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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2017

Maradona vs Capriles ​
Ricos de izquierda, pobres de derecha

Jorge Majfud
Rebelin


Si es una contradiccin ser ricos y de izquierdas, no es una contradiccin mayor ser pobres y conservadores de derecha? ​

No hace muchas horas Diego Maradona le envi un mensaje al presidente venezolano para que lo considerase uno de sus soldados. Poco despus, Henrique Capriles, el eterno candidato de la oposicin venezolana (casi tan eterno como Leopoldo Lopez y su familia de empresarios de la gran prensa conservadora) respondi echando mano a una de las frases prefabricadas que ms gustan de usar los reaccionarios latinoamericanos: Maradona, como tantos otros, son gente que se dice de izquierda y al final viven como millonarios.

De dnde habrn sacado que si uno es de derecha puede vivir como rico y si es de izquierda debe vivir como pobre? Hace poco contestamos al mismo fast food, pero harto popular argumento, de que si uno escribe en una computadora y usa internet no puede criticar al capitalismo, porque todo eso se debe a su creacin divina.

Cierto, es muy difcil defender las ocurrencias de Maradona. El hombre, adems de haber sido el nico futbolista mgico de la historia, se caracteriza por una espontaneidad que va ms all de cualquier lgica. Pero pocos futbolistas exitosos se han atrevido a romper los cnones de la autoridad arbitraria. En eso tiene un mrito que se subestima: el hombre no dice lo que le conviene sino lo que piensa, equivocado o no.

Mucho ms difcil es entender y justificar las decisiones del presidente Maduro. No slo sus opciones econmicas (un pas dedicado al monocultivo no puede prosperar; es algo que lo hemos venido repitiendo desde hace ms de diez aos, no solo referido a Venezuela). Tambin sus decisiones polticas (la Asamblea constituyente solo sirve para echar lea al fuego en la narrativa del sistema Global dominante sin ninguna ventaja poltica para sus opositores, por mencionar uno solo de sus errores catastrficos).

Venezuela se ha erigido hoy en una de las peores pesadillas de los progresistas latinoamericanos. Todo lo cual no significa que la vieja derecha conservadora del continente, al viejo estilo fascista y golpista, tenga algo para elogiar. No son nuevos hroes; son viejos oportunistas que, tarde o temprano, lograrn lo que se proponen. Eso es seguro. Eso de la libertad es una bonita excusa que ha sido usada durante todo el siglo XX para camuflar la realidad de los intereses, no solo de las clases acomodadas sino de sus padrinos, las grandes empresas europeas y estadounidenses.

La doble vara ni siquiera se considera. O no importa. Si Donald Trump destituye al jefe del FBI (James Comey) porque lo est investigando, si luego destituye a su fiscal general (Sally Yates) porque no apoy el bloqueo a inmigrantes de siete pases musulmanes (y un largo etctera), eso es democracia. Si el presidente de una repblica bananera, Nicols Maduro, destituye a la fiscal (Luisa Ortega) por pronunciarse en su contra, eso es dictadura para los mayores medios del mundo. Si un helicptero de la Polica cientfica de Venezuela ataca a balazos el Tribunal Supremo de Justicia en Caracas, si los militares venezolanos atacan un cuartel en un intento de golpe de Estado, si la oposicin acumula bombas en diferentes rincones del pas y los arroja a la polica o simplemente queman vivo a otros manifestantes, eso es en defensa de la libertad y como legitima respuesta de la represin del gobierno.

Si mucho menos ocurre en Estados Unidos, en Espaa o en Francia, eso es terrorismo, y se paga como tal. Por no entrar a considerar prisiones, como la que Estados Unidos todava mantiene en el territorio ocupado de Guantnamo (recordemos que despus de diez y doce aos de torturas, la mayora, varios cientos de prisioneros, fue declarada inocente, solo culpable de haber estado en el lugar errneo en el momento equivocado; los liberados nunca recibieron indemnizacin, ni econmica ni moral). No se puede comparar Guantanamo y las crceles que tiene la dictadura venezolana, cuyos prisioneros ms notables se van a sus casas y conspiran cada da en la prensa internacional como si fuesen mrtires.

Para colmo, Maduro se despacha con esa reforma constitucional, buena para nada. Hasta la reeleccin indefinida (repito, un mamarracho) ya est en la actual constitucin de Venezuela. Otra demostracin de que si Maduro es un dictador, nunca podr ejercer plenamente como tal por falta de facultades plenas, ms all del cierto acoso a la prensa (sobre todo a la vieja prensa golpista, defensora de sus propios intereses de clase y finanzas).

La sagrada (y actual, con enmiendas) constitucin de Estados Unidos permiti por ciento cincuenta aos la reeleccin indefinida, gracias a lo cual el presidente (cierto, uno de los mejores que tuvo este pas) Franklin Roosevelt pudo ser presidente por cuatro periodos consecutivos. Si un presidente latinoamericano propone lo mismo en Amrica latina (djenme repetir, a tono personal, que me parece una psima idea), entonces es considerado propio de las dictaduras latinoamericanas. Todo lo que haga Estados Unidos o Europa estar bien, o casi bien, por la simple razn que son ellos los que administran la narrativa global (ya que, todava, administran el sistema global que rige el mundo).

Claro que la arrogancia unilateral cada vez es ms difcil de sostener. Se resiste, pero las condiciones geopolticas y econmicas indican lo contrario. Todo lo cual es de temer que se cumpla, una vez ms, la lgica (o trampa) formulada por Tulcidides miles de aos atrs y tengamos un conflicto a gran escala en este mismo siglo, sino en esta misma generacin.

Claro, Jos Mujica es un consecuente. Vive como piensa y piensa como vive. No deja de ser un mrito relativo. Pero quin dijo que el objetivo de los progresistas es la pobreza y no la verdadera libertad, es decir, la igual-libertad? Si consideramos que todos (Mujica, Maradona, Bill Gates, Trump y cualquier otro ser humano que pisa este planeta) vive en un sistema global que no es otro que el capitalismo ms obsceno, a m no me sorprenden ni me escandalizan que haya hombres y mujeres que distan de ser pobres y son de izquierda. La derecha quisiera verlos pobres y anulados o, al menos, sin voz. Incluso hay millonarios con algunas ideas de izquierda, como Warren Buffett, que peda desesperadamente que le suban los impuestos, a l y a su minscula, insaciable y patolgica clase social que contina invirtiendo billones en propaganda para promover leyes y narrativas que le permitan aumentar an ms sus ganancias.

En pocas palabras, no encuentro tan contradictorio que haya gente rica que sea de izquierda. Al menos no tan contradictorio como lo contrario. Segn las estadsticas, los estudios y los resultados electorales, como los ms recientes de las elecciones en Estados Unidos de 2016, segn casi todas las elecciones en el ltimo siglo y ms en Amrica latina, los conservadores de derecha abundan en las clases ms pobres y en las ms ricas. Por obvias razones. En casos son mayora.

Entonces, si es una contradiccin ser ricos y de izquierdas, no es una contradiccin mayor ser pobres y conservadores de derecha?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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