado las imgenes y propuesto una lectura acorde con el desespero de la oposicin golpista incapaz de aceptar una derrota. Pero habra habido alguna imagen, algn comentario, alguna noticia chiquita que hablara de la voluntad mayoritaria del pueblo venezolano contra todo pronstico y contra todo clculo racional.

Cualquier periodista digno de tal nombre hubiera querido registrar, analizar, verificar e incluso manipular este acontecimiento. Ms an en momentos donde las redes sociales hacen circular infinidad de imgenes que rellenan los vacos grficos de las noticias. Donde los medios masivos ocultan una imagen las redes ponen cientos. Sin embargo, el da 31 de julio la noticia sobre las elecciones venezolanas a la Asamblea Constituyente fue esquivada por los medios masivos espaoles. Se dio otra noticia en su lugar.

La no noticia que suplant el acontecimiento venezolano fue construida sobre la matriz ya existente (violencia y caos) y fue: nueva jornada de violencia en Venezuela. Todos los titulares se dirigieron, con ms o menos adjetivacin, a conformar una imagen que se correspondiera con la propaganda destilada durante los meses anteriores. Despus fueron eclosionando las esporas diseminadas por la no noticia, que ya haban sido distribuidas por las agencias imperiales: autogolpe, fraude, menos votos de los que dice el gobierno, opositores nuevamente detenidos, aislamiento internacional

El acontecimiento de una jornada electoral que moviliz a millones de venezolanos que fueron a votar a sus candidatos Constituyentes fue demasiado contundente como para ser silenciado; los ros de pueblo venezolano encontraban infinidad de ventanas digitales por los que emerger. De modo que el sistema de propaganda de guerra de los medios masivos espaoles, que se mantiene muy bien engrasado por las agencias de prensa estadounidenses, activ uno de sus resortes ms sutiles. No enfrent la noticia silencindola, aunque tambin lo hizo; tampoco manipul imgenes como s lo hizo con el fraudulento plebiscito de la oposicin el da 16 de julio (el diario El pas tuvo que rectificar una imagen del ensayo electoral para la Constituyente a la que puso un pie de foto afirmando que eran colas para votar en el plebiscito de la oposicin). En este caso, la tcnica de propaganda meditica empleada de forma mayoritaria fue sustituir el acontecimiento noticiable por otro/os que atrajeran la atencin de las audiencias.

Los titulares hablaron de violencia, dictadura y condena internacional: En una jornada marcada por la tensin, manifestaciones, el rechazo internacional y la violencia, los venezolanos votaron para elegir a los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente (CNN en espaol); Maduro consuma un autogolpe en Venezuela en la jornada electoral ms violenta (El Pas); Condena internacional al desproporcionado uso de la fuerza en Venezuela. Al menos 10 personas han muerto en las protestas durante las elecciones a la asamblea constituyente apoyada por Nicols Maduro (Televisin Espaola).

Ni una sola imagen de los ms de 14.500 centros electorales donde ms de 8 millones de venezolanos esperaban turno para votar. Fueron, despus de las elecciones presidenciales del 2012 en las que se eligi a Hugo Chvez, las ms concurridas y masivas. Sin embargo, cuando se consulta el archivo grfico de las elecciones del diario El Pas, nos encontramos con un curioso fenmeno: de 30 imgenes seleccionadas por el peridico, 7 son de explosiones, barricadas y actos violentos, en 2 aparecen los opositores, otras 2 el presidente Maduro y el resto aparecen solitarios venezolanos votando con un primer plano de la urna, pequeos grupos mirando los listados o sentados esperando para votar; slo hay una fotografa en la que se da una visin muy lejana de coches y personas con un pie de foto donde se habla de filas para votar. La misma falta de imgenes significativas se dio en Televisin Espaola. Es decir, en los medios masivos espaoles, las imgenes, cuando aludan al acto de votar lanzaban un mensaje contrario a la realidad que circulaba por las redes sociales, las imgenes decan: pocos venezolanos fueron a votar. Fueron imgenes seleccionadas cuidadosamente para apoyar la versin de la oposicin y para no dar la noticia del masivo apoyo del pueblo venezolano a la Constituyente.

En estos tiempos de redes sociales, donde los polticos no hacen declaraciones, twitean, la volatilidad de informacin digital prevalece sobre el papel y las televisiones replican las redes sociales, las formas de mentir y tergiversar se hacen cada vez ms complejas. Ms eficaz que ocultar una noticia es dar otra distinta que ocupe el lugar de la noticia real. Llamaremos a esto la no noticia.

Parece, segn se deduce de las investigaciones del CIS (Centro de investigaciones Sociolgicas), que esto es habitual en los medios espaoles. Como antecedente tenemos el informe de junio de 2016 en el que se sealaba que aunque el paro segua siendo la mayor preocupacin de los espaoles, Televisin espaola le dedic la mitad del tiempo que emple en hablar de la crisis poltica en Venezuela (Los telediarios de ese mes dedicaron 71 minutos a la situacin de Venezuela frente a los 31 que dieron sobre el paro en nuestro pas); o el 7 de abril de este ao en el que todos los informativos del mundo abran con el titular del desarme de ETA y sin embargo Televisin espaola hablaba antes de Venezuela que del desarme de ETA.

Esta tcnica de propaganda de guerra usada por los informativos espaoles forma parte de otras ms tipificadas como son: El doble rasero, tomar la parte por el todo, las noticias txicas, la parcialidad de las fuentes, la ocultacin o la inversin causa efecto.

Para el caso de la noticia sustituta, la no noticia, tiene que cumplir ciertas caractersticas. En primer lugar, tiene que ser creble, es decir tiene que estar en la misma lgica de la matriz ya conformada; en el caso de las elecciones a la Asamblea Constituyente esta matriz es: Violencia, golpe de estado, caos, emergencia humanitaria.

Adems, ha de tener como base un hecho cierto como la quema de algn colegio electoral, algunas barricadas incendiadas, algn incidente aislado. Este hecho, desde el punto de vista de la relevancia social es anecdtico o no puede ser generalizado tomando el conjunto de la evolucin de las votaciones. Sin embargo, para no dar la noticia relevante la que s es generalizable cuantitativa y cualitativamente-, es fundamental contar con este hecho que en manos de la guerra meditica funciona como los atentados de falsa bandera o autoatentados (esos que se cometen para poder culpar al enemigo y justificar una intervencin). As, en la jornada electoral venezolana hubo incidentes provocados por la oposicin, un atentado contra la Guardia Nacional Bolivariana, emboscadas armadas para disuadir a los votantes y quema de colegios electorales. Pero tomada la jornada en su conjunto lo relevante fue la actitud pacfica y la determinacin de los votantes para cumplir con su derecho al voto.

En tercer lugar, la noticia sustituta tiene que tener rango de espectacularidad tanto como la noticia real con el fin de captar toda la atencin. La violencia es siempre una noticia espectacular en s misma, es capaz de atraer la atencin y relegar cualquier otro hecho. Por eso, incluso cuando no se dispone de imgenes de violencia se necesita que el periodista aparezca con chaleco antibalas, mscara anti-gas y casco, para que nuestro cerebro de credibilidad a los actos violentos que nos narra el reportero.

En cuarto lugar tiene que ser capaz de concentrar la atencin de los crticos con los medios masivos para que todo el potencial contrainformativo se dirija hacia la denuncia del mensajero (los medios de comunicacin masiva). Los intelectuales y analistas nos centramos en denunciar la tergiversacin de los medios y dejamos de lado la difusin de la noticia real; por ejemplo, nos hemos centrado en la denuncia del atentado a la guardia nacional bolivariana que los medios han convertido en la represin de Maduro, o en denunciar la violencia de los paramilitares de la oposicin saboteando las elecciones, en vez de hablar de los venezolanos elegidos para reformar la Constitucin, su extraccin social, su compromiso con las bases, las propuestas iniciales para la reforma de la Constitucin, los problemas de impunidad que pretende resolver la nueva carta magna En teora de la comunicacin esto se explica como la Agenda Setting, es decir, son los medios masivos los que imponen de qu se hablar, qu es lo importante, qu no debe aparecer en ningn medio, cmo dar la informacin. La agenda de los medios masivos se convierte en la agenda de la opinin pblica.

Otra no noticia de estos das ha sido el aislamiento internacional de Venezuela. En Naciones Unidas, Venezuela ha obtenido el apoyo contundente en el Consejo de Derechos Humanos por parte de 57 pases que aprobaron una resolucin de reconocimiento de la Constituyente venezolana y demandaron la no injerencia. Entre estos pases estaban los ms poblados del mundo y algunos de gran peso internacional como Rusia, China, Irn, India o Paquistn.

La no noticia que sustituy a esta fue EEUU y los principales pases de Amrica Latina condenan la Constituyente de Maduro (El Pas) tambin aparecida en la mayora de los medios espaoles el da despus de las elecciones.

Pero esa tcnica no funciona bien si no se cuenta con el personal especializado capaz de, casi espontneamente, elaborar las no noticias, capaz de mirar para otro lado, bien pertrechado con el disfraz de reportero de guerra. Estos son los paraperiodistas, y a la cabeza de la profesionalidad internacional, los espaoles, tanto de los medios masivos privados como de los pblicos.

El ao pasado ya defin qu entiendo por paraperiodistas: Si paramilitar dcese de aquella persona afiliada a una organizacin civil dotada de estructura o disciplina militar podemos decir de los paraperiodistas que son aquellos periodistas afiliados a medios masivos que siguen una disciplina militar arrojando bombas informativas sobre los objetivos definidos por sus empresas. En el caso de los paraperiodistas espaoles la plantilla est bien nutrida tanto en los medios masivos privados como en los pblicos. Entre estos ltimos encontramos a Marcos Lpez y Nuria Ramos, corresponsales de Televisin Espaola, que sin duda merecen una mencin especial por su mal hacer periodstico, siempre dispuestos a colocarse del lado de los que arrojan ccteles incendiarios a la guardia bolivariana, capaces de negar con soltura las imgenes que recogen sus cmaras, dispuestos a hacerse las vctimas al igual que la oposicin- de la represin del gobierno bolivariano.

La gran ofensiva contra el gobierno de Venezuela por parte de los medios masivos espaoles forma parte de la guerra global contra cualquier proceso que no se discipline ante los intereses imperialistas. Nuestros paraperiodistas cumplen su papel como parte del ejrcito vasallo. Estos das hemos comprobado que la guerra meditica contra Venezuela es una de las ms feroces que se conocen, quiz porque la escalada blica hoy no tiene precedentes y en realidad no existen distintos tipos de guerra sino slo una que cobra distintos aspectos. Si como dijera el Papa Francisco estamos ante una Tercera Guerra Mundial de la que slo vemos pedacitos, Venezuela es hoy uno de los objetivos de guerra priorizados por el imperio. La dificultad estriba en que, contrariamente a lo que nos venden las pelculas de Hollywood, hoy en da la guerra no se nos presenta de la misma forma que en el siglo pasado, nos es ms difcil reconocer cmo se desarrolla y quines son sus nuevos y viejos ejrcitos.

Esta guerra contra Venezuela trata de combatir los dos pilares sobre los que se asienta la Revolucin bolivariana: la soberana nacional y la utopa socialista. Se dirige   a minar la imagen de Venezuela en el exterior para contrarrestar dos de los rasgos ms caractersticos de la revolucin bolivariana: la va pacfica y democrtica para transformar el pas y la utilizacin de sus recursos naturales para mejorar las condiciones socio-econmicas de la poblacin. Es decir, minar la imagen de un pas que construye una alternativa al Capitalismo. En este sentido, Venezuela ha tomado tambin el relevo de Cuba como referente de lucha para otros pueblos. Se ha convertido, lo mismo que Cuba, en un mal ejemplo.

De ah que los misiles que son lanzados constantemente desde los medios masivos para evitar el apoyo a la revolucin bolivariana sean: la violencia y el autoritarismo. Se trata de dos torpedos que tradicionalmente se han dirigido a la lnea de flotacin de cualquier utopa socialista.

Con este objetivo, los medios de comunicacin y todo el sistema de propaganda contra Venezuela se dirige muy especficamente hacia el campo de las campaas electorales y a cuestionar su democracia. Hay que tener en cuenta que las elecciones son la condicin de la democracia para las lites polticas pero, s solo s, se puede garantizar que la gente vota lo correcto, es decir, si mediante la guerra de los medios de comunicacin se logra convencer a la poblacin de quienes han de ser sus gobernantes.

Las guerras no son cosa de los gobiernos, ni de las corporaciones, ni de los medios de comunicacin, ni de los pueblos. Las guerras son el resultado de todos y cada uno de estos elementos. Los gobiernos declaran la guerra, pero antes, los pueblos asumen que era inevitable, pero antes, las corporaciones echan sus cuentas y hacen el balance de costes/beneficios, pero antes, los medios de comunicacin crean las condiciones para que no haya resistencia.

Pero no todo est perdido: segn un informe elaborado por la Universidad de Oxford en 2015 y publicado por el Instituto Reuters para el estudio del periodismo, de los 11 pases europeos estudiados, los medios de comunicacin espaoles son los menos crebles. A nivel mundial, cuando se analizan los pblicos de Estados Unidos, Gran Bretaa, Alemania, Francia, Espaa, Italia, Irlanda, Dinamarca, Finlandia, Brasil, Japn y Australia, slo los medios de comunicacin estadounidenses tienen menos credibilidad que los espaoles.


ngeles Diez Rodrguez es Doctora en CC. Polticas y Sociologa, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, Espaa.

Fuente original: https://forocontralaguerra.org/2017/08/09/como-no-dar-una-noticia-paraperiodistas-espanoles-ante-la-constituyente-venezolana/



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