Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-08-2017

Es la clase obrera de derechas?

Juan Jimnez Herrera
Rebelin


Si a los obreros les interesan nicamente los problemas de las fbricas, entonces son sindicalistas puros. Si los obreros de las fbricas se dejan llevar por una ola de chovinismo patritico, entonces se convierten en social patriotas o social imperialistas. Si los obreros se someten a la propaganda de la guerra fra, entonces se convierten en guerreros fros. Tienden a imitar la actitud del obrero en todo y se postran ante su trasero (Plejanov)

Adjetivar a la clase obrera no es una operacin sencilla si nos autoexigimos un mnimo de rigor. Si adoptamos para ello un criterio esttico, en el marco de una etapa de estabilidad del capitalismo, la tentacin de atribuir a la clase obrera un carcter conservador no resiste ningn obstculo. Entonces, los trabajadores adoptan ante el capitalismo y el conjunto de relaciones sociales, econmicas y productivas una actitud de pasividad y, en ciertas ocasiones, de complacencia, sobre todo, en determinados sectores aristocrticos, lo cual tiene una proyeccin poltica en el sustento electoral y orgnico de opciones reformistas, en la izquierda, o social liberales, en la derecha. Mas esa misma clase, incluso sin variacin generacional sustancial, ante un empeoramiento de la situacin, y no digamos ante un cambio radical de la misma - eventualidades que no slo se han de descartar en la evolucin del capitalismo, sino que, por el contrario, son absolutamente inevitables por la leyes que lo son inmanentes- adoptar otra actitud, en estos casos singularmente no pasiva, y bien pudiera ser que, incluso, revolucionaria, si, en ese momento, existe vanguardia de tal orientacin.

Bien es cierto que, an con el auxilio de sta, sectores importantes de la clase obrera se enrolarn en el campo de la reaccin. Negar esta ltima posibilidad supondra errar en la apreciacin, como consecuencia de una concepcin idealista de la realidad obrera; los obreros son una clase subalterna de la sociedad, que no crea, de forma natural, ideologa emancipadora, esto es, no es intelectualmente independiente, razn por la que, en s, slo encierra posibilidades materiales, pero no intelectuales o subjetivas para su liberacin. Su movimiento natural produce sindicalismo, gremialismo; asimismo, es fcilmente maleable y puede degenerar en productos de la peor especie poltica: bonapartismo, fascismo, racismo, nacionalismo, etc.

La clase obrera por s sola, abandonada a su suerte, es incapaz de actuar como sujeto transformador. Pero siendo esto verdad, no lo es menos que el desarrollo de la ciencia y de la filosofa, de una lado, y de la economa, por otro, han puesto al alcance de la humanidad los instrumentos precisos de autoconciencia de las posibilidades de superacin del conflicto social, colocando al socialismo al orden del da, como proyecto, no solo plenamente realizable, sino absolutamente necesario. Y lo mismo que el socialismo ha encontrado en el desarrollo de las fuerzas productivas un aliado insustituible para superar el estado de necesidad, tambin ha encontrado en la clase obrera el elemento animado, el sujeto que puede hacer realidad ese proyecto, a condicin de que, previamente, lo asuma. Para ello tiene en el capitalismo unas condiciones objetivas de existencia (explotacin laboral e inseguridad vital) que la hacen ms proclive-interesada, que ninguna otra clase social, a abrazar la posibilidad del socialismo. Pero ah queda la cosa; no es, en s, un sujeto transformador. Para ello precisa de la ayuda exterior, que le viene de algunos elementos de la intelectualidad burguesa, que, individualmente, han interiorizado la concepcin cientfica que avala el nuevo proyecto socialista. La conjuncin de aquellos con los elementos ms avanzados de la clase obrera constituir el intelectual colectivo, que aumentar las posibilidades de una actuacin transformadora de la clase. Este intelectual colectivo es el partido, desde el que solo se puede conceptuar a la clase obrera en un sentido dinmico, esto es, teniendo en cuenta la interdependencia del nivel de su conciencia con el nivel de su organizacin y de politizacin, es decir, con la actuacin del partido.

Clase y partido son una unidad contradictoria, que se integra y desintegra con el desarrollo de la lucha de clases, y que, por tanto, exige, en el trabajo de su definicin o caracterizacin, adoptar una visin obligatoriamente procesual y dinmica. En cualquier caso, esta unidad obliga a tener presente que cualquier caracterizacin es, asimismo global. La clase es ms o menos pasiva, est ms o menos integrada en el sistema capitalista, en gran medida, en funcin de que el partido sea ms o menos revolucionario, esto es, est o no integrado en el sistema. Hay que decir ms: el grueso de la clase obrera slo adopta posiciones verdaderamente revolucionarias/transformadoras en situaciones lmite. Pero su caracterizacin no puede anclarse en los perfiles que se derivan de las situaciones lmites; estaramos, entonces, adoptando aquella posicin esttica y mecnica que antes criticbamos, oscilando, pendularmente, desde el error del reformismo oportunista, que se justifica en la actitud poltica y social del obrero tipo u ordinario, al error del sectarismo, que, buscando el ideal del obrero revolucionario (que slo est en la cabeza del sectario), abandonara la lucha o se inutilizara para conectarse a ella.

La lucha de clases real flucta, necesaria y alternativamente, entre las situaciones lmites, y se desarrolla en sus estadios intermedios, que recogen elementos de una y de otra, y a consecuencia del carcter cclico del capitalismo, obliga a comprender a la clase obrera, asimismo, desde una dimensin o perspectiva histrica, huyendo de las tentaciones presentistas.

La imitacin oportunista del comportamiento obrero, recogida en la expresin malinterpretada de que las masas nunca se equivocan, alcanza su cenit maligno en la pretensin de determinar el programa del Partido, ya no por medio de un anlisis cientfico y objetivo de la sociedad, que le est vedado al conjunto de la sociedad (este conocimiento slo es producto de una aprehensin individual del instrumental preciso para ello, el marxismo), sino a travs de la aportacin de sta. De suyo se comprende que algunos se alarmen, ante la perspectiva de que en el Partido se retorne al mtodo correcto y, en su virtud, se recupere la aspiracin socialista a la socializacin del crdito y de los medios financieros y de cambio. Entonces, al reformista oportunista le inunda una gran aoranza por la clase obrera de derechas y sus insulsos mtodos (convenientemente arropados de grandilocuentes adjetivos: participativos y democrticos) para determinar el programa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter