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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-08-2017

Costa Rica neocolonizada

Luis ngel Salazar Oses
Rebelin


La dcil actitud que como Pueblo hoy vergonzosamente asumimos ante ante el Capitalismo Neoliberal y su creciente dominio, en nuestra realidad econmica, poltica, social, cultural y espiritual, indudablemente es producto de un largo proceso de domesticacin, impulsado desde el momento mismo en que en 1821, nos independizamos del decadente imperio espaol de la poca, por los descendientes de los conquistadores hispanos que se afincaron en nuestra Patria y que, aprovechando su poder colonial, lo extendieron, fortalecieron y afianzaron en las principales estructuras que constituyeron los pilares mismos de nuestra Nacin. Para ese propsito se consolidaron hegemnicamente posesionndose de las principales fuentes econmicas de nuestra Nacin y, de su superestrtuctura ideolgica y represiva, factores con los cuales se aduearon por completo del poder poltico, social e ideolgico en nuestras tierras y nuestras mentes respectivamente, con lo que dominaron sin grandes problemas fsica y espiritualmente a nuestro Pueblo.

Esta domesticada actitud se ha mantenido en nuestro posterior desarrollo histrico como pas de manera tal que, sin reaccin alguna, hemos aceptado las formas de dominio material e ideolgico que, las distintas potencias y en sus diversas manifestaciones e intensidades , han ejercido sobre nuestra sociedad. As, desde mediados del siglo XIX , han pesado sobre nuestra nacin las diversas formas de manipulacin particularmente inglesas, francesas y alemanas desplazadas, eso s, sistemticamente por la imperial estadounidense que, luego de quedar intacta mientras las europeas se despedazaban en las Guerras Mundiales, no solo predominaron sobre toda Amrica, sino sobre Europa y buena parte del resto del mundo quiz con la excepcin de Rusia y China. El trmino Imperialismo Estadounidense, conocido popularmente como el "Imperialismo Yanqui " es el concepto empleado para hacer referencia al expansionismo que, utilizando cualquier medio -econmico, poltico, cultural, militar, etc, etc.-, ha empleado el Gobierno de los Estados Unidos, a travs de su desarrollo histrico y hoy en da, para imponer su dominio sobre el resto del mundo, fundamentando estas acciones en absurdas doctrinas como las del "Destino Manifiesto" -designados por su "Divinidad" para imperar en el Planeta-, la "Doctrina Monroe " -"Amrica para los Americanos", con ellos autodefinidos como los nicos "americanos"-, incluyendo la deduccin que de ella hizo el Presidente Roosevelt de "El Gran Garrote" -el empleo de la fuerza bruta en particular para imponer su "orden" en Amrica Latina-; la de la "Seguridad Nacional", que impeda el avance del comunismo, entendido como cualquier lucha por la independencia de las naciones "protegidas" por los Yanquis y, hoy da, la "Lucha contra el terrorismo" a pesar de que el Imperialismo Yanqui es el gestor e impulsor de los principales grupos terroristas y, todos los dems instrumentos diseados por los " Think Tank " -"tanques de pensamiento", es decir, grupos de "expertos"- de las grandes Empresas Transnacionales, que manejan como tteres los "gobiernos" gringos, y que stos emplean para esclavizarnos y explotarnos cotidianamente .

Hoy en da en Costa Rica esta neocolonizacin imperial ha logrado instalarse en la mayora de nuestra poblacin casi por completo, gracias a la complicidad de los gobiernos de turno afines a la metrpoli, sin aparente violencia pues ha sido sutilmente impuesta mediante el renovado uso de la manipulacin ideolgica de manera tal que, usando los medios de comunicacin , la religin -en particular la neopentecostal que acertadamente J.L. Rocha define como "Las megaiglesias del capitalismo sagrado" (en "Viento Sur" del 02/11/2012)-, la educacin " domesticadora ", en contraste con la "liberadora" -trminos acuados por el pedagogo brasileo P. Freire - e, incluso, los variadsimos recursos que ofrecen hoy da los medios electrnicos, nos ha sometido con tal fuerza que nos tienen hablando su idioma, comiendo sus chatarras, reproduciendo su msica, consumiendo sus baratijas, imitando sus vicios, sus antivalores , sus peores costumbres y, lo que es ms degradante an, permitiendo, casi agradecidos, que nuestro pas y nuestro Pueblo, se sometan econmica, poltica, social y culturalmente a las formas de explotacin e instrumentalizacin que se les antoje hasta, incluso, renegar de nuestra natural hermandad con el resto de pases latinoamericanos , convirtindonos en enemigos de muchos de sus Pueblos que, digna y ejemplarmente , luchan por su segunda y definitiva independencia.

Posiblemente a muchos estos planteamientos les parecern trasnochados vestigios de pocas superadas pero, es muy importante tener presente que, despus haberse ensaado en contra del medio Oriente y, ante el desprestigio y la repulsa que de los Pueblos dignos de esa zona obtuvo por sus demenciales crmenes de rapia y, dado que muchos recursos naturales que los valientes patriotas de esas tierras han empezado valientemente a recuperar se encuentran tambin, en mayor cantidad incluso, en Amrica Latina, el Imperialismo Yanqui a vuelto sus ojos hacia "Nuestra Amrica", repleta de esos recursos geogrficamente muy cercanos a sus industrias y ha decidido recolonizarnos a toda costa, eso explica indudablemente sus intervenciones veladas y descaradas, con la complicidad de sus tteres en los gobiernos de Mexico , Colombia Chile y Per -por citar los mayores- y de algunos chicos, como el nuestro costarricense, para imponer a secuaces como Macri en Argentina, Temer en Brasil, destituir, mediante un golpe descarado al progresista Zelaya e imponer a sus cipayos en Honduras, hacer lo mismo con Fernado Lugo para sustituirlo por sus fichas en Paraguay y, en este momento, agredir por todos los medios al gobierno " chavista " de Maduro, con la colaboracin de la vende patria MUD en Venezuela y continuar con su labor de zapa contra el gobierno de Evo en Bolivia y contra Lenn Moreno en Ecuador.

En este contexto, liberarnos de la neocolizacin de nuestra patria costarricense, se pone realmente cuesta arriba pues, el Imperio y sus secuaces locales, gracias a sus recursos infinitos fundamentados, entre otros factores, en la emisin libre de dlares -sin sustento real pero avalados por la fuerza bruta que, como sistema econmico imperante ostentan- han controlado en Costa Rica tanto la ideologa imperante, segn ya lo destacamos, como los aparatos represivos del Estado, cada vez ms pertrechados con la manida excusa de la lucha contra el trfico nacional e internacional de drogas, como lo demuestran las crecientes cifras destinadas en el presupuesto nacional a esa tarea y la criminalizacin sistemtica y constante de la protesta social. Qu esperanzas reales de redencin popular nos quedan? Por dicha son varias, veamos someramente algunas de ellas: reaccin casi instintiva contra la neocolonizacin , gracias a la toma de consciencia sobre la esencia genocida y ecocida del sistema Capitalista Neoliberal impuesto por el Imperialismo Yanqui y sus esbirros locales, que cada da oprimen y explotan ms cruelmente a nuestro Pueblo y destruye nuestros recursos naturales; el consecuente agotamiento de sus mentiras reformistas de solucin a estos grandes problemas populares y de proteccin a nuestro entorno natural; el desprestigio que sufren, hasta el desencanto final por parte de su electorado, los partidos tradicionales ofrecidos como opciones por el capital nacional e internacional; el lento pero creciente despertar que, ante los ineludibles factores anteriores experimentamos como Pueblo, la comprensin de la realidad a que nos obliga este despertar y, la cada vez ms clara certeza de que, nuestra liberacin, solamente la podremos alcanzar unidos y movilizados. Todo lo anterior, esperamos, nos llevar a la accin propia como mayora poltica y, a la consecuente recuperacin del Poder, la Dignidad y la Soberana plena para nuestra Nacin y nuestra nueva sociedad autnticamente Humanitarista y EcologIsta.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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