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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2017

Poltica & Feminismo en Espaa
Feminizar la poltica: ganar primarias o cuestionar el poder?

Nuria Alabao
http://ctxt.es

"Quizs, podramos mejor hablar de politizacin de lo femenino, de poner los cuidados, la vida, en el centro de la esfera pblica, de que las instituciones estn al servicio de la personas y no de los mercados."


De un tiempo a esta parte, y con las nuevas candidaturas post 15M, se habla incesantemente de feminizar la poltica. En tiempos de primarias, por ejemplo, cuando algunas candidaturas reclaman para s esta cualidad que ha devenido un valor en trminos de capital poltico. Es una buena noticia que el feminismo sume y tantas mujeres nos declaremos feministas en pblico cuando histricamente se haba impuesto cierta imagen de nosotras parecida a la que tiene el alcalde de Alcorcn: unas fracasadas, amargadas y rabiosas.

Hoy, hasta la Marie Claire tiene una seccin de feminismo. Si el feminismo por fin est de moda, y su uso se extiende, tambin lo hacen sus debates, como aquel encendido por los significados posibles y contestados de feminizacin de la poltica. Por ejemplo, su identificacin demasiado fcil con la demanda de cuotas o de quin tiene ms o menos rostros de mujer en una lista. Poner mujeres en puestos de poder consigue que se hagan polticas feministas? Cuando mujeres como Hillary Clinton ocupan el Estado, no necesariamente transforman la poltica estatal, solamente nos ofrecen la ilusin de que algo ha cambiado. O en palabras de la militante mexicana Raquel Gutirrez: Smese y sea el 30% del infierno refirindose a las polticas de igualdad que llegaron a Latinoamrica en los aos ms duros de las polticas neoliberales.

Sin embargo, que las mujeres estemos en primera lnea de la poltica es muy importante por su valor simblico. Supone una manera de estar presentes en la vida pblica, de afirmar que podemos llegar a donde queramos. Aunque, como dice la concejala por Ahora Madrid, y feminista, Monserrat Galcern, precisamente por lo que ha luchado el feminismo es por que lo que importen sean la prcticas, el tipo de poltica que hacemos y no el cuerpo biolgico que tengamos.

El feminismo y la cuestin del poder

Para Galcern, cuando hablamos de poltica masculina estamos hablando de jerarqua, de la obsesin con el mando y el poder. Es decir, la legitimacin de que gobiernen quienes saben cmo gobernar para otros, o ms bien, sobre otros, quienes tienen que obedecer porque no son capaces de autogobernarse o proteger el bien comn: la poltica como tarea de expertos.

Pero si algo nos ha enseado el feminismo es a politizar nuestras vidas buena parte de l se ha gestado en grupos donde se hablaba de poltica en primera persona; a tomar las riendas de nuestros destinos y desde ah, desde lo ms cotidiano, transformarnos y transformar el mundo. De hecho, para ser justas, las mujeres no han llegado a la poltica hace poco, la poltica desde abajo ha estado muchsimas veces protagonizada por mujeres. Ahora podemos hablar de la PAH, pero la Revolucin Francesa empez con una revuelta femenina por el pan, as como numerosas protestas del hambre. Muchos procesos organizativos barriales o campesinos han estado liderados por mujeres.

Hoy los feminismos populares latinoamericanos en torno a la defensa de derechos fundamentales o de los bienes comunes son la punta de lanza de la resistencia de poblaciones enteras. As, la poltica de base est ya feminizada, solo que es una que parece no contar en los telediarios.

La siempre polmica bell hooks dice que as como no se puede ser antiabortista y defensora del feminismo, tampoco puede existir un feminismo del poder, defendiendo que el feminismo est emparentado con un igualitarismo radical que no buscara sitio entre los privilegiados sino cuestionar los fundamentos de esos mismos privilegios. Es decir, considera que la bsqueda de paridad debera ir acompaada de un cuestionamiento del espacio de poder del que se quiere formar parte. Un sistema profundamente injusto puede ser perfectamente paritario, nuestro 50% del infierno.

Cualidades femeninas en poltica?

Algunas nuevas polticas como Ada Colau han hablado de que feminizar significa transformar las formas de hacer poltica: ms colaboracin, menos confrontacin u otro estilo ms amable. Aqu la polmica se encendi como las Fallas valencianas, no sin motivo. As sucedi cuando Pablo Iglesias apel a las enseanzas maternas sobre el cuidado para explicar su concepto de feminizacin basado en la creacin de comunidad, en el sostenimiento de los vnculos, algo que reclaman tambin algunas feministas. Sin embargo, buena parte de las luchas histricas del feminismo ha consistido en batallar contra las esencias femeninas que nos asociaban al cuidado y la empata y que implicaban un destino biolgico que se materializ en el mandato de la maternidad, del sostenimiento del hogar y que precisamente nos expulsaba de la esfera pblica y del mundo de la poltica.

Esas cualidades que ahora se reclaman como constitutivas de una nueva forma de hacer poltica han tenido una imbricacin absoluta con la posicin social que ocupamos: el hecho de que nos encarguemos mayoritariamente de las tareas de cuidado, en esta sociedad, implica que estemos en absoluta desventaja en el mercado de trabajo. Es decir, es causa directa de que suframos las mayores tasas de precariedad laboral, vulnerabilidad y pobreza. Todo ello, factores que a su vez nos hacen ms dependientes de los hombres.

Sin embargo, hay parte del feminismo que se siente reconocido en esos trminos y que trata de poner en valor las cualidades que se nos asignan socialmente y que ahora estn desvalorizadas porque van en contra de la competitividad que estructura nuestras sociedades capitalistas, nicamente movidas por la produccin de riqueza.

Politizar lo femenino

Quizs, y como sntesis, antes que decir feminizacin de la poltica podramos hablar de politizacin de lo femenino: donde partiendo de las condiciones materiales de vida de las mujeres la mayora atravesadas por el cuidado y la responsabilidad de llevar adelante los hogares se puedan sacar esas tareas del mbito privado para llevarlas al centro de la vida pblica. Esa es la revolucin que propugna la economa feminista, poner las instituciones al servicio de la personas y no de los mercados; donde el conflicto poltico principal ya no sera el clsico del marxismo: capital-trabajo, sino el del capital-vida.

Un conflicto que puede armarnos mejor para la pelea contra el capitalismo financiero cuyos intereses pasan siempre por encima de las posibilidades de vivir bien, o incluso de vivir. Lo vemos cuando privatizan nuestra sanidad empeorando la atencin o cuando los fondos buitre compran vivienda pblica y desahucian a los ms necesitados. Esto implica llevar el feminismo a las instituciones, y, por tanto, ms que reivindicar los valores de las mujeres, se tendran que reivindicar los del feminismo, poniendo el poder poltico institucional al servicio de las demandas de las organizaciones feministas y los movimientos sociales.

Politizar lo femenino, por ltimo, tambin debera implicar una poltica de la vida cotidiana, de la articulacin por abajo de redes de solidaridad donde vincular las luchas por la igualdad y por un trabajo digno o contra los desahucios con las reivindicaciones destinadas a convertirse en polticas pblicas. Como dicen las activistas de Territorio Domstico: para llegar a domesticar al Estado.

Es decir, no poner ms mujeres en las listas sino a mujeres que sean conscientes de este ecosistema y que sean capaces de alimentarlo y responder ante l.

Fuente: http://ctxt.es/es/20170809/Culturas/14083/CTXT-feminismo-politica-primarias-poder-cuotas-nuria-alabao.htm


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