Portada :: Opinin :: Ctedra Che Guevara-Amauta
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2005

lvaro Vargas Llosa Jr.
Un vstago al descubierto

Orlando Borrego
Rebelin


En los ltimos aos, y sobre todo a partir de la evidente cada en picada de la moral imperialista norteamericana, producto de su torpe y criminal guerra contra el terrorismo, todos los lacayos a su servicio se regodean en su desmesurada sumisin a los designios de Washington.

Movindose en los blandos lodos dejados por los ltimos huracanes creados por el neoliberalismo, estos recaderos han salido al descubierto, han tomado sus computadoras porttiles, situndose con sus panzas aldeanas en cualquier rincn del mundo para escribir contra todo lo que vale y brilla en este planeta. Tal costumbre se ha hecho patente cada ao al cumplirse un nuevo aniversario del nacimiento o la cada en combate del Comandante Ernesto Che Guevara.

El inventario de estos mercenarios crece cada ao en los meses de Junio y Octubre en la misma medida en que la figura del Che se agiganta y se hace ms presente en cada marcha de protesta, en cada manifestacin estudiantil o en las calles y avenidas de las ciudades venezolanas en apoyo a la obra en marcha de la revolucin bolivariana.

ltimamente estos asalariados reaccionan ms estimulados que nunca segn se le acerque a sus fauces voraces la oferta de dlares yanquis en pago por sus servicios. Como se conoce, ese dinero sale de los abultados presupuestos que el gobierno imperialista viene dedicando para combatir cuanto movimiento progresista surge en el mundo y especialmente en Amrica Latina.

El gobierno de los Estados Unidos y sus agencias han publicado sin el menor recato y con especial prioridad las asignaciones otorgadas a la contrarrevolucin venezolana, a la gusanera cubana que se hospeda en los pantanos de la florida y a los grupsculos mercenarios dentro de la isla.

La apariencia de estos depredadores solo se distingue por el color y la talla de su ropaje, aunque en cuanto a su carcter y tipo de movimientos no se observan muchas diferencias. Unos se presentan con su andar esquivo y traicionero, otros con su reptil movimiento, siempre en acecho tras las presas ms codiciadas. Son verdaderos destructores de los valores humanos y utilizan todas las trampas y artificios a su alcance para garantizarle una buena cacera a sus amos de la Casa Blanca.

Entre los asalariados ms distinguidos del imperio, por su gran voracidad y por su amplio currculo de servicios, se encuentra el hijo del autor de la Fiesta del Chivo, que se enorgullece de haber engendrado, por puro milagro de la naturaleza peruana, a este ejemplar, cuyo habitat de predileccin es la ciudad de Nueva York.

El nombre asignado al joven asalariado por su progenitor ya es bastante conocido dentro de la biodiversidad terrestre del neoliberalismo latinoamericano: lvaro Vargas Llosa Jr.

Aunque este joven suele observarse con mayor frecuencia en la nocturnidad del bajo mundo newyorkino suele emerger a la superficie de la urbe y hasta se atreve afirmar haber visitado en ocasiones, lugares tan distinguidos, como el museo de arte moderno de aquella ciudad.

De una de sus ultimas fantasiosas visitas al famoso museo nos cuenta que se deleitaba observando a un estudiante norteamericano que luca una camiseta del Che Guevara con una boina ladeada en la frente.

Nos narra este malandrn una suerte de interrogatorio realizado al joven norteamericano; babeante y locuaz se acerc a l preguntndole qu era exactamente lo que l admiraba del Che Guevara.

He aqu las 10 razones que dice haber mencionado el joven norteamericano y sus respuestas:

1. Estaba en contra del capitalismo.

A partir de esta primera afirmacin, este reptil se desplaya con respuestas ofidiosamente estpidas, tales como que el Che era partidario del capitalismo de estado, se opona al sistema salarial capitalista y que el sistema estatal entronizado por l en Cuba era el del trabajo forzado practicado entonces en Guanahacabibes en el ao 1961.

Si Alvarito Jr. siguiera los consejos que le hiciera recientemente el compaero Nstor Kohan desde Buenos Aires, quizs dentro 10 aos pudiramos entenderlo mejor. El embrollo que arma en su primera respuesta no est al nivel intelectual del autor de La Fiesta del Chivo, sino de su padrino y patrn actual, bien bautizado por el presidente venezolano Hugo Chvez como Mister Danger W. Bush.

Como el nico sistema salarial que entiende este seor es el que le paga regularmente la CIA o la Casa Blanca por sus escritos, esperemos a que estudie lo qu significa la categora salario en el capitalismo, y si le interesa conocer algo ms sobre esto, le podemos ofrecer un curso a distancia sobre el sistema salarial en el socialismo. Digo a distancia porque su patrn Mr. Danger no le permitira visitar la isla para adquirir esos conocimientos elementales.

Sobre Guanahacabibes debo explicarle algunas cosas al ignorante y difamador personaje. O ms bien, a los lectores que pudieran confundirse con lo escrito por el daino reptil.

El Che no apoy la creacin del campamento de Guanahacabibes sino que fue su creador e impulsor ms entusiasta. Este lugar, situado en el extremo occidental de Cuba constituy durante siglos uno de los sitios ms aislados e incomunicados de nuestro pas y lo que all se instaur por el Che fue un programa para el desarrollo productivo del lugar en beneficio de sus hasta entonces abandonados pobladores.

Cuando algn funcionario del Ministerio de Industrias o de sus empresas cometa alguna indisciplina o hecho no doloso, que por su importancia no implicaba ser procesado judicialmente, se le sancionaba con ir a trabajar a aquel lugar, como medida educativa.

El sancionado en cuestin poda aceptar o no la medida, ya que eran compaeros de probada actitud revolucionaria. De no aceptarla, obtaran por pasar a trabajar a cualquier otro lugar, pero no se les permita continuar en el ministerio de industrias y su sistema empresarial.

Prcticamente todos los compaeros aceptaban conscientemente, sin imposicin alguna, aquella decisin del Ministro de Industrias y cumplan la sancin educativa.

Tambin para conocimiento de los lectores debe decirse que eran muy frecuentes las visitas del Che a Guanahacabibes y siempre que lo hacia dedicaba ms de la mitad de la jornada diaria para trabajar fsicamente junto a los compaeros que se encontraban en dicho lugar. Al terminar la jornada de trabajo acostumbraba dictarle una que otra conferencia sobre temas importantes de actualidad.

Finalmente en Guanahacabibes se construyo una pequea pista de aterrizaje y a partir de entonces las visitas del Che eran ms frecuentes para compartir las jornadas de trabajo voluntario con sus compaeros.

Muchos de los que pasaron por all en aquellos primeros tiempos hoy hablan con orgullo de su estancia en aquel lugar y de lo que signific en su formacin revolucionaria. Para todos ellos, aquellas jornadas de trabajo voluntario junto al Che constituyen uno de los recuerdos ms valiosos e imborrables de toda su vida revolucionaria.

Pero Vargas Llosa Jr. no puede valorar nada de esto, porque no entiende qu es el trabajo voluntario que propugnaba el Che, ni su significado. El hijo del autor de la Fiesta del Chivo nunca ha sembrado ni una lechuga en el jardn de su casa y mucho menos puede entender que para comer hay que trabajar. Para eso est el presupuesto de la CIA para mantenerlo, a costa de los impuestos tributados por los contribuyentes norteamericanos.

2. Hizo a Cuba independiente

En este caso, la respuesta del joven ofidio pareciera que se la sopl" al odo Mister Dnger, por la enjundia histrica de su contenido. Dice que en realidad el Che maquin la colonizacin de Cuba por los soviticos y que fracas en el objetivo de ponerle fin a la dependencia del pas con relacin al azcar.

Nadie le ha informado a este individuo, ni el ilustrado autor de la Fiesta del Chivo, ni otros de sus amigos de la CIA, que fue el gobierno de los Estados Unidos el que suspendi la cuota azucarera cubana en 1961 y que fueron los soviticos los que asumieron la compra de casi todo ese producto a nuestro pas, hasta que sobrevino el derrumbe del socialismo europeo, patrocinado por Mijail Gorbachov y Ronald Reagan.

Tampoco le informaron que a partir de la suspensin de la cuota azucarera todo el comercio de Cuba, tanto de importacin como de exportacin, tuvo que ser reorientado hacia la URSS producto del bloqueo econmico impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, que hizo imposible la importacin de producto alguno de ese pas, incluyendo los medicamentos, representando esto ltimo, uno de los intentos ms criminales del imperio por doblegar a la revolucin cubana.

3. Abog por la justicia social.

A esta afirmacin del joven norteamericano, su interrogador contest que el Che ayud a arruinar nuestra economa reduciendo a la mitad la produccin de azcar en el trmino de dos aos. Agrega que el racionamiento al pueblo fue obra del Che cuando, segn l, administraba la economa islea.

Aqu la mala fe del preguntn y el psimo asesoramiento de sus allegados rompieron todos los record en materia de ignorancia, y de sumisin a los dictados del imperio.

En primer lugar no dice que el Che era el Ministro de Industria y que no decida sobre el racionamiento al pueblo, aunque como miembro de la alta direccin de la revolucin participaba en las decisiones sobre esa y otras medidas a que nos oblig el brutal bloqueo econmico impuesto por el gobierno norteamericano, ese mismo gobierno que actualmente financia a este reptil, y a otros como l, que se mueven en los pantanos de la Florida y salpican a ciertos gusanillos que se arrastran torpemente dentro de la isla, al no tener apoyo del pueblo.

Sobre la produccin azucarera no vale la pena gastar muchas municiones contra Alvarito Jr. si lo desea y tiene inters en elevar en algo su cultura econmica, le sugiero que lea los artculos publicados por el Che en defensa de la elevacin de la produccin azucarera y sus derivados en los primeros aos de la revolucin, como pivote para el ulterior desarrollo de la economa cubana en su conjunto. Hubo aos en que la produccin azucarera lleg a sobrepasar los 8 millones de toneladas, hasta que se produjo la depresin de los precios de este producto en el mercado mundial.

El Che fue el creador del Instituto Cubano de Investigacin de los derivados de la caa de azucar (ICIDCA) que an existe, y al que se le reconocen, nacional e internacionalmente, innumerables resultados en ese campo.

4. Se enfrent a Mosc.

El interrogador, ms enojado, le ripost al joven norteamericano, que el Che en realidad abedeci a Mosc hasta que este decidi pedirle algo a cambio de masivas transferencias de dinero a la Habana. Luego agreg que el Che critic al Kremlin porque haba adoptado lo que l denominaba ley del valor. Finalmente que el Che cambi su lealtad a la URSS por la de China.

Alvarito Jr. no dice qu fue lo que Mosc le pidi al Che a cambio, pero eso no tiene importancia. Ya estamos acostumbrados a estos deslices de los mercenarios del imperio a la hora de teclear sus infundios contra Cuba y todo lo que huela a progreso y decencia en el mundo. Lo de la ley del valor resulta ms simptico.

Cuando el ignaro sujeto empieza a balbucear sobre esta ley econmica, que la conocen hasta los menos especializados en la materia, dice refirindose al Che, lo que l denominaba la ley del valor, como si dicha ley fuera una invencin del Che.

Volvemos a recomendarle a este asalariado que siga los sabios consejos del compaero Nstor Kohan. Que se tome no una tarde, sino un ao sabtico para ver si es capaz de aprender algo de economa. No le recomendamos que estudie a Carlos Marx, ni al Che, porque significara un esfuerzo intelectual insoportable para las diminutas entendederas del ofidio.

Pero s le sugerimos que haga un esfuerzo mnimo y estudie a Adam Smith, y a David Ricardo, y si le quedan algunas tardes libres, que tambin estudie algo de Jhon Maynar Keynes, muy conocido en Estados Unidos, sobre todo despus de terminada la segunda guerra mundial.

Le aseguramos que no tendr que realizar muchos esfuerzos para localizar toda la bibliografa keynesiana que necesite. Muy cerca de los barrios por donde pasea, en cualquier biblioteca de las tantas que hay en la ciudad, aunque muy poco visitadas, encontrar todo lo referente a la ley del valor.

Se dar cuenta entonces, despus que estudie bastante, que l es un instrumento tpico de esa ley y que precisamente el dinero que recibe por parte del gobierno yanqui es producto de la accin de la ley del valor, que a travs de la oferta y la demanda en el mercado mercenario y segn sus cotizaciones, recibe lo que le pertenece de acuerdo al precio que le corresponde en la competencia con los otros pares que habitan las cloacas de la ciudad de Miami y otras ciudades yanquis.

Sobre las lealtades del Che con China a cambio del Kremlin, le recomendamos al joven ofidio que, aunque no le agrade nada la lectura de los escritos del Che, repase algunos de ellos. Se dar cuenta entonces que el Comandante Guevara nunca dio muestras de sumisin a ninguna corriente de pensamiento que no fuera compatible con sus propias convicciones revolucionarias, y si de hombre leal se trata, dej escrito para la posteridad su lealtad a la revolucin cubana y a su jefe. En su carta de despedida a Fidel en 1965 expresa:

Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi ultimo pensamiento ser para este pueblo y especialmente para ti.

Y ms adelante:

Que en donde quiera que me pare sentir la responsabilidad de ser revolucionario cubano, y como tal actuar.

5. Se conect con los campesinos.

El simplismo de este difamador al ripostar esta afirmacin pasa de la vulgaridad a la gran mentira mediatica, eso a que nos tienen acostumbrados todos los mercenarios del imperio. Dice que no hubo ningn apoyo campesino y de los militantes comunistas a la guerrilla boliviana dirigida por el Che, los mete a todos en un mismo saco.

Niega que hubo varios campesinos que colaboraron con el Che en Bolivia, en la medida que fueron adquiriendo conciencia de la importancia de la causa revolucionaria.

Pero lo ms sucio de Alvarito Jr. es su referencia a los militantes del partido comunista. No dice que fue Mario Monje, entonces secretario general de ese partido, el que traicion al Che, y que militantes como Inti y Coco Peredo ofrendaron sus vidas, heroicamente, por la causa del pueblo boliviano. Coco cay combatiendo junto al Che y los dems compaeros, e Inti Peredo muri combatiendo gloriosamente en su pas, dando continuidad a la lucha revolucionaria iniciada por el Che.

No dice nada acerca del asesinato del Che por rdenes de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos en combinacin con su pen el Presidente Barrientos. Su falta total de tica no se lo permite, pero tampoco la ley del valor a la que est sometido. Si dice algo honesto sobre ese asesinato, le afectara de inmediato en sus ingresos mercenarios suministrados por la CIA.

6. Fue un genio guerrillero.

El seorito de este cuento trata de ridiculizar al Che, atribuyndole los fracasos en distintos frentes guerrilleros en Africa y Amrica Latina, ya fueran dirigidos por l o por otros compaeros revolucionarios. No hace distincin entre un escenario y otro, no repara en situaciones, personajes y condiciones histricas, su nico propsito es ridiculizar al Che.

Es tan estpido que no se da cuenta que el Che Guevara ha pasado a la historia como el Guerrillero Heroico y el Comandante del Alba, atributos estos otorgados por todos los pueblos del mundo, incluyendo millones de personas en los propios Estados Unidos.

Este reptil es tan mal intencionado que hace odos sordos a las evidencias aparecidas en Internet donde la figura del Che aparece, segn todas las encuestas de los ltimos aos, entre las ms grandes personalidades del mundo, por su historial revolucionario, sin hablar de otras cualidades paradigmticas que le atribuyen todas las personas honestas del mundo.

7. Respet la dignidad humana.

Vuelve la ley de valor a revelarse en toda su expresin. Una vez ms el reptil destila todas sus secreciones ms repulsivas. Responde a esta sana afirmacin diciendo que en realidad el Che tena el hbito de apoderarse de la propiedad ajena. Afirma que el Che ordenaba asaltar bancos cuando la guerra y que tan pronto cay Batista se apropio de una mansin, sin reparar en que esta fuera producto de una expropiacin con fines pblicos.

Aqu la vileza llega a sus mximas dimensiones. Uno de los primeros hechos que dieron muestra temprana de las cualidades humanas del Che y en especial de su austeridad administrativa, sucedi en los primeros meses despus del triunfo de la revolucin. An nos encontrbamos en el regimiento de La Cabaa, cuando el Che hizo crisis con sus severos ataques de asma.

La enfermedad afect sus pulmones y los mdicos que lo atendan recomendaron trasladarlo de la casa donde viva dentro del regimiento a otra en la Playa de Tarar, para su recuperacin. Efectivamente era una casa expropiada y el calificativo de mansin se lo ha puesto actualmente el malandrn en su escrito.

Visit esa casa en reiteradas ocasiones por razones de mi trabajo a las ordenes del Comandante Guevara en La Cabaa y puedo afirmar que aquel inmueble, aun existente, no puede calificarse como tal mansin, sin que tampoco sea una pobre y desvencijada vivienda.

En aquella poca otro reptil al estilo del de ahora, cuya nica diferencia radica en su apellido Llano Montes escribi un articulo venenoso insinuando que el Comandante Guevara se haba ido a vivir a Tarara, como si fuera a un lugar de placer.

Inmediatamente de suceder aquel hecho el Che aclar, mediante una nota periodstica las razones de su traslado a Tarara por recomendacin mdica, precisando que su enfermedad la haba adquirido trabajando da y noche por la revolucin y no en algn garito habanero como lo hacan algunos burgueses de la poca.

Aquella aclaracin, que dej muy mal parado al infame Llano Montes, hizo que el prestigio del Che, que ya era bien reconocido por nuestro pueblo creciera aun ms, para convertirse poco tiempo despus en el patrn de conducta y ejemplo de moral revolucionaria para las nuevas generaciones de Cuba y otros pueblos del mundo.

Resulta inslito que despus de ms de 40 aos, alguien vuelva sobre el manido asunto de la casa de Tarar. Esto demuestra que la derecha reaccionaria y resentida no olvida nunca, traslada sus rencores por generaciones y, reacciona por su condicin de clase sin importarle el ms mnimo sentido de la tica y la decencia.

8. Sus aventuras eran una celebracin de la vida

A esas llamadas aventuras las califica el preguntn como orgas de muerte, para continuar hablando de ejecuciones ordenadas por el Che a personas inocentes en Santa Clara y luego durante los meses que dirigi el regimiento de La Cabaa en la Habana. Para sus afirmaciones se apoya, segn l, en dos testigos excepcionales: Javier Arzuaga, quien era capelln de La Cabaa, y Jos Vilasuso.

Al llegar a esta parte de las respuestas de Alvarito Jr. no pude contener la risa, aunque hasta esos momentos, todo lo escrito por el reptil, solo me haba producido nauseas. Han transcurrido ms de cuatro dcadas desde que abandonamos La Cabaa, donde cumplamos nuestro deber trabajando a las ordenes del Che, para ir luego a integrar las Fuerzas Tcticas del Centro en Santa Clara.

Entre otros recuerdos que llevo en mi memoria, en mi condicin de oficial de Ejercito Rebelde en el regimiento de La Cabaa, estn los juicios que muchos de nosotros tuvimos que presidir para hacer valer la justicia revolucionaria exigida por nuestro pueblo contra los detestables asesinos y torturadores de la tirana batistiana. Esos a los que el vstago de marras llama personas inocentes.

Si de algo puedo estar tranquilo conmigo mismo, junto a otros compaeros, fue de nuestra actuacin en los juicios revolucionarios en La Cabaa bajo las ordenes del Che. Lo primero que debo decir en razn de la verdad histrica es que en ms de una oportunidad, los que tuvimos la desagradable tarea de presidir aquellos juicios, le reclamamos al Che por la excesiva dilatacin de aquellos procesos, precisamente porque l nos exiga como jefe del regimiento que no se poda dictar sentencia alguna si no existan los ms abundantes elementos probatorios de la culpabilidad o no de los procesados.

No hablo de los elementos suficientes, ya que en muchas ocasiones considerbamos que contbamos ampliamente con los mismos. Utilizamos el calificativo de abundantes, para indicar el exceso de elementos probatorios, exigidos por el Che. Hoy, con ms conocimiento acerca de otros procesos revolucionarios en el mundo, puedo afirmar, sin el menor temor a equivocarme, que la revolucin cubana fue y es el ms alto ejemplo de humanismo y sentido tico en la aplicacin de la justicia revolucionaria que se haya conocido.

No creo que exista un solo caso en que tengamos que avergonzarnos por haber actuado injustamente contra ningn procesado, a lo largo de todos los aos de revolucin, enfrentados al enemigo imperialista, que ha tratado de destruirnos por todos los medios posibles.

Lo que ms me movi a risa en este escrito, fue su alusin a unos de los llamados testigos excepcionales de la poca de La Cabaa, concretamente al capelln Javier Arzuaga. Recuerdo perfectamente a este personajillo. Es ms, lo tengo bien grabado en la memoria, y en ms de una oportunidad me he visto en la necesidad de referirme a l como caso anecdtico muy particular.

Para ser objetivo debo reconocer que este personajillo me resultaba en ocasiones muy simpatico y en otros momentos, ms bien desconcertante. Con frecuencia Arzuaga pasaba frente a mis oficinas de La Cabaa, para ser ms preciso, frente a la Junta Econmica Militar que yo diriga, y me saludaba muy atento, y hasta dira que afectuoso.

Salvo que Arzuaga haya sufrido alguna operacin quirrgica despus de marcharse de Cuba, y que esa operacin le haya cambiado absolutamente su personalidad, no puedo imaginarme ni por asomo, que a estas alturas ande haciendo testimonios dolorosos sobre la poca de su estancia en La Cabaa, como capelln del aquel Regimiento. Explicar en que fundamento mis afirmaciones.

Uno de los ejemplos desconcertantes de la personalidad de Arzuaga era que en ms de una ocasin se acercaba a algunos de nosotros, los oficiales que actubamos en los juicios, para preguntarnos con la mayor frialdad y desparpajo, si haba algn fusiladito para por la noche.

Se observaba en la pregunta del curita un dejo de cierto sadismo que nos molestaba a todos, pero Arzuaga haca la pregunta con cierta gracia expresada en el rostro, que en algunas oportunidades nos hacia rer cuando daba la espalda y se marchaba en direccin a las prisiones de La Cabaa, donde se ocupaba de hacer confesar a los sancionados.

Efectivamente, es cierto, que el Padre Arzuaga, como le llambamos, hacia derroche de convencimiento a los acusados. Se comentaba en el regimiento, que despus de haber hablado durante unas horas con los condenados, aquellos quedaban absolutamente tranquilos y convencidos de la gravedad de todos sus pecados como torturadores y asesinos de la peor especie.

Para ser honesto, debo decir, que si bien recuerdo, como si fuera hoy, al padre Arzuaga, no me resulta igual con el otro testigo llamado Jos Vilasuso, que cita este gran difamador, Conoc a un coterrneo holguinero de ese mismo apellido, que luego se march del pas, pero desconozco si se trata del mismo individuo. De lo que s estoy seguro es de no haber visto nunca al Vilasuso holguinero en el Regimiento de La Cabaa.

9. Era un visionario.

A este enunciado el interrogador responde, que en realidad el Che tena una visin bastante borrosa de Amrica Latina, para luego agregar varias estupideces sobre el enfoque guerrillero del Che, desde el campo. Luego arremete contra la reforma agraria, afirmando que en los pases que se ha realizado ha sido un fracaso porque ha obstaculizado el desarrollo de la agricultura, con reglamentos absurdos que prohben los convenios privados.

Sobre la visin borrosa del Che sobre Amrica Latina, el comentario mueve a risa nuevamente. Si de algo no careca el Che Guevara era de un conocimiento profundo sobre los pases latinoamericanos, primero por haberlos conocido directamente, y adems por haber seguido estudiando la situacin de los mismos con la mayor dedicacin e inters.

No es necesario abundar sobre la amplia y reconocida cultura del Che Guevara, que le permita tener un slido dominio sobre los principales problemas histricos, econmicos y sociales de la mayor parte de estos pases. Slo a alguien tan ignorante como este seor se le ocurre hablar de temas como la guerra de guerrilla y la reforma agraria, disputndole al Che el conocimiento sobre los mismos. Esto indica el grado de irresponsabilidad de estos cipayos del imperialismo en el momento actual.

10. Estaba en lo cierto respecto de los Estados Unidos.

El ofidio se va por la tangente en esta respuesta. Habla de que el Che predijo que Cuba superara el PIB percapita de Estados Unidos para 1980 y que hoy sobrevivimos gracias al subsidio petrolero de Venezuela como forma de limosna internacional.

No dice como el Che calific ms de una vez al imperialismo norteamericano por sus crmenes en Amrica Latina, empezando por lo presenciado por l cuando el ataque artero de los aviones norteamericanos apoyando el golpe contra el gobierno progresista de Jacobo Arbenz en Guatemala. Aquel hecho radicaliz aun ms al Che desde el punto de vista revolucionario y le permiti comprender ms ntidamente el carcter criminal del imperialismo yanqui y sus lacayos.

Ms tarde volvera a presenciar el ataque imperial a Cuba cuando la agresin yanqui por Playa Girn y finalmente las amenazas de destruccin nuclear por parte de ese mismo imperio cuando la crisis de los msiles en 1962. En aquellas dos ocaciones el Che Guevara fue el jefe militar de la provincia de Pinar del Ro y tuvo que soportar indignado la presencia de los aviones yanquis realizando vuelos rasantes sobre su Puesto de Mando en aquella provincia.

Sobre el PIB per cpita, debo decir, que an cuando en materia econmica no siempre es inteligente hacer pronsticos precisos, ni el Che los hizo nunca, no dudo que si no hubisemos sufrido el criminal bloqueo econmico por parte del imperialismo, nuestra economa sera la ms floreciente de toda Amrica Latina en estos momentos. Los ritmos de crecimiento en la mayora de las ramas en los primeros aos as lo atestiguan.

Breves conclusiones:

Una gran variedad de ofidios, forman parte de la biodiversidad en nuestra Amrica irredenta, muchos pueden observarse en los zoologicos existentes en los distintos pases. Su accin depredadora se conoce muy bien por nuestros pueblos explotados desde la comunidad primitiva hasta hoy. Los padres fundadores tambin fueron difamados por esas especies en pocas pasadas.

Al Precursor Francisco de Miranda los rusos zaristas le llamaron Extico husped, hombre de carcter honrado y noble. Eso hasta que se enrol con los revolucionarios franceses. Por su parte los jacobinos lo calificaron de aventurero y espa. Los norteamericanos por agente de los rusos y otras sandeces. Todo despus de haberse jugado la vida combatiendo por la liberacin de las 13 colonias americanas,

Para dar a conocer todas sus infamias, los poderosos contaban con los mismos tipos de reptiles con que cuenta el imperialismo norteamericano en la actualidad, con la diferencia que esas mismas especies eran ms primitivas y quizs hasta menos dainas en aquella poca. No contaban con Internet, CNN y los dems medios con que cuenta la culebra objeto de este trabajo para denostar la figura del Che Guevara por instrucciones del poderoso imperialismo yanqui.

Pero la voz de los pueblos es ms poderosa que los aullidos de las hienas y los inaudibles silbidos de las culebras al servicio del imperialismo. Y si la especie engendrada por el autor de La Fiesta del Chivo no cree lo que aqu le explicamos, le sugerimos que se informe sobre los resultados de la Cumbre de Mar del Plata que acaba de terminar, y sobre el mar de pueblo que grit a voz en cuello y al unsono con el entraable y valiente Presidente bolivariano Hugo Chvez.

VIVA EL CHE GUEVARA, CARAJO

Noviembre 2005.



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