Portada :: Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2017

La democracia de los sinvergenzas

Leonardo Boff
leonardoboff.wordpress.com


Es difcil quedarse callado despus de haber presenciado la funesta y desvergonzada sesin de la Cmara de los Diputados que vot contra la admisin de un proceso del Supremo Tribunal Federal contra el presidente Temer por crimen de corrupcin pasiva.

Lo que la sesin mostr fue la real naturaleza de nuestra democracia que se niega a s misma. Si la medimos por los predicados mnimos de toda democracia que son: el respeto a la soberana popular, la observancia de los derechos fundamentales del ciudadano, la bsqueda de una equidad mnima en la sociedad, la incentivacin a la participacin, el bien comn, adems de una tica pblica reconocible, ella se presenta como una farsa y la negacin de s misma.

Ni siquiera es una democracia de bajsima intensidad. Esta vez se revel, con nobles excepciones, como una cueva de gente denunciada por crmenes, de corruptos y ladrones a la orilla del camino para asaltar los centavos de los ciudadanos.

Cmo iban a votar a favor de la apertura de un juicio al presidente por el Supremo Tribunal Federal si cerca del 40% de los diputados actuales hacen frente a varios tipos de procesos ante la Corte Suprema? Existe siempre una conspiracin secreta entre los criminales o acusados como tales, al estilo de las famiglias de la mafia.

Nunca en mi ya larga y cansada existencia o que algn candidato vendiese su sitio o se deshiciese de alguno de sus bienes para financiar su campaa, sino que recurri siempre a empresarios y a otros adinerados para financiar su millonaria eleccin. La caja 2 se naturaliz y las propinas fabulosas fueron creciendo de campaa en campaa a medida que aumentaban los intercambios de beneficios.

Esta vez, el palacio de Planalto en donde se esconde el Presidente golpista, se transform en la cueva principal del gran Al Bab que distribua bienes a cielo abierto, prometa subsidios por millones e incluso ofreca otros beneficios para comprar votos a su favor. Este solo hecho merecera una investigacin de corrupcin abierta y escandalosa a los ojos de los que guardan un mnimo de tica y de decencia, especialmente de la gente del pueblo que se qued profundamente horrorizada y avergonzada.

Efectivamente, ningn brasilero mereca tanta humillacin hasta el punto de que tantos sintieran vergenza de ser brasileros.

Los parlamentarios, incluidos los senadores, representan antes los intereses corporativos de los que financiaron sus campaas que a los ciudadanos que los eligieron.

Hemos tenido ya suficiente distancia temporal como para poder percibir con claridad el sentido del golpe parlamentario dado con la complicidad de parte del estamento judicial y con apoyo masivo de los medios de comunicacin empresariales: desmontar los avances sociales en favor de la poblacin ms pobre, que fue siempre, desde la colonia, al decir del mayor historiador mulato Capistrano de Abreu: castrada y recastrada, sangrada y desangrada. Y tambin el de alinear a Brasil con la lgica imperial de los USA en lugar de tener una poltica externa activa y altiva.

Las clases oligrquicas (Jess Souza, ex-presidente exonerado del IPEA (Instituto de Polticas Econmicas Aplicadas) por el actual presidente, nos da el nmero exacto: 71.440 supermillonarios, cuya renta mensual, generalmente por la financierizacin de la economa, alcanza los 600 mil reales por mes), nunca aceptarn que alguien venido de abajo y representante de los supervivientes de la tribulacin histrica de los hijos e hijas de la pobreza, llegase a ocupar el centro del poder. Se asustaron al verlos presentes en los aeropuertos y en los centros comerciales, lugares de su exclusividad. Deban ser devueltos al lugar de donde nunca deberan haber salido: la periferia y la favela.

No solo los quieren distantes de sus espacios. Van ms lejos: los odian, los humillan y difunden este inhumano sentimiento por todos los medios. El pueblo no es el que odia, lo confirma Jess Souza, sino los adinerados que los explotan y con tristeza y por obligacin legal les pagan sus miserables salarios. Por qu pagarles, si pueden trabajar siempre gratis como antiguamente?

Historiadores de la talla de Jos Honrio Rodrgues, entre otros, han mostrado que siempre que los descendientes y actualizadores de la Casa Grande perciben polticas sociales transformadoras de las condiciones de vida de los pobres y marginados, dan un golpe de estado por miedo a perder su nivel escandaloso de acumulacin, considerado uno de los ms altos del mundo. No defienden derechos para todos, sino privilegios de algunos, es decir, los de ellos. El actual golpe obedece a esta misma lgica.

Hay mucho desaliento y tristeza en el pas. Pero este padecimiento no ser en vano. Es una noche que nos va a traer una aurora de esperanza de que vamos a superar esta crisis rumbo a una sociedad, en palabras de Paulo Freire, menos malvada y donde no sea tan difcil el amor.

Leonardo Boff es articulista del JB online y ha escrito La Gran Transformacin (Nueva Utopa, 2015).

Traduccin: M Jos Gavito Milano

Fuente: https://leonardoboff.wordpress.com/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter