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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-08-2017

El corresmo en la puerta del horno!

Alberto Acosta, John Cajas Guijarro
Rebelin


Todos somos gente comn, gente de a pie, gente del da a da que hemos dicho basta! a los malos gobiernos, a tanta destruccin y corrupcin   -Plan de Gobierno de Alianza Pas (2006)

Las personas que viven en corrupcin son ocurrentes y calumniadoras; saben que hay otras modalidades del asesinato aparte de la daga y del asalto, y saben tambin que todo lo que se diga con elegancia ser credo   -Friedrich Nietzsche, La gaya ciencia (traduccin propia)

El corresmo, entendido como una forma de poder y dominacin burguesa y tecno-burocrtica, modernizadora del capitalismo y basada en la figura del (ex)presidente Correa , parecera llegar a su fin. Ojo, parecera

Con el PhD Correa autoexiliado en Blgica y enloqueciendo en redes sociales (armando hasta sabatinas de bajo presupuesto ); con el presidente-licenciado Moreno acusando a Correa de que su gobierno gast en demasa y endeud al pas ; con un (ex?)vicepresidente Glas enlodado en graves casos de corrupcin , quien al verse acorralado acus abiertamente a Moreno de volver al viejo pas ; y con un presidente que respondi a Glas quitndole sus funciones e indirectamente acusando a la lealtad en Alianza Pas de mafiosa ; con todo ese cambalache en medio, cabe preguntar: inici el fin del corresmo?

A pesar de todas las confrontaciones en las ms altas esferas correstas, aderezadas con una corrupcin al puro estilo de la Cosa Nostra , la respuesta es no, el corresmo no va a morir. Va a mutar Ya no usar completamente al Estado como instrumento de dominacin, sino que usar otros instrumentos igualmente basados en la figura de Correa. Para muestra basta ver al propio Correa y a su squito -incluyendo Glas- presentndose como opositores al paquetazo que, segn ellos, planificara el gobierno de Moreno ; claro que semejante postura es cnica pues el mal manejo econmico del propio Correa ha sido el justificativo perfecto para que los neoliberales vuelvan a la palestra pblica (recordando, adems, que Correa dej trazado el retorno al neoliberalismo ).

Por cierto, debe quedar claro que s hay alternativas de poltica econmica que afronten la crisis y que no vayan por las tradicionales sendas del ajuste neoliberal . El caso es que el corresmo incurri en niveles de corrupcin increbles que dan hasta para construir un museo Para colmo, el corresmo nunca dud en usar su enorme poder para amedrentar a quienes se han atrevido a acusar dicha corrupcin. Un caso notable es el de la Comisin Nacional Anticorrupcin, conformada por iniciativa de los movimientos sociales, y que varias veces fue enjuiciada incluso por funcionarios correstas hoy prfugos como el excontralor Carlos Plit (quien, por cierto, habra influido directamente sobre los rganos de justicia en dicho caso ). Si bien tal comisin es una iniciativa importante, no es suficiente para romper la lgica mafiosa que existira al interior del corresmo y que permea hasta a la justicia y dems organismos de control.

De todas formas, la situacin tambin invita a reflexionar ms profundamente sobre qu es la corrupcin desde una amplia definicin cultural, tanto para comprenderla como para combatirla. As, entendemos que la corrupcin es el abuso del poder por medio de actos incorrectos, los cuales no siempre requieren de actos antijurdicos. Es ms, hasta lo jurdico puede ser corrupto si se opone a aquello que la sociedad acepta como correcto (recordando que dicha visin, a su vez, est afectadas por relaciones de poder).

Tales abusos de poder que la sociedad asume como corruptos florecen tanto en mbitos estatales como privados, ya sea en el contexto econmico, social, poltico, cultural, universitario, deportivo e incluso periodstico; y siempre en beneficio directo o indirecto de una o varias personas. Comprendiendo cuan amplio es semejante problema, el Plan de Gobierno de Alianza Pas en 2006 defini a la corrupcin (pgina 25), y estableci como uno de sus cinco ejes fundamentales la lucha contra la misma

Paradjicamente, en vez de que el corresmo luche contra la corrupcin, se volvi adicto a sta, ya sea solicitando dinero para financiar sus campaas electorales de empresas a las que luego benefici desde el poder, e incluso aceptando el financiamiento de la imagen presidencial con recursos de empresas que lucran de relaciones dudosas con el Estado (vase, por ejemplo, el documental The Royal Tour - Ecuador patrocinado por Odebrecht y cuyo protagonista fue el propio Rafael Correa ). El develamiento de dicha corrupcin -especialmente desde la campaa presidencial de 2017- sin duda ha golpeado a este proceso de dominacin, el cual ya tena entre sus manos una bomba de tiempo tanto por la dudosa victoria electoral que Alianza Pas consigui en abril, como por la propia corrupcin y la crisis econmica . Esa bomba empez a estallarle en las manos al corresmo, pero ste no ha muerto ni morir si la poblacin se mantiene pasiva

Es hora de actuar! Debemos llevar al corresmo y a los suyos al horno -en trminos polticos, por supuesto-; es hora de exigir que Correa y su squito, empezando por Glas, paguen ante la justicia con el mayor rigor posible; es hora de exigir la renuncia a todos los involucrados en verdaderos actos de corrupcin o de traicin a la patria como fue, para poner apenas un ejemplo, la entrega de los campos maduros a las empresas transnacionales ; o como fue tambin el manejo econmico sin-vergenza del equipo tecncrata de Correa y que, al momento, ha sido heredado por Moreno.

En concreto, exigimos a la Fiscala General de la Nacin que ample las investigaciones sobre el caso Odebrecht y otros relacionados como el de Petrobras al expresidente Correa, pues en una dcada l fue la cabeza poltica del entramado de corrupcin que hoy avergenza al Ecuador entero . O Correa fue cmplice (y hasta cabecilla) de los actos que enlodan a Glas, o fue un incapaz al no ver magna corrupcin frente a sus narices.

Pero, admitmoslo, la aspiracin de que el propio Estado -correzado hasta la mdula- purgue la corrupcin es muy difcil de que se cumpla. Hasta lo ms probable es que en las altas esferas del poder -al mejor estilo de la mafia- ya se estar negociando quines quedarn impunes y quienes no.

Por eso, la nica opcin es que la sociedad civil se movilice en las calles. Sobre todo, es hora de que se levanten quienes hoy pagan los costos de la crisis. No podemos dejar que el corresmo cnicamente se salga con las suya y mute en nuevas formas de dominacin. Es hora de que el corresmo caiga y parece que su nico sepulturero es la sociedad civil levantada, en rebelda, en protesta ante tanta miseria, descaro, robo, crisis y corrupcin.

Solo la sociedad civil explotada, aquella que el propio Correa menospreci, puede escribir una nueva historia, exigiendo entre otras cosas la descorreizacin del Estado Puede escribir una historia en donde la corrupcin se combata sistemticamente, lo que implica dejar de profundizar modalidades de acumulacin corruptas y violentas, propias de los extractivismos -y del propio capitalismo en general- y que hoy invocan desde las tinieblas el regreso de los fantasmas neoliberales para manejar el futuro de nuestro pas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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