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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2005

Una historia indita en las luchas del feminismo andino
Recuerdos del Primer Congreso Feminista

Wilson Garca Mrida
Servicio Informativo Datos & Anlisis


Fue hace 69 aos, en Cochabamba. El 10 de noviembre de 1936 las mujeres de Bolivia se reunieron en un congreso organizado por la primera entidad feminista que registra nuestra historia despus de la Guerra del Chaco. Termin en fracaso como efecto de una confabulacin tramada por el clericalismo ms conservador que an prevaleca en aquella poca.

La Guerra del Chaco transform las sensibilidades y modific los sentimientos colectivos. La tragedia haba impactado de forma decisiva entre las mujeres bolivianas. Adela Zamudio haba muerto en 1928, la alondra solitaria no tuvo el infortunio de sufrir la guerra, aunque la intuy constantemente en su obra potica, y correspondi a sus discpulas canalizar la nueva energa feminista apenas culminada la conflagracin blica en 1936.

El 10 de noviembre de ese ao, una renombrada organizacin denominada Legin Femenina de Educacin Popular Amrica inauguraba su primer Congreso en Cochabamba y una sesin de honor en el Saln Rojo del Concejo Municipal, presidida por el alcalde Luis Castel Quiroga, daba la bienvenida a 70 delegadas de los nueve departamentos.

Segn la documentacin de aquel primer encuentro feminista de Bolivia, celosamente guardada por doa Etelvina Villanueva, las principales representantes de las nueve delegaciones eran:

La Paz: Sra. Mara Tubert de Estban y Dra. Marina Anglica Panozo.

Sucre: Dra. Carmela Zuazo y Srta. Carmen Acebey.

Cochabamba: Srta. Cira Aguayo y Sra. Fidelia Corral de Snchez.

Oruro: Dra. Amelia Chopitea y Prof. Paz Nery Nava.

Santa Cruz: Sra. Blanca C. de Herrera y Sra. Elena Tejada de Mercado.

Trinidad: Srta. Rosa T. Melgar y Srta. Celia Monasterios.

Potos: Sra. Etelvina Villanueva y Dra. Carmen Aurora Valda Cortez.

Tarija: Srta. Adela Hoyos y Srta. N. Hoyos.

El Pas, uno de los diarios que entonces circulaban en Cochabamba, dio cuenta de la bienvenida en la sesin de honor del 10 de noviembre, mediante esta crnica del da siguiente:

Instal tan simptico acto la seorita Mercedes Rodrguez, con una sencilla alocucin, habiendo luego pronunciado un excelente discurso la seorita Mara Teresa Urquidi, quien perfil detalladamente las actividades del Comit Cvico y de la Legin Femenina Amrica. El seor Juan Antonio Barrenechea colabor al acto con una disertacin apropiada sobre las actividades de la mujer en Bolivia y la labor que corresponde a las madres y maestras del pas, para la reconstruccin de la nacionalidad.

Por su parte El Imparcial informaba que la sesin inaugural dedic un homenaje pstumo de las precursoras de este movimiento como Adela Zamudio, Sara Ugarte, Nelly Merino y Josefina Goytia. Y ofreca estos detalles:

La doctora Carmen Suazo, en representacin de Sucre, expres sus simpatas por la unin de los pueblos bolivianos y enunci ocuparse de los problemas de pos-guerra. Fue calurosamente aplaudida. La presidente de Cochabamba ley un discurso en el que dej escuchar su propia ideologa y la de sus compaeras. La aplaudieron. La delegacin de Oruro, en un saludo ardiente, habl del proletariado, de sus necesidades, y se hizo presente por la emancipacin de la mujer. La aplaudieron. Habl el doctor Macedonio Urquidi a nombre de la Sociedad Geogrfica y del Centro Obrero, dando parabienes a las mujeres de vanguardia. Para clausurar el acto habl la seora Fidelia Corral de Snchez, quien agradeci a las autoridades judiciales y municipales por su concurrencia, igualmente al elemento obrero, sintetizando en breves conceptos la misin educadora de la mujer. Aplaudieron. Se suspendi la sesin a horas 19 y 30.

ABAJO LAS SOTANAS!

En la segunda sesin se debati una plataforma de reivindicacin de la mujer, la primera que se registra en la historia de Bolivia, con propuestas tales como el proyecto presentado por la orurea Esilda Villa sobre la Investigacin de la Paternidad como medio de mejorar la situacin injusta de los hijos que vienen al mundo sin padres. El problema de las madres solteras, as como la prostitucin frente a la cual se proponan establecer casas hogares a fin de cuidar la salud de las meretrices, eran preocupaciones centrales entre las mujeres de la pos-guerra.

Entre otros postulados se planteaban:

En medio del debate, surgi un inesperado incordio que resultara fatal para la normalidad del Congreso. La delegacin de Sucre denunci una campaa que el tristemente clebre obispo Francisco Pierini haba desatado en contra de la organizacin feminista. En las pginas de un pasqun clerical que se editaba en Sucre, El Lbaro, Pierini haba escrito las siguientes majaderas:

Estoy asustado, apenado al extremo de no poder callar al saber que aqu se est organizando una sociedad de seoras con fines trascendentalmente funestos. Pero me dirn, qu tienes t que ver son las seoras? Mucho por ahora y muchsimo porque es el caso que tal sociedad tiene por objeto desmoralizar, malearlas, hacerlas marimachos, libres de la potestad de los maridos, con todos los derechos del hombre, cnicas a las sanciones sociales, impvidas en sus faltas usurpadoras de legtimos derechos y estudiantes de una ciencia, que al hacerse explicar su contenido, si yo fuera chileno, habra exclamado: Qu cochinas!.

Poniendo en tela de juicio la feminidad de las libertarias, Pierini se opone abiertamente a que las mujeres ingresen a las universidades para estudiar profesiones como el Derecho:

Y creen ustedes lectores y lectoras que los jvenes decentes se van a poder enamorar de esos masculinos como ellas? Qu en vez de tiernas miradas, de lgrimas de pena, de rfagas de candor, va a encontrarse con un abogadil malicioso e irnico que le muestre, en vez de una sonrisa, un artculo del cdigo? Que lo viva amenazando con denuncias, juicios y el colmo que le ensee, ella!, la nueva ciencia, aquella que yo, hombre, no me animo a clasificar? Pues no seores; si la mujer de su clase, si la seorita de su medio ya no es mujer con las virtudes que atraen, con las gracias candorosas que impresionan, qu sucede sino otro masculino, ms corrompido que l, tiene que buscar en la clase baja a nuestras mujercitas, a nuestras cholitas, que junto con la pollera conservarn el feminismo natural y necesario para inspirar el amor, que los masculinos no inspiran.

Tras el furibundo ataque contra aquellas que postulaban esa nueva ciencia de la educacin sexual, Pierini hace un llamado a las huestes del beatero, del mismo modo en que lo hizo una dcada atrs cuando propugn la excomunin de Adela Zamudio:

Seoras Catlicas, no os dejis alucinar con aquello de que es una sociedad feminista fundada para mejorar a la mujer, para defender sus derechos; bajo ese velo se oculta la perversin moral ms descarada e impdica. Dejad a la mujer al cristianismo, l sabe dignificarla, defenderla sin quitarle sus dones encantadores que las virtudes abrillantan hacindolas reinar en el hogar.

La respuesta del Congreso de Cochabamba no se dej esperar. El Pas del 17 de noviembre de 1936 informaba que una de las legionarias proclam:

Ya debemos dejar de ser fanticas y deshacernos de las sotanas. Abracemos la religin de Cristo, pero no la de los sacerdotes.

El tema, que no haba estado previsto en la agenda del Congreso de la Legin Femenina, polariz posiciones y conden al fracaso aquel primer encuentro feminista celebrado en Cochabamba.

FRACASO INESPERADO

El alcalde Luis Castel Quiroga tuvo que mediar para que la sangre no llegue al ro. Finalmente Pierini haba logrado su objetivo de polarizar a las legionarias entre devotas y ateas. El clericalismo es la perdicin de la mujer exclamaba la chuquisaquea Agar Pearanda, pero otras delegadas intentaban evitar un pronunciamiento pblico contra el cura Pierini arguyendo que ello afectara la buena relacin que siempre debemos tener con nuestra Santa Iglesia Catlica.

El problema hizo aflorar el contexto ideolgico en el cual se desenvolva el congreso, influido por las corrientes marxistas en boga a travs del PIR y el POR, en oposicin al aparataje montado por la curia catlica en el mismo congreso.

Muy pronto la posicin clerical fue hegemnica y se anul una resolucin que se haba emitido a favor de la comunista espaola Dolores Ybarrury, la Pasionaria.

El 18 de noviembre de 1936 el Primer Congreso de la Legin Femenina de Educacin Popular Amrica fue clausurado sin pena ni gloria.


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