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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2017

La mentira, la ilegalidad y la violencia son la base del robo neocolonial en Palestina

Ramn Pedregal Casanova
Rebelin


Resiste, pueblo mo, resisteles.

Resiste el ataque del colonialista.

No prestes atencin a sus agentes entre nosotros

Que nos encadenan con la ilusin pacfica.

No temis lenguas dudosas;

La verdad en tu corazn es ms fuerte,

Mientras resistas en tu tierra

En la que has vivido a travs de redadas hasta la victoria.

Del poema: Resiste, mi pueblo, ressteles.

Autora la poeta palestina: Dareen Tatour.


El acuerdo secreto Sykes-Picot, febrero de 1917, redibujaba el Oriente Medio bajo el Imperio Turco para quedrselo Inglaterra-Irlanda, Francia y Rusia zarista, con Walter Rothschil haciendo negocio por medio. Con el triunfo de la Revolucin Sovitica, octubre de 1917, los revolucionarios descubrieron la documentacin con el acuerdo secreto entre los que se prometan ser nuevos colonizadores, y Lenin lo denunci al mundo entero.

Como la cada de Rusia zarista bajo la Revolucin, el mismo surgimiento de la Revolucin y la denuncia hicieron que el acuerdo para el robo de Oriente Medio quedase en entredicho, Inglaterra y Francia se dispusieron a readaptarlo a las condiciones surgidas tras la Primera Guerra Europea y firmaron la Declaracin Balfour en noviembre de ese ao 1917. Queda aqu el punto culminante de la Declaracin Balfour: El gobierno de Su Majestad ve con buenos ojos el establecimiento en Palestina de un hogar para los judos, y utilizar sus mejores medios para facilitar la consecucin de esta causa.

En la Declaracin hablaban de respetar los derechos de los pueblos del rea, pero eso no constitua sino la falsedad poltica con la que actuaban, y as se lo planteaban ellos mismos en un documento de Balfour al gobierno ingls: En Palestina ni siquiera nos proponemos pasar por la formalidad de consultar los deseos de los actuales habitantes del pas Las cuatro grandes potencias estn comprometidas con el sionismo, y el sionismo, bueno o malo, correcto o incorrecxto, est anclado en antiqusmas tradiciones, en necesidades actuales y en esperanzas futuras de mucha mayor importancia que los deseos o preocupaciones de los 700.000 rabes que ahora habitan esta antigua tierra.

A la vez, como la situacin de Inglaterra era dificil de sostener en la zona, para conseguir la colaboracin y ayuda de los representantes rabes, el gobierno ingls redonde su falsedad prometindoles que a cambio de su levantamiento contra el imperio turco Inglaterra favorecera su independencia. El levantamiento fue como el gobierno ingls esperaba y el imperio turco qued derrotado, as es como Inglaterra recuperaba sus fuerzas, entonces volvi a poner sobre la mesa los planes de dominacin con la Conferencia de Paz de Pars en 1919. Otra vez las potencias europeas hicieron ver a los rabes que los acuerdos a los que llegaban no servan de nada, que su inters en la explotacin imperial dependa de su carcter de clase, que no tenan ninguna intencin de darles pie para que consiguiesen su independencia, que la hipocresa poltica que conformaba a las potencias europeas era la misma con la que haban robado siempre por el mundo.

El 28 de junio de 1919 las potencias europeas en guerra firmaron el Tratado de Paz de Versalles y 6 meses de negociaciones dieron la Conferencia de Paz de Pars, desde la que los gobiernos ingls y francs levantaron la conocida como Sociedad de Naciones, o tambin Liga de las Naciones, para que tal Sociedad emitiese mandatos sobre Oriente Medio a favor de las dos potencias coloniales vencedoras: Inglaterra se haca cargo del Mandato sobre Palestina, Transjordania e Irak, y Francia se adueaba del Mandato sobre Lbano y Siria. Como vemos firmaban, se autoasignaban y creaban hasta una legalidad que les hiciese aparecer como guardadores de la civilizacin en los territorios con los que se enriquecan mediante la extraccin del petrleo y el gas de la zona; robando en las colonias se fortalecieron como potencias imperiales.

En 1922 la Liga de las Naciones asign al gobierno ingls de la Explanada de las Mezquitas para que se respetase el libre acceso, el ejercicio de culto y la preservacin de los derechos ya existentes. En ese que se denomin Mandato Britnico se dejaba meridinamente claro que los Lugares Santos pertenecan y quedaban en manos de la poblacin rabe.

En 1929, como consecuencia de las numerosas revueltas contra la permisividad inglesa con los sionistas, que llegaban a Palestina bajo el proyecto de la ocupacin que la potencia ocupante llevaba a cabo, en la Liga de las Naciones se form una Comisin compuesta por Holanda, Suecia y Suiza, que deba estudiar una solucin, y el 8 de junio de 1931 aprob el siguiente veredicto que se convirti en ley:

La propiedad, y los derechos propietarios sobre el Muro del Oeste pertenecen exclusivamente a los musulmanes, puesto que forman parte integral del Haram al-Sharif -Explanada de las Mezquitas- que es una propiedad del Wafq -Administracin religiosa, nombre que se le da tambin a los terrenos de produccin agricola y ganadera de propiedad religiosa para que la Administracin disponga de medios-.

Tambin pertenece exclusivamente a los musulmanes el terreno pavimentado situado frente al Muro, as como el adyacente conocido como Barrio Magreb, opuesto al Muro, en vista de que, como la propiedad mencionada anterioremente, fue convertido en Waqf bajo la ley musulmana Sharia, y est dedicada a propsitos de caridad.

Cualquier objeto de culto y/o cualquier otro objeto que se permita a los judos colocar cerca del Muro gracias a lo decidido en este veredicto, o a un acuerdo al que lleguen entre las partes, bajo ninguna circunstancia podr ser considerado como, o tener el efecto de, establecimiento para ellos de derecho de propiedad alguno sobre el Muro o sobre la explanada pavimentada adjunta.

En todo momento a los judos se les dar acceso libre al Muro del Oeste con el propsito de rezar.

Si esto fue en 1931, Inglaterra sigui con su propsito neocolonizador, y en 1936 los enfrentamientos entre palestinos y sionistas haban crecido, y el gobierno ingls enfoc directamente a sus negocios con los que iban a ser los nuevos ocupantes, para ello encarg a Peel

un plan de particin que los rabes no aceptaron, por qu haban de aceptar que se les quitase la mitad de su territorio para drselo a los que tenan negocios con Inglaterra, para que se sostuviese la colonizacin en nuevas manos? La consecuencia es que los enfrentamientos continuaran creciendo, y terminada la Segunda Guerra Mundial, reconocida la independencia de las colonias y el derecho a su autodeterminacin en el nuevo organismo internacional sustituto de la Liga de las Naciones, la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU), se encargaron de negar el principio que ellos mismos haban aprobado, otra vez la mentira caa sobre el pueblo rabe de Palestina, decidieron dividir el territorio siguiendo el plan elaborado por Earl Peel en 1936. Inglaterra compr votos en el organismo creado y lo forz para que aprobase la divisin y entrega al sionismo ms de la mitad de Palestina, dejando a Jerusaln bajo Administracin de la ONU. Aun as hubo una minora que se opuso proponiendo un Estado Federal con Jerusaln como capital. Los ingleses queran seguir en la colonia y lo impidieron.

El 29 de noviembre de 1947 la ONU bajo dominio del rgimen ingls colaboracionista del sionismo, aprob la Resolucin 181, tambin llamado el Plan de Particin. El Alto Comit rabe y los Gobiernos rabes lo rechazaron de plano.

Pero pasemos a otro momento, Europa estaba en el ltimo tramo de la Segunda Guerra Mundial, dejando en medio guerras de resistencia y supervivencia de los rabes a las que las potencias imperiales hicieron frente, y situmonos en el punto de vista de los colonizados, leemos:

En el Protocolo de Alejandra, que sirvi de base a la Liga rabe fundada poco despus, los jefes de Estado rabes reunidos haban constatado lo siguiente en octubre de 1944: La comisin declara asimismo que lamenta como el que ms los sufrimientos infligidos por las dictaduras europeas a los judos de Europa. Pero la situacin de esos judos no debera confundirse con el sionismo, pues no puede haber mayor injusticia ni mayor agresin que solucionar el problema de los judos de Europa mediante otra injusticia causada a los rabes de Palestina de distintas religiones y confesiones.

Del libro: Historia de Palestina. Desde la conquista otomana hasta la fundacin del Estado de Israel.

Autor: Gudrun Krmer. Editorial: Siglo XXI.

Es preciso sealar a los responsables, en el Protocolo de Alejandra se indica que son los europeos que se comportaron dictatorialmente, y es que en ellos se encuentran los intereses imperialistas que les conducen. La historia se repite, esos mismos insisten en sus actos: ingleses y franceses colonizaban la regin una vez terminada la guerra mundial, y antes de retirarse de nuevo acordaron otra traicin a los pueblos rabes. En la ONU creada sobre la base de la Sociedad de Naciones dispusieron llevar a cabo el negocio neocolonizador con los inversores sionistas del mundo financiero traspasndoles ms de la mitad de Palestina. Los representantes rabes y sus pueblos se oponan a que se entregase su pas y el pueblo palestino en el negocio europeo del petrleo y el gas, bajo la excusa de pagar por las injusticias cometidas a un sector poblacional de la misma Europa, al grupo sionista, que habiendo jugado la carta de colaboradores de los nazis con un cuerpo de ejrcito, sus fondos financieros se entrecruzaban con los negocios de las potencias europeas colonizadoras.

Ahora situmonos en el avance sionista sobre Palestina: la Explanada de las Mezquitas ha sido un objetivo de su especial inters, el propsito de los neocolonizadores ltimos era y es anular todo vestigio palestino para borrar a Palestina de la Historia. Los crmenes del ente israel desde 1948 han ido siempre en la misma direccin, no reconocer que existe el pueblo palestino, no permitir que se nombre a Palestina, no aceptar que ejerza su independencia, que levante su propio Estado ni que se establezca un Estado Federal, y aqu entra como asunto de primer orden borrar el smbolo, su imagen ms representativa, Jerusaln y la Explanada, para lo que el sionismo ha hecho permanente el acoso a la ciudad, la agresin a la mezquita de Al Aqsa, y la persecucin de su pueblo para amedrentarlo, anular sus documentos de residencia o simplemente desahuciarlo de sus casas y expulsarlo. Por eso la conquista de la ciudad y de su centro histrico es la pieza ms evidente de la ocupacin militar israel, que saltando por encima de toda Ley, de todo el Derecho, cumple con todos y cada uno de los componentes de una dictadura.

Tomemos ejemplos concretos y cercanos:

Cuando Ariel Sharon, el asesino de Sabra y Chatila y promotor de asentamientos sionistas, el 28 de septiembre del 2000 con centenares de militares irrumpe en la Explanada, provoca enfrentamientos con la poblacin palestina que asista a su lugar de oracin, busca el objetivo final, la toma de la Explanada. Entonces el rgimen israel prohibe el paso de la poblacin palestina de entre 15 y 50 aos a la Explanada de las Mezquitas. Como parte de la respuesta la multitud extendi sus alfombras en el suelo de las calles adyacentes y se dispuso a orar. La Intifada de Jerusaln no haba hecho ms que empezar. La resistencia popular se extendi a todo Palestina. El resultado de la agresin de Ariel Sharon con sus mercenarios al pueblo jerusalitano en la Explanada y la consiguiente intifada, levantamiento popular, fue de casi 4.000 palestinos asesinados, de los cuales 800 eran nios y nias. Para aplastar la autodefensa palestina el rgimen dictatorial sionista lleg a bombardear con su aviacin la ciudad de Ramalla y parte de Gaza.

Se hace necesario dar un salto para no perder de vista lo sucedido con la Explanada de las Mezquitas. Ya hemos sealado la declaracin de la Liga de las Naciones en 1931 sobre su pertenencia, sin ningn gnero de dudas, a los musulmanes-pueblo palestino para entendernos hoy-

Ahora situmonos en fechas ms recientes, octubre de 2016, la UNESCO acuerda una Resolucincon la que niega la relacin de la capital Jerusaln con el judaismo, y lo declara un centro del mundo rabe y religioso. Ms an, en esa Resolucinhace incapie en que la Explanada de las Mezquitas es un lugar sagrado para los musulmanes, llegando a nombrar los dos lugares de oracin all existentes: Haram al-Sharif y Al-Aqsa, sta ltima la mezquita principal de la Explanada.

La Resolucin de la UNESCO 200 EX/PX/DR.25.2 Rev. termina declarando dos aspectos fundamentales:

Lamenta el dao causado por las fuerzas israeles, especialmente desde el 23 de agosto de 2015, en las puertas y ventanas histricas de la mezquita de Al-Qibli, en el complejo de la mezquita de Al-Aqsa-Al Haram al-Sharif, y reafirma, a este respecto, la obligacin de Israel de respetar la integridad, la autenticidad y el patrimonio cultural de la mezquita de Al-Aqsa-Al-Haram al-Sharif, como se refleja en el statu quo histrico, como lugar sagrado de culto para los musulmanes y componente de un sitio del patrimonio cultural mundial.

Y: Deplora la decisin de Israel de aprobar la instalacin de dos lneas de telefrico en Jerusaln Oriental y el proyecto denominado Casa Liba en la ciudad vieja de Jerusaln, as como la construccin del denominado Centro Kedem. Un centro de visitantes prximo al muro meridional de la mezquita de Al-Aqsa-Al Haram-al-Sharif, la construccin del edificio Strauss y el proyecto de ascensor en la Plaza de Al-Buraq, Plaza del Muro Occidental, e insta a Israel, la potencia ocupante, a que renuncie a dichos proyectos y ponga fin a las obras de construccin de conformidad con las obligaciones que le corresponden en virtud de las convenciones, resoluciones y decisiones pertinentes de la UNESCO.

La respuesta de Israel fue una campaa de amenazas, agresiones y acusaciones al organismo internacional, y provocaciones tanto en la ONU -recuerden la intervencin reciente de la representante de Cuba en defensa del pueblo palestino- como en las calles de las ciudades de Palestina, la ms relevante ha sido su toma militar reciente de la Explanada de las Mezquitas para prohibir el paso a los palestinos, y stos para impedir el atropello se lanzaron a una batalla de resistencia que han terminado ganando, haciendo que el ejrcito ocupante se retire, pues la unidad manifestada, a pesar de los 15 palestinos que asesin, los 1500 que hiri y los 400 que captur, lanz al mundo su justa causa, y demostr que desde su unidad la Resistencia palestina conmueve al internacionalismo y consigue que sus derechos se respeten.


Ramn Pedregal Casanova, los dos ltimos libros Gaza 51 das y Palestina. Crnicas de vida y Resistencia, Dietario de Crisis, Siete Novelas de la Memoria Histrica. Posfacios. Presidente de la Asociacin Europea de Cooperacin Internacional y Estudios Sociales AMANE. Miembro de la Comisin Europea de Apoyo a los Prisioneros Palestinos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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